Paciencia: es la capacidad de hacer algo de manera lenta para que salga mejor. También tiene que ver con saber esperar, postergar la satisfacción por algo que se quiere lograr. La persona paciente es también sensible y es capaz de identificar cuáles cosas dependen de ella y qué aspectos no están bajo su control.
Creatividad: implica un proceso cognitivo de autorregulación con el propósito de crear algo nuevo. La creatividad también posibilita transformar lo que ya existe para mejorarlo. En la creatividad intervienen la memoria, la capacidad de razonamiento, el lenguaje, la capacidad de análisis y la interpretación de los conocimientos adquiridos, entre otras funciones.