Durante el curso académico actual, he impartido un curso de alemán de nivel principiante A1. Las tareas planificadas para el Aula del Futuro han sido sencillas y bastante guiadas, puesto que el conocimiento de la lengua era mínimo. Sin embargo, el Aula del Futuro ha ofrecido al alumnado la oportunidad de compensar las dificultades del idioma con las utilidades de las nuevas tecnologías y de aprender de una forma más acorde a los tiempos que viven. El Aula de los Menesteres, para mi grupo de A1, pronto se convirtió en el "Aula Hippie".
Cuando se empieza a aprender un idioma, una de las primeras cosas que necesitamos es saber dónde podemos encontrar ayuda. Los diccionarios en papel han sido sustituidos por las infinitas posibilidades de búsqueda online. ¡Pero no es fácil usar un diccionario cuando no se conoce el idioma! ¡No pasa nada! Haremos una búsqueda basada en los siguientes criterios:
¿Cómo aparece el artículo de las palabras?
¿Aparece la palabra en plural?
¿Aparece la transcripción fonética? ¿Podemos escuchar la palabra?
¿Qué otras características tiene el diccionario, que lo hacen especial?
Pasos a seguir:
El alumnado prepara una lista de palabras que quieren buscar para comparar las informaciones en los distintos diccionarios.
A continuación, cada persona elige un diccionario e investiga cómo buscar y cómo se presentan los distintos términos.
La profesora ha compartido un documento de Google Doc colaborativo en el que van recogiendo sus conclusiones.
Por último, cada alumno/a sale a la pizarra y expone sus conclusiones.
La clase está investigando.
Susana expones sus conclusiones.
¡Seguimos practicando!
Ahora, cada persona ha de decidir qué diccionario le gusta más y, a continuación, realizará un ejercicio con trabalenguas en alemán. El objetivo es que unan el principio y el final de un trabalenguas en alemán y, a continuación, comprueben su significado y pronunciación.
La profesora aprovechó para esconder las piezas de los trabalenguas por todo el aula, para que el alumnado fue descubriendo el espacio y los materiales de forma autónoma.
Una parte importante de las primeras clases de alemán consiste en aprender a presentarse y en aprender a hacer preguntas básicas para conocer a otros (nombre, profesión, dirección, lugar de origen, número de teléfono). Cuando realizamos esta actividad los/as alumnos/as ya sabían presentarse a ellos mismos. Para desarrollar cierto grado de creatividad , la profesora le planteó a los/as alumnos/as que se metieran en la piel de otra persona y se inventaran un personaje. Para que ese personaje fuera más real, el alumnado creó una tarjeta de visita con Canva. Esas serían las informaciones personales que usaríamos más adelante, cuando preparáramos el proyecto final de la actividad.
Pero no solo prepararon sus tarjetas de visita, sino que además se grabaron presentándose y mandaron sus contribuciones a través de eScholarium. Aquí un ejemplo de la presentación de la primera tarjeta de visita:
Desarrollamos todos los detalles de la escena.
Tomando como ejemplo un formulario del libro de texto, el alumnado prepara en tríos diálogos en la recepción del hotel. Para ello, deben:
Decidir qué papel va a representar cada uno. Una persona debe hacer de camarógrafa.
Decidir dónde en la escuela van a grabar su diálogo.
Grabar y montar su diálogo.
¿Y quién corrige el uso de la lengua? ¿La claridad en la presentación? ¿La interpretación? Mientras los actores y las actrices comienzan a montar la escena, la persona que ha rodado la escena corrige con la tabla que aquí se adjunta.
Tuvimos la oportunidad de volver a usar nuestros diccionarios online algunas semanas más tarde, con una actividad llamada "Gegenstände im Klassenzimmer", es decir, "objetos de la clase". La primera actividad consistió en lo siguiente:
El alumnado trabajó por parejas. Cada pareja fue apuntando los objetos que veía por la clase, usando el diccionario online escogido en cada caso.
Tan importante como conocer una palabra en alemán, es conocer su artículo, así que la profesora creo un Padlet colaborativo con tres columnas: "der" o sustantivos masculinos, "die" o sustantivos femeninos y "das" o sustantivos neutros. La idea era que los/as alumnos/as fueran organizando las palabras que habían buscado y las fueran clasificando según su género.
¡Pero no servía una simple lista! ¡Había que preparar un banco de palabras con imágenes! Los/as alumnos/as cogieron las tablets del Aula de los Menesteres y con la cámara de fotos integrada fueron fotografiando y colgando todos los objetos.
Después del genero de las palabras, viene el plural. ¡El alemán tiene 9 formas diferentes de plural! Así que, ¡hay que practicarlas bien!
La actividad que el alumnado llevó a cabo fue la siguiente. La profesora le entregó las pizarras pequeñas que tenemos en el Aula de los Menesteres. El alumnado tenía que ir paseando por el Aula del Futuro haciendo un inventario de todos los objetos que se encuentran en el aula e indicando en qué cantidad se encuentran. A continuación, se forman dos grupos y se comparan los listados dentro de cada grupo. Por último, los grupos compiten entre sí y se ponen a prueba, formulando preguntas del tipo "Cuántos ventiladores hay en el aula?". Gana el grupo que haya hecho un mejor inventario del Aula de los Menesteres.
¡De acuerdo! Ya sabemos todo lo que hay en el Aula de los Menesteres. ¡Ahora vamos a describir tanto el aula, como los objetos que se encuentran en ella!
Le pedimos al alumnado que vaya escribiendo preguntas en las mesas abatibles del aula. Por ejemplo: ¿Qué te parece el Aula del Futuro? ¿Y las mesas que hay? ¿Qué te parece la tecnología?, etc.
El alumnado, en grupos, va contestando a las preguntas y se van apuntando todos los adjetivos usados en un documento compartido de Canva. También se apuntan los opuestos, para que se aprendan. Pero podemos concluir con algo: al alumnado de A1 le gusta el "aula hippie", como ellos la llaman.