ORIENTACIÓN ESCOLAR Y VOCACIONAL
PARADIGMAS Y MODELOS PARA PENSAR Y OPERAR EN ORGANIZACIONES ESCOLARES. La escuela como organización social. Formas de ver la realidad escolar: matrices epistemológicas: La matriz doctrinaria: concepto. La matriz epistémica: conceptos.
Paradigmas: conceptos, características y Tipos de paradigmas: El Paradigma de la Simplicidad. El Paradigma de la Complejidad. Características de cada una.
Modelos: conceptos, características y clasificación:
a)- El modelo Constructivista.
b)- El Modelo Sistémico.
c)- El Modelo de Auto-organización: Conceptos básicos para la investigación sobre la conducción escolar : La auto-organización. La identidad. El acoplamiento estructural. Algunos pares contradictorios.
2- CONCEPTOS Y ENFOQUES DE LA ORIENTACIÓN ESCOLAR.
2.1- CONCEPTOS: La Orientación Escolar. La Orientación Vocacional. La Orientación ocupacional.
2.2- ENFOQUES QUE SE HAN DESARROLLADO EN EL SISTEMA EDUCATIVO: Década del 50’: atención individual de los problemáticas vocacionales y de aprendizaje. Década del 60’ hasta el 80’: atención a los grupos. Década del 70’: regímenes tutoriales. Década del 80’: formación para el trabajo. Década del 90’: planificación de proyectos de orientación escolar y tutorías.
3.1 LA ACCIÓN TUTORIAL COMO MODALIDAD DE RELACIÓN ESCOLAR: Tutoría: concepto, características de la acción tutorial, requisitos para llevarla a cabo.
4.1- LOS PROYECTOS DE ORIENTACIÓN EDUCATIVA Y TUTORÍAS: Definición. Características de los proyectos educativos. Estrategias de planificación: La estrategia deductiva y La estrategia o estilo inductivo: concepto y características. Procesos y estrategias para la gestión de los proyectos: El análisis situacional de la situación educativa, la identificación cooperativa de prioridades, y el seguimiento de los proyectos.
LA PROBLEMÁTICA VOCACIONAL: DELIMITACIÓN DE CONCEPTOS: El problema y la problemática: diferenciación de conceptos. Vocación: origen del término y diferentes acepciones. Aportes de distintos autores. Términos relacionados a la vocación: la identidad, la identidad vocacional, la identidad ocupacional, el rol y la ocupación: conceptos.
2.1- PRINCIPALES ENFOQUES DE LA ORIENTACIÓN VOCACIONAL. Historia y actualidad de los Principales Enfoques en Orientación Vocacional: teorías factoriales, teorías psicodinámicas, teorías evolutivas, teorías medioambientalistas: definición, características y aportes de diferentes autores.
2.2- ANÁLISIS DE DIFERENTES MODELOS TEÓRICOS.
2.2.1. Propuestas teóricas formuladas para explicar los fenómenos relacionados con las decisiones vocacionales y ocupacionales: Teorías sobre las interacciones sujeto-medio ambiente. Las propuestas de la teoría del aprendizaje social. Las propuestas desde la perspectiva de la psicología del desarrollo. La elección vocacional y las teorías de la personalidad. Los aportes de la teoría psicoanalítica. Características y aportes de diferentes autores. El Modelo vincular-familiar: características de la nueva sintomatología vocacional, diferentes intervenciones de abordaje.
2.2.2. Las propuestas sobre satisfacción laboral; las propuestas de los teóricos del aprendizaje social; las propuestas desde la perspectiva de la psicología del desarrollo; Principales aportes de la teoría de la personalidad y los principales aportes de la teoría psicoanalítica: diferentes líneas de investigación y aportes de distintos autores.
3.1- LA ELECCIÓN VOCACIONAL COMO PROCESO: IDENTIDAD VOCACIONAL E IDENTIDAD OCUPACIONAL:
3.1.1- La elección vocacional como proceso: El proceso espontáneo y el proceso sistemático asistencial: características de cada tipo de proceso. La elección vocacional: concepto y características. Elección Vocacional – Ocupacional y Duelos. Etapas de elaboración de duelos en O.V.: etapas de lamento, de decepción y desesperación, de separación. Momentos de la elección: Selección, elección y decisión. Tipos de elección: elección madura. Elección ajustada. Seudoelección.
3.1.2- Identidad vocacional e Identidad Ocupacional: conceptos, etapas constitutivas y sus características.
Etapas del desarrollo de la identidad vocacional - ocupacional: Primer Etapa: la del Crecimiento. Segunda Etapa: La de exploración. Tercer Etapa: la del Establecimiento. Cuarta etapa: de mantenimiento. Quinta etapa: de declinación. Conceptos y características de cada etapa. El explorador: concepto y posibles situaciones por las que atraviesa: la situación Predilemática, la situación Dilemática, la situación Problemática y la Situación de Resolución: características de cada una.
3.2- ELECCIÓN Y PROYECTO DE VIDA: TOMA DE DECISIONES.
3.2.1- Elección y Proyecto de Vida: concepto.
3.2.3 - Toma de decisiones: concepto.
4.1- EL DIAGNÓSTICO Y LA ENTREVISTA. El diagnóstico: etimología del término y concepto. La entrevista: concepto; tipos: libre o abierta, dirigida y semidirigida. Momentos de la entrevista: La pre-entrevista, la apertura –encuadre y rapport-, el acontecer propiamente dicho, el cierre y la pos-entrevista. El diagnóstico y la entrevista en Orientación Vocacional: El primer diagnóstico: concepto, características, criterios para su elaboración: el manejo del tiempo; el momento que atraviesa -de selección, elección, decisión- el sujeto en cuanto al proceso de decisión; las ansiedades predominantes; las carrera como objetos y sus características; las identificaciones predominantes; la situación que atraviesa -Predilemática, Dilemática, Problemática o de resolución-; fantasías de resolución y la deuteroelección.
4.2- INTERVENCIONES DEL ENTREVISTADOR. Técnicas de intervención aplicables en entrevistas de orientación: técnicas psicodinámicas y técnicas cognitivas-comportamentales. Técnicas psicodinámicas: El reflejo: inmediato, sumario o terminal. El esclarecimiento o señalamiento. La interpretación. Técnicas cognitivas: Clarificación de objetivos. Reestructuración cognitiva. Ensayo cognitivo. Análisis de narrativa y registro de pensamientos. Técnicas conductuales: Juego de roles. Desensibilización. Experimentos.
4.3- EL PROBLEMA DEL FOCO. Concepto de foco y su importancia en el proceso de orientación vocacional.
5.1. ELECCIÓN VOCACIONAL E INSERCIÓN LABORAL.
5.2- LA ELECCIÓN COMO PROYECTO PERSONAL. El proyecto de vida laboral: concepto y clasificación: El Proyecto de vida laboral auténtico y el Proyecto de vida laboral inauténtico. Características de cada uno.
5.3. EL CONTEXTO HISTÓRICO Y ACTUAL DEL TRABAJO.
5.4.NECESIDADES SOCIALES DE FORMACIÓN PROFESIONAL.
5.5 - EL DESEMPLEO EN LA ARGENTINA Y SU INCIDENCIA EN LAS ELECCIONES VOCACIONALES.
5.6 - IMAGINARIO SOCIAL – REALIDAD OCUPACIONAL. Conceptos.
ORIENTACIÓN ESCOLAR Y VOCACIONAL
1- ORIENTACIÓN Y TUTORÍA EN LOS SISTEMAS EDUCATIVOS. Qué es orientar. Concepto y definición de la orientación. Condiciones para la orientación. La orientación educativa como proyecto institucional. La orientación vocacional en la escuela: El eje diacrónico. El eje sincrónico. El espacio de orientación y tutoría: una intervención pedagógica singular.
2- FAMILIA Y ESCUELA: ZONA DE CONVIVENCIA.
EL ÁMBITO-ESCOLAR DE LA ORIENTACIÓN VOCACIONAL-OCUPACIONAL.
EL PROCESO DE INFORMACIÓN OCUPACIONAL. MARCO TEÓRICO
LAS TÉCNICAS DE INFORMACIÓN: La información vocacional-ocupacional. Instrumentos. Los contenidos informativos: el qué. Los contenidos de la información extensiva. Los contenidos de la información intensiva. La estructura de la información: el cómo informar.
TÉCNICA DE R.O: instrumentación individual y grupal. Fundamentación teórica. Objetivos de la técnica. Implementación. Consigna. Materiales. Administración.
TÉCNICAS MULTIMEDIALES E INFORMÁTICAS: Fundamentación teórica. Objetivos de la técnica. Consigna. Materiales. Administración.
GUÍAS DE ESTUDIOS: Fundamentación teórica. Objetivos de la técnica. Consigna. Materiales. Administración.
IMÁGENES OCUPACIONALES: Fundamentación teórica. Objetivos de la técnica. Consigna. Materiales. Administración.
INFORMACIÓN A TRAVES DE MEDIOS PERIODÍSTICOS: Fundamentación teórica. Objetivos de la técnica. Consigna. Materiales. Administración.
PANELES-MESAS REDONDAS: Fundamentación teórica. Objetivos de la técnica. Consigna. Materiales. Administración
LAS TÉCNICAS PSICODRAMÁTICAS EN O.V.: Fundamentación teórica. Objetivos de la técnica. Consigna. Materiales. Administración
EL COLLAGE : Fundamentación teórica. Objetivos de la técnica. Consigna. Materiales. Administración
Carrera: Psicopedagogía.
Cátedra: Orientación Escolar y Vocacional.
Ciclo Lectivo: 2008.
ORIENTACIÓN ESCOLAR Y VOCACIONAL
La escuela se considera una organización social, o sea un conjunto de seres humanos agrupados.
Para conocer la organización escolar es necesario asumir alguna opcion epistemologica y reconocer en ellas las matrices (formas de ver).
Matríz Doctrinaria: es el conjunto de conceptos, creencias, valores, sentimiento, provenientes de la historia personal y la subjetividad de cada sujeto personal.
Matríz Epistémica: permite entender la realidad desde un modelo conceptual aprendido durante la formacion profecional.
Para intervenir se necesitan concepotos operativos.
Los conceptos operativos: Son conjuntos de instrumentos para hacer y modificar acciones que tienen que ver con la intervencion.
La intervencion se realiza desde:
un paradigma,
un modelo.
PARADIGMA:
Es un marco teórico general que define un campo de validez para ciertos conjuntos de conceptos con los cuales piensan, hacen y sienten quienes adscriben más o menos consientes al mismo.
Son marcos teóricos complejos.
En el campo de lo organizacional distinguimos dos tipos de paradigmas: el de la simplicidad y el de la complejidad.
El MODELO:
Es un esquema teórico que permite describir explicar y operar sobre aspectos particulares de la realidad, dentro de cierto paradigma.
PARADIGMA DE LA SIMPLICIDAD:
Opera con cierto grado de reduccionismo, pues toma una dimensión o factor como explicativo de todo. Supone que cuenta con un punto de vista absoluto desde el cual se entiende deductivamente la realidad .
Es un modelo conductista, unicausal, procesual, en el cual la realidad es parcializada y la problemática remite a un solo autor (director).
Englobamos aquí modelos como los lineales causales, situaciones en sectores (administración, curriculum, producto) , el establecimiento de frecuencia, de etapas (diagnostico, programación, ejecución, etc) y la propuesta de instrumentos como: cuestionario, y encuestas para la recoleccion de datos, organigramas y diagramas de funciones.
Características:
Parte de una premisa1.
No admite dudas.
No admite la posibilidad del cambio.
Mira la realidad desde un prejuicio.
Implica un modo de actuar o rajatabla.
Modo de relacionarse verticalista.
La comunicación es lineal.
El conocimiento va de arriba para abajo.
El conductismo es el modelo del paradigma de la simplicidad.
Lo correcto es lo que vale.
Desde este paradigma el orientador orienta, no se involucra.
La lectura de la realidad es a partir de la premisa.
PARADIGMA DE LA COMPLEJIDAD:
Características:
Deriva de una crisis general de los paradigmas.
Alude a la dinámica de la contradiccion, que esta presente en todo intento de pensar, hacer y sentir en la coduncción escolar.
Resulta apto para pensar organizaciones en crisis y las crisis en las organizaciones sin eludir ninguna dimension critica desde el pensar mismo.
Implica renunciar a la verdad y emprender un esfuerzo apasionado por perseguirla. Este punto de vista supone el mundo y reconoce al sujeto. Y relaciona a ambos de manera recíproca e inseparable.
El saber asume la incertidumbre como rasgo propio, pues pretende eludir los reduccionismos y la pretencion de objetividad.
La organización escolar es considerada un objeto complejo2. Usa conceptos de varias teorías.
Trabaja con el adolescente buscando “todas” las teorías sobre adolescencia.
El orientador se involucra con la realidad, porque forma parte de la realidad.
La escuela debe ser objetivada.
Objetivar la realidad implica:
Construirla/deconstruirla.
Codificarla/Decodificarla.
Poder nombrarla.
Reconocerla.
Darle un significado.
Observarla. (observar es interpretar lo simbólico).
Se debe soportar la duda sobre lo que se “sabe”.
Lo que no veo no tiene que ser complejo, esto significa entender la realidad como una red de cosas, como un conjunto de sujetos que la accionan.
Los modelos aptos para producir conocimientos teórico – prácticos sobre la conducción escolar en el marco de este paradigma son:
El modelo Constructivista.
El modelo Sistémico.
El modelo de Autogestión.
EL MODELO CONSTRUCTIVISTA:
El conocimiento no es una captación de hechos que tendrían entidad propia hasta que el observador lo construye.
El observador es parte de lo observado.
Asume que todo saber esta constituído por una dimensión de subjetividad, o sea que es aprendido, recreado o producido por alguien (singular) y que para lograr el carácter científico tiene que tener cierto grado de validez para una generalidad de sujetos (universal).
Un sistema complejo no es visible en ninguna parte.
El sujeto es activo, se involucra.
El sujeto identifica la función e identidad escolar.
EL MODELO SISTÉMICO:
Las organizaciones escolares son consideradas sistemas, o sea, el complejo de partes y relaciones entre ellas que se configuran en una forma dinámica que da sentido a cada una y a todas en función del total.
Se procura una comprensión de las unidades o individuos en las organizaciones pero se los comprende desde el hecho de que resuelven o tratan de resolver el conflicto entre lo personal y lo grupal.
La escuela es un todo estructurado.
La escuela debe concebirse como un conjunto que interactúa.
Las unidades de relación (docente – alumno; alumno – alumno; docente – docente) son entendidas dentro de un conjunto mayor.
Lo que acontece en una relación se puede modificar entendiéndola dentro de un conjunto mayor.
Lo que acontece en una relación se puede modificar entendiéndola como parte de un todo.
EL MODELO DE AUTO-ORGANIZACIÓN:
Se refiere de forma más específica al campo de las organizaciones, desde un explícito P.C.
Para la investigación sobre la conducción escolar se toman los siguientes Conceptos básicos:
La auto – organización.
La identidad.
El acoplamiento estructural
Algunos pares contradictorios.
La auto – organización deriva del concepto de “autopoiesis”.
La Autopoiesis es la posibilidad que tiene un organismo de:
Producirse por sí sola;
Mantener los rasgos identificatorios frente a perturbaciones del medio circundante;
Capacidad de operar en condiciones diferentes de las de origen sin perder continuidad;
Autonomía;
Presencia de procesos internos y de control,
Capacidad para realizar su propia renovación estructural cuando se producen situaciones de crisis.
2. La identidad:
Se refiere a los complejos rasgos que identificarían una organización determinándola de otras.
Instancias que dentro de la organización se viven como invariantes, conscientes o no.
El acoplamiento estructural:
Se refiere a la comprensión de la relación organización – medio ambiente.
Este concepto proporciona una perspectiva diferente para abordar el problema en la relación organización – medio, entendido dentro del segundo, tanto el macrosistema escolar como el entorno social.
La escuela crea un medio en el cual se realizan las transformaciones.
En este modelo se habla de “perturbaciones” (no de estímulos), y de “contexto” (no de medio), o sea, de una estructura compleja y dinámica que construye y reconstruye la escuela a lo largo de sus interacciones con su entorno.
Algunos pares contradictorios:
Tratar de explicar algo es comprender sus contradicciones internas en un movimiento tendiente a separarlas.
Pares de opuestos:
*Pares dialógicos: estos dan lugar a situaciones dialécticas, conflictos estructurales en las organizaciones que son insolubles, responden a necesidades de su funcionamiento mismo. Comprenden elementos antagónicos que son mutuamente necesarios (saber – ignorancia).
* Pares dialécticos: Son antagonismos que suponen una tercera instancia en la cual los supuestos son superados.
Apuntes de clase:
Pares dialécticos: un tercer elemento es incluido por el orientador para poder trabajar con el par. Movimientos a partir de un tercero. Ejemplo: par + un tercero: conflicto entre docente-alumno + el aprendizaje = par dialéctico.
Dialéctico es igual a movimiento.
Dialectizar es:
Incluir a un tercero para movilizar un par.
Generar un conflicto-movimiento,
Desordenar, exponer el problema,
Poner la duda.
CONCEPTOS:
Orientar: es colocar una cosa en posición determinada con respecto a los puntos cardinales. Etimológicamente orientar (del latín orior) significa nacer, surgir.
La persona que está des-orientada, desconoce las coordenadas, “sus coordenadas”; orientar es acompañar a esta persona para que conozca o re-conozca “sus” coordenadas –es decir, saber dónde está ubicada- y pueda luego tomar su propia dirección.
Es esta búsqueda de posición, el “orientador” acompaña para encontrar las coordenadas que los ubicarán en la situación, en el problema, en el conflicto, y recién entonces el alumno, los grupos, la escuela, podrán decidir qué hacer. El que orienta sólo ubica, el orientado o los orientados son quienes deciden qué dirección tomar.
La orientación es una forma de relación con otro sujeto u otros sujetos.
La orientación es una intervención que implica, por parte del orientador, una posición o postura. Sólo se puede orientar desde una posición interviniente, pues se trata de comprender las situaciones y sus consecuencias como problemáticas humanas, que son complejas, que requieren de una tramitación que no puede reducirse a lo individual, a lo propio de cada uno, sin incluir el contexto, la dimensión de lo institucional.
La Orientación compromete el tratamiento de temáticas referidas a las instituciones y vínculos interpersonales. Entre otras cosas, este espacio curricular se constituirá en la oportunidad propicia para acompañar con solvencia la construcción de una identidad de escuela secundaria sin perder la unidad pedagógica de los otros ciclos.
La función orientadora en la institución escolar constituye quizás la más abarcativa y globalizadora de todas las funciones, ya que debe mostrar a los alumnos qué es posible hoy y qué será posible en el futuro, confrontando el mundo en el que viven con el que sueñan, y poniendo en ello toda su escala de valores. Debe haber espacios privilegiados para la facilitar la concreción de esa función.
Con respecto al trabajo que se realiza con los estudiantes, que se trata de un acompañamiento en el desarrollo, preparando para la vida y, por esto tendiente a mayores niveles de autonomía en los alumnos, propendiendo la reflexión, el análisis y el intercambio con los pares y con los referentes adultos, sobre la base de valores.
La función orientadora así concebida emerge de la propia finalidad de la escuela, si no queremos divorciar inteligencia de persona.
Esta función también está dirigida a los pares docentes para acompañarlos en el diseño, ejecución y evaluación permanente de los proyectos aúlicos, como así la revisión crítica de las prácticas docentes.
La función de orientar debe verse plasmada en proyectos, reuniones y toda actividad que despliegue la institución educativa.
Objetivos de la Orientación:
Mejorar la calidad de vida de las instituciones educativas.
Prevenir aquellas dificultades que puedan afectar el proceso productivo.
Acompañar el diseño, ejecución y evaluación de los proyectos institucionales y aúlicos.
Apoyar la escolaridad y el desarrollo integral del púber.
Favorecer la retención del educando dentro del sistema.
Propiciar acciones que contribuyan a la posterior elección vocacional de los jóvenes, así como una adecuada elección ocupacional.
Garantizar un espacio de reflexión para la construcción de su identidad adolescente en su triple dimensión (cognitiva afectiva y social).
Funciones de la orientación escolar:
Asesorar en situaciones de tensión y de conflicto, entendidos como sustrato del funcionamiento institucional.
Esclarecer sobre la distribución del poder, autonomía y autoridad en la escuela para operar consecuentemente. Señalar el espacio que ocupa cada grupo, la relación entre ellos y de ellos con la institución como un todo.
Estimular la creación de instancias de prevención de conflictos y su seguimiento –consejos de convivencia, consejos de aula u otras instancias de participación- como proyectos globales: tutoría, orientación vocacional-ocupacional, prevención de conductas de riesgo para sí o para los demás. En estos últimos el orientador tendrá a su cargo la capacitación de los docentes, su asesoramiento y su supervisión, la coordinación de las actividades que resulten de ellos: reuniones con otros profesores, preceptores, autoridades, padres, profesionales.
La Orientación Escolar
Es considerada como una intervención que evita el avasallamiento, desde una posición interviniente, ligada a la ternura que implica escuchar comprensivamente al otro, y es presencia que incluye receptividad y compromiso. Sólo tomando en cuenta estas condiciones es posible brindar orientación que ubique al sujeto o al sujeto colectivo-institucional en sus coordenadas y , o a partir de esta ubicación, que los adolescentes y jóvenes, los grupos y la institución educativa puedan tomar su propia decisión.
Se ha desarrollado a partir de estrategias y proyectos vinculados a la atención sobre problemáticas de aprendizaje y orientación vocacional.
La orientación educativa constituye un aspecto fundamental del proyecto institucional y debe posibilitar que los alumnos sean reconocidos como sujetos de derecho y responsabilidad, es decir, sujetos activos en la construcción de su proyecto de vida, comprometidos con su tiempo, potenciando las posibilidades y reconociendo las limitaciones, tanto propias como las de su circunstancias.
Es un proceso de ayuda técnica en el que se acompaña y orienta al adolescente para favorecer decisiones reflexivas, autónomas y críticas en diferentes aspectos de su vida escolar y social.
Desde una mirada multidisciplinar:
Su función en la escuela se orienta a la promoción de aprendizajes de los alumnos, centrado en el conocimiento progresivo de sí mismos, ordenando sus necesidades e intereses, reconociendo la influencia de los demás conocimientos y ensayos sobre distintos roles sociales y laborales.
Aparece relacionada con la orientación Ocupacional.
Se desarrolla a partir del descubrimiento y análisis reflexivo de la propia historia y experiencia de vida.
Se desarrolla además, a partir de brindar información y generar espacios de reflexión acerca de los diferentes intereses y opciones de estudios terciarios o universitarios que tienen los jóvenes al concluir sus estudios.
La Orientación Vocacional es la intervención que se lleva a cabo en el campo de lo “vocacional”. Como intervención tiene diferentes particularidades que devienen tanto en el marco conceptual con el que se trabaja como así también del contexto donde se trabaja.
