Vista de la instalación
El artista multidisciplinario Andrés Guadarrama (Ciudad de México, 1991) sustenta su práctica artística principalmente a traves de la música, la cual usa como punto de partida para eventos performáticos cuya activación busca detonar rituales espontáneos.
En el estricto sentido la pieza ( ( ( ( ~ ) ) ) ) es un campanario: los tubos de acero que lo componen están diseñados para emitir notas musicales específicas a pesar de su distribución caprichosa dentro del espacio de la Sala 1 de Álamos, la cual ocupó como un diálogo abierto con la obra de Antonio Castillo, quien invitó a Guadarrama para complementar el jardín escultórico Cinco atardeceres, cinco amaneceres.
Reforzar la resonancia del espacio a través de las campanas y estar expuesto a ese fenómeno —al tocarlas y escucharlas— conduce a estados perceptuales que me resultan fascinantes y que, creo, apuntan a una concepción de la música más remota, ligada al ritual y al trance, al éxtasis colectivo y a la comunión con lo otro.
Andrés Guadarrama
artista
( ( ( ( ~) ) ) ) | 2025
Vistas de la instalación
Para la iteración de Álamos, se instaló un subconjunto de 8 de las 21 campanas presentadas originalmente en SOMA en una configuración tipo bóveda: una imagen parcial de la resonancia de un espacio reverberando en otro y con ello, generando nuevas figuras aurales además de otros tipos de activación, siempre de la mano del capricho de la exposición de Castillo, la cual dependía del ciclo de la luz a lo largo del día para incidir en su contemplación. De tal manera en ocasiones la sala se llenaba de una luz violacea la cual modificaba la disposición anímica de los visitantes en constraste con el cubo blanco que invitaba a otro tipo de meditaciones.
Vistas de la instalación
Este proyecto marca el inicio de un camino personal que busca transformar la música en una práctica devocional mediante el estudio profundo de los aspectos más elementales del sonido y la escucha.
Andrés Guadarrama
artista
( ( ( ( ~) ) ) ) | 2025