37 RADIO XALTOLO 2024
La tradición hecha educación
La tradición hecha educación
Inspirado en el cuento de Bruno Traven, Macario, el personaje es un leñador pobre, siempre en la insatisfacción, deprimido por las privaciones que lo rodean y por las carencias en las que viven él y su familia. Macario tiene un afán, una avidez que lo acosa aún en sus sueños… Poder comer un guajolote entero él solo. Sin tener que abnegadamente darles prioridad a sus hijos. Su esposa decide cumplirle su anhelo y le prepara un guajolote únicamente para él; se va hacia el monte para en soledad comerlo. Allí se encontrará con Dios, el Diablo y la Muerte, quienes lo acosan para que les comparta su manjar. Le niega a Dios y al demonio, pero accede ante la muerte, quien en "agradecimiento" le dará un envase con agua curativa. Con ella Macario curará a personas quienes agradecidos le pagarán; él y su familia tendrán una efímera prosperidad que derivará en desgracia. Una condena social que manifiesta la fatalidad que envuelve a la pobreza. Fue, también, hecha película, nominada al Oscar como mejor película extranjera.
Xantolo, palabra nahuatlizada originalmente del latín Sanctorum, es una variante de las celebraciones del día de muertos en México, particularmente de la región de La Huasteca que abarca los Estados de San Luis Potosí, Hidalgo, Veracruz y Tamaulipas, principalmente y también de Querétaro, Puebla y Nuevo León, en lo que se conoce como las Siete Huastecas. Se realiza como una conmemoración a Mictlantecuhtli y Mictlantecíhuat, especialmente a esta última, pues era la custodia de los huesos de los muertos. Esuna expresión cultural sincrética, pues se han incorporado deidaes y expresiones culturales mesoaméricanas, así como santos y tradiciones católicas. Entre algunas de sus características, destaca la danza del Xochipitzahuatl (flor menudita). La preparación de un tamal gigantesco llamado Zacahuil se elabora con masa de maíz martajado y molido con chile; tradicionalmente se rellena de carne y se envuelve con hoja de papatla y/o plátano, simulando un amortajamiento. Finalmente es cocinado en horno de barro o de tierra.
No podríamos recibir al espíritu de nuestros muertos, familiares, amigos, conocidos o enemigos, la muerte aniquila al odio y la enemistad, con tristeza e infortunio. Los recibimos con alegría, una catarsis contradictoria en la que las animas y los corpóreos convivimos en un plano existencial recíproco y fugaz, no me queda claro si ellos se escapan del inframundo o nosotros bajamos a uno de los cuatro rumbos de este. Apenas unas horas después del crepúsculo, en que siguiendo un ocre camino, el alma de nuestros muertos llega como invitado de honor a una cena…