La O.V. es la intervención tendiente a facilitar el proceso de elección de objetos vocacionales. En sentido más amplio es una experiencia a través de la cual se intenta dilucidar algo acerca de la forma particular que cada sujeto tiene de vincularse con los otros y con las cosas, es decir, de reconocer su posición subjetiva en tanto sujeto deseante, y desde allí poder proyectarse hacia el futuro.
Tutoría:
La tutoría ligada desde sus orígenes con el rol de contención y protección, constituye una modalidad de relación pedagógica e institucional que puede llevar a cabo un docente, un asesor pedagógico un miembro del equipo de conducción, etc.
La tutoría es un espacio de reflexión sobre la persona y sobre su entorno, sus compromisos y responsabilidades, el estudio, los otros, las preguntas e inquietudes, se presentan como el espacio privilegiado para cumplir con esta función. Sin embargo el tutor no puede quedar solo. En lo posible sería conveniente la supervisión de un asesor que entrene y coordine simultáneamente al grupo de tutores, para contenerlos, darles seguridad, brindarles la posibilidad de tener una mirada diferente, desde afuera.
Resulta de trabajar con información pertinente respecto de roles, herramientas, técnicas y estrategias para efectivizar lo vocacional.
En el sistema educativo argentino, la Orientación escolar se ha desarrollado a partir de estrategias y proyectos vinculados a la atención sobre problemáticas de aprendizajes y orientación vocacional.
La orientación escolar se desarrolla a partir de brindar información y generar espacios de reflexión acerca de los diferentes intereses y opciones de estudios (terciarios, universitarios) que los jóvenes tienen que elegir al concluir sus estudios secundarios.
Diferentes enfoques de la orientación escolar:
Década del 50’:
La orientación escolar aparece sesgada a la atención individual de los problemáticas vocacionales y de aprendizaje.
Presenta una tendencia psicológica y clínica.
Se utiliza la técnica de counseling.
Década del 60’ hasta el 80’:
Cambio progresivo de estrategia. Se interesa por la atención a los grupos (group couseling).
El enfoque del proceso vocacional se centra en el desarrollo personal, con influencias de las teorías del desarrollo de carreras.
Década del 70’:
A partir del Proyecto 13 se desarrollan regímenes tutoriales que intentan cambiar los estilos de relación pedagógicos, instalando nuevos criterios educativos.
Década del 80’:
El eje prioritario para el desarrollo de la orientación en la escuela es la formación para el trabajo.
El enfoque de los servicios de orientación vocacional se vinculan con el mundo del trabajo a partir de pasantías y/o experiencias intensivas en el ámbito laboral.
Década del 90’:
Se produce un nuevo enfoque de la orientación y la tutoría.
La metodología utilizada es la planificación de proyectos, los cuales ponen el acento en el hacer y privilegian la reflexión del alumno sobre sus propios aprendizajes, prevé la participación de personas y organizadores de la comunidad.
La tutoría constituye una modalidad de relación pedagógica e institucional, que puede llevar a cabo un docente, un asesor pedagógico, un miembro del grupo de conducción.
Las acciones tutoriales deben formar parte de una planificación y de un trabajo colectivo del equipo docente para lograr impactar en la calidad de los aprendizajes y en la gestión institucional.
Para el desarrollo de una acción tutorial se requiere:
Un buen conocimiento del alumnos (intereses, motivaciones, ideas previas, posibilidades en el aprendizaje, hábitos, actitudes, aptitudes, etc).
El desarrollo de un proceso de empatía con el otro, ya que es simultáneamente puente y canal de transmisión de sugerencias, inquietudes y propuestas que se van recogiendo en las relaciones de trabajo con los otros.
La acción tutorial tiene básicamente tres prioridades:
Relacionada con con el proceso de enseñanza-aprendizaje (en lo cognitivo: clases de apoyo escolar sobre diferentes materias; en lo socio-afectivo: seguimiento individual y grupal. En algunas escuelas se utilizan recursos como la “carpeta de tutoría).
Relacionada con los temas transversales (áreas de prevención, SIDA, adicciones, etc.).
Relacionadas con el abordaje de problemas institucionales, grupales o individuales.
El espacio de tutoría puede ser el marco desde donde se trabaje la orientación vocacional como intervención pedagógica.
Para garantizar que el espacio de tutoría sea un espacio curricular en el que se trabaje –pedagógicamente- orientación vocacional, deberá cumplirse básicamente tres condiciones:
Asignar un horario semanal de trabajo.
Estructurar un plan con contenidos.
Capacitar al personal (docente u orientador) que lo coordine.
En relación con los contenidos pedagógicos, estos deben respetar la clasificación de conceptuales, procedimentales y actitudinales. La articulación entre los tres permite el desarrollo de aprendizajes significativos.
Los proyectos de orientación y tutorías se desarrollan para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje en las escuelas. Su coordinación constituye un aspecto complejo a resolver en la gestión curricular de cada escuela.
El proyecto educativo se desarrolla como resultado de una construcción de significados compartidos que requiere de una cultura institucional, la propuesta y la gestión pedagógica, los acuerdos que a su vez resignifican en la cotidianidad escolar.
La planificación de los proyectos representa un cambio en los estilos de gestión de las organizaciones, con impacto en las instituciones educativas.
Características centrales de un proyecto educativo:
La explicación de una intencionalidad pedagógica.
La participación de diferentes actores en su diseño y gestión.
Estrategias de planificación:
La estrategia deductiva:
Tiene como característica trabajar para el desarrollo de proyectos previos a la práctica educativa. Para ello es necesario especificar aspectos estratégicos de la gestión institucional (objetivos generales, contenidos, visión e identidad de la escuela, criterios de evaluación) a partir de los cuales se deducen elementos más concretos y acciones a realizar por los actores de la escuela.
La estrategia o estilo inductivo:
Trabaja con un criterio de simultaneidad entre la planificación y la propia coyuntura de los procesos educativos y parte de situaciones concretas, problemáticas compartidas, acuerdos por ciclos o por áreas para desde allí ampliar acuerdos y acciones hacia la elaboración de proyectos institucionales.
Para la planificación de los proyectos de orientación y tutoría es necesario un proceso de trabajo que integre ambas perspectivas.
Procesos y estrategias para la gestión de los proyectos:
El análisis situacional de la situación educativa.
La identificación cooperativa de prioridades, y
Seguimiento de los proyectos.
A partir del análisis situacional de demandas y necesidades se abordan las características de los alumnos y el grupo escolar. Las características del entorno social, las familias de los alumnos, los intereses y prioridades de los profesores y el equipo de conducción.
Se trata de identificar aquellas situaciones consideradas problemáticas o ciertas demandas prioritarias para el trabajo con alumnos.
Este proceso de análisis e identificación de demandas y de necesidades resulta al principio del año un punto de partida para el desarrollo de un proyecto.
En la instancia del seguimiento deben estar involucrados los docentes y alumnos.
Apuntes de clase:
Los proyectos de prevención plantean problemas iniciales a partir de un diagnóstico (conflictos básicos, intereses grupales).
Lo preventivo implica líneas de acción que no van a permitir que aparezcan determinadas conductas. El error se convierte en aprendizajes.
Los orientadores trabajan antes y durante la planificación de las evaluaciones.
Los proyectos tratan de abordar situaciones “complejas” a resolver; implican acciones organizadas entre los actores institucionales que llevan a resolver problemas.
Cuando hablamos de proyectos, acciones, soluciones de problemas, hablamos de aprendizajes.
Las acciones implican trabajos grupales donde se tratan de intercalar acciones de reflexión y acción-acción.
Esta tareas grupales se denomina “Taller”.
Taller: conjunto variado de muchas actividades que implican acción y reflexión, se arman en función de los emergentes, de las problemáticas.
¿Cómo se elabora un proyecto?
Dos modalidades de elaboración de proyectos de:
Modalidad Inductiva: deviene de los emergentes –ocurren en un tiempo y espacio determinad- (demanda, necesidades, requerimientos situaciones fortuitas, etc).
El hecho se constituye en el problema que genera las acciones. Es un foco, una señal.
Modalidad Deductiva: deviene del P.E.I. –Proyecto Educativo Institucional- en el cual están involucrados un montón de proyectos institucionales. Deviene de un gran diagnóstico elaborado por los actores institucionales.
Una vez elaborado los proyectos
¿Cómo lo ejecuto?
¿Cómo es el seguimiento?
¿Cómo lo evalúo?
Procesos para su gestión:
1° Analizar diferentes situaciones educativas identificando problemas, demandas, necesidades. Es importante verlo con otro, realizar un análisis interdisciplinario.
2° Definir y elaborar estrategias de acción participativas.
Por ejemplo talleres.
El taller es una intervención.
3° Seguimiento y evaluación:
Diagnóstico inicial
identificación de situaciones educativas.
Durante la identificación puede ir modificándose el diagnóstico.
Seguimiento
Ejecuciones.
Diagnóstico permanente.
Construcción de la demanda.
Evaluación final de cada proyecto: se realiza para verificar que se ha logrado.
ORIENTACIÓN ESCOLAR Y VOCACIONAL
VOCACIÓN:
Etimológicamente el término “Vocación” proviene del latín “vocatio” inspiración con que destina la providencia para un papel determinado.
Por extensión vocación significa: aptitud especial para una profesión o carrera.
Vocare: “llamar”.
Vocatio: “acción de llamar y de allí convocar, evocar, invocar, revocar para que luzca.
La etimología revela el vínculo en el uso de la lengua de la vocación con la palabra que demanda.
La palabra vocación proviene del latín “vocatio”, que indica la acción de llamar y por derivación el hecho de ser llamado. Este es un llamado interno.
Desde el cristianismo significo y significa la aptitud o inclusión que dios da a cada uno para el fin que ha de desempeñar en el mundos.
ELSA EMMANUELE: plantea:
La vocación lleva una impronta religiosa, mítica.
“El vocablo iglesia proviene del griego EK – KALEIN que se traduce como llamar a fuera y designa específicamente una convocación a las asambleas del pueblo en general, de carácter religioso. Esta convocación al agrupamiento de los hijos de Dios, condensa la unidad de una proposición por delante del sustantivo vocación. Solo con vocación, hay iglesia”.
La palabra vocación es utilizada de forma variada, desprevenida y vulgar, es una palabra incorporada a nuestro lenguaje cotidiano, está naturalizada de un modo acrítico, que con solo nombrarla pareciera que todos sabemos de qué se trata, como si tuviese un significado unívoco e indiscutible. Cada vez que alguien quiere referirse a un entusiasmo, interés o pasión por algo, la utiliza.
La vocación siempre alude a la afirmación de un ser. De una vez por todas, hay que divulgar su hipocresía y su vacío, hay que desprenderse de todo afán de desmitificar su pesada materialidad, desnaturalizarla, interpelar esas acciones culpabilizadoras que caracterizan a nuestra cultura que moldean la singularidad subjetiva.
Y si todavía resultare preciso nombrarla, tal vez un modo sea hablar en términos de una problemática vocacional. No se trata de un problema, este supone un resultado, una inequívoca resolución mediante el planteo dinámico de ciertos datos bajo ciertas operaciones.
Una problemática alude a lo incierto, lo inseguro, donde no hay respuestas definitivas, ni verdades absolutas, ni soluciones inmediatas. Se trata de tolerar la incertidumbre, la incompletud y las vicisitudes propias del devenir humano.
Desde el Psicoanálisis el llamamiento proviene del inconsciente:
RODOLFO BOHOLAVSKY: explica que las “vocaciones expresan respuestas del yo frente a llamados internos, llamados de objetos internos dañados que piden, reclaman, exigen… ser reparados por el yo… La elección de la carrera mostraría la elección de un objeto interno a ser reparado… la carrera sería el resultante de una respuesta al yo (lo vocado) a un objeto dañado (vocante).
GLORIA ANONI: dice que ese llamado, es un llamado externo porque son las necesidades sociales, culturales, las que demandan al sujeto.
Las ocupaciones serían medios para desplegar nuestro impulso vocacional; reparatorio, creador, investigador, transformador, que tiene fuerza de la pulsión y será capturado solo por momentos y tiene que ver con las posibilidades de sublimación, de creación y de crecimiento.
Aproximación conceptual:
La vocación parece ser una integración de aspectos personales como motivaciones, intereses, aptitudes, actitudes, características psicofísicas, con las influencias de tipo familiar, económicos, educacionales, etc.
La decisión de seguir por un determinado camino en la esfera de hacer es una decisión yoica, que tiene su origen en el campo del deseo, de sus determinaciones inconscientes, pero en los avatares de la cultura.
La vocación es un conjunto de procesos psicológicos que una persona concreta moviliza en relación al mundo profesional en el que pretende instalarse o en el que ya está instalado. Lo vocacional se centra en el individuo como persona completa con proyectos de la vida individualizados…. Y resumen la historia personal conjugándolo o superando las connotaciones y limitaciones sociales o de otro tipo, del mundo ocupacional.
Un concepto emergente de la vocación es el de identidad, por lo que se hace necesaria una primera definición de identidad vocacional y ocupacional.
ERIK ERIKSON: plantea que la identidad debe ser comprendida en las dimensiones psicológicas y social, como una configuración singular entre componentes dados (temperamento, modelos infantiles de identificación, los ideales adquiridos) y las opciones ofrecidas (disponibilidad de roles, posibilidades de accesos a grupos, valores…)
La identidad es un estado del ser como del devenir y que es característica de un período o etapa determinado del desarrollo humano, que construye en términos de una dialéctica psico – histórica, de una interacción constante entre la historia personal y la circunstancia histórica en la que el sujeto está viviendo.
MARIA M. CASULLO: vincula la problemática vocacional con la que la formulación de un proyecto de vida, expresando que la identidad supone la autopercepción constante frente a situaciones de cambio, y suponiendo la “posibilidad de sentir que seguimos siendo la “misma persona” frente a diversas situaciones que enfrentamos”… y que este sentimiento se construye sobre la base de las dimensiones tiempo y espacio.
Esta autopercepción es el resultado de los vínculos que el sujeto tiene con otros sujetos de su familia, barrio o escuela; “el medio cultural y social del que forma parte van a determinar de alguna manera, la forma como cada historia personal es en cierto medida, una propiedad cultural y como tal tiene que ser tenida en cuenta.
RODOLFO BOHOLAVSKY:
“La identidad vocacional es una respuesta al para qué y por qué de una identidad ocupacional”.
La identidad ocupacional es la autopercepción a lo largo del tiempo en término de roles ocupacionales.
Ocupación: es el conjunto de expectativas que unos tenemos de otros.
Rol: es una secuencia pautada de acciones aprendidas y ejecutadas por una persona en situación de interacción.
K. GERGEN: plantea que:
La identidad personal se crea y recrea en las relaciones con los otros.
Un yo relacional está desplazando al yo individual.
No se puede pensar en un yo independiente de las relaciones en las que se encuentra inmerso.
El síndrome de la multifrenia.
La tecnología de la saturación social alteró las variables de tiempo y espacio.
Como consecuencia un yo saturado que crea problemas de identidad: los modelos de identificación que proponen los medios de comunicación en sus distintas formas.
Poca claridad en el mercado del trabajo.
Nuevo orden económico y global.
Historia y actualidad de los Principales Enfoques en Orientación Vocacional
La idea de la orientación nace en el siglo XX, ligada a la complejidad consecuente de la división del trabajo surgida con la Revolución Industrial.
La orientación, entendida como orientación profesional se institucionaliza como respuesta al desempleo, a la escasez de personal en distintas actividades, poco después de la ruptura social que significo la primera guerra mundial (1914 – 1918).
Se habla de orientación vocacional por primera vez en 1908, cuando Frank Parsons crea la Boston Casa Cívica de Servicios - Civic Service House - de Massachusetts E.E.U.U.
TEORÍAS FACTORIALES:
Planteaban un simple ajuste entre las posibilidades y aptitudes de los individuos y los requerimientos de las capacidades de los diversos puestos de trabajo.
Se trataba del primer pedido correctamente formulado de selección de personal, previa orientación profesional, en el cual el cruce correcto de variables daba por resultado: “El hombre apropiado en el lugar adecuado”- Postulado Taylorista-.
Este planteo estaba basado en la Teoría de los Factores en la cual los rasgos relevantes para el desempeño profesional podrían ser reconocidos a través de test e inventarios generando una elección definitiva.
TEORÍAS PSICODINÁMICAS:
El advenimiento del Psicoanálisis introduce en la práctica de la orientación una mirada más compleja a partir de mitad de siglo.
El modelo psicotécnico de la Psicología Diferencial queda perimido y aparecen autores -desde 1950 aproximadamente- que sosteniéndose en las teorías del la psicología del yo, incluyen postulados más abarcativos: dinámicas.
Aportes:
Meadow: plantea la decisión del sujeto como sublimación de deseos e impulsos primarios en una decisión racional.
Ginzberg: desarrolla una idea en la cual la combinación del principio de placer con el de realidad es la forma en que el sujeto elige sus ocupaciones o estudios, según su personalidad.
Roe: relaciona la jerarquización de necesidades que propone Maslow con el concepto de inconsciente, afirmando que aquellas necesidades superiores son pasibles de convertirse en motivadores inconscientes de elección vocacional ya que la profesión podría ser una fuente de satisfacción de dichas necesidades.
Varios autores conformaron una corriente en la cual es posible observar entrecruzamientos teóricos con la teoría psicoanalítica, para explicar el fenómeno de la desorientación y las prácticas de la orientación.
TEORÍAS EVOLUTIVAS:
Aparecen teorías ligadas a los conceptos de evolución y desarrollo.
Aportes de diferentes autores:
Ginzberg y otros colaboradores: Plantean la teoría del desarrollo y proponen que las decisiones implicadas en la elección de carrera u ocupación se toman en diferentes momentos de la vida de un individuo y que la elección constituye un proceso continuo que comienza en la infancia y termina en la adultez.
Donald Súper: propone que a partir del de auto concepto, el individuo va madurando vocacionalmente, mostrando etapas acordes a la edad cronológica. Se refiere a patrones de carreras que son resultado de la maduración de los factores psíquicos, sociales, físicos y situacionales.
TEORÍAS “MEDIOAMBIENTALISTAS”:
Aporte de autores:
Holland: Afirman que la elección de una carrera representa la extensión de la personalidad y una tentativa de ampliar el estilo de comportamiento individual en el contexto de la vida laboral. Están implicados factores motivacionales, culturales, económicos y otros.
Gelatt: da un lugar destacado a las prácticas desde la institución educativa y menciona que la toma de decisiones:
Depende del individuo,
Está determinada por los cursos de acción que se abren desde la información.
Propuestas teóricas que a lo largo de los años se han ido formulando para explicar los fenómenos relacionados con las decisiones vocacionales y ocupacionales y con las tareas de asesoramiento y orientación psicológica:
Teorías sobre las interacciones sujeto-medio ambiente.
Las propuestas de la teoría del aprendizaje social.
Las propuestas desde la perspectiva de la psicología del desarrollo.
La elección vocacional y las teorías de la personalidad.
Los aportes de la teoría psicoanalítica.
Teorías sobre las interacciones sujeto-medio ambiente:
Desde este enfoque se propone analizar la correspondencia entre:
Habilidades e intereses personales y
Oportunidades concretas del mercado.
Propuestas:
La correspondencia puede ser lograda.
Los logros implican la resolución de las conflictivas vocacionales y ocupacionales que pueda tener una persona.
Se refiere a la “reciprocidad tríadica”.
Los comportamientos y los procesos cognitivos, afectivos y valorativos de la persona, interactúan de forma permanente y recíproca con los acontecimientos que tienen lugar en el mundo social, político y cultural en el que vive.
Síntesis de este tipo básico de abordaje:
Los sujetos humanos desarrollan auto-percepciones que se consolidan o modifican en el trascurso del ciclo de la vida.
Los sujetos humanos construyen imágenes y representaciones acerca del mundo del trabajo, que comparan con sus autoimágenes en los momentos en los que enfrentan situaciones en las que tienen que tomar decisiones laborales o vocacionales.
Tomar una decisión adecuada va a depender: del encuentro integrador entre ambos tipos de imágenes acerca de uno mismo y de la realidad sociocultural.
Hipótesis básica de estas propuestas:
Las personas eligen los trabajos porque los perciben como fuentes potenciales de satisfacción de sus necesidades.
Conceptos valiosos surgidos de la teoría que tienen implicaciones para el análisis de la psicología de las decisiones ocupacionales y vocacionales:
El proceso de identificación: es un factor para explicar una decisión o indecisión laboral.
Fuerza o capacidad yoica: remite al análisis de las influencias que desempeña el yo en la selección de un determinado campo entre el total de ocupaciones posibles.
Desde este enfoque un conflicto en la toma de decisiones debe ser considerado el síntoma de una problemática más profunda, que puede ser tratada en la práctica con el dispositivo analítico por un psicoanalista.
Desde la teoría psicoanalítica no se sugiere ninguna técnica en especial para abarcar las dificultades vocacionales; la elección de estudios y carreras es una de las tantas decisiones importantes que un sujeto toma a lo largo de su vida.
Líneas de trabajo:
L. H. LOFQUIST y R. H. D DAVIS plantean que los seres humanos están motivados para lograr una relación armónica con el mundo del trabajo y que esta pueda alcanzarse dependerá de la posibilidad de establecer vínculos recíprocos.
El ajuste del trabajo se define en términos de los esfuerzos que las personas realizan para mantener la correspondencia entre sus necesidades y los requerimientos del trabajo.
Desde este enfoque se hace hincapié en las características de personalidad que potencian el sentimiento de satisfacción con los trabajos que se concretan; y en función de ello se hace referencia a diferentes dimensiones de la personalidad: flexibilidad, actividad, capacidad de respuesta y velocidad con la que se trabaja.
Las principales ideas de este enfoque se vinculan a la posibilidad de relacionar las variables Satisfacción y Sentido de Pertenencia con la tarea o trabajo que se elija. Sus aportes a las tareas de orientación sugieren:
el análisis de las necesidades, valores e intereses concretos de los sujetos que plantean demandas vocacionales,
el de sus aspiraciones laborales,
estudiar las estrategias que las personas utilizan en su búsqueda del área del trabajo por elegir y analizar el tipo de información que poseen sobre las características específicas del mercado del trabajo al que se quieren incorporar.
Se pone el acento en el trabajo por desempeñar.
Desde este enfoque se desprende la necesidad de que los orientadores trabajen más en el análisis de las “vivencias subjetivas de trabajo”, es probable que las personas planteen sus decisiones vocacionales o laborales en una dimensión más imaginaria que real.
J. A. DAVIS: plantea que los miembros de un grupo ocupacional determinado evidencian características homogéneas de personalidad, las que se mantienen relativamente constantes con el paso del tiempo, por lo que se puede afirmar que es factible predecir qué personas se podrán desempeñarse en forma persistente en una actividad y quienes tienen probabilidad de desertar.
