En los centros educativos inscritos, siguiendo uno de los textos propuestos y las directrices marcadas por la comisión organizadora de la X Olimpiada Filosófica de CLM, el profesorado realizará el trabajo con el alumnado. El alumnado deberá elaborar una disertación de contenido filosófico a partir de uno de los textos ofertados en esta página.
Texto 1
Quijotismo es fe, fe en la vida, fe en el espíritu, fe en lo que no vemos. [...] El Quijote no está loco: está poseído. Poseído de un ideal que no cabe en los moldes del mundo. Solo el que intenta lo absurdo es capaz de conquistar lo imposible. El Quijote es el loco que más cuerdamente ha vivido sobre la tierra, porque su locura era la locura de la fe, de la esperanza, del amor. ¡Locura santa! Y los hombres de cordura son los que, midiendo el mundo por la vara de su interés, lo hacen pequeño y mezquino.”
Unamuno, Miguel de. Vida de Don Quijote y Sancho. Madrid: Espasa-Calpe, 1984, p. 47-48.
Texto 2
La locura no existe en el hombre como una naturaleza que pudiera definirse; es un fenómeno de civilización. En la medida en que la razón se instituye, delimita a la locura como su otro, la encierra y la reduce al silencio. Pero en ese silencio persiste una voz, la del pensamiento que se interroga a sí mismo. En los confines de la razón, la locura aparece como su sombra: aquello que no puede ser dicho, y sin embargo hace posible el discurso de la razón. [...] Allí donde la sociedad pretende excluirla, la locura revela la fragilidad de la cordura misma.
Foucault, Michel. Historia de la locura en la época clásica. Trad. Juan José Utrilla. México: Fondo de Cultura Económica, 1976, p. 22-23.
Texto 3
Yo os digo: es necesario tener todavía caos dentro de uno para poder dar a luz una estrella danzante. Yo os digo: vosotros lleváis en vosotros la locura de los grandes amadores y de los grandes despreciadores; todavía no sois criaturas que puedan reír ni gozar. [...] ¿Acaso no os habéis vuelto locos vosotros también, vosotros, los más cuerdos? La locura es a veces un martillo que rompe las viejas tablas para que otras nuevas se escriban.
Nietzsche, Friedrich. Así habló Zaratustra. Trad. Andrés Sánchez Pascual. Madrid: Alianza Editorial, 2007, p. 31-32.
Texto 4
Cualquier mujer nacida con un gran talento en el siglo XVI habría enloquecido, se habría suicidado o habría terminado sus días en soledad fuera del mundo. Porque el genio de la mujer necesita libertad, y la libertad es algo que los hombres han considerado peligroso. [...] Y así, la locura ha sido a menudo la única habitación propia que la historia les ha permitido.
Woolf, Virginia. Una habitación propia. Trad. Laura Pujol. Barcelona: Seix Barral, 2016, p. 87.
Texto 5
La locura es un desbordamiento de la razón; la razón que se excede a sí misma, que se ahoga en su propio límite. Pero hay una locura que nace de la fidelidad a lo invisible, la de aquel que no puede traicionar la visión que le ha sido dada.
Ese loco permanece fiel a su verdad; y por eso es rechazado, arrojado fuera de la ciudad.
La locura aparece entonces como el precio de la visión.
Zambrano, María. Claros del bosque. Madrid: Siruela, 1990, p. 32