Cuando hablamos de arte asiático, a todos se nos vienen a la cabeza las pinturas paisajísticas propias de la tradición pictórica china, las obras de estilo ukiyo-e de Hokusai o todo tipo de cerámicas típicas de esa región de Asia. Sin embargo, ¿cuánto conocemos del arte mongol? Al contrario que Japón, China o Corea, Mongolia no ha mantenido una estabilidad geográfica y económica como para dedicarse plenamente al arte y a la pintura.
Lo cierto, es que hasta bien entrado el pasado siglo XX, el arte en Mongolia tenía mayormente una función religiosa y tal vez política. Un gran porcentaje de obras se veían notablemente influenciadas por textos sagrados, pudiéndose observar diferentes plasmaciones de divinidades buddhistas en los thangkas y en esculturas de bronce. Todo apunta a que, el primer gran artista mongol fue Zanabazar, el primer Jebtsundamba Kutuktu, de quien hablaremos en entradas venideras.
Ya a finales del siglo XIX, artistas como Marzan Sharav empezaron a presentar un estilo más realista impropio de la tradición pictórica tártara. Más adelante, bajo la República Popular de Mongolia (1924-1992) el realismo socialista imperó en la pintura mongola, seguramente debido a una clara influencia soviética. En la década de los sesenta, personajes como Tsegmid tratarían de introducir el modernismo en las bellas artes mongolas, pero el régimen mongol-soviético frenaría la entrada de esta clase de movimientos ajenos al socialismo soviético.
No sería hasta la década de los ochenta, con la aplicación de la perestroika, cuando la libertad artística llegaría a territorio mongol.
En cuánto a la pintura mongola contemporánea, es importante destacar la figura de Otgonbayar Ershuu, conocido en el mundo del arte como OTGO.
*Ukiyo-e: género de grabados realizados mediante xilografía o técnica de grabado en madera, producidos en Japón entre los siglos XVII y XX, entre los que se encuentran imágenes paisajísticas, del teatro y de zonas de alterne.
*Thangka: tapiz o bandera budista, de seda pintada o bordada. Suele colgarse en monasterios o altares familiares y ocasionalmente es llevado por los monjes en procesiones ceremoniales religiosas.
*Perestroika: reforma económica destinada a desarrollar una nueva estructura interna de la Unión Soviética, la cual fue llevada a la práctica en todo su territorio por Mijaíl Gorbachov.
Retrato de Zhao Mengfu.
Colores de otoño las montañas Qiao y Hua, Zhao Mengfu.
Pescador, después de Jing Hao, Wu Zhen (1342). Créditos de la imágen al profesor Roberto Figliulo.
Lo cierto es que entre las diferentes dinastías que han escrito la historia de China, probablemente la dinastía Yuan, popularmente conocida por ser de origen mongol, sea una de las más pobres artísticamente hablando.
Tras la instauración de la dinastía Yuan con Kublai Khan (Yuan Shizu) al mando, se realizaría una cancelación de los exámenes imperiales. Este hecho, damnificaba notablemente a los letrados. Por ello, muchos de ellos se acabarían retirando de la corte y las grandes ciudades para vivir una vida tranquila en el campo rodeados de naturaleza. Este hecho potenciaría un género ya muy popular en la tradición pictórica china, la pintura paisajística. Muchos de estos letrados buscarían en esta naturaleza la inspiración para pintar diversos paisajes, lo que explica esta mayor proliferación de la pintura paisajística durante el reinado Yuan.
Entre los pocos artistas que se mantuvieron en la corte, cabe destacar la figura de Zhao Mengfu 赵孟頫 (1254–1322). Sus obras se caracterizarían por mostrar una clara inspiración en los maestros del pasado de la pintura de paisaje. Uno de sus trabajos más celebres es Colores de otoño las montañas Qiao y Hua, del cual ya realizamos una extenso análisis en la website. Podéis encontrarlo en la subpágina "fichas" del apartado de "Arte".