Esta propuesta ha sido cuestionada, pues se pudo constatar empíricamente que dentro de una misma categoría ocupacional, pueden desempeñarse satisfactoriamente sujetos con características diversas de personalidad, muchas de las cuales se superponen y entrecruzan.
Otro enfoque plantea:
que el estilo de personalidad influye en la decisión ocupacional que se concreta.
Supone que los sujetos se identifican con “modos de comportamiento”, no relacionados con una tarea específica que en determinados momentos deben realizar.
La decisión ocupacional solo es una de las oportunidades en que se pone en evidencia un modo de comportarse o comprometerse.
J. W. ATKINSON: planteó que la necesidad de logro y la de evitar el fracaso operan en todos los comportamientos humanos.
Las personas con una necesidad muy fuerte de evitar fracasos tenderán, defensivamente, a fijarse metas muy fáciles o muy difíciles de lograr, en tanto aquellas más motivadas por alcanzar logros tenderán a fijar metas intermedias y realistas.
J. KRUMBOLTZ y sus colegas intentan explicar cómo se adquieren las preferencias ocupacionales y de qué manera se las concreta.
Desde esta perspectiva, puede hablarse de cuatro categorías de factores que influyen en la toma de decisiones vocacionales:
Programas genéticos y habilidades especiales,
Condiciones ambientales y acontecimientos vitales,
Experiencias de aprendizaje,
Habilidades para enfocar tareas específicas.
BANDURA: asigna un rol central al concepto “creencias acerca de la autosuficiencia”.
Las expectativas sobre la autoeficacia se entienden como los juicios que las personas formulan acerca de sus propias capacidades para organizar e implementar acciones posibles en relación con el logro de determinadas metas.
En lo referente a las decisiones ocupacionales, los aportes de esta línea teórica son:
Para tomar una decisión vocacional el sujeto debe autopercibirse eficaz en alguna esfera de trabajo posible.
El logro de la autoeficacia está relacionado con:
Buenas experiencias de aprendizaje;
Incentivos;
Soporte afectivo;
Habilidades específicas para obtener y procesar información para la toma de decisiones;
Conflictos afectivos resueltos;
Dispositivo genético básico.
Las experiencias de aprendizaje debe ser de tipo asociativo como de tipo instrumental.
El clima social en el que vive y los modelos de roles a los que un sujeto se enfrenta ejercen una enorme influencia en la construcción de las expectativas de autoeficacia.
Los sujetos serán capaces de plantearse preferencias y rechazos en la medida en la que hayan sido reforzados positivamente en sus acciones exitosas.
Los criterios de éxito – fracaso y los referidos a lo que es positivo o negativo están relacionados con el sistema de valoraciones vigentes en los contextos socioculturales próximo y distantes.
3- J. O. CRITES: señala que los problemas vocacionales están relacionados con la incapacidad para poder tomar una decisión, la que puede deberse a un factor o a la combinación de varios de los siguientes:
Ausencia de metas, objetivos;
Existencia de barreras afectivas: ansiedad extrema, temor al fracaso;
Conflicto entre metas;
Ausencia de modelos identificatorios.
CARL ROGERS concibe a los seres humanos como organismos que tienden a la actualización y al crecimiento, a través de las indicaciones de la experiencia. El psiquismo se informa auto-regularmente sobre su propio funcionamiento; la posibilidad de recibir y seleccionar información determina la base de toda experiencia, siendo la conciencia la simbolización de las experiencias. En el transcurso del desarrollo se va produciendo una diferenciación en el seno de la experiencia: el sujeto va forjando una imagen de sí mismo que le dice al sujeto como es, cómo se conduce con los demás, como lo perciben él tales relaciones.
CH. BUEHLER: plantea que el ciclo vital pensando en términos de intereses ocupacionales, puede ser divido en etapas diferentes:
De crecimiento y desarrollo (1 a 14 años);
Exploratorios (15 a 25 años);
De mantenimientos (25 a 65 años);
De declinación.
SÚPER: establece una diferenciación entre:
- psicología de las ocupaciones (se basa fundamentalmente en los aportes de la psicología diferencial) y
- psicología da las carreras (analiza el desarrollo y consolidación de los intereses ocupacionales en el transcurso del ciclo vital).
Para este autor, ambas líneas se integran en lo que denomina psicología de las vocaciones.
Plantea además que la conformación del concepto vocacional se inicia en períodos tempranos del desarrollo.
-Auto-concepciones primarias: sed, hambre, dolor.
- auto-concepciones secundarias ordenan y relacionan las auto-percepciones primarias, a medida que el niño madura tales auto-percepciones se hacen más complejas y adquieren mayores niveles de abstracción, dando lugar a los auto-conceptos.
El auto-concepto vocacional es uno dentro de ese sistema y se conforma mediante un interjuego constante de identificaciones y discriminaciones. Las identificaciones con figuras parentales son las de mayor peso; las identificaciones con modelos generales dan lugar a modelos específicos en la niñez, favorecen el logro del auto-concepto vocacional.
Las dos etapas centrales del proceso de logro de la madurez vocacional son:
La exploración: sub-etapas:
Tentativa de transición.
Tentativa de ensayo.
La de consolidación: momentos:
Tentativas con compromiso,
Tentativas de definiciones.
Tareas específicas de cada etapa:
Entre los 14 y los 18 años: la primera etapa es la cristalización de una preferencia vocacional, requiere del sujeto la formulación de ideas con respecto a los trabajos que considera más adecuada para él.
Incluye el poder tomar consciencia, poder usar, diferenciar, formular y planificar conceptos que se utilizarán para elaborar con metas deseadas, intereses, valores, preferencias ocupacionales.
La segunda etapa: entre los 18 y 21 años: Se produce la especificación.
La tercera etapa se da entre los 21 y 24 años: se produce la implementación.
La cuarta etapa se da entre los 25 y 35 años: la especificación y la implementación darán lugar a la estabilización.
Aquí son frecuentes los cambios de lugares de trabajo de un mismo campo vocacional.
Dimensiones que integran el concepto de “madurez vocacional”:
Orientación hacia la elección: remite al grado en que el sujeto está interesado en los problemas vocacionales y usa los recursos de los que dispone para tomar una decisión.
Obtener información y planificación de acciones.
Consistencia de las preferencias vocacionales.
Cristalización de características.
Claridad y eficacia.
Variables asociadas con la posibilidad de logro de la madurez vocacional:
Factores biosociales: edad, tipo y nivel de inteligencia.
Factores ambientales: nivel ocupacional de los padres, currículo escolar vigente, estimulación sociocultural, coherencia familiar.
Factores vocacionales: grado de concordancia entre aspiraciones y expectativas.
Características de la personalidad: ausencia de trastornos significativos.
Logros alcanzados: rendimiento escolar, participación en actividades escolares y extraescolares relacionadas con la temática vocacional.
Se plantean dos propuestas que han originado más intercambios de ideas e investigaciones: las de Anne Roe y las de John Holland.
ANNE ROE (Psicóloga Clínica):
Su teoría propone la existencia de predisposiciones innatas que tienen interrelación con las experiencias infantiles modulándose a partir de esa interacción un estilo personal o individual de satisfacer necesidades. Ese estilo va a influir significativamente en las decisiones ocupacionales que se tomen.
Afirma que el bagaje genético tiene que ver con el desarrollo de habilidades y la génesis de los intereses; el sujeto humano necesita satisfacer las necesidades básicas y también las de mayor rango jerárquico (afecto, conocimiento, independencia), y al hacerlo, conforma determinadas capacidades e intereses específicos. La estructura de personalidad que se configura a partir de los vínculos con padres que aceptan y brindan amor permite lograr la satisfacción de necesidades de todos los niveles. El clima familiar influye en el tipo de actividades ocupacionales que se elija, en tanto que los factores de tipo genético y los relacionados con la disposición de energía psíquica van a afectar el nivel del trabajo que se pueda realizar.
Desde esta propuesta se sugiere que quienes realicen tareas de orientación y asesoramiento ocupacional deben facilitar el análisis de las distintas experiencias infantiles vividas, a fin de llegar a conocer el esquema de satisfacción de necesidades incorporado. Ese está relacionado con las elecciones laborales en especial en el eje trabajar con personas – evitar hacerlo, que emerge del tipo de vínculo afectivo establecido con las figuras parentales u otros adultos significativos.
También es importante el diagnóstico del nivel o jerarquía de necesidades por ser satisfecha con la decisión ocupacional.
Para el Psicólogo JOHN HOLLAND:
La elección ocupacional está relacionada con las características de personalidad y revela el intento de implementar estilos personales en el contexto de los diversos ámbitos laborales. Las personas proyectan sus autopercepciones sus visiones del mundo al hacer una elección vocacional.
La gente realiza esa elección sobre la base de estereotipos ocupacionales, lo que aporta seguridad y utilidad al proceso.
Plantea que existe un número limitado de ambientes laborales, que categoriza de la siguiente manera:
Realista (granjero, camionero),
Investigativos (químicos, biólogos);
Sociales (docentes, asistentes, sociales);
Convencionales (contadores, bancarios);
Desafiantes (comerciantes, políticos);
Artísticos (músicos, pintores).
Las características concretas de los ambientes laborales exigen que los sujetos traten de ajustarse a ellas, para lo cual es necesario desarrollar habilidades y características de personalidad.
Conceptos y constructos de distintos autores que adhieren a este modelo teórico y tienen vinculación con las decisiones vocacionales y su relación con la construcción del proyecto de vida:
Identidad: la formación de la identidad es un proceso que surge de la asimilación mutua y exitosa de todas las identificaciones fragmentadas de la niñez.
Identificaciones: proceso psicológico mediante el cual una persona asimila un aspecto, propiedad o atributo de otro y se va transformando parcialmente, basado en ese modelo, a través de la imitación, la simpatía, el contagio mental y la proyección.
Introyección: es un proceso por el cual el sujeto hace pasar en forma fantasmática de “afuera” hacia “adentro” objetos y cualidades que poseen.
Identificación introyectiva: mecanismo por el cual el sujeto introduce su propia persona, total o parcialmente, en el interior del objeto para dañarlo, poseerlo y controlarlo. (Melanie Klein).
Conflicto psíquico: en el sujeto se oponen exigencias internas contrarias. El conflicto puede ser manifiesto o latente. Cuando es latente se expresa a través de síntomas o trastornos de conducta.
Defensas: es el conjunto de operaciones que tienen como finalidad reducir o suprimir todo lo que ponga en peligro la integridad biopsicológica del sujeto.
Mecanismos de defensa: es el mecanismo mediante el cual una persona intenta rechazar del plano de lo consciente representaciones ligadas a una pulsión o a la génesis de angustia.
Formación reactiva: se produce cuando se lucha contra una representación penosa sustituyéndola por un “contra-síntoma”: hábito o actitud de sentido opuesto a un deseo reprimido.
Aislamiento: defensa mediante la que se separa o aísla un pensamiento o comportamiento de forma tal que se rompen sus vinculaciones con otros pensamientos o el resto de la experiencia de la persona.
Proyección: mecanismo primario, que busca en el exterior la causa del displacer. Se produce cuando un hecho penoso o doloroso se desplaza y se localiza en el exterior. El sujeto atribuye a otros las tendencias y deseos que desconoce en sí mismo.
Transformación en lo contrario: es una pulsión que se transforma en su contraria pasando de la actividad a la pasividad.
Sublimación: proceso mediante el cual se explican ciertas actividades humanas, aparentemente desconectadas de la sexualidad, pero que encuentran su fuerza en la pulsión sexual, una actividad se sublima en la medida en que se la deriva hacia un fin socialmente aceptable, en función de objetos con alto valor social.
Duelos: sentimientos y reacciones del sujeto ante situaciones de pérdida.
CLAUDIA MESSING:
Plantea que existen nuevas sintomatologías emocionales que rodean la elección y realización de una carrera constituyendo en su conjunto “un verdadero síndrome vocacional” que determina el abandono y la deserción en los estudios superiores. Caracterizadas por una gran desconexión emocional que deja a los jóvenes en un estado de apatía, desmotivación y desinterés general; dificultades para interesarse suficientemente y/o sostener los propios objetivos que dejan en un estado de insatisfacción y vuelven a sus elecciones vocacionales frágiles e inconscientes; de temores y conductas fóbicas que obstaculizan el compromiso con una carrera y/o situación de aprendizaje; hiperexigencia y miedo al fracaso y de fuertes dificultades de aprendizaje; desconexión emocional de sí mismos y del mundo exterior.
Las variables que intervienen en esta problemáticas son: la globalización, el desempleo estructural y el resquebrajamiento institucional. El cambio de paradigma y la crisis de valores de la posmodernidad. El deterioro del concepto de autoridad en el nivel social. La pérdida de educabilidad entre el estado, la familia y la escuela. El deterioro de las funciones lógico-matemáticas y lógico verbales en los jóvenes. La crisis de la educación media y la fragmentación de la educación. Los mensajes contradictorios y paradojales del contexto: aumento de los requerimientos educativos, devaluación de los títulos superiores, multiplicación de la oferta educativa y extensión de los periodos de aprendizaje. Las crisis de contención y diferenciación dentro de las familias. Los padres que establecen vínculos simétricos e indiferenciados. Las fallas de la función paterna.
Agrega además que esta es una problemática que por su envergadura excede los parámetros y recursos de la orientación vocacional tradicional.
Propuesta de abordajes vincular – familiar en Orientación vocacional y ocupacional:
I – Acompañamiento de jóvenes y adultos en sus procesos de elección vocacional y ocupacional: este abordaje se propone acompañar al sujeto en sus procesos de elección o redefinición de su carrera u ocupación, para poder llegar a conocerse e identificar los propios intereses vocacionales y ocupacionales, y además, informarse adecuadamente acerca del mundo de las carreras y las ocupaciones en el actual contexto educativo y ocupacional para poder tomar decisiones personales con respecto al propio futuro.
II - Diagnostico del posicionamiento interior dentro de la familia: Este tipo de abordaje se propone el diagnostico del posicionamiento del joven en el interior de su familia y su modelo de autoridad internalizado, de simetría, autoritarismo, aprendizaje, protección o poder por encima de sus padres, para evaluar y compartir con los jóvenes en qué mediad su proyecto vocacional está interferido actualmente o puede estarlo por la presencia de alguno de estas sintomatologías vocacionales.
Intervenciones:
A partir del establecimiento de un diagnóstico compartido se promueve paralelamente al proceso habitual de O.V., una intervención terapéutica y preventiva en el vínculo de comunicación entre los jóvenes y sus padres para ayudarlos a recuperar su posición de hijos y salir de la simetría y la indiscriminación que los caracteriza, con el objetivo de prevenir las posibles causas del fracaso y abandono de los propios proyectos.
El proceso espontáneo:
Se cumple en un período de varios años, a través de identificaciones con figuras significativas del contexto social, familiar y educacional.
En este continuo de identificaciones que culminan en la elección, influyen significativamente los cambios sociales y las modificaciones de las relaciones que los estudiantes mantienen con las generaciones adultas.
Los adultos pueden favorecer u obstaculizar la realización de esta tarea evolutiva fundamental en la adolescencia, que es elegir una carrera y prepararse para ello, tarea engarzada en la elaboración de una identidad.
La complejidad social hace difícil el proceso espontáneo de decisión, pues es la sociedad quien irrumpe, por la complejidad de los trabajos y de las especializaciones estudios cada vez más prolongados.
En la actualidad es mayor el número de estudiantes que concurren a la consulta y piden realizar un proceso sistemático de orientación vocacional.
Se incluye al psicopedagogo, psicólogo o equipo orientador, como experto, como especialista en el vínculo, en un punto de la situación y en un momento del proceso total.
El rol del profesional: consiste en :
*Ayudar a elaborar los conflictos que impiden la elección;
*Posibilitar el completamiento y/o corrección de imágenes profesionales distorsionadas o fantaseadas;
*ayudar a elaborar la identidad vocacional en término de roles vocacionales – ocupacionales.
La orientación vocacional sistemática se funda en una teoría y una técnica:
* utiliza el método clínico como estrategia de abordaje.
* Tiene su centro de gravedad en la entrevista.
* Exige psicólogos entrenados para observar, diagnosticar y operar en el aquí, ahora, conmigo de las entrevista operativa de modo de lograr los esclarecimientos necesarios.
* Adquiere la modalidad de una orientación psicológica focalizada en el logro de determinados objetivos, siendo el fundamental el esclarecimiento vocacional.
* Utiliza instrumentos psicométricos, proyectivos y dramáticos, compatibles con una concepción dinámica de la personalidad que permitan detectar intereses, aptitudes que la estructura de la personalidad.
* Maneja dinámicamente distintos recursos de sondeo e información sobre la realidad ocupacional y las carreras concretas.
* Concibe a la vocación como un llamado.
El proceso de orientación vocacional Sistemático con enfoque psicodinámico, es desde la salud: una tarea psicohigiénica, actúa fundamentalmente sobre el nivel psicológico de los fenómenos humanos, con métodos y técnicas procedentes del campo de la psicología y la psicología social.
La elección vocacional es el proceso y el acto de elegir los objetos vocacionales.
Es un proceso entendido como trayecto o itinerario de vida, a través del cual el sujeto reconoce y encuentra uno o más objetos con los que establece relaciones singulares. El proceso supone la construcción y reconstrucción histórica de los vínculos actuales y pasados, al tiempo que la imaginarización de los futuros.
Elegir además de ser un proceso, es un acto expresado en la toma de decisiones. A través de él, el sujeto escoge un objeto con el que establece un vínculo particular, esperando obtener algún tipo de satisfacción.
El proceso y el acto de elegir tienen aspectos conscientes e inconscientes. En la búsqueda incesante que implica la elección de objeto hay momentos de enamoramiento, de ilusión, de euforia, pero también de desencanto, de desilusión, de apatía. Es un proceso continuo, permanente. No hay objetos elegido de una vez y para siempre. De esta manera. La idea de elección como proceso se une a la noción de proyecto vital.
El que elige no solo elige una carrera, está eligiendo con que trabajar, está definiendo para qué hacerlo, está pensando en un sentido para su vida, está eligiendo un cómo, delimitando un cuándo y dónde, es decir, está eligiendo insertarse en un área de la realidad ocupacional.
Está definiendo quién ha de ser, o sea eligiendo un rol adulto, y para hacerlo se basa en quién es.
Ese quién es, es todavía confuso, pues es producto de múltiples identificaciones, que pueden ser contradictorias, opuestas, disociadas… Al elegir, está fijando quien ha de ser, está eligiendo dejar de ser adolescente, dejar de ser otro profesional, está optando dejar de ser otros objetos. En la medida en que elige, deja; y este es otro motivo por lo cual la elección ocupacional supone conflictos y maneras de encararlos y resolverlos.
Se “dejan” objetos y formas de ser. Por eso la elección de carrera supone elaborar duelos.
Los duelos se realizan sobre todo sobre cuatro situaciones:
a)- Duelo por la escuela secundaria.
b)- Duelo por el paraíso de la niñez perdida.
c)- Duelo por la imagen ideal de los padres, y
d)- Duelo por las fantasías omnipotentes.
El adolescente tiene elaborar duelos por objetos que deja, que pierde (la escuela secundaria, los compañeros, profesores, etc.) y duelos por el self: otros proyectos, otras carreras, su omnipotencia, etc.
En Orientación Vocacional el proceso de elaboración de duelos pasa por tres etapas que tienen signos característicos:
La primera etapa es de lamento: (un lamento rabioso)
En este momento la acusación se expresa como nota manifiesta (auto-acusación y alo-acusación)
El adolescente se queja por ejemplo de que “si hubiera estudiado en otro colegio entonces”… se queja de que “si hubiera prestado más atención a los profesores entonces…”; “si le hubieran enseñado bien y se hubiera preocupado antes…”; “si los padres fueran millonarios…”; “si en la casa hubiera una buena biblioteca…”, entonces no tendría los conflictos que tiene.
De esta etapa se pasa a la siguiente:
La segunda etapa es de decepción y desesperación:
Este momento cumple un papel funcional porque en él, el joven rompe con los antiguos moldes de conducta: es un momento en que examina su sistema de valores, su ideología, sus relaciones con los objetos.
Se habla de desesperación en el sentido de “des-esperar” de que nada va a ser alcanzado, de que “no puede hacer nada”, de que “no puede resolver nada”, de que “esta sociedad es una porquería”, de que “los valores no sirven para nada”.
Si este momento es tolerado, aparece la etapa subsiguiente.
La tercera etapa es la de separación:
La separación de lo viejo, con lo que de sí se deja. Se manifiesta con un sentimiento peculiar de que los objetos son a la vez lejanos y próximos.
Los duelos elaborados durante el proceso de orientación vocacional se expresan mediante sentimientos y manifestaciones clínicas, entre los que predominan la tristeza, soledad, ambivalencia, culpa, libertad del pasado y mayor contacto con el presente. También se percibe cansancio, reflexión, autonomía y ganas de hacer cosas.
Momentos de la elección:
Todo proceso de elección pasa por distintos momentos, cada uno de ellos con características propias. Entre ellas se describen a continuación la intervención del yo en cada momento del proceso y los trastornos típicos que pueden observarse en cada uno de ellos.
1° Momento: Selección - Función yoica comprometida: Adaptación, interpretación y sentido de la realidad. Discriminación. Jerarquización de los objetos. - Patologías más frecuentes: “No ver” o “no verse” por confusión en el vínculo. Identificaciones proyectivas e introyectivas masivas.
2° Momento: Elección.- Función yoica comprometida: Relación de objeto. Tolerancia de la ambigüedad y de la ambivalencia.
Patologías más frecuentes: Rigidez y estereotipia o excesiva labilidad de cargas. Bloqueos afectivos.
3° Momento: Decisión .- Función yoica comprometida: Acción sobre la realidad. Proyectos..- Patologías más frecuentes: Trastornos en la elaboración de duelos. Fracaso en el control de impulsos.-
La elección Madura:
Una elección madura es una elección que depende de la elaboración de los conflictos. Es una elección que se basa en que el adolescente pueda pasar de un empleo defensivo de las identificaciones a un empleo instrumental de las mismas al lograr identificarse con sus propios gustos, intereses, aspiraciones, etc. e identificar el mundo externo, las profesiones, las ocupaciones, etc.
Es una elección que depende de la identificación consigo mismo.
Elegir teniendo en cuenta lo que se puede ser, es propio de una elección madura que es ajustada y, además, prospectiva, personal, autónoma, responsable e independiente.
La elección Ajustada:
Una elección ajustada es una elección en la que el autoconcepto permite al adolescente hacer coincidir sus gustos y capacidades con las oportunidades exteriores, hacer un balance o síntesis entre responsabilidad individual, consigo mismo y responsabilidad social.
Es una elección aconflictiva. Los conflictos no son elaborados y resueltos sino controlados o negados. No se examina el mundo interno sino que se posterga el examen del mismo.
Es una elección que se hace con conocimiento de lo que se puede y de lo que no se puede hacer, pero sin que se haya superado todavía el conflicto que tal conocimiento supone.
