Comonfort es conocido como “la tierra de las molcajeteras”. Aquí, la piedra volcánica no es solo una roca: es materia prima para crear. Los molcajetes, metates, tejolotes y comales de piedra negra son fabricados con técnicas que datan de tiempos prehispánicos.
Las familias artesanas tallan la piedra a mano, con mazos, cinceles y paciencia. Cada molcajete es único, con relieves y formas decorativas que pueden incluir jaguares, águilas o flores. Esta labor, que muchas veces pasa de abuelos a nietos, es símbolo de resistencia y continuidad.
Pero no todo es piedra. También se tejen rebozos con telar de cintura, se borda ropa con hilos de colores vivos y se trabaja el maguey para hacer cepillos, bolsas, sombreros y escobas. La comunidad indígena de Soria, dentro de Comonfort, es reconocida por su producción artesanal auténtica, que respeta los ciclos naturales y los saberes ancestrales.