En lo que a estrategia militar y armamento se refiere, el pueblo mongol siempre se ha caracterizado por su destreza en la hípica y el uso del arco. ¿Pero a que se debe esa habilidad propia de los mongoles?
Primeramente, se debe mencionar que el arco típico mongol es distinto al arco extendido por Europa y Occidente en general. Estos pueblos de la estepa crearon el arco curvo como arma revolucionaria. La forma y la complexión de este instrumento permitían lanzar flechas a distancias enormes, pudiendo disparar a unos 500m.
Estos arcos estaban fabricados a base de madera y cuernos y tendones de animales. Esta característica hacía que fueran arcos muy flexibles, lo que permitía que sus flechas volarán largas distancias. Podemos diferenciar diferentes tipos de flechas, y cada una de ellas tenía una función determinada: caza, asesinato a corta o larga distancia, ...
Se dice también que, hasta la aparición de las armas de fuego de repetición, no había arma tan letal. Con estos arcos los mongoles podían disparar una gran cantidad de flechas en muy poco tiempo, lo que hacía a esta arma mucho más rápida y mortífera que otras como el arcabuz.
Pero ésta no era la única ventaja que beneficiaba a los mongoles. Los pueblos esteparios fueron los primeros en implementar los estribos. Este instrumento permitía a los jinetes afianzarse en el caballo mientras cabalgan. Este detalle era fundamental y totalmente decisivo en las batallas, ya que al poder ponerse en pie y tener ambas manos libres, los jinetes podían disparar fácilmente sin perder el equilibrio o el control del animal. Asimismo, si lo preferían, podían armarse a la vez con un arma blanca y un escudo mientras cabalgaban.
No cabe duda de que la implementación de los estribos fue uno de los elementos más determinantes de la historia de los pueblos esteparios.
Estribos típicos de las zonas del Tíbet y de Mongolia.