Kirill Dmitriev, director ejecutivo del Fondo Ruso de Inversiones Directas
El pasado martes 9 de febrero, el Fondo Ruso de Inversiones Directas (RDIF) anunció que el Ministerio de Salud de Mongolia había registrado también la vacuna rusa Sputnik V. Con Mongolia, la suma de países que habían realizado este registro subía a veintitrés. México, Argentina, Serbia o Paquistán son otras de las numerosas naciones que han decidido implementar esta vacuna a su modelo de combate contra la COVID-19.
Kirill Dmitriev, director ejecutivo de RDIF, hizo varias declaraciones de notable interés en relación al tema:
"Sputnik V es una de las vacunas líderes en el mundo y el número de registros de la vacuna sigue creciendo día a día”.
Asimismo, el diplomático ruso quiso reiterar en la idea de que las autoridades de Mongolia únicamente autorizaron esta vacuna después de realizar un ensayo clínico en el que se demostraba la seguridad y eficacia de la Sputnik V.
El 1 de diciembre de este 2020, la sonda espacial lanzada por China, Chang'e-5, alunizó exitosamente en el Oceanus Procellarum, ubicado en la cara visible de la luna.
Esta zona, jamás había sido inspeccionada por ninguna sonda o astronauta, por lo que el mero hecho de aterrizar ya era algo memorable. El gobierno chino buscaba llegar a esta zona con la finalidad de poder explorarla y construir una base científica allí en un futuro.
Gracias a su avanzada tecnología, la sonda pudo tomar muestras superficiales y subterráneas de esta área lunar. Una vez completado su objetivo, ésta debía volver a su punto de partida para mostrar los resultados obtenidos. No obstante, Chang'e-5 acabó por desviarse un poco de su destino, aterrizando en el norte de la provincia china de Mongolia Interior*, muy cerca de la frontera con Mongolia.
Tras este logro, China se convierte en el tercer país que logra recolectar muestras lunares. Hasta la fecha, únicamente Estados Unidos y la extinta Unión Soviética lo habían conseguido. Esto ocurrió durante el evento conocido como La Guerra Fría, desarrollado durante la segunda mitad del Siglo XX.
*Conocemos que la región china de Mongolia Interior no pertenece a Mongolia, pero, debido a sus semejanzas con la cultura mongola y su proximidad geográfica, nos tomaremos la licencia de hablar sobre ella en nuestros diferentes posts y vídeos.
Si algo ha acaparado los medios de comunicación a lo largo de este casi ya concluso 2020 ha sido sin duda los estragos del COVID-19 en las diferentes partes del planeta. A día de hoy, 23 de noviembre de 2020, según datos oficiales, el virus se ha llevado cerca de 1,39 millones de personas, infectando además a 58,7 millones.
Actualmente el epicentro de la segunda oleada de COVID-19 se encuentra en Europa y el continente americano, mientras que por ejemplo en Asia Oriental, se está haciendo una excelente gestión de la pandemia y esta segunda oleada apenas ha llegado a florecer. Países de primer mundo con abundancia de recursos y capital como China o Japón presentan números especialmente buenos, pero: ¿en qué situación se encuentra un país carente de recursos como Mongolia?
Pues para sorpresa de muchos, como podéis ver en el gráfico adjunto a esta publicación, Mongolia, a pesar de haber registrado unos 640 casos en total desde enero, no ha tenido que lamentar ni una sola víctima. Sin embargo, ¿cómo es posible que un país fronterizo con China y con tales carencias haya esquivado con tal sutilidad una pandemia mundial? Lo cierto es que el gobierno mongol cerró escuelas el 24 de enero (apenas unos días después de los primeros brotes públicos en Wuhan, China). Además, a finales de ese mismo mes ya había restringido totalmente el contacto terrestre y aéreo con China sellando sus fronteras. Asimismo, no titubeo a la hora de cancelar también las celebraciones por el Tsagaan Sar, el Año Nuevo lunar mongol.
Organizaciones mundiales como las Naciones Unidas (ONU) ya han alabado el trabajo del gobierno mongol en varias ocasiones, catalogando su gestión como un ejemplo a seguir.