Conocernos más para generar y estrechar lazos de confianza y de afecto
Mantener un espíritu de unidad, desde el interés por conocer al otro para crecer con él
Compartir espacios diferentes a los de la reunión semanal
Hacer corrección fraterna
Cuidar la participación de los “externos” (quienes ya no laboran en El Minuto de Dios) y considerarlos como voluntarios de la OMD