Se informa al lector de este espacio, que será un compartir de conocimientos ya que se confrontará con un concepto tal vez muy conocido, pero en algunos casos mal usado o poco contextualizado. En psicología social comunitaria se emplean ciertos conceptos un poco abstractos para muchos, pero que siendo estos bien justificados lograrán entenderse, y por tal motivo también llegar a comprender esa principal lucha de la psicología social, la cual es: el cambio social. Partiendo de la mejora de una realidad colectiva, de dinámicas sociales y mitos alrededor de diferentes supuestos.
Esta vez el encuentro será con el empoderamiento, concepto conocido por frases muy coloquiales, pero que a la larga su visión fundamental es la de generar cierta potenciación y bienestar desde lo individual a lo colectivo en pro de un cambio en una comunidad.
Para adentrarnos un poco mas en el concepto y como se desarrolla desde el rol de un psicólogo social, nos referimos desde el ¿qué es?, qué puede significar brevemente la palabra empoderamiento en una verdadera acción. Ahora bien, este es un fenómeno principal de interés en el campo social-comunitario, ya que es parte de su esencia y parte de la visión del sujeto como un actor responsable de sus propias conductas y creador de ambientes que mejoren y estimulen una calidad de vida y un bienestar colectivo.
Por consiguiente, es valioso mencionar el autor Julian Rapport que aporta a la psicología a finales de los 70s el modelo de empowerment, concepto que va a pretender mejorar tal bienestar y calidad de vida con énfasis en la potencialización de recursos individuales. Y se conocerá entonces como esa capacidad incluso de organizaciones y comunidades de tener el dominio y control de sus vidas.
Entonces… ¿Cómo actuará el psicólogo para potenciar el empoderamiento?, para lograrlo, deberá seguir ciertos pasos estipulados para intervenir en una comunidad, dejando a un lado sus convicciones personales y el asistencialismo. Mas bien potenciando esas competencias comunitarias, siguiendo con un entrenamiento de estas, posteriormente facilitando las situaciones de disputa entre pares, velando por el acuerdo y la abogacía, y llevando a la comunidad a una liberación de sus capacidades. Por ende y para entenderlo brevemente se deben tener en cuenta ciertos pasos para llevarlo a cabo, estos serán: El educar a la comunidad, el diagnosticar correctamente, educando e la toma de conciencia colectiva, en el entendimiento para así llegar a acuerdos de tareas concretas, para alcanzar una medición de resultados y poderlos conectar con acciones para no generar falsas expectativas en las personas que están presentes, por consiguiente generar una comunicación asertiva entre los mismos y llegar a un reconocimiento de potencialidades y que la misma comunidad al paso de los años pueda mantenerse.
Ferre, M. (2015) Empoderamiento, participación y sentido de comunidad. Universidad Jaume. Recuperado de: repositori.uji.es/xmlui/bitstream/handle/10234/136547/TFG_2014_ferreM.pdf?sequence=1