Capacidad visoespacial: implica la identificación de los objetos en el entorno y la relación de esos objetos con la persona que los observa.
Procesamiento de la información: esta función permite analizar, sintetizar, almacenar y comparar la información nueva, todo esto en relación con conocimientos ya existentes. También permite preparar respuestas a los estímulos del entorno.
Concentración: implica orientarse hacia un objeto o hacia un estímulo en concreto y centrar la atención en él.
Atención: su función es controlar la actividad del organismo de una manera consciente y orientarla hacia determinado objeto, estímulo o situación.
Memoria: es la función cerebral que posibilita organizar los recuerdos, retener información del pasado y evocar esa información.
Resolución de problemas: hace parte de las funciones ejecutivas del cerebro y tiene que ver con la organización; pues para resolver un problema es necesario analizar, planear y tomar decisiones. Para solucionar cualquier conflicto es necesario contar con la flexibilidad cognitiva, ya que esta permite la adaptación y el desarrollo de ideas innovadoras.
Capacidad mental: es la competencia para tomar decisiones con autonomía. También es la habilidad para realizar diferentes tareas y para asumir un comportamiento adecuado según el contexto en el que la persona se encuentre.
Capacidad de análisis: en el análisis de situaciones intervienen diferentes tipos de razonamiento, como el lógico, el deductivo, el inductivo y también el razonamiento matemático. Esto posibilita que la persona conecte ideas, saque conclusiones y decida cuál es la mejor alternativa para resolver un problema.
Paciencia: es la capacidad de hacer algo de manera lenta para que salga mejor. También tiene que ver con saber esperar, postergar la satisfacción por algo que se quiere lograr. La persona paciente es también sensible y es capaz de identificar cuáles cosas dependen de ella y qué aspectos no están bajo su control.
Agilidad: se refiere a la capacidad de hacer cambios en la posición del cuerpo de una forma eficaz. La persona ágil tiene la capacidad de hacer movimientos rápidos y bien coordinados.