El verbo es una clase de palabra que, desde el punto de vista semántico, expresa acciones, procesos, estados o acontecimientos que afectan a un sujeto en una oración.
Desde el punto de vista sintáctico, es el núcleo del predicado y, por tanto, un elemento esencial para la construcción de oraciones con sentido completo.
Desde el punto de vista morfológico, tiene morfemas flexivos o desinencias que informan sobre la conjugación, persona, número, tiempo, modo, aspecto, voz.
Por ejemplo, en la oración Los fuertes vientos derribaron los árboles del bosque, el verbo "derribaron" expresa una acción (derruir, arrasar, tirar abajo), es el núcleo del predicado, de modo que sin él no habría oración, y tiene morfemas flexivos: -aron, en los cuales se contiene información de la conjugación (primera), persona (tercera), número (plural), tiempo (pasado: pretérito perfecto simple), aspecto (perfectivo) y voz (activa).
Veamos su caracterización de forma más detallada.
1) Significado léxico
El verbo aporta el contenido principal de la acción o estado:
Acción: correr, estudiar
Estado: ser, estar
Proceso: crecer, cambiar
2) Flexión verbal
Es una categoría variable, ya que se modifica mediante desinencias que indican:
Conjugación: 1.ª (infinitivos acabados en -ar, como saltar, comprar, llamar), 2.ª (infinitivos acabados en -er, como beber, traer, correr), y 3.ª (infinitivos acabados en -ir, como seguir, vivir, diluir).
Persona: 1.ª (yo), 2.ª (tú), 3.ª (él/ella).
Número: singular o plural.
Tiempo: presente, pasado, futuro.
Modo: indicativo, subjuntivo, imperativo.
Aspecto: acción terminada o concluida, perfecta (aspecto perfectivo) o en desarrollo, no terminada o no perfecta ( aspecto imperfectivo).
Voz: activa (p. ej., compro, amo) o pasiva (p. ej., soy comprado, soy amado).
3) Concordancia
El verbo concuerda con el sujeto en persona y número: p. ej., en Ellos estudian el sujeto es una 3.ª persona de plural y el verbo está en 3.ª persona de plural; si cambio el número del verbo y digo "estudia", el sujeto ya no puede ser "ellos", pues *ellos estudia no tiene sentido, sino que debo cambiarle también le número > él estudia.
4) Formas no personales
El verbo también presenta formas que no se conjugan:
Infinitivo: amar
infinitivo compuesto: haber amado.
Gerundio: amando
Participio: amado
4) Estructura morfológica
Se compone de:
Raíz o lexema: aporta el significado (am- en amar, comp- en comprar)
Desinencias o morfemas flexivos: indican la información gramatical (-o, -as, -amos)
5) Función sintáctica
Actúa como núcleo del predicado verbal y exige determina o posibilita los complementos de la oración. P. ej., el verbo reír exige alguien (sujeto) que ría; el verbo mirar exige alguien (sujeto) que mire algo o a alguien (complemento directo).
Para clasificar el verbo, debemos tener en cuenta distintos criterios, pues de cada uno resulta una clasificación diferente: morfológico, semántico, sintáctico y funcional.
a) Verbos regulares
Siguen un modelo fijo de conjugación y no alteran su raíz:
amar → amo, amé, amaré
comer → como, comí
b) Verbos irregulares
Presentan cambios en la raíz o en las desinencias:
tener → tengo, tuve
ir → voy, fui
c) Verbos defectivos
Son verbos que no se conjugan en todos los tiempos, modos o personas. Su paradigma está “incompleto”.
Ejemplos:
abolir → se usa sobre todo en formas como abolió, pero evita otras (yo abolo es raro o no aceptado en muchos usos).
llover → solo se usa en 3.ª persona (llueve, llovió).
soler → se usa casi siempre en presente e imperfecto (suelo, solía), pero no en futuro (soleré es muy raro).
a) Verbos de acción
Indican acciones realizadas por el sujeto: correr, escribir, saltar. P. ej., María corre en el parque.
b) Verbos de estado
Expresan estados o situaciones: ser, estar, parecer. P. ej., El cielo está nublado.
c) Verbos de proceso
Indican cambios o transformaciones: crecer, envejecer. P. ej., El niño crece rápidamente.
a) Verbos copulativos: Sirven de unión entre sujeto y atributo; tienen poco contenido léxico: ser, estar, parecer. P. ej., Ella es inteligente.