Es una elección que provee al adolescente de una profesión o de estudios en los que coinciden sus intereses con lo que la realidad de esa carrera le ofrece, al mismo tiempo que sus condiciones personales lo hacen apto para ejercerla.
Una selección ajustada puede ser el desenlace de una situación problemática.
Apuntes de Cátedra:
Elección Madura:
Permite al sujeto resolver los conflictos implicados en esta elección.
El sujeto puede elaborar el duelo por lo no elegido.
Hay una resolución del conflicto planteado por la pérdida.
Elección Ajustada:
Hay una transacción entre lo que el sujeto puede y lo que quiere hacer.
Se produce un acomodamiento entre lo que le gusta y lo que le conviene.
Hay un ajuste entre las condiciones externas.
Seudo-elección:
El sujeto hace como si eligiera.
El sujeto no resolvió los conflictos, porque no logra dar cuenta de las pérdidas. No se hace cargo de las pérdidas.
Elige por mandatos conscientes o inconscientes.
Elige algo por miedo.
Elige aquello que representa algo más seguro que aquello que le gusta.
Wender postula que las vocaciones expresan que las vocaciones expresan respuestas del Yo frente a “llamados” de objetos internos dañados que piden, reclama, exigen, imponen, sugiere, ser reparados por la el Yo.
La elección de carrera mostraría la elección de un objeto interno a ser reparado. La carrera sería el resultante de una respuesta del Yo (lo vocado) a un objeto interno dañado (lo vocante).
Modalidades de reparación: reparación auténtica, reparación maníaca, reparación compulsiva.
Para realizar la reparación se necesita de un Yo fuerte, capaz de realizar, ejecutar conductas reparatorias, en la fantasía y en la realidad. Al ir reparando, el Yo se hace cada vez más fuerte porque restaura el objeto interno bueno, dañado en la fantasía, que lo protege de objetos malos. Un Yo fuerte percibe la realidad, la acepta, tolera su ambivalencia y puede realizar intentos reparatorios.
Si el Yo no es fuerte y no tolera la ansiedad depresiva generada por la pérdida, a causa de la propia agresión del objeto bueno del que depende, empleará básicamente dos tipos de de conductas defensivas: la disociación y la negación.
Se disocia la relación entre el Yo y el objeto como una manera de anular la dependencia del mismo.
Se niegan dos cosas: los límites de la omnipotencia (toda omnipotencia supone una negación) y la autonomía del objeto.
Estos dos mecanismos básicos son los que determinan una triada de conductas maníacas: desprecio, control y triunfo. Cada uno de estos sentimientos implica alguna negación de la relación con el objeto. Cuando estos sentimientos están presentes en los intentos reparatorios, contaminándolos, se hablará de seudorreparaciones o reparaciones maníacas.
Para reparar auténticamente es necesario reconocer la culpa y en una reparación maníaca la culpa es negada. Mediante el desprecio se niegan los aspectos buenos del objeto, mediante el triunfo se niega la pérdida del objeto y los sentimientos de abandono por parte de éste; mediante el control se niega la autonomía del objeto.
La reparación compulsiva se produce cuando la culpa persecutoria suscitada por la destrucción del objeto en la fantasía es tal, que impone al Yo actividades sumamente exigentes. El Yo funciona de un modo hipermoral, rígido, autoritario, realizando conductas que en lugar de reparar a los objetos en la fantasía los daña cada vez más y que restringen la autonomía del sujeto.
La reparación melancólica: implica matices auto-destructivos, como si la única manera de reparar al objeto fuera destruyéndose uno mismo. Ahí, al atacarse y destruirse el Yo se está atacando al objeto con el que el Yo se ha identificado, en lugar de repararlo.
Se puede distinguir entre las modalidades y las formas concretas de reparación.
Estas tienen que ver con el con qué se repara y a la manera de quién se repara. El “con qué” tiene que ver con los objetos e instrumentos. Será cualquier objeto externo: los animales, el cuerpo, la gente, las ideas, el universo, las estrellas, los automóviles, las casas, etc. El “a la manera de quién” tiene que ver con los procesos de identificación y sus resultantes.
Vale aclarar que no hay ninguna relación mecánica entre el objeto que se elige y a la manera de quién se ha de vincular con el objeto, ni entre esto y el tipo de reparación implicada.
La carrera que se elige sería un depositario externo del objeto interno que pide ser reparado.
El objeto con el que se trabaja, si hay posibilidad de elegirlo, siempre será el depositario de un objeto interno que reclama reparación. La relación, el vínculo con la carrera estará determinada por la modalidad de reparación implícita en la relación con el objeto dañado.
Para hacer el diagnóstico de la identidad ocupacional es necesario ver qué es lo que el objeto interno está reclamando (cuidado, atención, reconstrucción, etc.) y de qué forma está hecho este pedido (exigencia, reclamo, súplica, etc.).
Las modalidades de reparación señalarán el tipo de vínculo con las carrera y profesiones, en tanto que con qué instrumentos se repara, sobre qué objeto externo se realiza la reparación y a la manera de quién será ejecutada la reparación mostrará cuál es la cualidad objetal de la carrera.
Esto es útil para entender cómo un adolescente puede fantasear, proseguir carreras muy distintas, aparentemente incompatibles, pero que en el plano profundo representan para él exactamente lo mismo.
El trabajo puede ser considerado como una conducta, y como tal, implica un “con qué” se trabaja. Esto alude tanto a objetos como a instrumentos.
El objeto con el que se trabaja, si hay posibilidades de elegirlo, siempre será el depositario de un objeto interno que reclama reparación.
La conducta de trabajar supone un para qué y a esto sería un “impulso creador”, “impulso al desarrollo”, “búsqueda de la felicidad”, etc. El para qué es para reparar.
El trabajo supone un cómo, un vínculo con los objetos, y esto sería la “modalidad” de reparación que esclarece el vínculo que el trabajo tiene con los objetos e instrumentos de trabajo.
El trabajo como conducta supone un por qué. El término reparación se refiere a una salida de un conflicto y es por lo tanto un concepto dinámico. Supone además un cuándo y dónde. Esto sería en el contexto social, en forma mediata la institución trabajo, y en forma inmediata la institución educacional, que lo preparará para ingresar al trabajo.
El momento de elección de ocupación o de estudios es el momento en el que el adolescente debe elaborar anticipadamente esta conducta. El momento de la elección es un momento de ensayo anticipado de esta conducta futura.
¿POR QUÉ? ¿PARA QUÉ? Reparación (IDENTIDAD VOCACIONAL)
A: auténtica.
B: Seudo - autentica.
Maníaca.
Melancólica.
Compulsiva.
Otras
¿CON QUÉ? (IDENTIDAD OCUPACIONAL)
Objetos: Personas, cosas, animales, naturaleza, artefactos o partes de ellos.
Instrumentos: Manuales, intelectuales, etc.
¿CUÁNDO, DÓNDE, CÓMO? (IDENTIDAD OCUPACIONAL)
Contexto socio-cultural
Ámbitos institucionales y organizaciones sociales.
Tecnología, sistema de significación, etc.
¿A LA MANERA DE QUIÉN? (IDENTIDAD OCUPACIONAL)
Identificaciones con imágenes profesionales y roles ocupacionales adultos.
Es una construcción diacrónica, en la cual se produce la integración de todas las identificaciones con los roles ocupacionales. Según Súper el crecimiento de la vocación se extiende hasta los 14 años.
Es la respuesta al para qué y por qué se elige determinado rol ocupacional; se asume determinada identidad ocupacional.
Se expresa en término de roles.
El rol ocupacional es el aspecto dinámico del status y está vinculado con la conducta esperada de un individuo en función de su profesión.
La identidad vocacional determina la identidad ocupacional.
Es la representación subjetiva de la inserción concreta en el mundo del trabajo, en el que puede autopercibirse incluido o excluido.
Es el resultado del proceso de construcción de la identidad vocacional.
Es la autopercepción a lo largo del tiempo en términos de roles ocupacionales. Esto supone un saber qué es lo que se quiere hacer, de qué manera y al estilo de quién.
Una persona ha adquirido su identidad ocupacional cuando ha logrado integrar sus distintas identificaciones y sabe que es lo que quiere hacer, de qué manera y en qué contexto.
Incluye un cuando, un a la manera de quién, un con qué y un dónde.
Está dada por la autopercepción en relación con la posible inserción del sujeto en la “cultura del trabajo”.
Las actividades exploratorias y la toma de decisiones son dos dimensiones importantes en el desarrollo de la I.O.
La vinculación de los individuos con las ocupaciones pasa evolutivamente por cinco etapas, ellas son:
Primer Etapa: la del Crecimiento
Segunda Etapa: La de exploración
Tercer Etapa: la del Establecimiento
Cuarta etapa: de mantenimiento.
Quinta etapa: de declinación.
Primer Etapa: la del Crecimiento:
El crecimiento de la vocación se extiende hasta los 14 años.
El auto concepto (autoimagen, identidad) está asentado sobre la base de la identificación.
En esta etapa predominan sucesivamente las fantasías, los intereses, las capacidades.
Entre los 4 y los 10 años: la vocación está determinada por las fantasías que expresa necesidades básicas del niño.
Entre los 11 y los 12: el interés pasa a primer plano.
Entre los 13 y los 14: predominan las capacidades en función del entrenamiento del púber. Las habilidades que él reconoce en sí mismo son una función del entrenamiento escolar.
Segunda Etapa: La de exploración:
Se Extiende entre los 15 y 24 años.
El auto concepto está centrado en las identificaciones y predominantemente en el ejercicio de roles. Hay una mayor discriminación.
Esta etapa se divide en tres momentos:
Entre los 15 y los 17 años: el de las tentativas: la elección de roles va a ser ejercitado sobre la base de la fantasía.
Entre los 18 y los 21 años: el de la transición: hay una mayor consideración de la realidad que permite confrontar las necesidades, los gustos y los intereses, con las oportunidades que brinda la realidad.
Entre los 22 y los 24 años: el de los ensayos: el individuo localiza un área de la realidad, discrimina todas las demás, la elije como propia y se relaciona con ella directamente.
Tercer Etapa: la del Establecimiento:
Se extiende entre los 25 y los 44 años.
Tiene dos momentos:
Primer momento: de ensayo: supone el cambio de área, implica todas las vicisitudes en cuanto a la elección de campos de trabajo dentro de una misma profesión: en qué, dónde, cómo trabajar, con quién ha de trabajar, en qué tarea, en qué especialidad, etc.
Segundo momento: de estabilización: es puramente creativo desde el punto de vista personal y más claramente reparatorio.
Cuarta etapa: de mantenimiento.
Quinta etapa: de declinación:
Aparece una desaceleración ligada a actividades menores, una preparación para el retiro y luego un período final de retiro.
Un esquema reducido mostraría tres grandes etapas:
Elección fantaseada: hasta promediar la adolescencia.
Tentativa de elección: en la que se conjugan intereses, capacidades, sistema de valores, etc., con algún proyecto vocacional.
Elección realista: comprende:
Exploración de un área de la realidad,
Cristalización de un mismo vínculo con el área de la realidad, y
Especificación del vínculo.
El explorador
El término sugiere la idea de alguien que se interna en un lugar desconocido.
Los adolescentes –durante esta etapa de exploración- revisan sus decisiones pasadas, eliminan muchas carreras y ocupaciones por considerarlas inadecuadas, comprenden la importancia de la selección y en la medida en que toman consciencia del problema que significa elegir, lo asumen como propio.
El explorador tiene en cuenta qué es lo que va a explorar y con qué equipo ha de explorar. De estos dos factores (qué y con qué) surge el concepto de situación.
La situación designa la percepción que tiene el adolescente de aquello que va a explorar y de aquello con cuenta para la tarea.
Según: el monto de ansiedad, el tipo de conflicto y las defensas evidenciadas en la conducta del adolescente, la situación puede ser de cuatro tipos:
Situación Predilemática.
Situación Dilemática.
Situación Problemática, y
Situación de Resolución.
Cuando la situación es Predilemática:
El adolescente:
Tiene el aspecto de alguien a quien “ no le pasa nada”,
No se da cuenta de que tiene que ir de exploración,
Es traído a la consulta y no sabe para qué viene, por qué viene y qué intereses tiene en eso,
Parece no darse cuenta de que tiene que elegir,
Es muy inmaduro,
Establece con el psicólogo una relación filo – paterna,
Los conflictos son ambiguos, hay confusión entre yo y no yo,
Son los padres quienes los traen a la consulta y se hacen cargo de una función yoica que es la anticipación.
Cuando la situación es Dilemática:
Es una situación en la que el adolescente:
Se da cuenta de que le pasa, de que hay algo importante alrededor de él, o algo que él tiene que hacer;
Puede verse “invadido” por la urgencia, por lo que la ansiedad tendrá características confusionales;
Suelen confundirse y cuando hablan de carreras en realidad están hablando de profesiones, cuando hablan de profesores en realidad están hablando de padres.
En esta situación:
Los conflictos son ambiguos y ambivalentes.
No hay una buena discriminación entre parte y todo.
Las defensas más comunes son:
La disociación
La identificación proyectiva masiva, y
La negación (si esta aparece el adolescente empieza a mostrarse como en una situación Predilemática).
En la situación Problemática.
El adolescente:
Parece realmente preocupado;
Oscila rápidamente entre ansiedades persecutorias y depresivas en distintos momentos de la entrevista;
Son momentos de creación.
Los planteos que formulan dicotómicos: “Tal cosa me gustaría para realizarme, pero tal otra me daría dinero”. “Tal cosa les gusta a mis padres, pero esta me gusta a mi”. “Para tal cosa soy hábil, pero no me interesa”. “Sé lo que me gusta pero no se qué hacer” o “Sé qué hacer, pero no me gusta”.
Esta situación se caracteriza por:
Las ansiedades son moderadas, pudiendo ser persecutorias o depresivas;
Las defensas que aparecen son:
La proyección,
La negación, y a veces
El asilamiento, cuando uno de los términos del conflicto es el afecto. “las cosas que me gustan son las que me preocupan”. Los sentimiento por el objeto con el que está vinculado son aislados”.
Situación de Resolución:
El adolescente:
Descubre su soledad frente a la elección de su futuro;
Es natural que:
Se sienta mal;
Se sienta indefenso; y
Que quiera volver a una situación de dependencia.
Los conflictos que aparecen:
Son ambivalentes y combivalentes, pues se ha elaborado la separación del proyecto anterior que se ha dejado.
Las defensa que aparecen:
Pueden revelar esporádicamente regresiones en las que el psicólogo percibe que la elección ya “cocinada” es abandonada momentáneamente.
Otras defensas que aparecen:
La evitación;
La omnipotencia;
La identificación proyectiva.
Construir un proyecto personal de vida supone desafiar mitos y roles familiares.
Da cuenta de la posibilidad de “anticipar una situación”, generalmente planteada en expresiones como “yo quisiera ser…” o “yo quisiera hacer…”.
Requiere de la elaboración y consolidación de una identidad ocupacional.
Su elaboración forma parte del proceso de maduración afectiva e intelectual y, como tal, supone un “aprender a crecer”.
Para que una persona pueda elaborar “su proyecto de vida” deben existir tres tipos de variables:
La coherencia personal de la integración individual;
Las imágenes rectoras o ideológicas de una época determinada;
Una historia de vida en función de una realidad sociohistórica.
Tomar una decisión es elegir los cursos de acción posibles. Es la forma- estilo en que una persona resuelve situaciones problemáticas.
La toma de decisiones involucra el procesamiento de la información sobre sí mismo y las opciones de estudio y trabajo en relación a las metas o a los proyectos personales. La decisión supone reflexionar sobre la información obtenida en la etapa exploratoria y organizarla.
Las tareas de orientación y asesoramiento psicológico en el área de las demandas vocacionales tienen como objetivo central ayudar a quienes las formulan o necesitan resolver problemas que remiten a dificultades en relación a la toma de decisiones.
El proceso de orientación y asesoramiento ocupacional es el conjunto de tareas tendientes a facilitar que los sujetos en él involucrado puedan optar y resolver situaciones problemáticas para lo cual, es necesario un análisis de los componentes que intervienen en toda “toma de decisiones” y “resolución de problemas”.
La resolución de problemas y la toma de decisiones son caracterizadas como procesos complejos en los cuales los individuos identifican y evalúan cursos de acción alternativos y eligen la implementación de uno de ellos.
Las estrategias que se ponen en juego en toda toma de decisiones pueden observarse en los “estilos de decisión”- maneras únicas, propias en las que cada individuo aborda, responde u se comporta en una situación en la que debe decidirse-.
HARREN distingue tres tipos de estilos básicos que desempeñan un papel fundamental en las diferencias individuales frente a situaciones semejantes:
El racional: utiliza evaluaciones sistemáticas e inferencias lógicas;
El intuitivo: se basa en sentimientos, fantasías y reacciones afectivas, a veces de manera impulsiva.
El dependiente: rechaza asumir la responsabilidad personal y se confía en el criterio de autoridad de otras personas.
Además se habla de que toda decisión puede ser descrita sobre la base de cuatro elementos:
Objetivos.
Elecciones.
Logros.
Atributos.
Etimológicamente el concepto diagnóstico proviene del griego, tiene dos raíces, dia- que es a través de, por. Y gignoskein que es conocer, así etimológicamente diagnostico significa conocer a través de. El concepto de este significado es la identificación de la naturaleza o esencia de una situación o problema y de la causa posible o probable del mismo, es el análisis de la naturaleza de algo.
Es una afirmación o conclusión acerca de la causa o esencia de un estado, situación o problema está haciendo un diagnóstico.
Es una herramienta de trabajo y fuente de datos para generar ideas e hipótesis acerca de los sujetos que día a día asisten a consulta.
Es un intercambio verbal cara a cara en el cual una persona, el entrevistador, intenta obtener información psicológica de otra persona.
La entrevista es una relación directa entre dos o más personas, que entrañan una vía de comunicación simbólica, objetivos prefijados y conocidos, al menos por el entrevistador, así como una asignación de roles que significa un control de la situación por parte de aquel. Fijación de objetivos y control son los fundamentos para que se hable de entrevista, de una relación interpersonal asimétrica.
Clasificación de entrevista diagnóstica según el tipo conducta que tenga el entrevistador y el tipo de conducta que se espera del entrevistado, en la disciplina psicológica: libre o abierta, semidirigida y dirigida.
La entrevista libre o abierta: es la modalidad en la que el entrevistador asume un rol no participante, dando al sujeto la consigna de que hable de lo que desee, sin limitarlo en absoluto.
La entrevista dirigida se compone de preguntas preestablecidas a través de las cuales el entrevistador, en un rol directivo, busca obtener determinada información de su interés, guiando al entrevistado.
La opción semidirigida cuenta, con un tiempo para que el entrevistado hable acerca del o de los temas que desee, y un tiempo adicional en el que el entrevistador repasa con él los puntos que han quedado confusos o interroga sobre los que son de su interés y no han sido referidos por el entrevistado.
Para el proceso de orientación vocacional, la entrevista semidirigida es la opción más adecuada, dado que contempla un tiempo para que el entrevistado estructure el tratamiento de los temas como él lo desee y un tiempo adicional para que el entrevistador revise los temas que han quedado confusos e interrogue sobres los que son de interés, además permite que el entrevistado se exprese libremente y que el entrevistador lo oriente para que no se aleje del tema principal: la elección vocacional. El entrevistador participa activamente y puede realizar todas las intervenciones que considere necesaria.
Ulloa distingue diferentes momentos d la entrevista, ellos son:
La pre-entrevista.
La apertura.
El acontecer propiamente dicho.
El cierre.
La pos-entrevista.
La pre-entrevista: es el primer contacto con la persona que pide iniciar un proceso de orientación vocacional. Este contacto puede ser directo o indirecto, personal o telefónico, pero en todos los casos, hay un rasgo común: la brevedad. Cuando el interesado llega pidiendo una entrevista, ese momento debe ser aprovechado al máximo por el entrevistador, con el fin de recabar la mayor cantidad de información posible acerca del consultante, sus circunstancias de vida y su conflictiva vocacional.
La apertura: es el momento en que se encuentran entrevistador y entrevistado. Una vez que el interesado ha llegado, comienza la fase de apertura de la entrevista, que incluye dos elementos fundamentales: el establecimiento del encuadre y la instalación del rapport.
El establecimiento del encuadre: consiste en el mantenimiento de ciertas constantes durante el proceso. Las variables que deben ser mantenidas constantes que forman parte del encuadre del proceso son: ámbito físico donde el proceso formal tendrá lugar, tiempo total aproximado (en número de encuentros o sesiones), duración de cada encuentro, fijación de honorarios, rol del profesional y rol del consultante. Estos elementos deben ser definidos en la primer entrevista, y permanecer constantes a lo largo de todo proceso.
En el primer encuentro se establecen los lineamientos generales del proceso: se fijan los elementos del encuadre, se conversa sobre los objetivos generales y sobre las diferentes actividades que se realizan.
En cuanto a los objetivos generales, se pregunta sobre qué espera el consultante como resultado de la orientación vocacional, y se establece explícitamente que su objetivo no es el de arribar a una solución o respuesta mágica, a través de la cual el profesional le diga al consultante cual es su vocación. La orientación vocacional es un trabajo en conjunto, orientador y orientado se esforzaran para pensar algunas cosas en cuanto a la elección de carrera. Se le recalca al orientado que es él el único que puede y debe tomar una decisión.
Establecimiento del rapport: se utiliza la entrevista semidirigida como herramienta básica de recolección de datos y como vía para el establecimiento de un buen rapport con el consultante.
En los primeros momentos de la apertura intentaremos instalar un buen rapport entre entrevistador y entrevistado. Esto significa el logro de un adecuado clima de trabajo, cálido y ameno, respetando los estilos personales de ambos. El entrevistador sin salirse del su rol profesional, debe entender sin dificultades el vocabulario de los jóvenes, utilizándolo, incluso, de vez en cuando y debe ser capaz se comprender claramente su discurso manifiesto cuando esté referido a determinado grupo musical, a una moda o a una discoteca muy concurrida. El consultante debe sentirse cómodo y contenido.
El acontecer de la primera entrevista: cumplida la etapa de apertura, comenzamos con la primera entrevista diagnóstica propiamente dicha, durante la cual intentamos relevar datos que nos permitan dar cuenta de la problemática vocacional del sujeto que nos consulta. Pedimos al entrevistado que comience a brindar esa información mediante la consigna: “Contame qué te trae por aquí.” O “¿En qué puedo ayudarte?”.
Esta consigna –si bien es amplia- presupone un recorte de la información por ser brindada, focalizando en el tema de la decisión ocupacional.
El cierre: es una intervención final a modo de síntesis, facilita la ubicación, sobre todo cuanto el adolescente se muestra confundido. Progresivamente esta síntesis se irá realizando espontáneamente dentro del entrevistado a medida que avance el proceso de esclarecimiento. Es necesario diferenciar entre el cierre de cada entrevista y el cierre del proceso mismo.
