Es un enfoque de análisis de la realidad para interpretar las relaciones de poder que existen entre hombres y mujeres. Es "otra mirada" que contempla un mundo no hecho sólo a medida de los hombres sino un mundo donde las mujeres sean visibles y se contemplan sus derechos, sus realidades, sus aspiraciones y sus capacidades, teniendo en cuenta su historia y el papel que la socialización juega en la creación de su identidad, como factor explicativo de su posición actual.
La Perspectiva de Género consiste en reconocer la posición de desventaja de las mujeres respecto a la construcción del enfoque sexo-género, los obstáculos que generan desigualdades por razones de sexo, y las necesidades diferenciadas de mujeres y hombres.
Es decir, se trata de analizar la forma en la que la sociedad entiende que deben comportarse los sexos. Por ejemplo, se asocia el hecho de que la mujer deba ocuparse de la familia mientras el hombre trabaja y esto se traduce en desigualdades sociales.
La perspectiva de género, por lo tanto, permite analizar la forma en la que se crean y perduran sistemas sociales a partir de un determinado punto de vista del sexo, el género y la orientación sexual.
Los elementos fundamentales para entender la perspectiva de género son los siguientes:
Reconocimiento de que la forma de ver el género puede ser diferente dependiendo de las sociedades y de las épocas.
Análisis relativo a que el género nos atribuye, socialmente, unas determinadas características.
Existencia de una desigualdad entre lo femenino y lo masculino, de forma que predomina lo masculino.
Influencia del género en muchos ámbitos como la economía, el trabajo, la educación, las relaciones entre hombres y mujeres, etc.
La idea de que el género se ve influido por otros elementos como la edad o el estado civil.
La base de la perspectiva de género es la búsqueda de la igualdad para evitar situaciones de marginación, violencia e injusticia.
La planificación sensible al género supone:
Reconocer expresamente que existe una desigualdad entre hombres y mujeres.
Analizar las necesidades de las mujeres para que tengan voz en el proyecto y para empoderarlas.
Ver las capacidades técnicas desde la perspectiva de género.
Generar espacios para el debate entre hombres y mujeres.
Fuente: ABC de la Igualdad