En 2020, el GAFI publicó una guía cuyo objetivo es “ayudar a los gobiernos a comprender cómo los bancos y otras personas pueden usar la identificación digital para identificar y verificar la identidad de una persona”.

En dicha guía, uno de los beneficios que establece el organismo es que los sistemas de identificación digital confiables e independientes pueden brindar experiencias más eficientes y fáciles de usar para los clientes potenciales en el momento de la incorporación y, posteriormente, para los clientes que buscan acceder a sus cuentas.

La facilidad de uso para los clientes, combinada con las posibles ganancias de eficiencia para las entidades reguladas, puede ayudar a reducir los costos de incorporación.