La geometría permite presentar conceptos abstractos sin recurrir exclusivamente a un formalismo algebraico. Los conceptos relativistas, sin embargo, aunque son esencialmente de carácter geométrico, se presentan generalmente por medio del lenguaje matemático: en la escuela secundaria el álgebra y en la educación superior la trigonometría hiperbólica o la formulación tensorial permiten cálculos más elaborados. De este modo, se consideran, en cuarto lugar, aquellas propuestas diseñadas para reducir el formalismo matemático, ya que puede oscurecer la comprensión de los procesos físicos reales como un conjunto coherente de nociones relacionadas. Así,
Fiore (2000) recomienda enseñar la TRR utilizando fórmulas geométricas como el teorema de Pitágoras, mientras que
Ruby (2009) sustituye el cálculo por el álgebra simple en la descripción de los fenómenos relativistas, presentando un curso introductorio de física llamado “Non Calculus” (
Huggins 2011), que comienza mostrando el principio de la relatividad como un concepto de validez universal.