Luchamos, paramos, vivimos!
¿En qué consiste exactamente el trabajo de cuidados? Es muy simple: limpiar pompis, lavar la ropa, escuchar, gestionar horarios, apoyar a personas con discapacidad. ¿Suena cotidiano? ¡Pues así es! Nada funciona sin el trabajo de cuidados. Ya sea en guarderías, en centros de asistencia, en el trabajo social o en el hogar: este trabajo es lo que mantiene la rueda en marcha, pero a menudo se pasa por alto, está mal pagado y suele tener malas condiciones laborales. Actualmente hay negociaciones colectivas en curso en el sector público. Se trata de muchas profesiones que mantienen en marcha nuestra vida diaria. Por ejemplo, les maestres de educación infantil en guarderías municipales o enfermeres en hospitales municipales.
Luchamos!
En estas profesiones trabajan principalmente mujeres y personas queers, muches también son migrantes. ¿La demanda de más salario? ¿Por más días libres? ¡Absolutamente justificada! La mala remuneración y las malas condiciones laborales no son una casualidad: son el resultado de un sistema que no está orientado hacia lo que necesitamos sino que funciona según la lógica del beneficio. Luchamos por una sociedad diferente. Esta sociedad debe ser feminista, ¡si no no será distinta. El trabajo de cuidados debe ser reconocido como una tarea central de la sociedad, y esto no sólo se aplica al trabajo de cuidados remunerado, sino también a todo el trabajo de cuidados no remunerado que cada une de nosotres realiza. El capitalismo se beneficia del trabajo no (suficientemente) remunerado que hacemos. Ya no queremos esforzarnos para los beneficios de algunos pocos; queremos una sociedad en la que haya tiempo para una buena vida y en la que el trabajo de cuidados sea organizado entre todes.
Paramos!
Nos solidarizamos con todes que luchan por una mejor remuneración, y exigimos más: Unámonos en vez de luchar soles! No importa si es remunerado o no remunerado, con o sin contrato: lo que nos une es que nuestro trabajo sigue no siendo apreciado, a pesar de que sin nosotres no funcionaría nada.
Guarderías repletas, alquileres inasequibles, el sector de cuidados y sanidad con deficiencias. ¿Y la política que hace? Busca distraernos de los problemas reales con agitación de derechas e intenta enfrentarnos unes contra otres. La política ahorra en el sector social y al mismo tiempo invierte miles de millones en armamento y guerras que causan sufrimiento mundialmente. ¡Esto no lo permitiremos más!
Vivimos!
Ya basta! Nos unimos! Juntes salimos a las calles por un salario justo y buenas condiciones de trabajo. Juntes luchamos para ponerle fin a la opresión patriarcal y capitalista, en contra de la guerra y del fascismo. Estas luchas no las lidiamos soles, sino junto a mujeres y personas queers en todo el mundo. Esto nos da fuerza y coraje: ¡Por una sociedad, en la que haya tiempo para una vida buena!