La depresión es una afección de salud mental bastante común en la sociedad, que afecta el funcionamiento de la persona con especial énfasis en la esfera afectiva. Según Rey, Bella-Awusah y Liu (2017), la depresión mayor es un trastorno episódico y recurrente que se caracteriza por:
Tristeza o infelicidad persistente y generalizada, pérdida de disfrute de las actividades cotidianas, irritabilidad y síntomas asociados, pensamientos negativos, falta de energía, dificultad para concentrarse, alteraciones del sueño y apetito, desesperanza, sentimiento de inutilidad y bajo rendimiento académico.
Las manifestaciones más visibles de la depresión en el entorno escolar están asociadas con bajo rendimiento escolar y laboral, así como a problemas de convivencia, por ello es importante conocer e identificar cuales son los factores de riesgo para depresión en el entorno escolar, algunos de ellos son:
Precaria situación socioeconómica.
Acoso escolar entre pares o bullying.
Exposición a violencia, como violencia intrafamiliar y/o abuso sexual.
Relaciones familiares conflictivas y débil vínculo familiar.
Dificultades en el aprendizaje y bajo rendimiento escolar.
Discriminación, por orientación sexual, pertenencia étnica o religiosa.
Estilos de vida no saludables: alimentación no saludable, inactividad física, fumar, abuso de alcohol, consumo de sustancias psicoactivas, sueño insuficiente, entre otros.
Entre las intervenciones propias del entorno escolar para la prevención se destacan la promoción de grupos de música y danzas, clubes de pintura, de cuentos y otras formas de literatura, teatro y cualquier otra forma de estimular los liderazgos y el trabajo en equipo a través del deporte, las artes y la cultura, la generación espacios donde los estudiantes y docentes puedan hablar de sus sentimientos con alguien de su confianza y la realización de talleres de psicoeducación para enseñar a la comunidad educativa en qué consiste la depresión.
Además de lo anterior, el docente como parte de la comunidad educativa y quien tiene un contacto más cercano con el alumno, deberá tener presente las siguientes recomendaciones:
1. Después de un episodio de depresión, reanudar las responsabilidades lenta y gradualmente (lo que tenga que ver con tareas a realizarse dentro de la institución).
2. Fijar metas realistas (por ejemplo en cuanto a su rendimiento). Aceptar que pueden haber contratiempos.
3. Planificar actividades a corto plazo que tengan como finalidad divertir o afianzar la autoconfianza.
4. Pedir y estar alerta al pedido de ayuda cuando se necesite. Trabajar para formar y mantener amistades y una red de apoyo.
5. Mantener un calendario diario uniforme. Dormir adecuadamente, comer una dieta balanceada, y hacer ejercicio físico regularmente.
6. Discutir sobre el uso social del alcohol y evitar las drogas.
7. Evitar la autocrítica. No actuar bajo ideas pesimistas. No concentrarse en pensamientos negativos o de culpabilidad.
8. Vigilancia en cuanto a las ideas suicidas.
Siento el entorno escolar parte de la vida cotidiana donde ocurre buena parte del desarrollo de los individuos, para fortalecer sus habilidades de afrontamiento, es clave mejorar sus redes de apoyo, realizar detección temprana y promover la inclusión escolar. Ministerio de Salud de Colombia y Protección Social (2017).
Referencias