TÍTULO ORIGINAL La foire du cheval/La feria de caballos
TÉCNICA Óleo sobre lienzo
FECHA Comenzado en 1852
DIMENSIONES 507 cm x 244 cm
LOCALIZACIÓN Museo de Arte Metropolitano de New York
Sin duda su cuadro más famoso es “La feria de caballos”. Se trata de un óleo sobre lienzo en el que a lo largo de 5 metros presenta la captura, encierro y marcaje de caballos salvajes, una escena que podríamos comparar a las rapas das bestas celebradas en Galicia. En concreto, es un mercado de caballos celebrado en el entorno de París, en el Boulevard del Hospital cerca del asilo de Salpetriere, que vemos al fondo. Para poder acceder allí, la Prefectura de París le concede un permiso especial para llevar pantalones, susceptible de ser renovado cada seis meses siempre que cumpliera la condición de guardar silencio para evitar llamar la atención como mujer. Las mujeres tenían prohibida la entrada dado que se consideraba que sus vestidos podían poner en peligro su integridad física en un momento en el que los animales estaban nerviosos.
Durante año y medio, asiste dos veces por semana lo que le permite tomar apuntes de animales en constante movimiento. Su enorme dominio técnico queda patente al ser capaz de plasmar este dinamismo dentro de un taller. A través del retrato individualizado de cada cuerpo y de sus miradas, transmite energía y vitalidad, ambas resaltadas por el contraste entre colores.
Estas características junto a la pincelada vibrante hacen que sea una pintura naturalista, representativa del arte realista.
El gran éxito obtenido a partir de su presentación en el Salón de París de 1853 hace que se convierta en la pintora de animales más reconocida en el momento, alcanzando fama internacional.
Marie Rosalie Bonheur nace en Burdeos, en 1822, aunque muy temprano se traslada a París. Su padre era pintor y maestro, su madre es profesora de música por lo que junto a sus tres hermanos crece rodeada de estímulos artísticos. Siempre fue apoyada por su familia que intentó darle la mejor formación para que lograra sus metas. Su madre, que fallece cuando tan solo tiene 11 años, le enseña a leer, dibujar y tocar el piano. Desde pequeña ayuda a su padre en el taller donde pintaba. Sin duda, las inclinaciones políticas paternas cercanas al sansimonismo, movimiento que defendía tanto la igualdad social como entre hombres y mujeres, influyeron en su actitud ante la vida.
Siempre demostró un carácter decidido, viviendo plenamente, sin las ataduras de las convenciones sociales: fumaba habanos, llevaba cabello corto y eligió a otras mujeres como compañeras de vida. Se vestía con ropas consideradas masculinas lo que le permitía libertad de movimientos frente al uso de corsés y faldas.
Escribió, "No aguanto a las mujeres que piden permiso para pensar. Dejen que las mujeres establezcan sus propias metas con grandes y buenas obras, y no por convenciones".
El cariño especial que desde pequeña siente hacia los animales hará que se conviertan en los protagonistas absolutos de sus pinturas. Se dedica a observar sus movimientos, expresiones y emociones pintando todo tipo de animales de su entorno.
Durante veinte años dirigió una escuela de arte para mujeres artistas pero alcanzará la plenitud cuando su lugar de residencia pase a ser una casa situada en los bosques de Fontainebleau junto a su compañera Elizabeth Klumpke y la madre de esta. Un refugio donde desarrolla su pasión, la representación de los animales con los que convive y a los que cuida.
Desde 1840 fue creciendo su fama, pero es a partir de la presentación de “La Feria del caballo” en 1853, cuando alcanza gran éxito como pintora realista. Los críticos resaltaron su vitalidad y fidelidad en la representación de los temas. Su gran impacto entre el público en Gran Bretaña coincidió con un momento en el que se desarrolla un apasionado debate sobre los derechos animales y sobre los abusos cometidos en la vivisección, en el que se vinculaba además, naturaleza y animalidad con la posición de las mujeres.
Muere en 1899 a los 78 años de edad.
Rosa Bonheur se considera la pintora con mayor reconocimiento europeo en el siglo XIX y una de las mejores pintoras de animales de toda la historia, por lo que ya en vida recibió numerosos premios. Fue la primera mujer galardonada con la Gran Cruz de la Legión de Honor, otorgada por la propia emperatriz Eugenia de Montijo, mujer de Napoleón III.
Pese a su trayectoria y calidad indiscutible, no es hasta 2020 cuando el Museo del Prado decide hacer pública la única obra que posee, El Cid, un lienzo que la propia artista regaló a la institución. Ha permanecido oculta en sus almacenes durante más de 100 años.
"No aguanto a las mujeres que piden permiso para pensar.
Dejen que las mujeres establezcan sus propias metas con grandes y buenas obras, y no por convenciones".
ROSA BONHEUR
Fuentes:
Chadwick, W. (1999). Mujer, arte y sociedad. Ed. Destino.
Sultán y Rosette. Los perros de los Czartoryski (1852)
Reunión de caza (1856)
Muleros españoles atravesando los Pirineos (1857)
Cambios de los pastos (1863)
Jabalis en la nieve (1870)
El destete de los terneros (1879)
El retrato de un león/El Cid (1879)
La realeza en casa (1885)
Retrato del coronel Willian F. Cody (Buffalo Bill) (1889)