Una oración absoluta es una oración bimembre, formada por un sujeto y un predicado sin verbo en forma personal, que modifica generalmente a la oración principal como lo hace un CC o un modificador oracional. En la escritura, una coma suele representar su independencia entonativa: Demolida la última vieja casa del barrio, nada impedía ya la creación del nuevo centro comercial.
Con cierta frecuencia, se observa la aparición de oraciones absolutas independientes, es decir, sin relación con una oración principal, sobre todo en los titulares de prensa: Demolida la última vieja casa del barrio.
Los SN que realizan la función de sujeto en estas construcciones pueden ser de dos tipos:
Sujeto explícito. Aparece pospuesto al predicado: Muerto el perro, se acabó la rabia; Viniendo tu mujer, seríamos cinco
Acabada la reunión, todos volvieron a su puesto // *La reunión acabada , todos volvieron a su puesto ✪ Par mínimo ✪
Sujeto tácito. Suele mantener una correferencia con el sujeto de la oración principal:
Estando yo aquí, Juan no intentará nada // Estando Ø aquí, Juan no intentará nada ✪ Par mínimo ✪
El predicado puede estar constituido por diferentes clases de palabras:
Participios formados a partir de dos tipos de verbo:
Participios de verbo transitivo: Revisado el expediente, el juez redactó su dictamen
Participios de verbo inacusativo: Llegados todos los invitados, empezó la ceremonia. Suelen considerarse inacusativos los verbos pronominales formados a partir de verbos transitivos: abrir(se), asomar(se), lesionar(se)…
Gerundios: Estando presentes nosotros, se hizo pública la lista de admitidos
Adverbios: Lejos de arrepentirse de lo hecho hasta entonces, continuó con sus mentiras y engaños
Adjetivos: Inquieto por el examen, esa noche no consiguió pegar ojo
Preposiciones: Hasta bien entrada la primavera, no habré conseguido ultimarlo
Nombres: Víctima de sus pasiones, en adelante no consiguió ser feliz
Las relaciones semánticas que las oraciones absolutas establecen con la principal son de sentido temporal mayoritariamente (de ahí la aparición frecuente de adverbios como apenas, ya, una vez...). No obstante, la relación también puede ser causal (Expulsado el portero, el equipo no pudo imponerse), concesiva (Agotada como estaba, logró acabar la maratón), condicional (Estando yo aquí, él no intentará nada)…