La Fraternidad Minuto de Dios se organiza con apoyo en los siguientes órganos de gobierno:
La Asamblea es el máximo órgano de dirección y gobierno de la Fraternidad, y le corresponde definir los criterios de participación, formación, intervención y gestión de la FMD, establecer políticas generales y decidir todos aquellos asuntos trascendentales y de importancia para la estabilidad y la proyección de la Fraternidad, que no hayan sido asignados a la competencia de otro órgano.
Para efectos del derecho a voz y voto en la Asamblea, se tiene que inicialmente estará integrada por todos los miembros que manifiesten su voluntad de incorporarse a la FMD y sean aceptados formalmente. Posteriormente, cuando los miembros con incorporación definitiva superen el número de diez (10), la Asamblea General se integrará con la totalidad de los miembros incorporados y un (1) representante por cada diez (10) miembros asociados.
El Presidente de la Organización El Minuto de Dios será miembro principal de derecho, con voz y voto en la Asamblea General, y asumirá la presidencia de la misma en todas las oportunidades en que pueda asistir a las reuniones de este órgano.
De todas las reuniones de la Asamblea General se llevarán actas en un libro, debidamente firmadas por quienes hayan actuado como presidente y secretario.
La Asamblea General se reunirá ordinariamente dos (2) veces al año y extraordinariamente por convocatoria del Presidente de la Organización El Minuto de Dios, el Consejo Directivo o por solicitud del diez por ciento (10%) de los miembros con derecho a voto.
Funciones de la Asamblea General
Determinar las líneas de acción de la Fraternidad y definir los proyectos en que sus miembros participarán, atendiendo la misión definida en estos estatutos.
Reglamentar los procedimientos de admisión, retiro o exclusión de miembros y en general reglamentar estos estatutos en todo lo que considere conveniente o necesario para la buena marcha de la Fraternidad.
Pronunciarse mediante el voto secreto de sus miembros, sobre todos los asuntos que le sean sometidos en los términos de estos estatutos.
Decidir las modificaciones que deban introducirse a estos estatutos, mediante el voto afirmativo de mínimo dos terceras partes de sus miembros con derecho a voz y voto.
En el momento en que los miembros de la Asamblea superen el número de treinta (30), elegir a los miembros del Consejo Directivo y determinar las funciones que no hayan sido asignadas a este órgano. Transitoriamente la Asamblea asumirá todas las decisiones que estos estatutos le consagran al Consejo Directivo.
Determinar el plan de acción de la Fraternidad.
Establecer el programa de formación para los miembros de la Fraternidad.
Determinar los aportes económicos que periódicamente deben efectuar los miembros.
Aprobar o improbar el presupuesto anual de funcionamiento de la Fraternidad y el plan general de inversiones de la misma, así como los estados financieros que anualmente debe presentar el Director General, con el aval del Consejo Directivo.
Designar al Director General cuando el Presidente no esté en disposición de hacerlo, al Ecónomo y al Revisor Fiscal de la misma.
Asumir las demás funciones que no correspondan a otro órgano.
Estará conformado por cinco (5) miembros elegidos en Asamblea General. Su periodo será de dos años, reelegibles hasta por dos (2) periodos consecutivos.
El Consejo Directivo asumirá las funciones que le señalan estos estatutos o las que en el momento de su conformación le delegue la Asamblea General.
El Consejo Directivo será presidido por quien haya sido designado como Director General. De todas las reuniones del Consejo Directivo se elaborarán actas firmadas por quienes hayan actuado como presidente y secretario del mismo.
El Presidente de la Organización El Minuto de Dios es a su vez el Presidente de la Fraternidad Minuto de Dios. Su presencia en la Fraternidad garantiza que la misma cumpla con su misión; presidirá las asambleas; propondrá las políticas generales y mantendrá vínculo permanente con el Director General, quien informará al Presidente sobre el desarrollo de la Fraternidad.
El Presidente de la FMD designa de entre los miembros del Consejo Directivo, al Director General para un período de dos (2) años, con posibilidad de renovarlo en su cargo hasta por dos (2) períodos continuos más.
Sacerdote católico colombiano, presidente de la organización El Minuto de Dios, el padre Diego Jaramillo Cuartas nació en Yarumal (Antioquia) en 1932; en 1958, fue ordenado sacerdote en el seno de la Congregación de Jesús y María – Eudistas, de la cual es miembro.
Es licenciado en Teología, de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá y licenciado en Teología Pastoral, del Instituto Católico de París.
El Director General asume la administración y coordinación general de la Fraternidad y a él le está asignada su representación ante el Presidente de la Organización El Minuto de Dios y los distintos estamentos de las entidades que la conforman.
En desarrollo de sus funciones, el Director General se orientará primordialmente a velar por el cumplimiento de la misión y al acompañamiento y atención de los miembros.
Las faltas temporales o absolutas del Director General serán suplidas por el Presidente de la Organización El Minuto de Dios o por el miembro del Consejo Directivo que este designe.
Funciones del Director General
Representar legalmente a la Fraternidad.
Cumplir y hacer cumplir los estatutos de la Fraternidad y los reglamentos que expidan la Asamblea General y el Consejo Directivo.
Mantener permanente contacto con el Presidente de la FMD.
Organizar en coordinación con el Presidente de La Organización El Minuto de Dios, las Asambleas Generales de la Fraternidad.
Presentar al Consejo Directivo los planes y proyectos de la FMD y desarrollarlos según sus orientaciones.
Presentar los estados financieros y presupuestos al Consejo Directivo.
Asegurar el desarrollo del Plan de Formación para todos los miembros de la FMD.
Delegar en los miembros de la Fraternidad las actividades que aseguren el cumplimiento de la misión de la FMD.
Convocar y presidir el Consejo Directivo y preparar adecuadamente las reuniones.
Las demás que le asignen la Asamblea General o el Consejo Directivo.