Las imágenes nos muestra la serie de Cerámica de Sargadelos que consta de dos piezas que difieren en tamaño. Ambas están realizadas en porcelana, una con una altura de 21,5 centímetros y la otra con una altura de 17,5 centímetros.
Estas piezas fueron diseñadas por el artista cubano Luis Ramírez que participó en el Taller Internacional de Cerámicas Sargadelos del año 2013. En este taller Luis Ramirez buscó incorporar el movimiento a las piezas cerámicas para así romper con los códigos que existen en el mundo acerca de que la porcelana es algo que no se puede tocar porque es muy frágil y se rompe. En este caso se trata de dos piezas que rotan. Al conjunto le llamó Giros y se mueve cada vez que uno tropieza con él o choca con el aire. Con él obtuvo un premio ONDi 2014 en la categoría de trabajos profesionales de Diseño Industrial. Recientemente, las formas atípicas diseñadas por el cubano fueron seleccionadas para formar parte del catálogo internacional de Sargadelos aunque la firma cerámica gallega los tituló Uniflor representado un florero para una única flor.
La imagen nos muestra la vajilla infantil realizada en porcelana de Sargadelos y decorada con juegos populares, compuesto por plato llano, bol y vaso.
En concreto el vaso está formado por unos niños jugando a la peonza.
La Real Fábrica de Sargadelos es un complejo industrial fundado en el siglo XVIII en Sargadelos, una parroquia del municipio de Cervo, en la provincia de Lugo, Galicia, España. Fue creada por Antonio Raimundo Ibáñez, un empresario ilustrado, con el objetivo de impulsar la industrialización en la región.
La fábrica se estableció en 1788 y se dedicó inicialmente a la producción de hierro y acero, aprovechando los recursos naturales de la zona, como los yacimientos de mineral de hierro y los bosques para obtener carbón vegetal.
Posteriormente, se expandió a la producción de loza y cerámica, convirtiéndose en una de las primeras fábricas de cerámica fina en España. En 1800, recibió el título de "Real Fábrica" por parte del rey Carlos IV, lo que le otorgó prestigio y reconocimiento.
Tras la muerte de Ibáñez y debido a las guerras y conflictos políticos de la época, la fábrica entró en declive. Finalmente, cerró sus puertas en 1875.
En el siglo XX, la tradición cerámica de Sargadelos fue recuperada por el Instituto de Cerámica de Sargadelos, fundado en 1949 por intelectuales gallegos como Luís Seoane y Isaac Díaz Pardo. Este instituto revitalizó la producción de cerámica artística y se convirtió en un símbolo de la cultura gallega.
La Real Fábrica de Sargadelos es considerada un hito en la historia industrial de España y un referente en la producción de cerámica. Su legado perdura en la actualidad a través de las piezas de cerámica contemporánea de Sargadelos, que combinan diseño moderno con motivos tradicionales gallegos.
Hoy en día, el complejo de Sargadelos es un destino turístico que incluye un museo, donde se exhiben piezas históricas y se explica la evolución de la fábrica.
En resumen, la Real Fábrica de Sargadelos es un símbolo de la industrialización gallega y un ejemplo de la recuperación y preservación del patrimonio cultural e industrial de Galicia.