El pasado jueves, 8 de mayo, en el acogedor espacio que brinda la Biblioteca del IES Andalán, casi llena, tuvimos el placer de escuchar la interesante conferencia impartida por Carlos Más Arrondo: “Sociopatología y poder político”. Una perspectiva particular del disertante más prolífico y apreciado en las sesiones organizadas por la Asociación de Amigos del Andalán.
Leandro Marco, anterior presidente de la Asociación, presentó la charla y al conferenciante, de quien no fueron necesarias muchas palabras pues ya es muy conocido en esta sala. Destacó su excelente currículo como profesor de Historia, doctor y catedrático, sus innumerables publicaciones y gran colaborador de esta asociación como guía de numerosas visitas culturales.
En estos tiempos y con ese título, era fácil suponer de qué iba a versar la conferencia y cómo iba a despertar el interés de los que disfrutamos de la misma durante casi dos horas. Fue como una continuación de su última charla: “Bajo nuestro suelo… un cambio de era”. Probablemente, la precedente de la que vendrá más adelante y de la que nos adelantó su título: “La intimidad y el yo interior”. Resumir una conferencia de esa dimensión y con tantas referencias a diversos autores y políticos es una tarea laboriosa, pero se podría calificar como una crítica social al enorme y patológico poder de muchos líderes, entre los que destacó a Milei, Putin y Trump como representantes de este tipo de personajes, haciéndoles objeto de su análisis y reflexión.
En el inicio, Carlos, señaló que la generación baby boomer (entre 50 y 80 años de edad) está siendo testigo presencial de lo que considera uno de los cambios de época de la humanidad, pero que mientras vivimos no nos damos cuenta y que quizá estemos en “el umbral de una nueva especie humana”. Señaló que lo que nos iba a explicar no es lo que está en los medios de comunicación, sino que es producto del análisis de cómo son y cómo se comportan o, dicho de otro modo, cómo el poder de una minoría controla al resto, la gran mayoría. Subrayó aspectos significativos de esta interrelación: la resistencia al poderoso, la crítica, el servilismo o la tiranía entre otros. Al hilo de esas reflexiones, cuestionó su injusta, inmoral y discriminante actitud, y, por otra parte, explicitó el gran abuso del poder que practican. Posiblemente, consecuencia de las patologías personales de estos líderes.
Después de las primeras referencias teóricas, hubo mención al Zar Nicolás II, Erasmo de Róterdam, también señaló el síndrome de Hubris, acuñado por Owen (2008), como un estado psicológico caracterizado por un ego desmedido, desprecio a los demás, transgresor de límites y, a menudo, asociado al poder.
Y como núcleo fundamental del tema, destacó y analizó desde una visión sociopatológica unos personajes esenciales para comprender perfectamente el sentido de su teoría. Los ya citados Milei, Putin y Trump, tres de los más destacados lideres políticos, todos con una sociopatología destacada, de quienes, con un relato muy ameno e interesante, hizo un repaso a su biografía. Historias repletas de mala educación, desprecios y abuso de poder o afirmaciones inquietantes: “el estado lo quita todo y se lo reparte…”; y permite plantear: “¿es el retroceso del estado de bienestar camuflado?”.
Para concluir, el ponente señaló que estamos viviendo una quiebra de la democracia liberal, una quiebra de la confianza social revestida de escándalos y espectáculos por parte de estos sociópatas. ¿Solo nos queda resistir y poco más? Tal vez, estemos ante el final de una época. Y a nosotros, a los oyentes, nos quedó la duda: ¿si estamos en manos de esos sociópatas por qué hemos llegado hasta aquí, por qué lo hemos consentido?