El cierre de cada encuentro se lleva a cabo según cómo se haya desarrollado la entrevista. En general, la modalidad consiste en dejar abiertos algunos temas, en relación con la conflictiva vocacional expuesta por el sujeto indicándole que se seguirá conversando acerca de ellos para que continúen operando cono puntos clave por ser analizados, aún fuera de la consulta.
El cierre del proceso de orientación vocacional responde al encuadre temporal adecuado a la tarea.
Modalidades de cierre:
Las modalidades de cierre del proceso se expresan como:
Elección de carrera.
Elección de un área de preferencia delimitada.
Elección de carrera o área con simultánea derivación psicoterapéutica.
Clarificación de motivo latente de consulta y derivación.
Elección de carrera: Es la situación más frecuente al término del proceso.
Elección de un área de preferencia delimitada:
Se da frecuentemente en estudiantes que consultan en el penúltimo año de estudio. Es estos casos puede ser conveniente un recontrato.
En algunas universidades o facultades que tienen en el primer año materias introductorias comunes, puede darse una postergación transitoria de elección de carrera una vez limitada el área. En la mayoría de los casos el ajuste de la decisión se produce en el primer año de estudios después de un ciclo introductorio.
Elección de carrera o área con simultánea derivación psicoterapéutica.
Clarificación de motivo latente de consulta y derivación: en algunas situaciones en que el verdadero motivo latente de consulta no coincide con el manifiesto. En el ámbito de la orientación vocacional se asiste a consultas cuyo pedido manifiesto es la orientación, pero encubren una solicitud de psicoterapia. En estos casos, el proceso tendrá como objetivo especial lograr que se hagan conscientes, en el entrevistado, los verdadero motivos que lo llevaron a consulta, facilitando la derivación cuando sea necesario.
La pos-entrevista: en ella se elabora el material. Para esto es necesario el registro, lo más textual posible, de todo lo significativo.
En la interpretación y análisis deberán considerarse aquellos datos que dicen algo, los que todavía no dicen nada y los que se necesitan averiguar.
La entrevista de orientación vocacional:
es una situación de interacción humana en la que uno de los participantes está capacitado científicamente para ejercer el rol del entrevistador.
Es el centro de gravedad en la O.V. con enfoque psicodinámico.
Es una entrevista psicológica esencialmente operativa.
Como toda entrevista psicológica, es una relación de índole particular que se establece entre dos o más personas. En esta relación, uno de los integrantes de la misma, es un técnico de la psicología que debe actuar ese rol, y el otro necesita su intervención técnica.
En este caso el psicopedagoga/psicólogo orientador es un técnico que posee recursos psicológicos idóneos para que, en la relación vincular que se establezca, el orientado pueda asumir su propia decisión vocacional, una vez esclarecidos los obstáculos que eventualmente le impedían elegir.
Es una entrevista operativa porque en la medida en que el objetivo central del proceso de O.V. es la elección de carrera, aquella no pretende curar a un sujeto que presenta una psicopatología que abarca los aspectos totales de su personalidad y su situación total, sino busca aprovechar al máximo la situación de entrevista con el fin de lograr el mayor grado de eficacia, en la resolución de una determinada situación crítica, en un tiempo limitado. Todo esto exige que en la entrevista operativa de O. V. participe de la técnica focal.
El primer diagnóstico:
Es la comprensión a la cual el psicólogo puede arribar respecto de la persona que se propone asistir.
Es una respuesta a las siguientes preguntas:
¿Quién es esta persona?
¿Qué le ocurre?
¿Por qué elegir una carrera o un trabajo le acarrea dificultades?
De las respuestas a estas preguntas dependerá que el psicólogo decida o no tratar a quien se lo solicita.
Del primer diagnóstico surge el pronóstico relativo a la “orientabilidad” del entrevistado y ello le permite al psicólogo formularse una estrategia en cuanto a la tarea que emprenderán juntos.
La explicitación del psicólogo sobre la estrategia o proyecto de trabajo común constituye la consigna y esta junto con la fijación de extensión, horarios, honorarios y roles de ese trabajo en común, el contrato de trabajo.
Es una aproximación, una tentativa supeditada a continuas reformulaciones.
Requiere n enfoque funcional es el cual es importante la clarificación de la dinámica interna del entrevistado.
La dinámica abarca a la persona toda. Los problemas vocacionales son un tipo específico de problemas personales. Son problemas vocacionales todos aquellos que implican poner en juego mecanismos de decisiones ante opciones ocupacionales.
La primera entrevista:
El objetivo fundamental de la primera entrevista lo constituye la elaboración del primer diagnóstico, la formulación del contrato de trabajo y la derivación del entrevistado.
Es una entrevista abierta en la que tendrá que evitarse que las preguntas que el psicólogo formule impidan ver como figura la situación del entrevistado.
Es de primordial importancia el análisis del primer planteo que formula el entrevistado, ahí está condensada toda su problemática vocacional.
Al final de la primera entrevista se establece el contrato. Este se puede hacer si se tiene ya cierta claridad en cuanto al primer diagnóstico.
La elaboración del primer diagnóstico: Se efectúa sobre los datos recogidos en la primer entrevista, sobre los emergentes, ya que lo que interesa es comprender la dinámica predominante en la situación actual que atraviesa, sus puntos de urgencia y configuraciones conflictivas.
La elaboración del primer diagnóstico se va estableciendo a medida que transcurre la primer entrevista, esto implica que el psicólogo debe tener el suficiente entrenamiento para “ir leyendo” lo que le pueda estar pasando al entrevistado en el orden vocacional.
Criterios para la elaboración del diagnóstico: los criterios propuestos de elaboración del diagnóstico tienden a focalizar la comprensión de la identidad vocacional del entrevistado.
Ellos son:
a. Manejo del tiempo.
b. Momento que atraviesa el sujeto en cuanto al proceso de decisión.
c. Ansiedades predominantes.
d. Carrera como objetos y sus características.
e. Identificaciones predominantes.
f. Situación que atraviesa.
g. Fantasías de resolución.
h. Deuteroelección.
a. Manejo del tiempo:
La elección es una conducta incluida en un continuo proceso de cambio de la personalidad.
El tiempo es “instrumentalizado” por las personas que pueden actualizar el pasado, postergar lo presente, hacer pasado el futuro y cualquier otra modificación.
En el caso de la problemática vocacional resulta significativo el tipo de manejo del tiempo que hacen los adolescentes. Sus planteos pueden centrarse en el pasado, en el presente o en el futuro, o en varios sentidos y además la dimensión del temporal puede “estirarse” o “acortarse”.
Es importante destacar esto ya que toda elección implica un proyecto. Este es una estrategia en el tiempo.
El tiempo es valorado, según el tipo de relación implicada puede convertirse en un obstáculo en la elección.
b. Momento que atraviesa el sujeto en cuanto al proceso de decisión: los momentos son las operaciones que caracterizan a la elaboración de la conducta en una situación de cambio.
Hay tres momentos:
Momento de selección.
Momento de elección.
Momento de decisión.
El momento de selección: pone en juego la función yoica de discriminación; la cual se realizará entre objetos externos e internos.
El momento de elección: implica un reconocimiento selectivo y el establecimiento de vínculos diferenciales con los objetos.
Se halla comprometida la función yoica que concierne a la capacidad de establecer relaciones satisfactorias relativamente estable con los objetos.
El momento de decisión: compone un proyecto de relativo plazo y componentes de acción ligado a la función yoica de regulación y control de los impulsos.
Lo fundamental en cuanto a la posibilidad de tomar una decisión se caracteriza por la elaboración de duelos.
c. Ansiedades predominantes:
Toda primer entrevista, en la medida en que constituye una situación nueva, desencadena en el entrevistado ansiedades de tipo persecutorias predominantes.
Para la elaboración del diagnóstico vocacional interesa más que el tipo de ansiedad, el monto, el objeto con el cual está ligada, la persistencia o movilidad y el tipo de mecanismos defensivos que desencadena.
Tipos de ansiedad: confusional, persecutoria, depresiva.
d. Carrera como objetos y sus características:
En la primer entrevista de orientación vocacional el entrevistador se centra en el temario de las carreras. Menciona las que prefiere y las que rechaza.
Las carreras constituye el qué de su conducta de opción. Por ello, las carreras pueden ser analizadas como objetos de conducta del adolescente, tanto en la actualidad como en el futuro.
En la primera entrevista interesa comprender el tipo de vínculos establecidos con el objeto carrera.
El hecho de no mencionar ninguna carrera o plantear que ninguna carrera le interesa, revela un mundo externo confuso, no catectizado, en el cual el yo, inmaduro fracasa en sus intentos de discriminación. La ansiedad es muy alta o muy baja. Déficit en el momento de selección.
La mención de una inclinación igual por todas las carreras revela un mundo exterior confuso pero catectizado. Déficit en el momento de elección. La ansiedad es baja por un elevado monto de omnipotencia.
Cuando las preferencias se refieren a dos carreras, el mundo externo aparece relativamente claro y diferenciado. Su yo tiene dificultad suele presentarse en el momento de decidir. La ansiedad predominante es persecutoria e intensa.
Cuando el adolescente menciona varias carreras, el mundo aparece polivalente, los objetos valiosos para el yo están dispersos en varios sectores del mundo ocupacional.
e. Identificaciones predominantes:
Hace referencia a las conductas predominantemente cognitivas del adolescente referidas al “identificar”: se trata de conductas de conocimiento y reconocimiento de la situación de oportunidad que atraviesa.
Se incluyen: los gustos por las carreras, los intereses y los intentos reparatorios que desde la perspectiva adolescente serán satisfechos al decidirse a favor de una de ellas.
f. Situación que atraviesa:
Toda situación de cambio, la elección de futuro implica un incremento de conflictos. El conflicto se manifestara en toda opción como duda que es necesaria resolver. Ante esa duda los adolescentes pasan por cuatro situaciones. Ante esa duda los adolescentes pasan por cuatro situaciones:
Predilemática
Dilemática
Problemática
De resolución
La situación Predilemática: es aquella en la que el adolescente:
No se da cuenta de que tiene que elegir.
Es traído a consulta y una vez allí no comprende que se espera de él. Se trata de una inmadurez tal que tendrá que ser derivado a psicoterapia.
La ansiedad es confusional, baja.
La conducta manifiesta es de extrema dependencia.
Hablan poco.
El problema vocacional parece preocuparles poco.
La situación Dilemática:
Se caracteriza por:
La presencia de afectos confusionales en una persona que se sabe que enfrenta una duda, un cambio.
Revela una conducta exterior con el monto alto de ansiedad.
Las fantasías predominantes son agorofóbicas o claustrofóbicas.
Revelan un fracaso en la función de discriminación.
La situación Problemática:
Se caracteriza por:
Un grado óptimo de conflicto que el adolescente puede superar.
El adolescente está realmente preocupado. Sus funciones yoicas se encuentran al servicio de un exhaustivo análisis de la situación.
El aspecto manifiesto de su conducta la revela como un individuo “disponible” que puede usar su capacidad para mirar, pensar y actuar en lo que concierne a su mundo futuro.
La situación de Resolución:
Esta caracterizada por:
La calidad y el monto de ansiedades están vinculadas a la elaboración normal de un duelo.
Es capaz de reconocer sus miedos y su tristeza.
Su conducta es la de una persona cansada pero contenta, cuando su duelo ha sido elaborado.
Aparecen momentáneamente defensas como la regresión, la represión, negación, idealización.
g. Fantasías de resolución:
Son aquellas que en un contexto terapéutico se designan como “fantasías de curación”.
Corresponden a las expectativas conscientes e inconscientes frente al proceso de orientación vocacional.
La situación de orientación integra componentes transferenciales y se estructura en torno a dos anclajes: uno de búsqueda y otro de rechazo.
Para poder elegir y decidir el adolescente puede buscar una situación de:
Libertad de,
Apoyo,
Permiso.
En las fantasías de rechazo puede estar colocado en los aspectos infantiles y los adultos.
En cuanto al vínculo transferencial las modalidades que pueden destacarse en la primer entrevista son:
Mágicas.
Filio – paterno.
Autoconfianza
De aspiración.
h. Deuteroelección:
Es el proceso de cómo eligió el adolescente.
Se evidencia en el primer planteo del sujeto pues al formularlo revela que eligió decidir y que no.
La característica primordial del primer diagnóstico es su carácter funcional. La funcionalidad de un diagnóstico es la posibilidad de trazar sobre la base de dicho diagnóstico un pronóstico sobre la conducta del entrevistado.
Para realizar el pronóstico se debe tener en cuenta:
a. la estructura de la personalidad: aspectos genéticos, dinámicos y estructurales.
b. El manejo de la crisis adolescente.
c. La historia escolar.
d. La historia familiar.
e. La Identidad vocacional y ocupacional.
f. La madurez para elegir.
Técnicas de intervención aplicables en entrevistas de orientación:
Todas las intervenciones del orientador intentan suministrar esclarecimiento e información al orientado.
Finalidades de las intervenciones:
Destacar la información más pertinente del mensaje global del entrevistado,
Señalar contradicciones y corregir distorsiones informativas,
Favorecer el examen de alternativas de acción entre los planteos que formula el entrevistado.
Las técnicas se diferencian según el esquema teórico que sirve de guía a las intervenciones del orientador.
Pueden distinguirse técnicas de intervención psicodinámicas y cognitivos-comportamentales.
El reflejo.
La clarificación.
La reflexión.
La confrontación.
El esclarecimiento o señalamiento.
La interpretación.
El reflejo:
Es una intervención esclarecedora del significa emocional consciente de la conducta, tal como se expresa en la comunicación.
Es una intervención en la cual el entrevistador comunica las actitudes y los sentimientos sociales expresados en el mensaje del entrevistado.
La intención de la técnica es mostrar “en espejo” las actitudes del orientado de manera que éste pueda sentirse comprendido por su orientador.
Con esta técnica el orientador intenta expresar con palabras nuevas las actitudes esenciales del consultante.
El consultor hace de espejo de las actitudes del paciente para que éste comprenda mejor y para demostrarle que es comprendido por el consultor.
El reflejo puede ser: inmediato, sumario o terminal.
El reflejo inmediato: la intervención del psicólogo consiste en mostrar lo que el entrevistado expresa con su conducta sin ir más allá de la verbalización de las actitudes manifiestas por éste. Se expresa lo que el entrevistado muestra explícitamente con sus conductas verbales y no verbales. El entrevistador elabora un mensaje con los materiales aportados conscientemente por el estudiante sin ir más allá, expresándolo con palabras nuevas.
Reflejo sumario: integra distintas conductas y en este sentido sería similar a la síntesis de sentimientos y actitudes manifestadas en distintas conductas del entrevistado a lo largo de la misma entrevista. Es una síntesis de sentimientos y actitudes manifestados en distintas conductas del entrevistado a lo largo de una entrevista.
El reflejo terminal: Se propone resumir los aspectos más importantes de la hora de consulta. En O.V. suele ser útil en las primeras entrevistas. Sería la síntesis final de una entrevista.
Se trata de reformular el relato de manera de poner en evidencia lo más significativo del material y ayudar a percibir lo esencial, cargado emocionalmente de lo accesorio.
La clarificación:
El psicólogo abarca todo lo que está explicito en el mensaje del entrevistado.
Explicita los distintos datos del campo, las relaciones entre sus conductas y otros emergentes de la situación.
Explicita los distintos datos del campo, las relaciones entre las distintas conductas del entrevistado o entre sus conductas y otros emergentes de la situación.
No alude a contenidos inconscientes, defensas o ansiedades que no sean conscientes para el sujeto.
La reflexión:
El psicólogo agrega más datos que los aportados por el entrevistado y su función se limita a la discriminación y a la integración de las conductas del entrevistado y los datos del campo.
La reflexión alude al hecho de expresar con palabras lo que es implícito e inconsciente para el sujeto, pero que no tiene carga conflictiva tal que lo haya llevado a establecer férreas barreras contra ese contenido.
Implica conexiones latentes entre actitudes, motivos, conductas y afectos por parte del entrevistado.
La confrontación:
Aquí el nivel de penetración del psicólogo y su mensaje llega hasta lo implícito e inconsciente.
Se incluye la relación de la conducta actual con datos del pasado, señalando similitudes, diferencias y contradicciones entre los datos del presente, igualmente contenidos en el relato.
El esclarecimiento o señalamiento:
Está dirigido a hacer explícitos los contenidos que están implícitos en los mensajes del orientado.
Tienden a clarifica relaciones o significados que están sugeridos en los sentimientos o las ideas expresadas en el mensaje del orientado.
La interpretación:
Se dirige a los contenidos inconscientes implícitos en el mensaje del orientado, se explicitan los mecanismos defensivos y las resistencias que dificultan integrar determinados contenidos psíquicos.
Implica la verbalización de los contenidos inconscientes, la mención de las defensas, las resistencias a conocer como propias, conscientemente tales contenidos y aquel que supone es el origen del conflicto.
Toda interpretación incluye la verbalización del contenido latente de la conducta, de la resistencia a hacer consciente ese contenido, la transferencia de aspectos ajenos al campo geográfico o interno del sujeto que se evidencian en su conducta.
La utilización de estas técnicas se basa en la idea de que la mayor parte de las conductas conflictivas o las creencias disfuncionales, adquiridas por medio de un gran número de experiencias de aprendizaje (asociativo e instrumental) pueden ser modificadas mediante técnicas específicas de re-aprendizaje.
La meta del asesoramiento de carrera desde esta perspectiva es facilitar el aprendizaje de destrezas, intereses, creencias, valores y hábitos de trabajo que posibiliten a cada orientado un modo de vida satisfactorio dentro de un medio laboral cambiante.
1 - Técnicas cognitivas:
Clarificación de objetivos.
Reestructuración cognitiva.
Ensayo cognitivo.
Análisis de narrativa y registro de pensamientos.
2 – Técnicas conductuales:
Juego de roles.
Desensibilización.
Experimentos.
Técnicas cognitivas:
Estas técnicas utilizadas en un proceso de orientación para la carrera se basan en la comprensión verbal y el insight, tienen como fin detectar y modificar generalizaciones para que el individuo sea menos vulnerable a padecer la problemática particular que lo afecta.
La teoría cognitiva sostiene que la percepción y la estructura de las experiencias del individuo determinan sus sentimientos y conductas. Esas estructuras o supuestos personales y conforman “reglas abstractas que guían la conducta del individuo.
Clarificación de objetivos:
Un paso fundamental en el proceso de orientación es el logro de una comprensión mutua entre orientador y orientado por medio de la explicitación de roles, objetivos y expectativas.
Otra de las tareas iniciales del orientador es la de dividir los objetivos demasiado generales o globales en una serie de objetivos específicos y en términos más concretos, esto permitirá el avance paulatino hacia las metas más generales de la carrera. Este procedimiento permite al orientado un constante reforzamiento a través del logro de cada uno de los objetivos planteados.
Reestructuración cognitiva:
Consiste en la reevaluación de un problema desde otro punto de vista, lo que permite la flexibilización de esquemas disfuncionales rígidos sin una confrontación directa de los mismos.
El orientador puede ayudar a los orientados a mirar desde otro ángulo una situación vivida como ansiógena y difícil de afrontar.
Las intervenciones del orientador permiten que el sujeto haga explícitas creencias, que reevalúe el problema sobre el problema sobre la base de otras creencias más funcionales. Se logra así también disminuir la ansiedad relacionada con posibles fracasos futuros y el sujeto puede empezar a evaluar su conducta en lugar de evaluar su personalidad.
Ensayo cognitivo:
Primer paso: identificar los juicios negativos del sujeto por medio del dialogo.
Una vez identificados, se sustituyen por juicios más adaptativos y por juicios positivos.
Esta técnica resulta adecuada para aquellas personas que tienden a pensar “soy un tonto” frene a dada fracaso. En ese caso se de instrumentar al sujeto para reemplazar este juicio por pensamientos más adaptativos, tales como “cometí una tontería” (evaluando la conducta particular omitida no su propia persona como totalidad) o por juicios positivos como “soy una persona capaz, que fracaso en algunas circunstancias como cualquier ser humano”. La repetición de estos juicios, cada vez que el sujeto fracasa en una actividad, le permite incorporarlos como propios, generando pensamientos funcionales.
Análisis de narrativa:
El orientador puede utilizar las narraciones escritas de los orientados acerca de su propia vida como una técnica de utilidad para identificar temas recurrentes y para que el orientado identifique la relación entre su pensamiento, afecto y conducta, ayudándolo a encontrar un mayor significado a su vida.
La revisión de narrativa autobiográfica permite a los individuos tomar consciencia de que son los autores de su propia vida.
Registro de pensamiento:
Los sujetos escriben sus pensamientos acerca de si mismo y de los diferentes tópicos en los cuales el orientador quiera profundizar.
Este tipo de registro es una fuente importante de temas para discutir en la sesión y permite reconocer esquemas cognitivos disfuncionales que pueden ser abordados con intervenciones tales como la reestructuración cognitiva.
2 - Técnicas conductuales:
Este tipo de técnicas se utiliza para modificar conductas y para someter a prueba supuestos y cogniciones disfuncionales o facilitar cogniciones funcionales.
Juego de roles:
Esta técnica es de utilidad para que la persona ejercite nuevas conductas en una situación de seguridad y en un marco de contención.
Desensibilización:
La desensibilización sistemática es una técnica terapéutica basada en el principio pavloviano de inhibición recíproca o contra condicionamiento de las respuestas de evitación condicionadas (fobias). Consiste en una aproximación gradual a los estímulos que proporcionan temor de mayor a menor grado de intensidad mediante una jerarquía de miedos.
“Elegir una carrera” puede presentarse como una situación que excede las capacitaciones del individuo en ese momento y le provoca un estado de gran ansiedad. El orientador deberá especificar este objetivo global en objetivos específicos y en términos lo más específicos posibles para luego exponer al sujeto a las tareas que permitirán el logro de objetivos planteados. Esta exposición debe realizarse progresivamente desde tareas de menor dificultad para el orientado (buscar información en internet) a las de mayor dificultad (entrevistar a un profesional). Paralelamente el orientador deberá enseñar al orientado, estrategias que le permitan el manejo de las diferentes reacciones de ansiedad.
Experimentos:
Esta técnica consiste en analizar las distorsiones cognitivas del orientado y en someter a prueba las creencias básicas contenidas en sus esquemas por medio de actividades en las cuales el orientado pueda examinar y confrontar con la realidad, las imágenes, los pensamientos automáticos y las creencias disfuncionales de forma tal que obtenga una visión más realista del mundo y de sí mismo, y además una interpretación de la realidad más apoyada en evidencias empíricas.
El foco es entendido como una organización compleja que tiene que ver con los puntos de urgencia, la delimitación de la problemática, los puntos de interés reconocidos por el entrevistador y el entrevistado; es aquello en lo cual se centraliza el proceso.
