La siguiente infografía nos permite observar el impacto que tiene el sexo de la persona agresora en el registro de casos dentro del Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres (BANAVIM).
Nos muestra la gran diferencia que existe entre la cantidad de agresores del sexo masculino con color azul dentro de la gráfica y la cantidad de agresores del sexo femenino en color rosa lo cual es mínimo, dando como resultado en el período 2014-2024 que 6 de cada 10 agresores son hombres es decir el 61.5% del total de agresores.
Mientras que en lo que va del año 2024 tenemos una estadística distinta de 7 de cada 10 agresores son hombres con un 72% del total de agresores registrados.
Del otro lado tenemos que solo el 4.4% de agresores son mujeres lo que nos indica que 4 de cada 100 mujeres son las agresoras registradas en el Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres (BANAVIM), cifra que continua en 2024.
Sin embargo, debemos considerar que el 37% de los agresores registrados no se logró identificar su sexo en el período 2014-2023, mientras que en 2024 logro disminuir ese margen al 23% de agresores sin identificar su sexo.
En esta gráfica podemos observar con mas detalle los registros de casos donde no se identifica el sexo del agresor en color verde, y nos muestra que el 2015 fue el tercer año con mas registros de casos totales pero también el año con mas registros donde el sexo del agresor no fue identificado lo cual representa una perdida de información.
Sin embargo, en los siguientes años apreciamos el aumento de registros con el sexo del agresor lo cual nos ayuda a el diseño de un perfil confiable del agresor.
Como resultado tenemos que los agresores son mayormente hombres.