El adverbio es una categoría gramatical invariable cuya función principal es modificar o matizar el significado de otras palabras: verbos, adjetivos u otros adverbios:
un verbo: corre rápido
un adjetivo: muy alto
otro adverbio: demasiado lejos
Incluso puede modificar a toda una oración, p. ej., Tristemente, tuvo lugar el suceso.
1) Invariabilidad
No cambia de género ni número, pues no tiene morfemas flexivos. Ayer, aquí, bien... siempre se mantienen iguales.
2) Función sintáctica
Actúa típicamente como complemento circunstancial (de tiempo, lugar, modo, cantidad, etc.) cuando incide en el verbo, o como modificador de un adjetivo o de un adverbio dentro del sintagma. Ejemplos:
Llegó tarde a la fiesta, donde "tarde" modifica al verbo "llegó" y aporta un significado de tiempo.
La noticia fue bastante buena, donde "bastante" modifica al adjetivo "buena", intensificando su significado.
Lo hizo extraordinariamente bien, donde "extraordinariamente" modifica al adverbio "bien", intensificando su significado.
3) Significado léxico
Aporta información adicional sobre las circunstancias en que ocurre la acción o sobre la intensidad o valoración.
4) Posición flexible
Puede aparecer en distintas partes de la oración, por ejemplo: Hoy vendrá Luis / Luiv vendrá hoy / Vendrá Luis hoy.
Según el tipo de información que expresan, se pueden diferenciar las siguientes clases:
DE TIEMPO: Hoy, ayer, anoche, antaño, antenoche, anteayer, aún, enseguida, hogaño, temprano, ya, todavía, mañana, ahora, antes, después, durante, mientras, entonces, pronto, tarde, nunca, habitualmente, cotidianamente, frecuentemente...
DE LUGAR: Aquí, allí, acá, allá, ahí, lejos, cerca, encima, debajo, abajo, adelante, afuera, arriba, atrás...
DE MODO: Bien, mal, deprisa, así, como, regular, adrede, aposta, deprisa, aprisa, despacio, gratis (=gratuitamente), casi, viceversa, incluso, inclusive, cual (=así como; denota comparación). También adjetivos con el sufijo -mente: estupendamente...
DE CANTIDAD: Mucho, poco, más, bastante, demasiado, nada, solo, solamente, menos, muy, tan, además...
DE AFIRMACIÓN: Sí, efectivamente, ciertamente, también, asimismo, cierto, claro, naturalmente...
DE NEGACIÓN: No, nunca, tampoco, jamás.
DE DUDA: Quizá, acaso, probablemente, posiblemente.
INTERROGATIVOS: Dónde, cuándo, cómo, cuán.
EXCLAMATIVOS: Dónde, cuándo, cómo, cuán.
RELATIVOS: Donde, cuando, como.
Acá abajo, ahí dentro, allá afuera, allí arriba, aquí enfrente...
Son grupos de palabras que equivalen a un adverbio. Nunca terminan en conjunción ni en preposición.
A tontas y a locas (alocadamente), a una (juntamente), de verdad (verdaderamente), por fuerza (forzosamente), por supuesto (sí), en absoluto (no), más o menos (regular), poco más o menos, de vez en cuando, cuanto antes, en cuanto, por cuanto, en un santiamén, a lo mejor, a salvo, a veces, a menudo, a cada paso, a la italiana, de pronto, de repente, de momento, de cara, de perfil, de frente, de una en una, por ahora, por hoy, hoy por hoy, por si acaso, por fin, tal vez, cada vez más, más bien, así mismo, frente a frente, con mucho, poco a poco, ipso facto, ad infinitum, in fraganti, a priori, a posteriori, ad libitum, ex profeso...