Si observa alguna actitud de una persona cercana a usted con manifestaciones relacionadas a sentirse cansado de su vida por alguna situación, si muestra ideas suicidas y este planeando terminar con su vida.
Preste mucha atención a las siguientes características, que son alarmas para prevenir el suicidio.
- Cambio fuerte de actitud.
- Falta de apetito o incremento de apetito.
- Comportamiento brusco.
- Molestia fuera de lo normal
- Estrés, cansancio o agotamiento tanto emocional como físico.
- Agradecimiento en forma de despedida.
- Preguntas relacionadas a la muerte o despedida por su parte.
- Irá o impotencia descontrolada.
El suicidio es una urgencia vital, no sólo en un contexto de perdida de salud de la persona, sino también de debilitamiento de sus redes afectivas y sociales. Así, en la toma de decisiones de una persona que implica en una conducta suicida hay tres componentes:
A) A nivel emocional, un sufrimiento intenso.
B) A nivel conductual, una carencia de recursos psicológicos para hacerle frente.
C) A nivel cognitivo, una desesperanza profunda ante el futuro, acompañada con una percepción de muerte como única salida.
El suicidio no es un problema moral, es decir, los que intentan suicidarse no son cobardes ni valientes, sólo son personas que sufren, que están desbordadas por el sufrimiento y que no tienen la más mínima esperanza en el futuro ( Bobes, Giner y Saiz, 2011)
Referencia
Bobes, J., Giner, J. Y Saiz, J. (Eds.) (2011). Suicidio y psiquiatría. Recomendaciones preventivas y manejo del comportamiento suicida. Madrid: Triacastela