La falsificación de documentos manuscritos, impresos o digitales, está catalogado como un tipo de delito grave. Se trata de la alteración o falsificación de un documento verdadero, y quienes lo cometen lo hacen con el propósito de obtener determinados productos o servicios.
La falsedad documental se puede presentar en cualquier empresa, sin excepción, aunque es más común en las entidades bancarias y financieras. Según las estadísticas, cada año aumentan de manera significativa las cifras de organizaciones que han sido víctimas de fraude de documentos.
Es por esta razón que desde Latam Training Corp exhortamos a las empresas a ofrecer una capacitación y formación a sus trabajadores para prevenir todo tipo de falsificación. Nosotros, expertos en el área, ofrecemos una serie de programas para ese fin.
Ahora bien, hablemos un poco más sobre el tema. Quizás te has preguntado qué diferencia existe entre la falsedad material e ideológica. A continuación lo describimos:
Falsedad material: consiste en la alteración física de un documento. Se puede dar de distintas maneras. Por ejemplo, cuando se hace con la intención de atribuir al autor una declaración que no coincide con la suya o para atribuir el documento a quien no formó parte de él.
Falsedad ideológica: se aplica a la veracidad del documento. Es decir, el manuscrito puede ser real, pero estar basado en hechos falsos. Esto sucede en repetidas ocasiones cuando la información de un documento es verdadera, pero se falsifica la firma, por ejemplo.
Falsificación de documentos públicos: aquellos documentos autorizados por un notario o un empleado público. Se incluyen aquí los documentos notariales, administrativos o judiciales, caracterizados en términos generales por la intervención de fedatarios públicos.
Falsificación de documentos oficiales: aquellos documentos expedidos por los funcionarios públicos o que sean emitidos por entidades de Derecho público.
Falsificación de documentos mercantiles: aquellos que consignan un acto o derecho de naturaleza mercantil como letras de cambio, cheques, pagarés, balances.
Falsificación de documentos privados: aquellos documentos que no tienen relación pública, oficial ni mercantil.
Ya que hemos determinado que el fraude de documentos puede presentarse de distintas maneras en las empresas, en la mayoría de los casos siempre termina acarreando problemas legales así como económicos para la organización y sus responsables.
La falsedad documental puede llevarse a cabo:
Mediante el uso fraudulento de una firma electrónica
Falsedad de identidad
Falsedad documental en nóminas y contratos
En este sentido, puede impactar de la siguiente forma:
Pérdida financiera directa: las entidades financieras y bancarias, así como el resto de las organizaciones, tienen la obligatoriedad de certificar la identidad de sus clientes. Cuando sufren un tipo de fraude deben asumir todos los costes. Y, evidentemente, esto supone una pérdida considerable en algunos casos.
Pérdidas indirectas: cuando una empresa es víctima de una estafa, se enfrenta a una pérdida de reputación. E incluso a la consecuente pérdida de clientes. Es por esto que contar con un departamento contra fraudes o capacitar al personal es cada vez más necesario.
¿Sabías que la falsificación de documentos, bien sea impresos o digitales, es la mayor actividad delictiva del mundo? Según un reporte estadístico al respecto, el fraude de documentos le cuesta a la economía mundial alrededor de 3 billones de euros al año.
Por lo tanto, como empresa es fundamental disponer de estrategias que garanticen la seguridad de la información y velen por la integridad de los datos. En Latam Training Corp contamos con un grupo de expertos en la materia, quienes se encargan de capacitar a los responsables de las empresas y sus empleados a través de programas de formación completos y efectivos, con el propósito de ayudar a prevenir estas situaciones.
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