Razonamiento lógico espacial: es la capacidad para comprender diferentes líneas, figuras, colores, entre otras formas, y la habilidad para hallar alternativas sobre cómo utilizarlas. Esto ayuda a la orientación, por ejemplo, cuando un jugador de baloncesto necesita hacer cálculos sobre la ubicación y velocidad de sus oponentes y la manera de orientarse para encestar el balón.
Agilidad mental: es una de las funciones ejecutivas del cerebro. Está relacionada con ejecutar de forma rápida y eficaz diferentes actividades intelectuales.
Paciencia: es la capacidad de hacer algo de manera lenta para que salga mejor. También tiene que ver con saber esperar, postergar la satisfacción por algo que se quiere lograr. La persona paciente es también sensible y es capaz de identificar cuáles cosas dependen de ella y qué aspectos no están bajo su control.
Ejercitar el cerebro: consiste en desafiar las capacidades mentales por medio de entrenamiento periódico. Para ello pueden usarse juegos y participar en actividades que constituyan retos para las distintas funciones cerebrales. Los desafíos cognitivos desarrollan y fortalecen competencias, lo cual permite afrontar las situaciones de la vida diaria con más claridad mental y con mayor motivación.