LAS QUINCE SUCIAS Y OTROS DOGMAS DEL ARTE CONTEMPORÁNEO

con trabajo de:

Wen Bandala - Carolina Barrera - Wladymir Bernechea - Fernando Carabajal - Roberto Carrillo -Margarita Castro - Dane - Carlos De La O - Zayra Escobar - Zara Esperón - Rubén Fabbri - Manu B León - Moris - Aurora Noreña* - Javier Pulido** - Vitor Carvalho Rezende - Verónica Rodríguez  Jimena Schlaepfer

* Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte 2021 - 2024 del SACPC

** Cortesía de Epifanía

las quince sucias:
Transitoriedad - Orgánico - Transversal - Liminal - Impronta - Narrativa - Subversión - Dialéctica  Quintaesencia - Deriva - Dispositivo - Devenir - Abyección - Utopía - Borde - Doméstico  Heterotopía - Periferia

Toda creación está sujeta a una relación, la cual le disloca de su origen e intención. En la postmodernidad, este desplazamiento es en sí su nueva naturalidad, la cual impacta contra un límite desconocido e imposible de definir. En este tablero de circunstancias el Objeto-pensamiento-objeto se anuda a través del medio (cada vez más radical y alternativo) para que la probabilidad de contactar se agrande y el error disminuya o se esconda. Sin embargo, otra lectura es que justamente todo es una cadena de errores y, en tal caso, la coincidencia (azarosa, desprolija) suceda y sea el breve suceso lo que llamamos arte. Dos minutos después todo habrá terminado, hasta el siguiente impulso en que arte y público subyazcan bajo la duda estéril de lo desdicho y lo deshecho. El mirar lo hecho por lo moderno es oprimido y sustituido desde lo conceptual-verbal-textual. El arte se anega y se pudre ensimismado en su propio marco teórico. Quizá el arte povera sea el único postmoderno que reconoce esta aberración de forma literal. Lo orgánico abyecto no ha de prevalecer, sino es la plataforma rígida la que se mantiene latente y expectante, como una pintura clásica y una sinfonía en su partitura.


Después de la acción de nombrar viene la de adjetivar. Si el nombre es un límite, los adjetivos son su posibilidad de expansión.


Quise hacer converger un espectro de posturas y años que abarcase desde la grandilocuencia investigadora hasta el uso intimista del sentir, porque arte y artista son ese imposible lugar y entidad que nunca han de permanecer quietos en este mundo que ya no aspira a la inmortalidad, sino al aquí, ahora, antes de que todo se termine. Desde el ensayo con palabras de otros, hasta el poema que es una carta de amor con tinta verde y faltas de ortografía.



Fernando Carabajal