"Soy argentino"
Donde termine mi sentir
buscaré mi consuelo
donde empiezan mis dudas
pisaré mi gran suelo.
Argentino soy y con todo mi orgullo desvelo que bien argentino es mi pueblo. Argentino seré hasta para los más fieros,argentino serécon orgullo sinceroceleste y blanco vestirémi sangre en el entierro.En las más duras estarécantando a gritos mi himno en las mejoras no faltarégritando a despecho mi orgullo de ser argentino. Daniel Pregot y Francisco Olmos
El amor… ¿Una cosa rara?
Tres días
No puedo dejar de amar
y tampoco de pensar
que cada vez que nos separamos
tres días tengo que esperar.
Yo ya no aguanto más
viendo que tú te vas
porque siempre te querré acompañar
mientras sienta lo que es amar.
No soporto cuando el tiempo pasa
y me aleja de ti.
Cuando me voy a mi casa
pensando que te vi.
Sé que volverás
lo que no sé es cuando será.
Espero que sea pronto.
Alumnos de 1º 2º
Te quiero, no lo niego
Pero rogarte a ese nivel no llego
Sólo falsas ilusiones
Las que me hiciste sentir
Fueron muchas veces
Las que lloré por ti
Fui fuego por ti
Hoy sólo quedan las cenizas
Los restos de ti
Hoy con el dolor
Llegó el fantasma de tu voz
Diciéndome:
Ya no llores mi amor
Maldito sea el gurú
Que levantó entre tú y yo
Ese silencio oscuro
Martina Belardinelli, Sofía Córdoba, Sofía Navarro
de 1º 4º
El futuro, un mito
George O’Clock era un joven científico de treinta y cuatro años. Se había recibido a los veintiséis con distinciones y a los veintiocho, de atomista. Vivía solo en una hermosa casa cerca del río Mississippi.
Desde hace algún tiempo estaba trabajando en un nuevo experimento: un dispositivo que permitía viajar en el tiempo. Pasaba horas y horas en su casa pensando cuál sería la fórmula correcta para que el artefacto funcione. La obsesión de George era poder viajar en el tiempo. Quería saber cómo sería el fututo en el año 2098. Finalmente, después de tanto trabajar, lo logró. Y se preparó para probar su invento. Así que se ató el dispositivo a su pierna, lo encendió y en cinco segundos estaba en el centro de la ciudad de Mississippi.
La ciudad de Mississippi del futuro era muy distinta a la que él conocía: autos voladores, luces, negocios raros, rascacielos, gente… pero lo que más le llamó la atención era que no tenia basura ni había ladrones. La gente se veía feliz y todos se saludaban amablemente.
George estaba entusiasmadísimo y decidió ir hacia el café más cercano. Entró, eligió una mesa y le pidió a la camarera:
§ Un café, por favor.
§ ¿Café? ¿Qué es eso? – preguntó la joven.
§ ¿¡Cómo que no sabe lo que es un café!? – le replicó exaltado.
§ No, no sé ni me interesa! .Acá sólo tenemos VVGD, y whisky.
§ ¿VVGD? ¿Qué es?
§ Es una bebida con un delicioso sabor agridulce, de color verde.
§ ¿Es rica?
§ Sí, no quiere, pida un whisky, señor.
§ Pero son las cinco de la tarde para tomar un whisky!
§ Acá la gente toma eso, en cualquier momento del día.
§ No, no, mejor, déme un vaso con agua.
§ ¿Agua? ¿Usted se quedó en el pasado?- preguntó asombrada la moza.
§ ¿Qué, acá ya nadie toma agua?
§ No, desde la guerra por el agua, en el 2058.
§ ¿Y entonces que toman?- preguntó asombrado George.
§ Laskar.
§ ¿Laskar? ¿Qué es eso?
§ Es una especie de agua artificial, pero… dígame, ¿Usted, de dónde viene? – preguntó muy desconcertada la joven.
§ De un lugar donde las cosas son más sencillas – dijo George pensativo.
Y dejando vacilante a la moza, se retiró del café sin haber tomado nada. Caminó hacia un hotel y decidió pasar la noche en él. Estaba muy cansado y confundido. Al día siguiente, fue al río para ver si su casa seguía existiendo o qué habría en lugar de ella. Al llegar vio, que su preciosa casa estaba destruida, hecha escombros, sin su laboratorio, sin sus proyectos, sin sus libros, sin…, sin....
Al ver esa imagen pavorosa, George comienza a pensar en, cómo llegó al futuro, la conversación con la moza y la imagen destruida de su casa. Con la mezcla de de todos esos pensamientos, George entró en estado de shock, quiso activar el dispositivo para volver al pasado; pero éste no funcionó. Entonces empezó a correr desesperado, con los ojos llenos de lágrimas y pensando en todo su viaje.
Un cazador que andaba cercano a la orilla del río, disparó un tiro, con tanta desdicha que le pegó en la nuca. George murió.
Tal vez, si George no hubiera viajado en el tiempo no hubiera sucedido esta tragedia.
Tal vez, si no hubiera entrado en estado de shock, seguiría vivo.
Tal vez, si el cazador hubiera salido de su casa cinco minutos antes, esta muerte podría haberse evitado.
O, simplemente, tal vez porque el humano cree que el futuro existe, y no se da cuenta que es un mito, que jamás podrá vencerlo y que lo único que existe es,… el presente.
Lautaro Jorge Scandalo