Los verbos atributivos o copulativos son ser y estar. Verbos predicativos son los que no se definen ni como atributivos ni como semiatributivos. A continuación se enumeran algunos verbos no predicativos que para unos gramáticos son atributivos y para otros, semiatributivos:
a) De permanencia: permanecer, persistir, perdurar, hallarse, encontrarse, mantenerse, continuar, seguir, resultar...
b) De devenir: elegir, nombrar, tornarse, ponerse, hacerse, volverse, llegar...
c) De apariencia: aparecer, manifestarse, mostrarse, presentarse, confesarse, presumir, ofrecer, pasar por, adivinarse, insinuarse, portarse, parecer, figurarse, reconocerse...
d) De decir o pensar: llamar, proclamar, declarar, creer, considerar, estimar...
Es posible que algunos verbos sean semiatributivos según un significado y predicativos según otro; incluso algunos verbos pueden utilizarse como predicativos y como semicopulativos, a la vez, según el mismo significado:
(1) Luis sigue a María.
(2) Luis sigue tan perezoso como siempre.
b) Verbos predicativos: Tienen significado pleno y constituyen el núcleo del predicado. P. ej., Pedro construye una casa.
Los verbos predicativos se pueden clasificar, a su vez, en transitivos, intransitivos, defectivos y deponentes.
b.1) Verbos transitivos
Necesitan un complemento directo: Juan lee un libro.
b.2) Verbos intransitivos
No llevan complemento directo: El perro duerme.
b.3) Verbos pronominales
Se construyen obligatoriamente con pronombre personal átono (me, te, se, nos, os, se), pero no son reflexivos reales: el pronombre no indica que la acción recaiga sobre el sujeto. El pronombre personal átono es parte del verbo, no un complemento, y ese pronombre cambiará de persona o número si cambio la persona o número del verbo.
Ejemplos:
arrepentirse → Se arrepintió de sus palabras. > Nos arrepentimos de nuestras palabras.
quejarse → Te quejas constantemente de todo. > Os quejáis de todo.
jactarse → Me jacto de mis logros. > Se jactan de mis logros.
a) Verbos personales
Se conjugan y concuerdan con el sujeto. P. ej., yo canto, ellos estudian.
b) Verbos impersonales
No tienen sujeto (o este no aparece), como ocurre en los verbos que significan fenómenos naturales, como llover o nevar: Llueve mucho hoy.
a) Verbos auxiliares
Ayudan a formar los tiempos compuestos, la voz pasiva o las perífrasis verbales:
El verbo haber para formar tiempos compuestos: he comido.
El verbo ser para formar la voz pasiva → fue impulsado.
Diversos verbos (empezar, estar, soler...) para formar perífrasis verables → empezó a jugar, está estudiando, suele bailar.
b) Verbos principales
Aportan el significado principal: comer, vivir, estudiar.
a) Verbos reflexivos
La acción recae sobre el propio sujeto, como ocurre en la oración María se peina, donde María realiza la acción de peinar y esta acción recae sobre sí misma.
b) Verbos no reflexivos
La acción recae sobre otro elemento, como ocurre en María peina a su hija, donde la acción que realiza María no recae sobre ella, sino sobre otra persona.
Definición: Las perífrasis son unidades léxicas formadas por un verbo auxiliar, en algunos casos un elemento de nexuación (preposición o conjunción) y el verbo principal. El verbo auxiliar aporta una información semántica al proceso indicado por el verbo principal. P. ej., en "empiezo a jugar", el verbo auxiliar (empezar) aporta el significado de inicio de acción al proceso del verbo principal (jugar).
Estructura: Vaux (+nx) + Vppal.