proyecto individual de Carlos De La O
1.
El sustento conceptual de mi obra coquetea con dos ideas concretas: la re-representación como la planteaba el filósofo francés Jean Baudrillard, concepto que nuestra realidad corrobora todo los días con creces y la hipótesis que sostenía Ernst H. Gombrich de que la creación de imágenes debe más al canon establecido por imágenes previas que la misma observación de la realidad. Sin embargo en el caso de la serie Press R to Continue me gustaría apuntar que también persigo el simple placer de la apropiación mediante el oficio de la pintura (digital).
2.
Hay artificio narrativo en este ejercicio en muchos sentidos. No todas las imágenes retratadas -insisto en la idea de que soy un retratista de retratos- son hurtos de Instagram. Algunas de ellas son fotografías que tomé con mi propio teléfono, las cuales se confunden con aquellas que efectivamente sustraje. Aunque las más de las veces dejo la travesura de lado y consiento el atrevimiento; últimamente pido permiso a la gran mayoría de los modelos para retratarles. Incluso les pido versiones de alta calidad del material que me interesa.
De ahí que mi postura sea un tanto laxa cuando me preguntan sobre el uso de imágenes por herramientas con inteligencia artificial. Toda mi vida artística me he valido de las imágenes de propios y extraños para demostrar mi punto. No sería congruente de mi parte posicionarme de manera inflexiblemente crítica al respecto.
3.
Alguien me sugirió otro nombre para la exposición de inspiración igualmente musical: Emails I Can’t Send. La sugerencia me hizo pensar en una canción de ese disco de la ahora muy reconocida Sabrina Carpenter Things I Wish You Said, en esta la cantautora imagina la cotidianidad de un romance no logrado, relatando sus posibles peripecias y el supuesto de su rutinaria convivencia.
Quizá hay algo de eso en los retratos de Press R to Coninue. el testimonio gráfico de un puñado de deseos y añoranzas: lugares que se frecuentan, museos que se admiran, el arte que apasiona, los placeres que se disfrutan. Pienso entonces en Love Letters como el testimonio de una extensa misiva de amor que es enviada en la forma de esta exhibición, la cual a pesar de sus múltiples posibles protagonistas tiene un destinatario específico quien sabrá distinguir lo que trato de decir.
Carlos De La O