Otro autor importante de la época fue Huang Gongwang 黃公望(1269-1354). Con un pasado de funcionario, Gongwang terminó dedicándose a la pintura de paisaje, e incluso escribió un ensayo en relación al tema. Su gran obra, Paisajes de las montañas Fuchun, es un ejemplo claro del estilo del sur (rollos horizontales).
Más allá de estos dos principales artistas, caben destacar también los nombres de Wang Mong, Ni Zuan y Wu Zhen, siendo este último quien con su obra representara el ápice del estilo meridional (del sur).
No obstante, el arte de la dinastía Yuan fue mucho más allá de la pintura. De hecho, los máximos esplendores de arte que podemos encontrar en este periodo podrían estar también estrechamente vinculados con la literatura. Se tratan del teatro y la historiografía. Hablaremos de ellos en futuras publicaciones.
Retrato de Guan Hanqing (1210-1300)
Portada de una versión estadounidense del Pabellón del Oeste publicada por la Universidad de California en 1995.
Con el ascenso al poder de la dinastia Yuan, el género teatral presentó también un importante crecimiento. Estas representanciones estaban cargadas de vistosidades y color, contando con mimos, acróbatas y todo tipo de disfraces, algo que desde luego atraía especialmente al pueblo mongol.
El éxito del tetro fue tal que la corte Yuan instaló un teatro dentro del recinto del palacial en Dadu (actual Pekín). Allí los dramaturgos prosperaron especialmente, y es que el número de autores de esta categoría teatral se disparó durante la Dinastia Yuan.
Los libros de historia de la época recogen hasta dos cientos autores de notable relevancia. Entre los nombres más destacables es importante mencionar las figuras de Guan Hanqing y Wang Shipu, dos artistas de la ciudad de Dadu que triunfaron notablemente durante la dinastía mongola.
Guan Hanqing (1210-1300)
Nacido en los albores del siglo XIII, Guan Hanqing fue un polifacético artística de la dinastía Yuan. Este era hábil en el canto y la danza y era especialmente bueno componiendo música y diálogos, los cuales luego utilizaba en sus representaciones. Se conoce también que mantenía una buena relación con actores y dramaturgos, los cuales formaban su círculo principal. Hanqing fue también médico del hospital imperial de la ciudad de Dadu, donde gozaba de una gran reputación.
Se conocen hasta 60 obras teatrales bajo la firma de Guan Hanqing. Entre sus obras más relevantes caben destacar:
El caso erróneo de Dou E
El quiosco que mira el río
La prostituta con conciencia
Varias de sus obras más emblemáticas (Unas diez de las sesenta que llegó a escribir) han llegado hasta nuestros días, contando todas ellas con una notable acogida por parte del público debido a su sobresaliente narrativa y pintura coetáneas a la dinastía Yuan.
Wang Shifu / Shipu (1280-1368 (estimación))
Wang Shipu fue también uno de los más célebres dramaturgos de la dinastía Yuan. Al contrario que en el caso de Hanqing, apenas disponemos de datos biográficos del autor, limitándose nuestra información a sus datos básicos y a su trayectoria profesional.
Aunque no se conoce con exactitud su fecha de nacimiento y fallecimiento, sí que se sabe que desarrolló su vida laboral en Dadu, por lo que probablemente fuese allí donde naciese y se criase. Asimismo, se sabe también que después de ocupar un cargo de funcionario durante unos años, decidió abandonar la ciudad y adoptar una vida de ermitaño.
Durante su carrera escribió un total de 14 obras teatrales de corte dramático. Entre todas ellas, el Pabellón Occidental (conocida también como el Pabellón del Oeste) es la más ilustre del autor. Esta obra es considerada por muchos como una de las obras más influyentes en la historia de China, siendo aún representada en muchos teatros de la China contemporánea.
Bibliografía
Historia antigua de China [2], Libros de la Gran Muralla (1988).
https://espanol.cri.cn/culture/literature/3172/20150915/332788.html
Arte y Literatura, Pekín: Ediciones en lenguas extranjeras, 1985.
KANRRU, L.: Breve historia de la Literatura clásica China, Pekín: Ediciones en lenguas extranjeras, 1986.