Robert Tattersall nació en Julio de 1943, y fue el único hijo de Stanley Tattersal y Edith Booth, los cuales eran psiquiatras. Estuvo en contacto con el campo de las ciencias de la salud desde pequeño, ya que su padre trabajaba en el Hospital Psiquiatrico de Bucks County. Estudió medicina en la universidad de Cambridge y el Hospital St Thomas, donde conoció a Bridget Jack, quien sería su esposa. 1
Posteriormente se mudaron a Londres, donde Robert comenzó a trabajar para David Pyke, un doctor del Hospital King's College. Junto a él elaboró estudios que concluían que la diabetes tipo 1 y tipo 2 tenían etiologías diferentes. Es más conocido por sus investigaciones sobre la afección que se conocería en el futuro como diabetes tipo MODY.1
La investigación de Robert comienza por casualidad. Durante su tiempo en King's College, estuvo asignado a un estudio con 92 pacientes que habían sufrido de diabetes por 40 o más años. Se percató de que uno de los pacientes había sido capaz de dejar el tratamiento con insulina que seguía anteriormente y se dedicó a realizar una historia familiar completa.1, 2
Robert aplicó para una posición en la Universidad de Michigan en Ann Harbor, en la que fue aceptado y continuó su investigación junto al Dr. Stefan Fajans, quien estaba investigando lo que parecía ser un tipo similar de diabetes. Juntos publicaron estudios describiendo las diversas formas de diabetes monogénicas e inventaron el término "Maturity Onset Diabetes of the Young" para poder distinguir esta patología de la diabetes tipo 2, la cual recibía el nombre de "Maturity Onset Diabetes" en 1970.1, 2
En el año 1974, Robert se transfirió al Hospital St Bartholomew para ejercer una posición académica, pero en el año siguiente empezó a trabajar en el Hospital General de Notthingham como médico especialista en diabetes. 1
Indiscutiblemente, una de las más grandes contribuciones que hizo Robert en el estudio de la diabetes fue la demostrar que los pacientes diabéticos eran capaces de medir sus propios niveles de glucosa en sangre y utilizar esta información para ajustar su propio tratamiento para tratar de mantener su glicemia en los niveles recomendados.2
Una doctora del Hospital St. Thomas había utilizado este método en una paciente embarazada, pero Robert lo extendió a sus pacientes diabéticos. Los primeros glucómetros eran máquinas rudimentarias y poco prácticas que tenían que ser conectadas y usadas en casa. A pesar de esto, múltiples estudios publicados por Robert y su equipo indicaban de manera clara que el automonitoreo de la glucosa en sangre no solo era posible, sino que daba como resultado unos niveles más controlados de glucosa y alta receptividad del método por parte de los pacientes. Sin embargo, cuando sus ideas fueron discutidas en la Asociación Británica para la Diabetes, el método fue tildado como poco creíble y potencialmente peligroso. En un artículo publicado por The Lancet, Robert y su equipo comentaron que el método sería mucho más aceptado y aplicable con máquinas más pequeñas y portables.1
Durante su carrera, Robert estableció que siendo la diabetes una enfermedad compleja y única entre otras, el éxito depende no sólo del profesional tratándola, sino de la disciplina que tenga el paciente. Él sabía la importancia de escuchar a sus pacientes, y de que estos estuvieran entrenados para manejar su enfermedad.2
Robert y Bridget viven hoy en día en Sheffield al norte de Inglaterra. Tienen dos hijas (una que es reumatólogo) y cinco nietos.2
Robert Tattersall nunca se arrepintió de su prematuro retiro. Por muchos años se dedicó al estudio de la historia de la medicina una de sus pasiones. 2
Su influencia está presente en lo que conocemos hoy en día como el enfoque moderno en el control y manejo de la diabetes.2
1.George Alberti: a myriad of contributions to diabetes and beyond. Diabetes Care 2017;40:1154–1158pmid:28830957
2. Robert Tattersall, a Diabetes Physician Ahead of His Time [Internet]. 2020 [cited 29 July 2020]. Available from: https://care.diabetesjournals.org/content/42/6/1005