La población de Comonfort se compone de mestizos y una presencia viva y orgullosa de comunidades indígenas otomíes, especialmente en Soria, Orduña de Abajo y Delgado de Abajo. La mayoría de sus habitantes vive del campo, la alfarería, la cantera o el comercio local.
Son personas que valoran la familia, el trabajo honesto y la identidad cultural. Muchos hablan aún el otomí, sobre todo los ancianos, aunque cada vez más jóvenes buscan aprenderlo para no dejarlo morir.
El sentido de comunidad es fuerte: se colabora en las fiestas, se organiza la ayuda mutua en tiempos difíciles, y se protege lo que es propio. La hospitalidad es sencilla pero genuina: aquí aún se ofrece un vaso de agua o un taco al visitante sin esperar nada a cambio.