Una oración simple es un enunciado con un solo verbo. P. ej.: Juan compró un videojuego. Por tanto, el elemento esencial de la oración es el verbo, y cada verbo tiene unas exigencias: el verbo comprar exige que alguien compre algo; el verbo regalar exige que alguien regale algo a alguien; el verbo confiar, que alguien confíe en algo o en alguien. Esas exigencias se denominan argumentos o complementos argumentales: el verbo comprar exige un sujeto y un complemento directo; el verbo regalar, un sujeto, un complemento directo y un complemento indirecto; el verbo confiar, un sujeto y un complemento de régimen.
Además, los verbos pueden ir acompañados de complementos que no son esenciales, los denominados adjuntos o complementos circunstanciales: Ayer Juan compró un videojuego en esa tienda, donde "ayer" y "esa tienda" son informaciones que no están exigida por el verbo.
Vamos a ver, por tanto, las funciones sintácticas que incumben al verbo: