Las clases semanales (de 9 a 13 y de 14 a 17 horas) constaban de dos bloques:
English Language Training en horario de mañana y
New Technologies in Practice por la tarde. En ambos bloques, pero especialmente el matutino, veíamos desde la perspectiva del estudiante cómo el profesorado usaba las nuevas tecnologías en el aula de idiomas. Por la tarde, aunque seguíamos siendo estudiantes, poníamos en práctica las TIC y elaborábamos nuestras actividades en el mismo aula, preparadas para ponerlas en práctica a la vuelta en nuestros centros.