El contenido del artículo redactado a continuación trata sobre la alimentación o dieta que debe seguir un deportista de élite, para mantener una buena forma y alcanzar un alto rendimiento. Es necesario añadir que la dieta debe adaptarse al deporte que la persona realiza (por ejemplo no tendrá la misma dieta una bailarina de ballet que un jugador de rugby), cada dieta debe estar de acuerdo con el deporte que se lleve a cabo así como los aspectos que quiere mejorar dentro de este: velocidad, fuerza, mayor o menor volumen corporal…
Después de esta pequeña aclaración aclararemos que en la dieta de todo deportista, y más en una de uno de élite, debe existir una abundante cantidad de alimentos que nos proporcionen hidratos de carbono, sobre todo presentes en las comidas anteriores y posteriores a la actividad física. Entre estos alimentos, el que más destaca y el que más se frecuenta suele ser la pasta, ya que contiene glucógeno. Entre las diferentes funciones del glucógeno destaca su acción de ``combustible´´, por así decirlo para los músculos. Por ello es tan importante introducirlo en la dieta de un deportista, además de que el agotamiento o la falta de este puede provocar graves lesiones musculares.
Una vez aclarado esto, vamos a proceder a la explicación e introducción de otros nutrientes importantes en dietas como estas, así como la cantidad y alimentos en los que se encuentran.
Básicamente esta dieta se basa en alimentos ricos en proteínas, además de hidratos de carbono, e intentar evitar o ingerir la menor cantidad posible de grasas. Sin embargo se pueden introducir grasas saludables siempre en su debida medida.
Las proteinas ayudan al mantenimiento y al crecimiento muscular del deportista. Esto es fundamental para su rendimiento. Los principales alimentos que contienen este nutriente son:
Pechuga de pavo, pechuga de pollo, salmón, soja, leche, huevos, quinoa…
Existen grasas saludables que se pueden introducir en la dieta debido a que nos proporcionan aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo no podría fabricar. Éstas están presentes en alimentos como:
Aceite de oliva, aguacate, pescado azul, linaza molida, frutos secos…
Redactado por Sergio Alonso.