CANTOS Y CUENTOS DE MUJERES



Y llegamos al final … que fue nuestro principio.

Las protagonistas de Las Seis de Aguere -San Cristóbal de La Laguna- son una representación de su población y generación femenina, es cierto. En concreto, recordamos, 78, más un aliado. Nos han prestado sus vidas, sus cafés, sus postres, ... para hacer un viaje en el que, a falta de ser agentes del Ministerio del Tiempo, la imposibilidad de hacer observación participante ha conllevado que la escucha de sus testimonios sea nuestra herramienta. Escuchar para reconstruir las historias de vida colectivas de sus respectivas zonas. Reconstruir para narrar las fotos y las grabaciones mudas, los recuerdos íntimos, los pensamientos callados; siempre interpretaciones, siempre selecciones. Reconstruir para recuperar. Recuperar para componer. Componer para cantar. Un arte documentado, participativo, sin ánimo analítico académico pero sí divulgativo, legado de la última generación sin tantos registros audiovisuales, la memoria oral … hecha canción.


Su perspectiva no ha sido excesivamente política ni deportiva ni de empleos -que no trabajo- pero han aportado una visión muy completa de la época que les tocó vivir aunque no fuera, en ocasiones, en primera línea. A veces adelantadas en el tiempo para enseñarnos las lecciones de vida, a veces adelantadas a su tiempo. Adelantadas laguneras todas.

No centrarse en la política ni percibir constantemente la guerra que algunas vivieron en su infancia no significa que no hayan vivido sus consecuencias o que no tengan recuerdos puntuales dolorosos relacionados con el reclutamiento de familiares, el contacto con las autoridades u otras circunstancias: asustarse con disparos, ver llorar a la madre, tardar en ver a seres queridos, descubrir el valor de tener hijos/as en la preferencia por los solteros que no eran padres, uno de esos criterios sociales, morales, humanos, en contexto de guerra que excluían, a priori, también de la participación igualitaria, paritaria, de la mujer en ella.