El procesado industrial generaba SO2, que era posteriormente transformado en ácido sulfúrico (H2SO4). Sin embargo, el resto de elementos presentes en el yacimiento y tratados industrialmente generaba las escorias. Curiosamente a los residuos rojos que aparecían en montañas por la Almozara se les denominaba como el material original (piritas).
Desconocemos el destino de la mayor parte de los residuos, pero muchos de ellos se usaron para recrecer las orillas del Ebro después de las riadas o para elevar topográficamente el barrio. Estos residuos persisten bajo la superficie de La Almozara: se encuentran en el parque Aljafería, bajo muchas de las calles del barrio, en el actual parking de la Expo, bajo el campo de fútbol del Carmen o bajo los andadores de la ribera del Ebro. Los espesores de residuos pueden superar los 5 metros. Estos residuos se ponen de manifiesto cuando se realizan obras en el barrio o, cuando estando muy superficiales, se erosiona o excava la superficie.
La información histórica y geológica, pero también la observación de las obras y, a veces las fotos aéreas, pueden permitir realizar un inventario de lugares donde están los residuos. En ocasiones, un vistazo al Google Earth permite identificar coloraciones rojizas por la presencia de los residuos en superficie.
Conocer el yacimiento permite predecir cómo son los residuos. Sin embargo, se han venido realizando análisis químicos durante los últimos años de las escorias para identificar su composición. ¿Cómo podemos interpretar los resultados obtenidos? Una forma de identificar lo extraños o diferentes que son respeto a los terrenos naturales de la Almozara es, o bien comparando la composición química con los niveles genéricos de referencia (BOA, 2008), o bien analizando materiales naturales de La Almozara fuera de las zonas afectadas por la actividad industrial y mezcla con los residuos para comparar. La concentración de dichos metales en ocasiones puede alcanzar más de 100 veces los niveles naturales esperados (en un análisis el nivel de arsénico llegó a dar valores de 1000 veces lo indicado por la normativa previamente referida).
En general se superan los NGR en Al, Sb, As, Be, Cd, Co, Cu, Cu, Fe, Mn, Hg, Mb, Ni, Ag, Pb, Se, Tl, Va, Zn. De manera sistemática los elementos que presentan mayor contenido respecto a los NGR son Sb, As, Fe, Cu y Cr (Revuelto et al., 2024). Esta serie de elementos nos muestran la presencia de composiciones similares a las del yacimiento inicial y que presentan contenidos altos en los metales que aparecen junto con el arsénico, el antimonio y el azufre en dichos materiales.
Leyenda de lectura de los símbolos químicos utilizados: aluminio (Al), antimonio (Sb), arsénico (As), azufre (S), bario (Ba), berilio (Be), cadmio (Cd), cobalto (Co), cobre (Cu), cromo (Cr), estaño (Sn), hidrógeno (H), hierro (Fe), manganeso (Mn), mercurio (Hg), molibdeno (Mo), niquel (Ni), oro (Au), oxígeno (O), plata (Ag), plomo (Pb), selenio (Se), talio (Tl), telurio (Te), titanio (Ti), torio (Th), uranio (U), vanadio (Va), zinc (Zn).