En el caso de la orientación, hay un foco operativo definido de antemano en el motivo de consulta: se trata de la elección de carrera y ocupación. Este foco operativo puede coincidir con el verdadero motivo de consulta o bien esconder un motivo latente que configure otro u otros focos.
La importancia del concepto de foco es esencial en O.V., de lo contrario, se corre el riesgo de un imperceptible pasaje de la orientación a la psicoterapia por el abandono de los objetivos específicos.
La situación de incertidumbre frente al futuro:
En estos tiempos han aumentado la oferta ya la demanda de O.V., entre los adolescentes que están terminado sus estructurados secundarios.
Este fenómeno se explica por el peso que adquiere en la vida cotidiana el imperio de un ideal social; el cual funciona con valor de verdad y adquirir carácter imperativo: “Hace la tuya sin perder tiempo”.
Dicho imperativo actúa en el contexto de conversiones tecnológicas que modifican en plazos breves las exigencias requeridas para la inserción social y laboral de jóvenes.
Emprender una carrera en estas condiciones es para el adolescente actual una marcha contra reloj, siendo la incertidumbre frente al futuro la única certeza con la que se cuenta.
Frente a esta situación los adolescentes reaccionan de modos diversos: algunos se inhiben, otros realizan viajes para postergar la elección y algunos se unen a grupos por apuestas a la satisfacción de formar parte, de pertenecer. Los adolescentes excluidos que solo ven la posibilidad de elegir hacer activamente lo que sufrieron pasivamente. Muchos piden O.V.
Cuando solicitan O.V., los adolescentes ya saben lo que se espera de ellos: que hagan alfo para no perder el tren; que hagan suya la carrera, que tengan su propio proyecto.
Esta conciencia los intranquiliza más.
Están obligados a saber hacer lo que se les pide: decidir precipitadamente porque no pueden pretender una anticipación ya que pareciera que nadie la tiene. Los que representan el ideal social desean que los jóvenes no malgasten su tiempo y lo dejan en libertad de desear lo mismo, por lo tanto, en esa lógica no hay elección, hay que elegir rápido y bien, con la satisfacción garantiza.
La libertad de no elegir:
Una persona en busca de O.V.: lee la lista de opciones que ofrece el mercado: carreras universitarias, terciaria, cortas, delimita sus aptitudes en correspondencias con algunas o varias de ellas; evalúa la lista de salidas laborales. Pero aun le queda averiguar qué hacer con todo eso. Solo le queda anotarse y seguir adelante. Si se detiene, pierde. Si cambia de carrera pierde; sobre él recaerá lo producido en este lapso: desperdició un metal precioso. Puede convertirse en un desperdicio humano.
Esta es la oferta del mercado de O.V. más funcional a los tiempos que corren. Desde el punto de vista de la psicología, consiste en acentuar la promesa de armonización de las aptitudes individuales con las necesidades del mercado. Desde el punto de vista de discurso social hegemónico, esta oferta tiene un lema. No hay elección.
No es posible elegir:
Para los sujetos con falta de dirección resulta doloroso descubrir que no le es posible no elegir. Porque aún si ellos dejan la elección en manos de otro ya están eligiendo.
Los tiempos del adolescente, los trayectos que necesita realizar para elegir en función de su vocación no coinciden con la pretensión de velocidad que la sociedad posmoderna exige para que el mundo marche sobre ruedas.
Los profesionales que orientan a los jóvenes desde un ideal de inserción inmediata en el lazo social capital, que les venden modelos de adaptación provocan el efecto contrario del que persiguen:
Aumentan la pérdida de tiempo para el sujeto de la elección y para su inserción laboral;
Provocan en el sujeto una mayor inhibición, mayor angustia y aumentan la posibilidades de actuaciones violentas y desesperadas.
El proyecto de vida laboral:
Existir significa construir proyectos en los que le hombre despliega sus aptitudes y recursos.
Dichos proyectos giran en torno de dos cuestiones: el amor y el trabajo. Nos abocaremos a la realización humana laboral.
Para que el hombre pueda construir un proyecto de vida laboral que asegure la conservación y el desarrollo de sus potencialidades es necesario el cumplimiento de ciertas condiciones básicas.
Estas condiciones surgen de la interacción hombre-mundo.
Se considera al proyecto de vida como construcción. Es decir que se puede comprender al proyecto, como el ir siendo el hombre en su ser laboral, el asumir la dimensión laboral como tarea. Aquí el existir como sr trabajador se interpreta como desarrollo de los recursos que fue hallando y desplegando en su interacción con el mundo.
El modo en que los proyectos vitales laborales van siendo construidos, dan lugar a una clasificación de tipo de proyectos laborales.
Clasificación
Proyecto de vida laboral auténtico:
Tipo de relación con el trabajo: Adaptación creativa.
Proyecto de vida laboral inauténtico:
Tipo de relación con el trabajo.
Inadaptación.
Sobreadaptación.
Proyecto de vida Auténtico:
Corresponde al logro de las etapas de desarrollo laboral.
Implica la capacidad de asumir y superar los conflictos y contradicciones, permitiendo el desarrollo de las posibilidades.
Rasgos principales del proyecto autentico:
1-Está enmarcado en una personalidad madura e integrada en los distintos estratos de la personalidad y con el mundo.
2-Jerarquización de las tendencias transitivas sobre las vitales y del yo individual.
3-Síntesis integrativa del pasado, presente y futuro.
4-Estructurado en base a motivaciones predominantes esenciales.
5-Trastornos laborales transitorios.
6-Tendencia a los valores.
7-Sentimiento experimentado predominante: bienestar.
Sistema relacional yo – mundo:
Un yo maduro con la suficiente autoestima como para ser portador de valores y un mundo valioso que da lugar a la autorrealización.
Los valores del sujeto y del mundo se verían acrecentados a través del trabajo.
La cultura del tener ha evolucionado a la del ser.
Sentido existencial:
La autenticidad del proyecto permite hallar el sentido a la propia vida y la posibilidad de trascender espiritualmente hacia el mundo. Predomina el hombre autor-realizado y complejo.
Relación con el trabajo:
Manifiesta una adaptación creativa.
La adaptación implica un comportamiento ajustado a las normas organizacionales de modo particular. El individuo trabaja en provecho de las normas de la organización pero sin perder su sentido de la identidad.
Proyecto de vida inauténtico:
El individuo no tiene suficientes recursos personales para lograr adaptarse a las exigencias de la situación laboral.
Rasgos principales:
1- Personalidad inmadura, con deficiencias en la integración vertical y horizontal. El individuo se expresa fundamentalmente con impulsos. La capacidad de simbolización es limitada. Integración horizontal con el mundo, dificultad por estar centrada en sí mismo.
2-Tendencias jerarquizadas desde la necesidad de conformar una identidad más segura. Predominan las tendencias del yo individual.
3-Existe un determinismo del pasado sobre el presente, inhibiendo lo perspectiva de apertura al futuro.
4-Las motivaciones secundarias predominan. El trabajo es concebido como fuente de satisfacción a las necesidades vitales.
5-Aparecen trastornos relacionados con la psicopatología laboral (stress, fatiga, burn out, depresión) en forma reiterada o permanente.
6-Predominio de los disvalores o antivalores que implican la auto-realización. Ven el trabajo como algo no dignificante.
7-No logran un adecuado desempeño laboral.
8-Experimentan sentimientos de malestar y frustración.
Sentido existencial:
No ha podido lograrse la característica esencial del devenir humano: la trascendencia.
Sentimientos de vacío y frustración, en ocasiones disminuido bajo una máscara de indiferencia por el mundo impregnan esta configuración laboral.
Relación con el trabajo:
Se desarrolla una relación en la que el sujeto se haya disminuido respecto a lo que el mundo externo le demanda. Al no poder adaptarse experimenta insatisfacción laboral.
No ha logrado un aprendizaje suficiente de roles laborales, quedando determinado por una identidad de sí mismo deficiente o carenciada.
El individuo experimenta una inadaptación de él al trabajo, como de un trabajo que no se ajusta a sus recursos, no pudiendo rescatar la dimensión de sujeto protagonista activo en la construcción de su proyecto. Asume un papel pasivo frente a su desajuste, abandonando progresivamente los intentos de superar su inadaptación.
La personalidad inmadura no integra en su accionar su auténtica vocación ni logra acrecentar los valores en el mundo que habita.
En cuanto a la aceptación de las normas de la organización, manifiesta rebelión.
El comportamiento desajustado necesita una situación que posibilite su aparición.
La patología del desarrollo laboral tiene que ver con lo regresivo y disolutivo de la personalidad en su relación.
Segunda configuración del proyecto de vida inauténtico:
La sobre-adaptación:
El individuo se adaptaría excesivamente a los requerimientos del exterior, en una actividad sacrificada y sostenida.
Busca responder con gran autoexigencia a la demanda laboral.
El stress, burn out, agotamiento, fatiga laboral son trastornos causados por una Sobreadaptación laboral.
Los trabajadores sobreadaptados alcanzan un alto nivel de rendimiento y producción laboral, solo detenido o dificultado por limitaciones de salud.
Rasgos principales del proyecto sobreadaptado:
1 - Personalidad inmadura, no integrada adecuadamente entre sus diferentes estratos ni en su relación con el mundo.
El individuo actúa desde un hiperracionalismo. Construye el proyecto laboral desde la utilidad racional, actuando como el hombre racional económico.
No considera su vocación personal, se haya desconectado de sus motivaciones más singulares.
La integración horizontal – comunicación con el mundo- no está lograda.
El individuo estructura su proyecto desde una dirección externa a él, no considerando su interioridad.
2 – se da un predominio de las tendencias del yo individual, necesidad de poder y valoración.
3 – el individuo sobreadaptado vive en un presente significado desde esa necesidad extrema de autoafirmación.
No puede integrar en el proyecto las experiencias que tuvo en su infancia respecto de la dimensión laboral, ni puede vivir el futuro con libertad y plasticidad.
Se ve comprometido a exigirse siempre hasta el máximo de sus posibilidades.
4 – El proyecto laboral se construye en base a motivaciones secundarias: aceptación y reconocimiento externo, estímulos económicos, imagen de superioridad.
5 – Manifiesta trastorno vinculado con el trabajo, siendo el stress un estado permanente que lo lleva a pérdida de su salud general y de su salud mental en particular.
6 – Predominan los disvalores y antivalores en cuanto a la vitalidad y a la vida afectiva.
7 – Al no haber desarrollado adecuadamente la identidad de sí mismo y extremado la sujeción a la identidad del rol, ha construido un falso self que le impide llegar a apropiarse de la realidad desde una selección personal.
Está siempre pendiente de complacer a los demás.
Sistema de relación yo-mundo:
El proceso de personalización ha sufrido un importante menoscabo en el desarrollo de la autoridad. Ante un mundo que ha sometido al individuo en excesivas demandas, el sujeto se ha apartado de sí mismo en aras de una aceptación y valoración extrema insaciable.
Si configura un yo en apariencia fuerte, exitoso laboralmente con una identidad social destacada, empobrecido afectivamente y disociado de las necesidades de cuidado, preservación e incremento de la salud.
El sujeto trabajaría:
En aquello que el mundo significa como relevante para adquirir valores materiales, fama y prestigio, desoyendo sus preferencias e intereses.
De un modo excesivo en intensidad, dedicación y exigencia, que la vida de relación, el tiempo libre u otros intereses no laborales se ven restringidos, postergados o anulados.
Sentido existencial:
En esta modalidad se haya disminuido la posibilidad de vivenciar (se) y comportar (se) del sujeto.
La estructura esencial humana no ha logrado desplegarse.
Por no haberse logrado una autonomía y autovaloración, tampoco puede trascender ofreciendo al mundo algo distinto y acrecentador de los valores esenciales, lo que da de sí es el producto de sí es el producto de su sumisión y su alineación en el mundo.
Relación con el trabajo:
El individuo ha tenido un intenso aprendizaje de los roles laborales; por lo que experimenta fortaleza yoica para responder a los requerimientos sociales de un buen desempeño.
Posee recursos intelectuales, volitivos y de aceptación de las normas como para sentirse seguro de poder hacerlo.
Desde la construcción de un falso self son característicos los sentimientos de omnipotencia en relación con el trabajo.
La problemática vocacional está asociada al hacer básicamente, trabajo y estudio. En el apogeo de la sociedad llamada salarial (de pleno empleo) los itinerarios de vida en el área de educación y trabajo tuvieron cierta regularidad y estabilidad. Los problemas laborales iniciados en la década del ’70 y agudizados en la actualidad han producido una verdadera conmoción social. La precarización en el trabajo es la mayor productora de vulnerabilidad social que, a su vez, genera desempleo y exclusión. La condición salarial además de ser una forma particular de relación laboral fue la sociedad en la que el Estado se constituyó como principal regulador de los intercambios. Las ocupaciones, los oficios, las profesiones fueron –y en cierto sentido lo siguen siendo- uno de los pilares de las ofertas identitarias. Por ello perder el trabajo es algo más que no obtener el ingreso para el sustento material, es ante todo, una fuerte herida en la propia constitución subjetiva. Las exigencias sociales de nuestra época son las que nos imponen un cambio de paradigma. Por eso proponemos pensar los problemas vocacionales desde una perspectiva de Salud Mental Comunitaria en la que la Orientación Vocacional tenga como objetivo central favorecer la elaboración psíquica del drama social.
El trabajo es un ordenador:
Del orden social - clase social (posibilita la clasificación: C.S. Baja - C.S. Alta)
De la producción
Valor social.
Riqueza cultural.
Efecto de lo que hago.
La condición proletaria, la condición obrera y la condición salarial son tres formas dominantes de cristalización de las relaciones de trabajo en la sociedad industrial pero también tres modalidades de las relaciones del mundo del trabajo con la sociedad global. Si bien esquemáticamente ellas se sucedieron en el tiempo, su encadenamiento no fue lineal. La condición salarial significó que el salario dejara de ser sólo la retribución puntual de una tarea, para pasar a ser la forma de asegurarse la adquisición de derechos, favoreciendo el acceso a prestaciones fuera del trabajo (enfermedades, accidentes, jubilación) y permitiendo además una participación ampliada en la vida social: consumo, vivienda, educación e incluso ocios.
A lo largo del siglo XX se sostiene una forma particular de organización social: la condición salarial.
La cual podría representarse a partir de la coexistencia de una cierta cantidad de bloques a la vez separados y unidos por la distinción que opera en el seno de cada conjunto y asimismo entre los diferentes conjuntos.
Configuración de bloques:
Bloque de los profesionales independientes de patrimonios no reconvertidos: son trabajadores asalariados.
Bloque Popular: está constituido por obreros y empleados que ocupan un lugar subordinado en la configuración social.
Bloque Periférico o Residual. Pobres estructurales: trabajadores y/o jornaleros; quienes quedaban a merced de la coyuntura; sufrían los contragolpes de las variaciones en la demanda de mano de obra; y ocupan las posiciones más penosas y precarias en las empresas, tenían menores ingresos y estaban pero cubiertos por los derechos sociales.
La sociedad salarial pudo desplegar una estructura relativamente homogénea en su diferenciación, pues la mayoría de las personas eran asalariadas y porque encontraban en el salario un principio único que los unía y los separaba, de modo que daba fundamental identidad social.
El asalariado no era solo un modo de redistribución del trabajo, sino condición a partir de la cual se distribuían los individuos en el espacio social.
La sociedad salarial fue donde se instaló el Estado Social. Esta intervención del Estado se desplegó en tres direcciones: la regulación de la economía, la seguridad social y el papel regulador entre los “asociados sociales”. Se trataba de abordar de un modo contractual los intereses divergentes entre empleador y asalariado.
El Ocaso de la Sociedad Salarial
La característica más importante del nuevo escenario social es el derrumbe de la condición salarial a través de la cual el trabajo pierde la centralidad en la organización de la vida humana. El trabajo en su etapa industrial estuvo asociado a la acumulación de capital. El capitalismo financiero vuelto globalizado, tiene como rasgo sobresaliente prescindir del trabajo humano para acumular capital.
“Las nuevas tecnologías de la revolución informática están generando una gran transformación económica internacional en materia de trabajo. En el centro de este cambio histórico se encuentran la informática, la robótica, las telecomunicaciones, y otras tecnologías de la Era de la Información que están remplazando al hombre a un ritmo vertiginoso, especialmente en el sector manufacturero.”
Conviene recordar que el capitalismo desde sus orígenes ha asociado capital con trabajo y que la producción de subjetividad estuvo desde entonces relacionada con este proceso: la necesidad de actuar, de obrar, de ser apreciado sirvió de vehículo para hacer pasar de contrabando la necesidad de ser pagado por lo que se hace. Por eso perder el trabajo o estar amenazado por la precarización laboral, supone vivir en un estado de vulnerabilidad.
La nueva cuestión social caracterizada por el derrumbe de la condición salarial, cuyos atributos ligados al trabajo se habían impuesto como principal sostén de la identidad de las personas durante buena parte del siglo XX es una amenaza que afecta al conjunto de la sociedad. La vida humana puede pasar de la integración a la vulnerabilidad y de ésta a la exclusión o desafiliación social, conformando entre todos un mismo conjunto de unidad problemática.
Los problemas de empleo iniciados en la década del ’70 y agudizados en la actualidad han producido una verdadera conmoción social. La desocupación es la cualidad más visible. La precarización del trabajo es otra característica menos espectacular aunque, sin duda, más importante, ya que nutre la vulnerabilidad social y, en última instancia, genera desempleo y desafiliación. A partir de allí, la gran mayoría de la población vive bajo amenaza.
La crisis actual consiste en la experiencia más terrible del derrumbe de la sociedad salarial y del Estado. Se produce la paulatina desintegración del Estado-Nación como práctica dominante, como modalidad espontánea de organización de los pueblos, como institución donadora de sentido. No se trata de un agotamiento por mal funcionamiento sino una descomposición del Estado como un ordenador de todas y cada una de las situaciones.
Con un Estado muy debilitado, el mercado impone sus reglas y deviene dominante. El hecho que sea dominante no supone que sustituya al Estado en sus funciones de articulador simbólico. El dominio del mercado produce la conexión y desconexión de lugares, mercancías, personas y capitales sin que esa operatoria asegure un sentido.
El escenario actual definido por el deterioro de los Estados Nacionales fuertes y la asunción del mercado como principal regulador de la vida social adopta formas de dominación caracterizadas por la fluidez, la dispersión, y la incertidumbre. Por lo tanto lo dramático es que nuestra vida se organice como si navegáramos constantemente en rápidos en tanto condición general y primera.
Se produce el derrumbe de una lógica de pensamiento y de un modelo de sociedad en la que el Estado deja de ser el principal garante del Bien Común.
A partir de este contrapunto el Estado, propició el desarrollo de formas de subjetivación donde el pensamiento y la acción crítica frente a las políticas de hipervalorización del mercado tengan un carácter bifronte8. Por un lado, la defensa y el fortalecimiento de las instituciones del Estado-Nación, evitando complicidad con la concepción neoliberal cuyo propósito es acelerar el proceso de derrumbe. Por otro, la construcción de situaciones en los fragmentos que quedan de las sociedades reguladas por el Estado-Nación.
Al mismo tiempo que las posibilidades de inserción en el mundo del trabajo se reducen, las exigencias de formación y capacitación se multiplican y complejizan, generando escepticismo, apatía y desmoralización. Se estudia porque se lo considera necesario para tener la posibilidad de ingresar al mercado ocupacional, pero se carece de convicción y motivación.
A partir de 1990, y especialmente a partir de 1995. Se complejizan y radicalizan aún más en todo el mundo los requisitos cuasi indispensable para aspirar a una relativa inserción en el mercado ocupacional, prolongándose primero hasta el nivel del posgrado y recientemente hasta la maestría e incluso el doctorado los requerimientos educativos para aspirar a la inserción en determinados ámbitos de la producción, la docencia y la investigación.
Los títulos universitarios y terciarios, devaluados en función de su superabundancia, se constituyen en un requerimiento indispensable para acceder al mercado ocupacional, aunque se sabe perfectamente que no son garantía de trabajo, ni de remuneración acorde con ese nivel de estudio. El ingreso irrestricto a los estudios superiores, que ha sido una válvula de escape y contención de enorme cantidad de jóvenes como boomerang en contra de éstos, produciendo una gran devaluación de las acreditaciones correspondiente.
En nuestra sociedad occidental actual, como nuevo mito se suele enunciar el valor de llegar a una “mejor calidad de vida”, la que no está totalmente definida ni tampoco se sabe acerca de os procedimientos para alcanzarla.
Las creencias y los valores tradicionales se encuentran en crisis como referencia para organizar el futuro.
Nuestra sociedad actual sufre las contradicciones y las personas de incertidumbre, de imposibilidad de pensar en el presente las metas para el futuro.
Para elegir en el presente inmediato se necesita saber qué opciones existen y qué condiciones se tienen, pero para decidir un futuro se debe imaginarlo con los datos del presente y su propio proyecto en el tiempo.
Pensamos que si se percibe al futuro con alta ambigüedad y desconfianza, mal se puede responder a la “propuesta – exigencia” de elegir un camino para el mañana.
Para las personas el futuro, en el presente, es un conjunto de esperanzas, temores y posibilidades en un viaje temporal; y el desempleo implica, no solo la falta de recursos económicos sino también la marginación y la exclusión de un espacio para su identidad personal y social.
Un lema que dicen los jóvenes y afirman los adultos ante la amenaza del desempleo es: “déjame hacer para poder ser”.
A partir de las nuevas y cambiantes competencias para el trabajo, la limitación del número de trabajadores y las condiciones del despido por edad o por reducción empresaria, en medio de situaciones de inestabilidad social, se incrementa el distrés y se agravan las condiciones de convivencia.
La escasez aumenta la competitividad.
La competitividad va de la mano de la descalificación de los otros.
La descalificación violenta.
Las violencias crecen en proporción a la desconfianza y al miedo de ser “dejado afuera” o ser invadido.
La expulsión se generaliza.
Las identidades amenazadas de fragmentación se vuelven amenazadoras.
De ahí que la O.V.O. se considere no solamente necesaria, sino necesariamente integral.
Los orientadores, guardianes de la libertad de elección y de la identidad personal en una sociedad abierta y democrática, entienden que el desempleo y la desocupación son atentadores contra esa identidad y de ahí que aumente la violencia y la agresión.
Los problemas vocacionales:
Los problemas humanos en general y los vocacionales en particular se han complejizado en los últimos años y su abordaje requiere adoptar una posición que reconozca la transversalidad del conocimiento y recurra a los diferentes saberes.
Lo vocacional es un campo en la medida que su existencia supone un entrecruzamiento de distintas variables intervinientes: sociales, políticos, económicos, culturales, psicológicos.
Analizar este campo implica respetar las diferentes variables que lo constituyen, recurriendo a los saberes específicos de las diversas disciplinas.
Se trata de adoptar un pensamiento pluralista que posibilite que las especificidades disciplinares, se nutran entre ellas con el propósito de trabajar en red a través de una epistemología critica.
