Biografía

Nació en Lebrija, el lunes día 12 de febrero de 1951. Su padre, Sebastián Peña Peña “Bastián Bacán”, perteneció a una legendaria estirpe de gitanos matarifes y carniceros: «Los Funi». Bastián era hijo de Juan Peña Peña (Juan Funi) y de Fernanda Peña Vargas ( Fernanda la vieja). Su formación escolar comienza en la institución religiosa de “La Caridad”, regentada por una comunidad de monjas. Sus compañeros y sus profesores lo veían como un niño de pocas luces. Pero donde más disfrutaba era en el matadero municipal. Allí aprendió el oficio de su familia, “matarife”. La etapa de infancia y adolescencia transcurre entre amigos y primos de su misma edad.Entre los 13 y 15 años, su primo Antonio tocaba la guitarra y provocó en él un enorme gozo cuando lo hacía en las fiestas familiares. Su madre le compró su primera guitarra. Aprendió del maestro Penaca, y más tarde su primo Pedro le impartió las primeras lecciones de toque flamenco, al mismo tiempo que el Padre Carlos le enseñaba solfeo. Pero su verdadero conservatorio estaba en casa de su abuela Fernanda, quien le cantaba y le hacía que la acompañara al toque. Durante estos años de aprendizaje hay que destacar la figura de Miguel Funi, que lo acoge como guitarrista y lo introduce en el mundo artístico. Esto le sirve para conocer los diferentes circuitos por los que se mueve esta música. Poco a poco, su toque va siendo valorado en los circuitos flamencos.              

El año 1973 será crucial en su vida. A mediados de julio, le presentan a una chica rubia, alta y delgada, estadounidense y atrapada por el flamenco, sobre todo por la guitarra. Se llama Jill Snow y con el tiempo se convertirá en su esposa y en la madre de sus dos hijos. Jill prefirió alojarse en el pueblo para conocer mejor a lo españoles y la espontaneidad de la música flamenca.

De todos los países que Pedro visitó con su música, fue en Francia donde más y mejor interconectó. Lo cierto es que París llegó a ser su segunda ciudad de residencia. Había ido sembrando su música con diferentes espectáculos y recitales. Tres personas influyen decisivamente en su relación profesional con el país galo: Miguel Alcalá, Federico Deval y Carola Fierz. Pedro se apoyó en la ventana de París y quedó mirando el mundo durante muchos años. El guitarrista flamenco suele lucirse cuando es arropado por un cantaor o por un grupo de instrumentos que le permiten unas veces brillar y otras no exponerse más de la cuenta. Con gran humildad se entregaba al público, y el público se lo agradecía a su vez con cariño y consideración.

Francia tuvo también su importancia en el desarrollo de los tres espectáculos más importantes en la vida profesional de Pedro: El Clan de los Pininis, Nuestra Historia al Sur y Del Pentagrama a las Fuentes. Este país fue fundamental en la producción de su único disco en solitario, Aluricán.

Murió en accidente de tráfico el 26 de enero de 1997, estrellándose contra un árbol al salirse en el Km 36 de la carretera cuando regresaba a Lebrija desde Sevilla.