Desde el año 2003, directivos, empleados, amigos, benefactores y amigos de la organización Minuto de Dios, tienen un espacio para la reflexión, disfrutar de espacios lúdicos y para compartir la alegría de ser parte de una gran familia…La Familia Minuto de Dios.
Muchas empresas dentro de su cronograma de actividades anuales, destinan algunos días del calendario para realizar un encuentro con sus empleados, esto en vía de hacer balances sobre las metas alcanzadas, superar dificultades y reactivar entre sus miembros el sentido de pertenencia.
La Organización Minuto de Dios (OMD), no es ajena a este tipo de actividades y por ello desde hace 6 años, como una propuesta de integración y compartir fraterno nació la “Semana Minuto de Dios”.
“Cómo acercar a los empleados de la OMD al corazón mismo de la obra? ¿Cómo construir lazos fraternales de servicio y solidaridad? Estas preguntas rondaron las mentes de los que por aquellos días se reunían en un pequeño grupo de oración conformado por algunos empleados de la OMD y amigos cercanos de la misma, “compartíamos la oración y reflexionábamos en torno a algún tema de interés común”, así lo afirma Margarita Osorio, quien lleva en la organización más de 15 años y que en la actualidad se desempeña como Secretaria General de Presidencia, “deseábamos crear e institucionalizar un espacio importante de encuentro y de fortalecimiento de la identidad y pertenencia al Minuto de Dios por parte del personal de la OMD”.
Así, entre comparsas, conferencias, oración, jornadas de salud y encuentros deportivos, la familia Minuto de Dios cada año celebra la “Semana Minuto de Dios”.
Durante estos días tanto directivos como empleados “se ponen la camiseta”, sin diferencia de rangos, ni posiciones, sin distingo de saberes o funciones, todos en un mismo sentir disfrutan desde las habilidades para un buen juego de rana o un partido de micro, hasta la interiorización en torno a las charlas con el presidente. El Padre Diego Jaramillo quien ostenta este cargo, es el primero en participar, año tras año da vía libre a la ejecución del evento y con una eucaristía, la primera de la mañana y en compañía de varios sacerdotes eudistas que laboran en la obra se da apertura a los días de la fraternidad y la alegría.
Sin embargo, después de seis años de realización de la Semana Minuto de Dios, todavía hay algunos empleados que no se animan a participar “Es muy difícil asistir a todas las actividades que se organizan durante esa semana, ya que en mi caso, mi oficina sigue con sus actividades cotidianas y no se puede parar el trabajo para ir y hacerse presente” afirma Jorge Sánchez Asistente técnico de la Escuela de Medios de Uniminuto.
Este no es el único caso en el que los empleados de la OMD no participan de manera activa en la celebración, algunos coordinadores de área, directores e incluso gerentes, ponen objeción para que sus empleados asistan a las actividades programadas dificultando así su participación.
Las opiniones frente al tema “Semana Minuto de Dios” están divididas, mientras unos piensan que no se deben detener las actividades laborales para participar en ella, otros opinan que es necesario hacer pausas y propiciar espacios de encuentro, para hallarle el verdadero sentido a la fraternidad y a la acogida, promulgados desde hace varios años en el Minuto de Dios, “Trabajar aquí, no es como trabajar en cualquier otra empresa, en este lugar, el ambiente es diferente, las personas son más cercanas, más amigas; yo encuentro en este trabajo una bendición de Dios y siempre tengo una razón para empezar el día; sé que desde la actividad que realizo estoy contribuyendo en la construcción del sueño del Padre Rafael García Herreros, forjar una comunidad de hermanos y amigos que se ayudan mutuamente”, afirma Freddy Quiroga, Ministro de la comunión de la parroquia San Juan Eudes y habitante del barrio, quién desde que se inicio esta actividad, no ha fallado a ninguna de ellas.
Cada año la Semana Minuto de Dios tiene su propio emblema y entorno a el, giran todas sus actividades; así la primera semana tuvo como lema: “Haz tu propio milagro”, la segunda: “Unidos para servir y amar a Dios”, la tercera: “50 años de servicio”. El encanto de pertenecer a la familia Minuto de Dios, la cuarta: ¡Enciende tu lámpara!, la quinta: “El Minuto de Dios, un estilo de vida en comunidad” y la sexta: El Poder del amor; todos ellos encaminados a hacer visibles y renovar los elementos que identifican la Cultura Minuto de Dios, para fortalecer el proceso de construcción de comunidad en El Minuto de Dios.
Cada año los concursos de cierre evolucionan, algunos de ellos como "Dale un Minuto al Minuto" y "Apostando a la verdad" han dado paso a nuevas apuestas lúdicas; para este año la gran innovación fue el "Festival de Talentos" en el que los empleados de cada entidad, demostraron sus habilidades para el canto, la poesía, la danza o para interpretar algún instrumento.
El compromiso de trabajar por los menos favorecidos ha sido uno de los propósitos del Minuto de Dios; brindar ayuda, construir casas, ofrecer educación, promover la cultura, fortalecer el espíritu de oración, evangelizar a través de los medios de comunicación etc, todos ellos se han convertido en la misión comunitaria de la organización; cada empleado, directivo, benefactor, amigo ayudan en la construcción de la civilización del amor, a la que continuamente nos invitó S.S. Juan Pablo II.
La Semana Minuto de Dios es una oportunidad para fortalecer lazos de fraternidad, identidad y pertenencia entre nosotros, en torno al P. Rafael García Herreros y a la obra de El Minuto de Dios, depende de cada uno de sus integrantes ser partícipe activo o pasivo de una obra que acoge a todos sus empleados como miembros de una gran familia… La familia Minuto de Dios.