La palabra "sintaxis" significa, literalmente "con orden" (del griego syn (con) y taxis (orden), ordenar, disponer conjuntamente) y, de hecho, la sintaxis se encarga de estudiar el orden que las palabras y los grupos de palabras tienen en los enunciados.
Por ello, en primer lugar, tenemos que establecer qué son los enunciados y qué clases hay para, después, ocuparnos tanto de las funciones sintácticas que pueden desempeñar las distintas clases de palabras como de las funciones sintácticas de los grupos en la oración simple y, por último, de la oración compuesta.
Sintaxis… qué palabra tan extraña. La inventaron los griegos, y la tomaron los romanos. Su origen está en el verbo helénico sintásso, que significaba «coordinar», «colocar en orden». La sintaxis engloba los estudios dedicados a saber cómo se coordinan las palabras para que podamos entenderlas; cómo se construye una idea con palabras. Y el «análisis sintáctico» consiste en identificar las funciones de cada una de ellas.
[...] ¿Y para qué sirve la sintaxis? Para lo mismo que puede servir un crucigrama o un sudoku. Fundamentalmente, para pensar. Analizar el idioma es hacer gimnasia mental para utilizarlo mejor, para escribir mejor, para expresarse mejor, para comprender mejor… O sea, para mejorar.
Eso nos ayudará en algo mucho más importante: ser capaces de convencer a los demás cuando lo necesitemos. (Pp. 344-345).
Álex Grijelmo (2006). La gramática descomplicada. Taurus.