Esta foto hace referencia a espículas de una esponja.
Datos del muestreo y análisis
Estos fueron los datos obtenidos:
Para obtener los resultados utilizamos tres procesos:
IVI: es el índice de valor de importancia según protocolo de estimación en botánica y que hemos adaptado para este estudio y a nuestro nivel de conocimientos. Se basa en la cobertura y la frecuencia de aparición de la especie, siendo ésta el número de veces que aparece dicha especie en cada superficie muestreada. Establecimos este método de muestreo siguiendo algunas pautas del "Manual de Métodos Básicos de Muestreo y Análisis en Ecología Vegetal" de Bonifacio Mostacedo.
El Índice de Sorensen: nos dará una idea sobre la similitud (similaridad) de las zonas de estudio.
Braun-Blanquet: Establece un registro de calificación cualitativa y cuantitativa sobre la aparición de las especies en términos de: continuo, interrumpido, disperso, raro, muy raro, esporádico, casi ausente y a los que asigna un valor numérico, que utilizaremos en nuestros registros.
Con estos cálculos obtuvimos los siguientes datos y con ellos elaboramos las siguientes gráficas:
Esta gráfica nos da una referencia de qué especie tiene más importancia en la zona.
Podemos apreciar que hay tres clases de especies que destacan: esponjas, anémonas y poliquetos y que en las tres zonas casi coinciden los mismos tipos de especies.
De esta gráfica podemos extraer lo siguientes datos:
Las esponjas predominan en la zona B y C, no obstante en la zona A no se dieron las condiciones para que se desarrollara la especie.
Las anémonas destacan en la zona C pero en la zona A no se desarrollaron casi ejemplares.
Las ascidias solo aparecen en la zona A y C con muy poca cobertura, lo mismo pasa con los mejillones, los cuales debido a las pocas corrientes de agua de la zona, solo se desarrollaron en la A.
Los hidrozoos y los briozoos presentan datos similares, con lo que podemos afirmar que para su desarrollo necesitan condiciones similares.
Los alcyonaceos presentan un mayor número de especies en la zona B.
En nuestro estudio sobre la zona A y la zona B el Índice de Sorensen nos da del 0,82 por lo que podemos afirmar que el muestreo está en zona común y nos dan datos coherentes.
Respecto a la zona B y la zona C nos dan una coincidencia de 1, es decir, una coincidencia total, con esto podemos afirmar que las zonas del estudio fueron las correctas.