Concentración: implica orientarse hacia un objeto o hacia un estímulo en concreto y centrar la atención en él.
Atención: su función es controlar la actividad del organismo de una manera consciente y orientarla hacia determinado objeto, estímulo o situación.
Memoria: es la función cerebral que posibilita organizar los recuerdos, retener información del pasado y evocar esa información.
Estrategia: está relacionada con la flexibilidad cognitiva, ya que esta posibilita realizar cambios, aprender de los errores, buscar alternativas, planificar, organizar, pensar de manera lógica y sistemática, y orientar las acciones hacia un propósito concreto.