Durante los días 18 y 19 de mayo, los alumnos y alumnas de 3º ESO fuimos de viaje a Almagro, Villanueva de los Infantes y las Lagunas de Ruidera, en Ciudad Real.
Salimos del instituto sobre las 8:30 de la mañana. El viaje en el autobús duró alrededor de unas tres horas y media, por lo que llegamos a nuestro primer destino casi a medio día. Allí hicimos una parada para almorzar y nos adentramos en el parque natural de las Lagunas de Ruidera.
Hacía un día de verano, así que, al llegar, algunos de nuestros compañeros decidieron bañarse en una de las lagunas donde estaba permitido, mientras que otros nos sentamos a la sombra para admirar las vistas y los animales (principalmente, a los patos que se encontraban en la laguna). Luego, nos dimos un paseo para contemplar las pequeñas cascadas que se forman en el lugar.
Sobre las dos de la tarde volvimos al pueblo de Ruidera para comer en uno de los bares de la zona. Después de un rato de tiempo libre, que aprovechamos para tomar un granizado, volvimos al autobús y llegamos a Villanueva de los Infantes sobre las cinco de la tarde. Se trata de un pueblo de indudable interés literario, puesto que, al parecer, es el lugar de la Mancha al que se refería Cervantes en el inicio del Quijote, y, además, porque allí murió Francisco de Quevedo.
Lo primero que visitamos fue la celda en la que pasó los últimos meses de su vida. Está en el Convento de Santo Domingo y allí se conservan algunos de los manuscritos que escribió. Un rato después visitamos la iglesia de San Andrés, en la que se encuentran los restos que se conservan de Quevedo. Tras un paseo por el pueblo, retomamos nuestro viaje a Almagro. Allí se encuentra el corral de comedias mejor conservado de nuestro país, su visita y la asistencia a una obra clásica nos permitiría conocer cómo se divertían con el teatro las gentes del siglo XVII.
Nada más llegar, dejamos nuestras cosas en el hotel y nos arreglamos para salir a cenar en una pizzería situada a unos cinco minutos del hotel. Cuando terminamos, llegó el momento de la fiesta: fuimos a una discoteca al aire libre en la que estuvimos bailando hasta la 1:30 de la madrugada. Volvimos al hotel y algunos fuimos directamente a dormir, mientras que otros se quedaron hablando un rato más.
Al día siguiente, nos despertamos sobre las 8:30, nos arreglamos y nos fuimos a desayunar. Después de eso, nos dejaron tiempo libre hasta las 11:45. A esa hora entramos al corral de comedias y esperamos a que empezara la función.
Fue una obra muy entretenida. Se inició con una representación en la que los actores explicaban cómo era la estructura del corral de comedias y cómo se llevaban a cabo las representaciones de la época.
A continuación, representaron un entremés de Cervantes. Todos coincidimos en que fue una obra muy divertida y los actores lo hicieron tan bien que ni parecía que estaban actuando.
Almagro
De Moratalla me despedí
para un gran viaje yo vivir,
uno apasionante y relajado,
allí probé diversos helados.
Las lagunas nos esperaban
para sumergirnos en sus aguas.
Un largo trayecto tuve que tomar
para la celda de Quevedo visitar.
En Villanueva de los Infantes la iglesia vimos,
pero con tanto calor casi no sobrevivimos.
El hotel en Almagro se ubicaba
y cuando llegamos una gran bienvenida nos daba.
La cena fue un manjar
y en el disco pub no hicimos más que bailar.
Una maravillosa noche pasamos
y la mañana siguiente casi no nos despertamos.
El corral de comedias estaba lleno de talento
y los aplausos sonaron más fuertes que el viento.
Volvimos a coger camino
para reencontrarnos con nuestros familiares
y contarles lo que habíamos vivido.
Pedro y Noemí, 3º ESO A