Desde una perspectiva social:
La elección de qué hacer, en términos de ocupación está relacionada con el contexto social, económico, político, cultural.
El contexto es determinante de las formas particulares que adquiere la organización del trabajo y del aparato productivo en cada sociedad, en cada momento histórico.
Desde una perspectiva subjetiva:
Lo vocacional (desde el psicoanálisis) está vinculado con la dialéctica9 del deseo.
La búsqueda de “objetos vocacionales-trabajo y/o estudio- es incesante y contingente.10
No hay un objeto necesario para un sujeto.
El proceso de búsqueda de objetos que satisfagan el deseo es interminable y concomitante11 de la propia constitución subjetiva.
Los problemas vocacionales, asociado con el qué hacer, en términos vital en el área laboral y educativo, están hoy atravesados por la incertidumbre con relación al futuro, a la fragmentación y marginación social, a la desocupación y a la precarización laboral, a la desesperanza y desesperación.
Estas características de la época actual están asociadas a la metamorfosis de la cuestión social, cuyo eje central lo constituye el derrumbe de la sociedad salarial como ordenamiento clásico de las sociedades capitalista.
En la actualidad, la cuestión social se estructura en torno al derrumbe de la condición salarial.
Este derrumbe como nuevo escenario de la vida social, agravada en los países subdesarrollados por las crisis económicas y políticas lleva a preguntarnos como inciden estos fenómenos sociales en la producción de subjetividad, con relación a las maneras que los seres humanos tienen de construir sus itinerarios de vida en las diferentes formas del hacer, aquello que podría denominar genéricamente como itinerarios vocacionales.
Los itinerarios vocacionales en las sociedades modernas se organizan centralmente alrededor del trabajo como sostén para la vida económica, como fuente de derecho, de modo que la escases o disminución de aquel genera cambios en la forma de organizar la vida humana.
En el actual contexto histórico puede pensarse lo vocacional como incluido en un campo mayor, la salud mental. Podría incluirse también en otros campos mayores como son educación y trabajo. Adjetivan a ciertos problemas humanos como vocacionales supone la articulación de tres categorías conceptuales: subjetividad, educación y trabajo.
Pensar lo vocacional desde la perspectiva de la Salud Mental Comunitaria (S.M.C.) implica un cambio de paradigma. Se trata de revisar los tradicionales modelos de abordaje en O.V. que en Argentina privilegiaron la comprensión de los problemas vocacionales en el ámbito del sujeto individual.
Los problemas vocacionales:
Concebidos como vicisitudes12 existenciales son parte del campo de la salud mental comunitaria. No pueden comprenderse desde la sola referencia a los individuos aislados, ni en la abstracción de una causalidad social.
Se ubican en la relación entre individuo y sociedad, ubicando a la comunidad en el centro del problema.
La aceptación de este nuevo campo para el abordaje de los problemas vocacionales modifican casi todos los criterios anteriores: se requiere de un tipo de conocimiento que permitan integrar y articular las diferentes áreas en las que la tradición organizó el saber.
Imaginario: el término imaginario alude al conjunto de producciones mentales materializadas en una obra a través de imágines visuales, lingüísticas, artísticas o gestuales, dando lugar a conjuntos de imágenes coherentes y dinámicas sobre la base de la dimensión simbólica de la expresión actuando en la dirección de un enlace propio y figurado del sentido de la existencia.
El imaginario es, académicamente, “todo un mundo de creencias, de ideas, de mitos, de ideologías, en las que se sumergen cada individuo y cada civilización” por tradición o habitualmente.
Representaciones sociales:
Las representaciones sociales son entendidas como modalidades del pensamiento de sentido común que se genera, permanecen y transforman mediante procesos comunicativos cotidianos y mediáticos.
La teoría de las representaciones sociales,
permite:
Introducir el lenguaje y la cognición como dimensiones básicas de la cultura y la vida cotidiana.
Analizar cómo determinado grupo social “ve”, “interpreta”, “da sentido”, a una zona de sus vivencias individuales y colectivas.
Constituye un espacio de investigación, donde el campo de la comunicación y el de la vida cotidiana se unen.
Está vinculada con una sociología de la vida cotidiana o una teoría de la cultura.
Apuntes de clase:
Representaciones y/o imágenes ocupacionales: Conjunto de construcciones cognitivas que compartimos.
ORIENTACIÓN ESCOLAR Y VOCACIONAL
Tiempos difíciles, tiempos de incertidumbre:
La crisis y la exclusión social se han profundizado a niveles inimaginables y ya se han incorporado la idea de segregación social de los sujetos a los rasgos propios de esta época; no solo se los excluye, se los deja “afuera”, sino que se “los empuja, se los deja caer”. Esta es la consecuencia del neoliberalismo salvaje. Somos testigos de lo que ocurre pues observamos y vivenciamos las consecuencias deteriorante sobre los sujetos y colectivos sociales, con toda su violenta y deshumanizante crudeza. Es una realidad que nos golpea, no podemos dejar de verla, chicos que duermen en las calles, que reclaman comida, jóvenes y adultos en progresivo deterioro.
Todo esto nos invade, nos asusta, nos desconcierta, porque estas situaciones nos golpean diariamente, no podemos ser indiferentes a ellas, no verlas, no padecerlas y tener dramática conciencia de que no estamos exentos ninguno de nosotros de quedar segregados del sistema. Esto produce inseguridad, desazón, incertidumbre.
En este tiempo, es cuando en la escuela, la orientación que se brinda adquiere nuevas significaciones, se convierte en una tarea desafiante con características que la tornan una tarea compleja y difícil, pero necesaria y posible. En el proceso de escolarización, la orientación ha ocupado, y en esta época más que nunca antes un tiempo y espacio importante del proceso educativo. De acuerdo con la edad de los niños y adolescentes, adoptará distintas modalidades y son los adultos, habitualmente los docentes, los responsables de “orientar” a los alumnos.
¿Qué es orientar?
Orientar es colocar una cosa en posición determinada con respecto a los puntos cardinales. Etimológicamente, orientar proviene del latín orior que significa nacer, surgir.
La persona des – orientada, desconoce “sus coordenadas”; orientar es pues, acompañar a esta persona para que conozca o re-conozca “sus” coordenadas, -es decir, saber dónde está ubicada- y pueda luego tomar su propia dirección.
En esta búsqueda de posición, el “orientador” acompaña para encontrar las coordenadas que los ubicarán en la situación, en el problema, en el conflicto; y recién entonces el alumno, los grupos, la escuela, podrán decidir qué hacer. El que orienta solo ubica, el orientado o los orientados son quienes deciden qué dirección tomar.
Condiciones para la orientación:
La orientación es una forma de relación con otro sujeto u otros sujetos. El problema de cómo intervenir implica pensar los modos de intervención en lo social que no signifiquen un avasallamiento del espacio privado e íntimo. La decisión debe ser del sujeto, quien será el que da cabida, autoriza, a aquel a quien recurre a “traspasar” la valla de lo público a lo privado, a lo íntimo”.
La orientación es una intervención que implica, por parte del orientador, una posición o postura: solo se puede orientar desde una posición interviniente, pues se trata de comprender las situaciones y sus consecuencias como problemáticas humanas, que son complejas, que requieren de una tramitación que no puede reducirse a lo individual, a lo propio de cada uno, sin incluir el contexto, la dimensión de lo institucional. No se hacen intervenciones estandarizadas, pautadas, restablecidas, recetadas, ajustadas a verdades y teorizaciones “absolutas y universales”.
La orientación está vinculada con la ternura, la cual es una instancia ética que implica la renuncia a los impulsos de apoderamiento del OTRO. La ternura genera:
Empatía: que garantiza el suministro adecuado y en el caso del orientador, el suministro adecuado de condición, el espacio y el tiempo para escuchar, para que circule la palabra para que se produzca pensamiento.
Miramiento, que es mirar con amoroso interés a quien se reconoce como sujeto o sujetos ajenos y distintos de uno mismo.
4 – la orientación es escucha. Para que alguien “encuentre sus coordenadas” debe ser escuchado. Escuchar dignifica comprender lo que “el otro/los otros dice/n”. El orientador debe escuchar en “respetuoso silencio” para poder comprender el mensaje, la consulta, el pedido que se le está formulando, prestando atención a todos los datos posibles que pueda percibir.
A medida que escucha, el orientador “siente”, es importante que pueda ser consciente de sus propios sentimientos. El orientador está afectado emocionalmente por la escucha, está involucrado, por eso debe escuchar y “escuchar-se a sí mismo, reconociendo de qué manera lo que escucha resuena en él. Cuando se puede producir “pensamiento” sobre lo que se escucha, es recién cuando “pueden establecerse las coordenadas”. La orientación es consecuencia, es resultado del pensamiento. Solo se orienta cuando se pudo pensar.
- La orientación es presencia, esta implica:
Receptividad, apertura hacia el OTRO/OTROS, estar dispuesto a conocerlos/s, comprenderlo/s respetando su intimidad, su privacidad;
Reciprocidad,
Compromiso, que es la responsabilidad que se asume en relación con el OTRO o con los OTROS.
La orientación educativa constituye un aspecto fundamental del proyecto institucional y debe posibilitar que los alumnos sean reconocidos y considerados como sujetos de derecho y responsabilidad, es decir, sujetos activos en la construcción de su proyecto de vida, comprometidos con su tiempo, potenciando las posibilidades y reconociendo las limitaciones, propias y de la circunstancia.
La O.V. es una función escolar. Es una tarea de maestros, alumnos, padres, orientadores.
La O.V. en el marco escolar es una intervención que se realiza en dos sentidos:
Un eje diacrónico1.
Un eje sincrónico2.
El eje diacrónico: se refiere al conjunto de acciones educativas a lo largo del proceso escolar. Está relacionado con los variados procesos de enseñanza-aprendizaje que se llevan a cabo en la escuela. Desde esta perspectiva se orienta hacia el futuro porque se educa hacia él.
Los aprendizajes que efectúen los alumnos les permitirán incorporarse a la vida social en general y a la laboral en particular. Desde esta posición hay orientación cada vez que se cumpla con el mandato social hacia la escuela: preparar a los alumnos para integrarse a la sociedad, para proseguir estudios superiores y para incorporarse al mundo del trabajo.
El eje sincrónico: supone un corte en cada momento en que el futuro se juega, desde el presente, de una manera particular, con lo cual este eje se entrecruza con el eje diacrónico.
La O.V. en la escuela se desenvuelve entre los dos ejes, aunque su mayor especificidad tiene que ver con la intervención en las situaciones o momentos “claves”. La eficacia de la intervención en dichos momentos –eje sincrónico- está sujeto a la eficacia en que se llevó a cabo la tarea de orientación a lo largo del proceso escolar –eje diacrónico.
El espacio de orientación y tutoría: una intervención pedagógica singular.
La acción tutorial tiene básicamente tres prioridades:
Relacionada con el proceso enseñanza-aprendizaje (en lo colectivo: clases de apoyo escolar; en lo socio-afectivo: seguimiento individual y grupal).
Relacionada con los temas transversales (prevención del SIDA, adicciones, etc.)
Relacionada con el abordaje de problemas institucionales, grupales o individuales.
El espacio de tutoría puede ser el marco desde donde se trabaje la I.V. como intervención pedagógica.
Para garantizar que le espacio de tutoría sea un espacio curricular en el que se trabaje –pedagógicamente- O.V., deberá cumplirse con tres condiciones básicas:
Asignar un horario semanal de trabajo.
Estructurar un plan de contenidos
Capacitar al personal que lo coordine.
Los contenidos pedagógicos deberán respetar la clásica clasificación de conceptuales, procedimentales y actitudinales. La articulación entre los tres permite el desarrollo de aprendizajes significativos.
Los responsables de la orientación son todos los integrantes de la comunidad. Si se concibe a una educación más abierta a la realidad, al mundo, a la comunidad, la orientación puede ser el resultado de una serie de actividades en la escuela y en la comunidad, con la participación activa de padres, profesores y alumnos.
Una concepción más global e integradora favorecerá la interrelación escuela-comunidad y padres-maestros. Permitirá ir evaluando progresivamente al alumno conociendo sus potencialidades y limitaciones, sus altibajos de salud, su rendimiento, sus intereses y motivaciones. Los maestros deben conocer cuáles son las expectativas de los padres, a fin de lograr una mayor concordancia entre sus aspiraciones y los deseos y potencialidades de los niños. Esto llevará a reflexionar acerca de los niños que están inmersos en situaciones económicas limitadas o que pertenecen a grupos marginales. Se tratará de recursos comunitarios y de asistencia social de promover el desarrollo y mejor ubicación de los niños.
La comunidad podría contribuir a orientar al niño, aportando conocimientos acerca de sus múltiples aspectos históricos, económicos, culturales, comerciales, se producción agraria o industrial, con oportunidades de participación en tareas adecuadas a sus conocimientos, motivaciones, necesidades y capacidades, en forma progresiva, para ir acostumbrando al niño a pertenecer al lugar en que vive.
ORIENTACIÓN ESCOLAR Y VOCACIONAL
Dentro de cada proceso de orientación se trata de ayudar a “gestionar” la información, a abrir nuevos canales de búsqueda y acceso a aspectos de la realidad poco conocidos o distorsionados, a ofrecer contenidos significativos y a enseñar a “mirar lo que se ve y además desde dónde se lo mira.
La Información vocacional:
Es el complejo proceso por el cual el orientador se apropia y reconstruye significados culturales que tienen que ver con los roles ocupacionales, la valoración social de las profesiones y las áreas de trabajo.
La historia personal, los mandatos familiares, las experiencias educativas y sociales, configuran el “lugar desde dónde” estos valores y referentes culturales son percibidos e introyectados. Desde este lugar comienzan a desplegarse el proceso informativo.
El trabajo sobre la información lleva a cuestionar estas certidumbres y ofrecen un espacio para la confrontación y la mirada crítica que le permita reconstruir los aspectos poco conocidos o distorsionados de la realidad y le abra nuevos canales de búsqueda y acceso al mundo del estudio.
Instrumentos:
La utilización de trozos de películas, diapositivas, historietas, canciones o programas televisivos puede servir como disparadores y facilitadores de la reflexión. No son materiales diseñados con objetivos informativos, pero la intervención del orientador puede convertirlos en instrumentos para el intercambio de opiniones y puntos de vista y vehículos para la clarificación de fantasías y prejuicios.
Los contenidos informativos: el qué
Todas las producciones focalizan la tarea informativa sobre contenidos relacionados a las actividades profesionales, los ámbitos de trabajo y la organización de los estudios.
Raquel Faletty propone un esquema de contenidos informativos, y clasifica a la información extensiva e intensiva.
La información extensiva o global apunta a esclarecer:
Definición científica de la carrera u ocupación.
Definición de la realidad nacional o regional a la cual sirven técnicos o profesionales.
Estructura ocupacional.
Análisis de la situación del área de trabajo a la cual pertenece la carrera.
Definición descriptiva y operacional de la ocupación (su función social).
Campos de trabajo.
Aplicación de actividades en las distintas áreas y operaciones.
La información intensiva debe tener los siguientes contenidos:
Describir puestos de trabajo concretos en los campos ocupacionales.
Tareas básicas del quehacer de las profesiones.
Concepto operacional de las tareas básicas. Análisis de tareas y operaciones.
Formas de vida de la ocupación.
Aspectos humanos de la actividad cotidiana.
Importancia de los aspectos personales en el quehacer.
La etapa de formación académica.
Rol educativo en el proceso de formación educativa y personal.
Desarrollo ocupacional.
Actualización y perfeccionamiento ocupacional.
Economía de la profesión.
Condiciones actuales del empleo y la remuneración. Características regionales o geoprofesionales.
Futuro de la ocupación.
Los contenidos deben complementarse con la información sobre las instituciones educativas. La aparición de nuevas universidades privadas y estatales y de instituciones terciarias, de formación docente y técnica, también sobre nuevas carreras y campos de trabajo.
En relación con los contenidos de la información existe un doble riesgo:
Cuando la información es escasa, desorganizada o confusa, la ansiedad que produce la falta de conocimiento es compensada con valoraciones y creencias distorsionadas o pre juiciosas sobre la realidad.
Cuando el volumen de los datos es sobreabundante, la obtención de información relevante y significativa se ve dificultada por el exceso y la saturación.
La estructura de la información: el cómo
El objetivo de la tarea es que el orientado pueda apropiarse y reconstruir significados sobre la realidad, para ello, los contenidos informativos deben poseer una estructura interna que permita establecer relaciones con conocimientos y aprendizajes previos.
El material debe presentar una significatividad lógica la cual permite establecer nexos, ordenar y contextualizar la información a través del procedimiento intelectual. La significatividad psicológica favorece la motivación en la búsqueda y mantiene el interés durante la consulta.
En cuanto al sistema de símbolos utilizados para transmitir información:
El lenguaje debe ser claro y reconocible, imágenes que se correspondan con la estética del grupo y que aludan a prácticas sociales reconocidas o habituales en su medio.
La infografía: es una suma atractiva de imágenes, dibujos esquemáticos y texto convencional. Es un recurso interesante cuando se necesita sintetizar la información reduciéndola a lo esencial.
Los profesionales que trabajan en el campo en el campo de la Orientación Ocupacional sostienen que la habilidad para tomar una decisión sana es importante. El desafío es saber que quien consulta ha logrado desarrollarla. Tal habilidad incluye capacidad para:
Buscar y obtener información.
Plantear el rango de alternativas.
Conocer las alternativas.
Formular las opciones en términos racionales y consistentes.
Buscar y obtener información:
Es un proceso secuencial y supone un costo en términos de dinero, tiempo y esfuerzo.
El valor de la información reside en que reduce la incertidumbre con algunos logros posibles. Esta etapa es necesaria sólo si la utilidad que va a brindar a la persona supera los costos que genera su búsqueda.
Plantear el rango de alternativas:
Se supone que en cuanto mayor es el abanico de opciones que un joven ha explorado y considerado, mayor será la probabilidad de que pueda tomar una decisión que lo gratifique.
Muchas veces en la práctica profesional resulta conveniente limitar el campo de las alternativas probables, ya que algunos jóvenes han recogido información tan dispersa que se sienten confundidos y se paralizan.
Conocer las alternativas:
El problema reside en si se usa en forma adecuada la información de la que se dispone, si se accede a mucha información.
Es importante evaluar la eficacia de ciertas estrategias para ofrecer más información. La elaboración o lectura de monografías que ofrezcan una variada gama de posibilidades, suele ser de mayor utilidad.
Formular las opciones en términos racionales y consistentes:
La decisión óptima es la más consistente con la información que se tiene y con los valores y creencias de quien decide.
Es imposible determinar de antemano cuál es la mejor decisión, ya que las personas que plantean objetivos conflictivos no pueden percibir una forma de control sobre el logro futuro de una meta y la decisión entre alternativas posibles genera ansiedad y conflicto.
La búsqueda de la información
No siempre la información que se le ofrece a quien está por “decidirse” tiene el efecto deseado, ya que:
El procedimiento de información es selectivo;
La interpretación depende de la significación que “el que está por decidirse” otorgue a esta tarea.
Si se le presenta a un sujeto mucha información ocupacional o laboral, solo parte de ella va a ser utilizada. Cuando se planifican acciones informativas es importante controlar la forma como la información es presentada. Puede resultar útil ofrecer datos por ocupación, una por vez y no en forma simultánea.
Mucha información es ignorada por los sujetos si se presenta de forma incompleta o si está relacionada con algún atributo que no caracteriza los logros inciertos o poco probables.
La comprensión de la información
La información previa que el sujeto tiene es muy importante para la comprensión de la información nueva. Si una persona no puede relacionar lo nuevo con algo que ya conoce, aquello no va a ser entendido.
Las personas otorgan significados a los datos nuevos si los pueden incorporar a esquemas preexistentes. Estos esquemas remiten a la existencia de prejuicios y estereotipos ocupacionales y personales.
Si un joven genera un esquema como “soy incapaz para los estudios” va a incorporar lo que se le diga o lo que lea basándose en él.
Las formas en que las personas interpretan los problemas establecen la estrategia que emplearán para resolverlos.
La persona tratará de reinterpretar el problema y buscar una estrategia diferente sólo si verifica que la estrategia aprendida le resulta inadecuada para resolver una situación nueva.
El recuerdo de la información
Una vez que la información es procesada y comprendida, puede ser utilizada para tomar decisiones. Esto se refiere a tres factores:
Que cierto datos puedan ser recordados o no depende de la equivalencia de contextos entre el momento de su adquisición y el de su evocación.
Los sujetos no se limitan a almacenar información sino que recuerdan una estructura lógica organizada en relación con algún esquema. Por eso cuando se procesa información para tomar una decisión, la persona evoca una estructura, no un dato aislado.
La cantidad de información que se recuerda cuando sea necesaria dependerá de lo que originalmente se hizo con esa información. Cuanta mayor importancia se le dé al significado de la información y cuánto más relacionada esté con otros conocimientos adquiridos, mayor será la probabilidad de la evocación.
El uso de la información
Las personas valoran la información que se puede adquirir con rapidez, que es accesible y que relacionan con hechos posibles. Con respecto a las tareas de orientación ocupacional, es importante comparar y contrastar los datos sobre el propio sujeto (autoafirmación) con los de las características percibidas de una ocupación.
Las personas construyen “escenarios” hipotéticos e imaginan hechos y logros que pueden tener consistencia lógica, pero que suelen dejar de lado acontecimientos capaces de modificar lo deseado.
Otras, sin embargo construyen representaciones simples y deterministas, que facilitan el procesamiento de datos, pero no reflejan convenientemente las dificultades y contradicciones existentes.
El análisis de los factores intervinientes en la toma de decisiones es muy valioso en toda tarea de asesoramiento vocacional. Brinda a los sujetos elementos que les permiten verificar cuán consistentes son sus planteos sobre el futuro ocupacional, en relación con:
Los valores personales y familiares;
Las incertidumbres del mercado de trabajo;
Sus competencias intelectuales;
Sus conflictos personales no resueltos.
En la etapa exploratoria se generan distintas actividades a través de las cuales se busca y verifica información sobre sí mismo y las opciones de estudio y trabajo.
La toma de decisiones involucra el procesamiento de la información sobre sí mismo y las opciones de estudio y trabajo en relación con metas o proyectos personales. La decisión supone reflexionar sobre la información obtenida en la etapa exploratoria y organizarla.
Se sugieren discusiones grupales y/o visitas de campo guiadas para favorecer el proceso de exploración y entrenamiento en la toma de decisiones para la etapa siguiente.
La formulación de inferencias
Inferir es el proceso mediante el cual se colecta y combina información a efectos de formular un juicio. Debido a ello hacemos inferencias en la mayoría de nuestras actividades cotidianas, así como en situaciones más complejas.
