Ecuador pertenece al Grupo A2, identificado por la OMS como países donde la transmisión del Pian se ha interrumpido, pero requieren verificación y certificación oficial. Desde el año 2001 no se han reportado casos, pero es esencial confirmar la ausencia de transmisión activa mediante estudios y vigilancia fortalecida. Este plan de trabajo se enfoca en establecer las actividades que permitan al Ecuador certificar la erradicación del Pian.
Niveles de implementación según la estructura del MSP
Nivel central: Coordinación y Rectoría
Áreas responsables:
Dirección Nacional de Vigilancia de la Salud Pública.
Dirección Nacional de Normatización y Articulación de la Red de Salud.
Subsecretarías Nacionales (como Gobernanza de la Salud y Vigilancia de la Salud Pública).
Coordinación General de Planificación para integrar actividades estratégicas con metas nacionales y lineamientos internacionales.
Responsabilidades:
Definición de políticas, normativas y directrices para la eliminación de las EID.
Monitoreo y evaluación de las estrategias nacionales.
Gestión de alianzas internacionales y multisectoriales para financiamiento y asistencia técnica.
Niveles Zonales: Implementación Regional
Áreas responsables:
Coordinaciones Zonales de Salud.
Equipos técnicos de vigilancia y planificación.
Responsabilidades:
Adaptación de estrategias a las condiciones locales de cada zona.
Coordinación con los niveles distritales y supervisión del cumplimiento de los planes.
Seguimiento de los indicadores y reporte a nivel central.
Niveles Distritales: Ejecución Local
Áreas responsables:
Direcciones Distritales de Salud.
Personal de Atención Primaria, Brigadas de Salud Comunitaria.
Responsabilidades:
Implementación directa de actividades de prevención, diagnóstico, tratamiento y educación en salud.
Participación en actividades de vigilancia activa y pasiva.
Coordinación con gobiernos locales y comunidades para superar barreras socioculturales y de acceso.
Personal involucrado
Nivel estratégico:
Ministro de Salud, Viceministros, Subsecretarios Nacionales, Coordinadores Zonales y Directores Distritales.
Nivel técnico-operativo:
Epidemiólogos, técnicos en salud pública, promotores de salud, personal clínico en atención primaria y especialistas en enfermedades infecciosas.
Nivel de soporte:
Analistas de datos, equipos de planificación, tecnologías de información y comunicaciones, y personal administrativo y logístico.
El plan para la eliminación de las EID en Ecuador se desarrollará en fases estructuradas que aseguren una implementación progresiva, sostenible y adaptable. Cada fase se orienta a alcanzar objetivos específicos mediante la movilización de recursos, la coordinación intersectorial y el fortalecimiento de capacidades locales.
Fase 1: Preparación y Fortalecimiento Inicial (2024 - 2025)
Esta fase tiene como objetivo principal establecer la infraestructura técnica, organizativa y operativa necesaria para iniciar las actividades de eliminación de las EID priorizadas. Incluye la creación de estructuras de gobernanza, la capacitación del personal y la implementación de herramientas tecnológicas para la vigilancia y el diagnóstico.
Justificación:
Proveer una base sólida para las siguientes fases, asegurando que los sistemas, protocolos y recursos necesarios estén disponibles desde el inicio.
Fortalecer la capacidad técnica y operativa de las entidades a nivel nacional, zonal y distrital.
Garantizar la integración de las EID en los sistemas existentes, como el SIVE-ALERTA, para facilitar el monitoreo y la notificación de casos.
Fase 2: Implementación y Vigilancia Intensificada (2025 - 2026)
Descripción:
En esta etapa, las actividades de vigilancia activa y pasiva se intensifican en las áreas prioritarias, combinando encuestas serológicas, monitoreo de prevalencia y sensibilización comunitaria. Además, se refuerzan las estrategias de intervención directa para reducir la carga de enfermedad en comunidades históricamente afectadas.
Justificación:
Consolidar las intervenciones de vigilancia en áreas de mayor riesgo, identificadas durante la fase previa.
Aumentar la participación comunitaria, sensibilizando a las poblaciones sobre la importancia de las medidas preventivas y de diagnóstico temprano.
Garantizar la respuesta rápida ante posibles casos mediante la mejora de los sistemas de detección y reporte.
Fase 3: Consolidación y Evaluación (2026 - 2027)
Descripción:
Esta fase se centra en evaluar el impacto de las intervenciones realizadas, cerrando brechas operativas y documentando la evidencia necesaria para la certificación de eliminación. Incluye auditorías internas y externas, la recopilación de datos de seroprevalencia y la preparación del dossier para su presentación ante organismos internacionales.
Justificación:
Asegurar que las metas de eliminación sean alcanzadas y documentadas adecuadamente para su certificación.
Evaluar la efectividad de las estrategias implementadas y ajustar las intervenciones en función de los hallazgos.
Proveer evidencia confiable a organismos internacionales como la OPS/OMS para la certificación de eliminación.
Fase 4: Sostenibilidad y Monitoreo Continuo (2027- hasta 2030)
Descripción:
Esta fase tiene como objetivo mantener los logros alcanzados y garantizar la sostenibilidad de las intervenciones mediante un monitoreo continuo y la implementación de estrategias preventivas. Se incluye el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia activa y pasiva, así como la integración de enfoques multisectoriales como WASH (agua, saneamiento e higiene).
Justificación:
Prevenir la reemergencia de las EID eliminadas mediante sistemas de monitoreo robustos y actualizados.
Promover un enfoque integral y multisectorial para abordar los determinantes sociales de las EID, asegurando condiciones sostenibles en las comunidades.
Cumplir con las recomendaciones de la OMS para el seguimiento post-certificación, fortaleciendo la resiliencia del sistema de salud ante futuros desafíos.
Las fases progresan desde la preparación inicial hacia la consolidación de logros, siguiendo un flujo natural de fortalecimiento de capacidades, implementación operativa, evaluación y sostenibilidad.
La evaluación de la prevalencia y carga de la enfermedad es un componente crítico para determinar la interrupción de la transmisión del Pian y sustentar el dossier de certificación ante la OMS. Este proceso implica actividades específicas orientadas a recopilar, analizar y presentar evidencia que respalde la ausencia de transmisión activa en Ecuador desde 2001.
Acciones:
Revisión de registros históricos y actuales:
Analizar los datos de casos sospechosos y confirmados recopilados por el Ministerio de Salud Pública (MSP) desde 2001.
Verificar los registros en el sistema de vigilancia nacional (SIVE-ALERTA) y otros sistemas paralelos de información.
Consolidar datos provenientes de instituciones públicas, privadas y organizaciones no gubernamentales.
Clasificación de datos:
Separar los casos reportados por ubicación geográfica, edad y género para identificar patrones históricos.
Identificar áreas de alta vulnerabilidad con base en la incidencia previa.
Documentación de casos descartados:
Registrar los procedimientos diagnósticos utilizados para descartar sospechas de PIAN.
Desarrollo de guía para personal de salud en áreas históricamente endémicas.
Generar un informe técnico que explique las razones de descarte y valide los diagnósticos alternativos.
Indicadores Clave:
Número total de casos confirmados y descartados registrados en los últimos 20 años.
Proporción de datos clasificados y consolidados.
Responsable
Fecha inicio
Fecha fin:
Acción de iniciadora:
Acción de riesgo:
Revisión:
Acciones:
Revisión bibliográfica exhaustiva:
Compilar todas las investigaciones relevantes realizadas en Ecuador sobre el pian.
Identificar publicaciones académicas, reportes técnicos y estudios no publicados realizados en áreas históricamente endémicas.
Generación de un repositorio digital:
Crear una base de datos accesible con todos los documentos relacionados.
Incorporar un sistema de búsqueda para facilitar el acceso a los datos por parte de los responsables del programa.
Identificación de vacíos de información:
Analizar las áreas y temas donde faltan datos, como estudios serológicos recientes.
Formular recomendaciones para nuevas investigaciones que llenen estas brechas.
Indicadores Clave:
Número de investigaciones y publicaciones compiladas.
Proporción de datos analizados e incorporados en el repositorio.
Acciones:
Identificación de áreas históricamente afectadas:
Utilizar datos históricos y reportes epidemiológicos para identificar regiones con antecedentes de casos de pian.
Priorizar comunidades rurales, zonas remotas y áreas con acceso limitado a servicios de salud.
Análisis de factores de vulnerabilidad:
Incorporar variables sociodemográficas como nivel de pobreza, acceso a agua potable y saneamiento básico.
Utilizar imágenes satelitales y sistemas de información geográfica (SIG) para mapear estas áreas.
Elaboración del mapa de referencia:
Diseñar un mapa interactivo con las áreas priorizadas para futuras actividades de vigilancia activa y estudios serológicos.
Incluir capas geográficas que indiquen la ubicación de centros de salud y accesibilidad logística.
Indicadores Clave:
Número de áreas históricamente afectadas identificadas.
Complejidad del mapa (inclusión de capas sociodemográficas y logísticas).
Acciones:
Preparación de informes técnicos:
Elaborar un reporte que resuma los hallazgos de los registros históricos, estudios actuales y análisis geográficos.
Incluir gráficos, tablas y mapas que representen de forma clara la situación actual.
Validación de la información:
Revisar y aprobar los reportes por un comité técnico del MSP y socios estratégicos como la OPS.
Establecer un sistema para actualizar periódicamente la información.
Indicadores Clave:
Número de informes consolidados generados y validados.
Porcentaje de actualizaciones incorporadas según nuevos datos.
De acuerdo con el documento revisado, los productos esperados como parte del proceso de verificación y preparación del dossier de certificación para la erradicación del pian incluyen:
Registros Consolidados de Información Histórica y Actual:
Compilación de datos históricos y recientes de vigilancia epidemiológica, atención hospitalaria y actividad ambulatoria relacionadas con el pian.
Registro de casos sospechosos investigados y descartados, con medios de verificación como informes técnicos de las coordinaciones zonales.
Estudios Serológicos Completados:
Resultados de estudios de seroprevalencia en niños de 1 a 5 años en comunidades previamente afectadas, mostrando ausencia de seroreactividad.
Cobertura de al menos el 95% de las áreas seleccionadas con encuestas serológicas anuales.
Mapeo y Evaluación Geográfica:
Un mapa interactivo que identifique áreas históricamente endémicas y zonas vulnerables para futuras acciones de vigilancia.
Protocolos y Sistemas Actualizados:
Inclusión del pian como evento de notificación obligatoria en los sistemas de vigilancia nacional.
Implementación de protocolos estándar de manejo clínico y vigilancia serológica.
Indicadores de Desempeño Operacional:
Indicadores clave como porcentaje de personal capacitado, cobertura diagnóstica y tiempos de respuesta a casos sospechosos (≤72 horas).
Reportes Científicos y Técnicos:
Publicaciones que documenten la ausencia de transmisión basadas en evidencia clínica, serológica y molecular.
Informes de vigilancia que corroboren la ausencia de casos autóctonos durante 3 años consecutivos.
Dossier Completo para la OMS:
Integración de todos los resultados epidemiológicos, clínicos, serológicos y moleculares en un documento único para presentación ante la OMS.
Validación del dossier mediante revisiones técnicas nacionales e internacionales.