Estructuras y procesos cognitivos que desempeñan un rol importante en la forma como la información es procesada:
Los esquemas cognitivos:
Un esquema es una estructura cognitiva que representa el conocimiento organizado sobre un concepto y sirve de guía en la selección y recuerdo de la información que se dispone, así como en la formulación de inferencias.
Los individuos tienden a buscar información consistente en sus creencias previas, a la vez que son proclives a recordar datos más consistentes con tales creencias o esquemas. Las personas tienen tendencia a conservar sus creencias más allá de lo necesario, aun frente a situaciones donde hay información que las desacredita.
Los “auto-esquemas” son generalizaciones acerca del self, derivadas de experiencias anteriores, que organizan y orientan el proceso de los “autorrelatos”.
Los individuos que solicitan orientación y asesoramiento psicológicos generalmente revelan “auto-esquemas negativos” y “baja autoestima” y el motivo manifiesto de la consulta es modificar esas creencias negativas.
Los auto-esquemas son estereotipos sobre nosotros mismos. Sus cambios pueden alcanzarse con mayor probabilidad cuando la información inconsciente proviene de fuentes diversas.
El proceso inferencias requiere poder combinar e interpretar los datos de los que disponemos: investigaciones sobre el tema indican que al hacerlos los individuos pueden usar “claves erróneas” o insuficientes”.
El acceso a la información también condiciona nuestras inferencias, dado que operamos con datos que recordamos con mayor rapidez o están presentes con más fuerza en nuestras experiencias cotidianas, a través de la prensa o comentarios permanentes.
La representatividad y la accesibilidad también influyen sobre sus clientes.
La información ocupacional:
Para llegar a elegir es indispensable conocer las opciones entre las cuales se decide. Por lo común, quienes consultan solicitan ampliar su información respecto a estudios, profesiones y ocupaciones, como elemento necesario para realizar su elección.
A veces los consultantes se presentan demandando información, describiendo como problemática central de su indecisión su carencia o insuficiencia de datos en este sentido.
El conocimiento de la realidad ocupacional no es ni puede ser nunca totalmente "objetivo". Se encuentra motivado por las disposiciones de cada sujeto, revestido de significaciones y asociaciones subjetivas, condicionado por las ideas e imaginarios personales, familiares y sociales acerca de los estudios y profesiones, los géneros sexuales, las afinidades e identificaciones, los prejuicios...
Por lo tanto, esta información requiere ser reflexionada en forma crítica, elaborada y confrontada dialogalmente.
La información es operativa cuando:
esclarece las alternativas.
crea interrogantes o posibilita cuestionamientos, mediante los cuales los orientados se movilizan para obtener nuevos datos, los intercambian con sus compañeros, los incorporan activamente y elaboran sus propias conclusiones.
La intención es que la información sea "reconstruida" subjetivamente, para transformarse en conocimientos que den espacio al pensar, a las hipótesis, a nuevas preguntas, a la preparación de elecciones.
Hay muchos modos de acceder a la información ocupacional.
A partir de lo que conoce cada consultante, la O.V. le propone revisar y cuestionar esa información para profundizar y ampliar sus alcances.
Algunos de los recursos informativos más utilizados son:
* La lectura de guías de estudios y ocupaciones,
* La concurrencia a consulta en centros de documentación,
* Las entrevistas y reportajes a personas que desempeñan diversas ocupaciones o profesiones,
* Las visitas explicadas a instituciones educativas,
* Las visitas guiadas a lugares de trabajo,
* Las pasantías en instituciones educativas o en lugares de trabajo,
* El intercambio con estudiantes, docentes o graduados de carreras, o con personas que desempeñan ocupaciones que interesan,
*La concurrencia a ciclos informativos organizados por las casas de estudio (paneles, mesas redondas, charlas, etc.) presentando las distintas alternativas académicas que ofrecen,
* La participación activa en la confección de una base de datos actualizada para una institución donde se realicen tareas orientadoras,
* La preparación en equipo de carteleras o posters periódicos con información correspondiente a distintas áreas ocupacionales.
Existen diversos recursos informativos.
Técnica R.O.: instrumentación individual:
Se presenta el mazo de fichas pequeñas (tamaño tarjeta).
En cada ficha escriben en tamaño grande el nombre de una carrera, sacando la lista de una Guía del Estudiante actualizada.
Consigna:
a - Proponer:
En cada una de las tarjetas está escrito el nombre de una ocupación.
Haga de cuenta que cada tarjeta representa una persona.
Lo que Uds. debe hacer es establecer relaciones entre estas distintas ocupaciones “como si” se tratara de “personas”.
Agrúpelas en familias.
b - Luego se solicita:
“Bautice cada familia poniéndole un nombre y después preséntelas aclarando qué hacen, dónde viven a qué aspiran.
A continuación proponer:
“Suponga que en un determinado momento de la fiesta se va a sacar una foto, distribuya a los invitados con quienes quisiera sacarse una foto”.
Para la foto se suele entregar una tarjeta en blanco diciéndole que lo representa a él/ella.
Objetivos de la Técnica R.O.:
Permite realizar un diagnóstico sobre la información que el estudiante posee,
Permite una rápida visualización de los contenidos afectivos ligados con las diversas profesiones.
El análisis total de sus respuestas constituye un verdadero sondeo de sus imágenes profesionales.
¿Cuándo aplicarla?
Aplicarla antes de comenzar un proyecto personal de información y como recurso que permite elaborar ese proyecto personal juntamente con el interesado.
Técnica R.O.: instrumentación grupal. (Ángela Bonelli)
Partir de algunos grandes rubros dados por los orientadores dejando al grupo libertad para abrir algún otro.
Trabajar con rubros como: ciencias de la salud, ciencias aplicadas, tecnología, ciencias de la conducta, producción agropecuaria, comunicaciones, construcción, docencia, artes, carreras militares.
El pequeño grupo de estudiantes (no más de 12) debe organizar las familias entre todos.
Observar: los criterios que adoptan para la distribución de las tarjetas, los fenómenos de grupo que aparecen, la modalidad de comunicación, la emergencia de los distintos roles, los liderazgos.
Una vez organizadas las tarjetas en grupos de familia pedir que se pregunten cómo se relacionan, cómo viven, cómo trabajan y finalmente busquen un nombre común o propio que consideren que expresa a esa familia. Al concluir la tarea se elabora un proyecto grupal de información y búsqueda que contemple las necesidades de los distintos miembros.
Objetivos:
La aplicación grupal de la Técnica permite:
Hacer un diagnóstico del funcionamiento grupal frente al mundo del trabajo y de las profesiones.
Observar el modo de vincularse con las carreras y el abordaje particular que cada grupo hará de la información.
Orientar la búsqueda informativa.
Favorecer la toma de conciencia de las carencias, errores y distorsiones en la información.
Le permite objetivar su pensamiento, favorecer la cohesión y comunicación y moviliza el proceso de esclarecimiento.
Orienta la búsqueda informativa personal.
Técnica R.O.: instrumentación grupal. (Marina Miüller)
Los orientadores preparan un mazo de fichas pequeñas (tamaño tarjeta).
En cada ficha escriben en tamaño grande el nombre de una carrera, sacando la lista de una Guía del Estudiante actualizada.
Se incluyen las carreras de las universidades públicas y privadas y los institutos de enseñanza terciaria de la zona. Pueden incluirse los nombres de ocupaciones que no requieran estudios.
En caso de orientar a alumnos primarios, las fichas incluyen opciones de estudios secundarios, técnicos, cursos y ocupaciones posibles con el certificado de estudios primarios.
Si se trabaja con adultos, las fichas incluyen alternativas ocupacionales no profesionales.
Consigna:
Se presenta el mazo de fichas y se procede por etapas.
a) se solicita a cada orientado que agrupe las tarjetas formando áreas o conjuntos que tengan relación entre sí;
b) se le pide que le ponga un nombre representativo a cada conjunto;
c) que describa las características de las personas que se dedican a esas profesiones y ocupaciones;
d) que diga cómo viven y qué cosas valoran;
e) que seleccione qué profesiones-ocupaciones elegiría, según sus preferencias actuales, para informarse más detalladamente.
f) se le solicita que defina cuáles de las profesiones-ocupaciones seleccionadas en e) considera más afines con sus preferencias e inclinaciones.
Se le pide que elija aquellas que más le gustan, con las cuales se siente más cómodo/a. Se comenta sobre estas alternativas, qué sabe de ellas, qué le gustaría saber, cómo podría hacer para obtener mayor información.
Puede solicitarse que intente definir, entre las opciones preferidas, cuáles encuentra más afines a su búsqueda, cómo se vería estudiando o trabajando en esa opción.
Es necesario dedicarle tiempo a esta técnica, que generalmente lleva al menos dos encuentros.
Si se trata de una tarea grupal, deberá prepararse un mazo para compartir entre cinco integrantes como máximo, es decir, que si el grupo es más numeroso, se subdivide en equipos y cada subgrupo trabaja con otro juego de tarjetas, realizando los distintos pasos que serán compartidos luego a los demás subgrupos.
Las etapas descriptas en los apartados e) y f) son de realización individual. Por lo tanto, si la tarea se realiza en grupo, estas etapas serán anotadas en forma personal, en una hoja con el nombre de quien responde.
Luego, las distintas opciones serán comentadas grupalmente.
Imágenes ocupacionales
Técnica consistente en un kit de 140 fotografías de ocupaciones y 5 tarjetas en blanco, con un cuadernillo que incluye la especificación de 15 áreas con sus ocupaciones correspondientes, y 10 posibles dinámicas para trabajar con las fotografías, tanto individual como grupalmente.
Consigna
1 -Cada participante elige dos fotografías, las que más le guste, y
2- Define la ocupación que a su criterio la imagen refleja, determinando cuáles son las cualidades personales, las habilidades y los intereses que a su criterio se requieren par ejercer dicha ocupación/profesión.
3- Determine cuales son los requerimientos académicos que desde su perspectiva se requiere para ejercer la profesión/ocupación.
La técnica de la revista:
Consigna:
1- Seleccionar de diarios y revistas, tres (3) artículos sobre temas que le interesen.
2-De los tres textos elegir uno.
3-Realizar un listado de profesiones u ocupaciones que le sugiera el texto seleccionado.
Objetivos:
Indagar sobre las concepciones previas.
Paneles
Se invita a varios profesionales o estudiantes de una misma área laboral para que cada uno trasmita las características, formación, campo laboral, de su especialidad. Se intercambia con los oyentes. No más de 5 presentadores, con un moderador, por cada panel. Pueden realizarse semanal o quincenalmente, durante todo un cuatrimestre.
Mesas redondas
Varios profesionales o estudiantes dialogan coordinados por un moderador, para informar sobre la vida universitaria, los campos profesionales, el mundo laboral u otro tema de interés.
Dramatizaciones
Pedido de información en instituciones.
Entrevista de empleo.
Role-playings sobre distintas profesiones u ocupaciones: consisten en representar el trabajo realizado por los profesionales u empleados de diversas áreas.
Collages: "Las carreras y yo"; "Las ocupaciones y yo"; “El mundo del trabajo”.
Para trabajar la significación personal de cada alternativa, cuando son pocas y aún el/la consultante no llega a decidirse por una de ellas, le proponemos que realice un collage con cada una de las carreras u ocupaciones en duda.
El collage consistirá en seleccionar y combinar en una hoja grande palabras, frases y figuras que representen a cada opción, en relación al consultante. Se le propone incorporar imágenes y palabras acerca de un tema.
Se trabaja esclareciendo los emergentes, durante el diálogo en el cual aquél explica sus producciones.
Cátedras: Orientación Vocacional Profesional
(tomado y ampliado de Descubrir el camino. Nuevos aportes educacionales y clínicos de Orientación Vocacional, Edit. Bonum, Bs. As.)
© Dra. Marina Müller
Estos recursos constituyen un aspecto importante de la O.V.
Para llegar a elegir es indispensable conocer las opciones entre las cuales se decide. Por lo común, quienes consultan solicitan ampliar su información respecto a estudios, profesiones y ocupaciones, como elemento necesario para realizar su elección.
A veces los consultantes se presentan demandando información, describiendo como problemática central de su indecisión su carencia o insuficiencia de datos en este sentido.
El conocimiento de la realidad ocupacional no es ni puede ser nunca totalmente "objetivo". Se encuentra motivado por las disposiciones de cada sujeto, revestido de significaciones y asociaciones subjetivas, condicionado por las ideas e imaginarios personales, familiares y sociales acerca de los estudios y profesiones, los géneros sexuales, las afinidades e identificaciones, los prejuicios...
Por lo tanto, esta información requiere ser reflexionada en forma crítica, elaborada y confrontada dialogalmente.
La información es operativa no solamente cuando esclarece las alternativas. Lo es también cuando crea interrogantes o posibilita cuestionamientos, mediante los cuales los orientados se movilizan para obtener nuevos datos, los intercambian con sus compañeros, los incorporan activamente y elaboran sus propias conclusiones.
La información que proponemos no es una mera colección de datos más o menos yuxtapuestos, ni tampoco un espectáculo dirigido a atraer la atención sin interesar a la reflexión.
Nuestra intención es que la información sea "reconstruida" subjetivamente, para transformarse en conocimientos que den espacio al pensar, a las hipótesis, a nuevas preguntas, a la preparación de elecciones..
Hay muchos modos de acceder a la información ocupacional.
A partir de lo que conoce cada consultante, la O.V. le propone revisar y cuestionar esa información para profundizar y ampliar sus alcances.
Algunos de los recursos informativos más utilizados son:
* la lectura de guías de estudios y ocupaciones,
* la concurrencia a consulta en centros de documentación,
* las entrevistas y reportajes a personas que desempeñan diversas ocupaciones o profesiones,
* las visitas explicadas a instituciones educativas,
* las visitas guiadas a lugares de trabajo,
* las pasantías en instituciones educativas o en lugares de trabajo,
* el intercambio con estudiantes, docentes o graduados de carreras, o con personas que desempeñan ocupaciones que interesan,
* la concurrencia a ciclos informativos organizados por las casas de estudio (paneles, mesas redondas, charlas, etc) presentando las distintas alternativas académicas que ofrecen,
* la participación activa en la confección de una base de datos actualizada para una institución donde se realicen tareas orientadoras,
* la preparación en equipo de carteleras o posters periódicos con información correspondiente a distintas áreas ocupacionales.
Existen diversos recursos informativos. Aquí siguen algunos.
Los orientadores preparan un mazo de fichas pequeñas (tamaño tarjeta). En cada ficha escriben en tamaño grande el nombre de una carrera, sacando la lista de una Guía del Estudiante actualizada.
Se incluyen las carreras de las universidades públicas y privadas y los institutos de enseñanza terciaria de la zona. Pueden incluirse los nombres de ocupaciones que no requieran estudios.
En caso de orientar a alumnos primarios, las fichas incluyen opciones de estudios secundarios, técnicos, cursos y ocupaciones posibles con el certificado de estudios primarios.
Si se trabaja con adultos, las fichas incluyen alternativas ocupacionales no profesionales.
Se presenta el mazo de fichas y se procede por etapas.
a) se solicita a cada orientado que agrupe las tarjetas formando áreas o conjuntos que tengan relación entre sí;
b) se le pide que le ponga un nombre representativo a cada conjunto;
c) que describa las características de las personas que se dedican a esas profesiones y ocupaciones;
d) que diga cómo viven y qué cosas valoran;
e) que seleccione qué profesiones-ocupaciones elegiría, según sus preferencias actuales, para informarse más detalladamente.
f) se le solicita que defina cuáles de las profesiones-ocupaciones seleccionadas en e) considera más afines con sus preferencias e inclinaciones.
Se le pide que elija aquellas que más le gustan, con las cuales se siente más cómodo/a. Se comenta sobre estas alternativas, qué sabe de ellas, qué le gustaría saber, cómo podría hacer para obtener mayor información.
Puede solicitarse que intente definir, entre las opciones preferidas, cuáles encuentra más afines a su búsqueda, cómo se vería estudiando o trabajando en esa opción.
Es necesario dedicarle tiempo a esta técnica, que generalmente lleva al menos dos encuentros.
Si se trata de una tarea grupal, deberá prepararse un mazo para compartir entre cinco integrantes como máximo, es decir, que si el grupo es más numeroso, se subdivide en equipos y cada subgrupo trabaja con otro juego de tarjetas, realizando los distintos pasos que serán compartidos luego a los demás subgrupos.
Las etapas descriptas en los apartados e) y f) son de realización individual. Por lo tanto, si la tarea se realiza en grupo, estas etapas serán anotadas en forma personal, en una hoja con el nombre de quien responde.
Luego, las distintas opciones serán comentadas grupalmente.
Se dispone de la sección de avisos clasificados o de otras donde habitualmente se ofrezcan empleos, de uno o más diarios
* ¿Qué empleos hay disponibles?
* ¿Qué requisitos se solicitan en los aspirantes?
* ¿Qué se ofrece?
Intercambios grupales.
Este análisis puede realizarse con un seguimiento que abarque un determinado período de tiempo, de modo que resalten ciertas tendencias del mercado laboral.
Pueden tomarse distintos diarios y compararse la información obtenida en los diversos medios.
Cada una se escribe en una página o ficha, y se anotan:
* el campo de trabajo;
* los conocimientos requeridos;
* las condiciones o aptitudes de los aspirantes;
* todo otro dato de interés para formarse una idea de esa actividad laboral.
¿Cómo se sentiría la persona desempeñando esa actividad?
¿Qué datos falta conocer?
¿Cómo pueden obtenerse?
Lectura y comentario de cada noticia.
¿Por qué se la seleccionó?
¿Qué ocupaciones y profesiones están involucrados o podrían involucrarse de distintas maneras en ella?
¿Por qué?
Realizar un listado de las ocupaciones relacionadas con la noticia.
Esta actividad puede realizarse tanto en forma grupal como individual.
Selección personal de avisos ofreciendo empleo, para decidir a cuáles les gustaría postularse.
¿Por qué los elige?
¿Qué le agrada en cada uno de ellos?
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Cualquiera de estos recursos, como ya mencionamos, requiere ofrecer a los consultantes un espacio reflexivo y elaborativo para compartir sus impresiones, temores, fantasías, malos entendidos, para dar lugar al despliegue de todo lo subjetivo que tiñe el proceso informativo, que por momentos o en determinados aspectos lo obstaculiza o distorsiona.
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Los participantes, en equipos de hasta cinco, intercambian ideas sobre la significación de palabras empleadas en esta etapa de la O.V.:
- trabajo
- ocupación
- empleo
- profesión
- quehacer
- estudio
- vocación.
¿Qué sentidos comparten estos términos? ¿En qué se diferencian?
Uno de los integrantes anota las significaciones trabajadas por el grupo. Luego las comparten.
La serie de palabras puede incluir otros términos, relacionados con lo económico:
- sueldo
- jornal
- arancel
- honorario
- retribución
- remuneración
Esta propuesta da lugar a movilizar y esclarecer ideas y afectos referentes al campo ocupacional-laboral-social-económico.
Puede utilizarse también en O.V. individual, entonces se le solicita a quien se orienta que anote el sentido de estos términos para comentarlos durante la entrevista.
Cuando las opciones entre las cuales duda el/la orientado/a son pocas (como máximo, tres o cuatro), le solicitamos que escriba tantas columnas como opciones quedan, encabezándolas con el nombre de cada carrera u ocupación.
Ejemplos:
comercialización / administración de empresas
diseño gráfico / diseño de imagen y sonido / publicidad
Le pedimos que en cada columna escriba palabras o frases de lo que significan para él o ella cada una de esas opciones. A continuación, trabajamos sobre los emergentes - el sentido que tienen los términos elegidos para el sujeto, y de ahí, el sentido personal de la alternativa a la que se relacionan.
Para trabajar la significación personal de cada alternativa, cuando son pocas y aún el/la consultante no llega a decidirse por una de ellas, le proponemos que realice un collage con cada una de las carreras u ocupaciones en duda.
El collage consistirá en seleccionar y combinar en una hoja grande palabras, frases y figuras que representen a cada opción, en relación al consultante.
Se trabaja esclareciendo los emergentes, durante el diálogo en el cual aquél explica sus producciones.
Pautas para elaborarlo:
Datos personales
Objetivo laboral a corto y mediano plazo
Educación:
Estudios superiores
Estudios secundarios
Actividades extracurriculares y para universitarias
Becas
Idiomas
Períodos de prácticas:
Pasantías
Tareas voluntarias
Actividad laboral:
Actual
Anterior
Es importante la diagramación atractiva de los datos informados.
Pautas y redacción:
Es necesario incluir tres párrafos:
despertar interés en conocer a quien remite, incluyendo objetivos de la presentación y de la elección de la firma o compañía
capacidades y aspectos destacados de la trayectoria estudiantil y laboral
agradecimiento y deseo de establecer contacto a la brevedad
Pedido de información en instituciones
Entrevista de empleo
Role-playings sobre distintas profesiones u ocupaciones: consisten en representar el trabajo realizado por los profesionales u empleados de diversas áreas.
Varios profesionales o estudiantes dialogan coordinados por un moderador, para informar sobre la vida universitaria, los campos profesionales, el mundo laboral u otro tema de interés.
Stands para informar sobre diversas instituciones formativas, terciarias o universitarias, o sobre modalidades de polimodal, o estudios secundarios, etc.
Se invita a varios profesionales o estudiantes de una misma área laboral para que cada uno trasmita las características, formación, campo laboral, de su especialidad. Se intercambia con los oyentes. No más de 5 presentadores, con un moderador, por cada panel. Pueden realizarse semanal o quincenalmente, durante todo un cuatrimestre.
Los alumnos se organizan en equipos para responsabilizarse semanal o quincenalmente de una cartelera informativa, incorporando datos sobre diversos campos laborales, estudios conexos, reportajes o artículos periodísticos relacionados, y otro material de interés.
Hay portales o sitios de las distintas universidades nacionales y privadas, portales educativos nacionales o internacionales, que proporcionan variadísima información sobre estudios de grado y postgrado, artículos respecto a la elección y la orientación vocacional, y otras informaciones de interés. También hay sitios que funcionan como consultoras de búsqueda de personal para conseguir trabajo.
Técnica consistente en un kit de 130 fotografías de ocupaciones, con un cuadernillo que incluye la especificación de 15 áreas con sus ocupaciones correspondientes, y 10 posibles dinámicas para trabajar con las fotografías, tanto individual como grupalmente.
Los alumnos se organizan en equipos para recolectar información en diversas instituciones educativas y compartirla con sus compañeros.
Pueden organizarse en grupos o con todo el curso, o con los alumnos interesados en informarse más a fondo sobre los estudios que ofrece cada institución o los trabajos realizados en determinado lugar. Antes de la visita se prepara una lista de preguntas e inquietudes a aclarar; luego, se comparte la información obtenida y las impresiones de cada uno.
Los alumnos preparan temas y preguntas a tratar con las personas entrevistadas, y graban la entrevista, la cual luego será desgrabada y compartida con sus compañeros. Pueden realizar las entrevistas en los lugares de trabajo o bien invitar a quien se entrevista a la escuela.
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