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LISTA DE TÉRMINOS GRAMATICALES.
La lista de términos que aparece a continuación (LTG) cubre los conceptos y contenidos gramaticales que los/as estudiantes de 2º de Bachillerato deben saber manejar y aplicar de cara a la prueba de Lengua castellana y literatura de las PAU.
El objetivo de esta lista es que el estudiante se familiarice con nociones que necesitará tanto para la comprensión y elaboración de textos bien cohesionados como para la aplicación competencial de los conceptos lingüísticos.
Todos estos términos, más otros, forman parte del Glosario de términos gramaticales (GTG), publicado por RAE y ASALE en 2019.
Enlace al documento original:
Dada la prolijidad de los términos gramaticales usados a lo largo de este sitio en las explicaciones de los distintos conceptos, resulta conveniente recogerlos a continuación a modo de glosario. No se incluyen aquí los términos correspondientes a los tópicos, las figuras retóricas, la métrica, la literatura y la sociolingüística, los cuales se hallan explicados en páginas propias de este mismo sitio. Los correspondientes a los géneros textuales y a los tipos de texto, forman parte de la programación de primer curso de bachillerato.
adjetivo → Clase de palabra que modifica al nombre y se predica de él: nuevo, verde, nuboso, judicial...
adjetivo adverbial → ¡Ojo! No confundir con adverbio adjetival. El que no expresa una cualidad del nombre, sino un significado análogo al de los adverbios con los que se relaciona. Suele ir antepuesto al nombre, posición en la que ni admite gradación ni puede convertirse en atributo:
El actual presidente = *El muy actual presidente.
El posible ganador = *El ganador es posible.
Un nuevo conflicto = Nuevamente / de nuevo, un conflicto.
Su constante preocupación = Su preocupación de siempre.
Su supuesta enfermedad = Su enfermedad, supuestamente.
Tardó dos horas escasas = Tardó dos horas escasamente.
adjetivo calificativo → ¡Ojo! No se incluyen aquí los adjetivos relacionales. El que denota una propiedad o cualidad del nombre al que modifica o del que se predica: transparente, sucio, inteligente...
adjetivo determinativo → ¡Ojo! No hay que confundirlos con la vieja clasificación de los determinantes (demostrativos, posesivos...). El que expresa cuantificación o referencia próxima a la de los determinantes. De hecho, como estos, ocupan la posición inicial del SN (en ocasiones en combinación con ellos). Algunos adjetivos determinativos permiten al nombre aparecer como sujeto preverbal sin otros modificadores; sin embargo, no se combinan con sustantivos tácitos:
Sus diversas fuentes confirmaron la noticia
Diversas fuentes confirmaron la noticia // *Fidedignas fuentes confirmaron la noticia // Muchas fuentes confirmaron la noticia ✪ Par mínimo ✪
*Diversas Ø confirmaron la noticia // *Fidedignas Ø confirmaron la noticia // Muchas Ø confirmaron la noticia ✪ Par mínimo ✪
Se clasifican en dos, según cuantifiquen o no:
Cuantificadores: diversos, numerosos...
No cuantificadores: ciertos, determinados...
adjetivo relacional → El que posee significado clasificatorio y que suele caracterizarse con la fórmula «perteneciente o relativo a». Suele proceder de un sustantivo (económico > economía; lunar > luna) o estar asociado semánticamente con él (bélico > guerra). Suelen poder reemplazarse por un SP y difícilmente se anteponen al nombre o se cuantifican:
Crítica literaria = Crítica de literatura. *Literaria crítica. Crítica ?muy literaria. Si un adjetivo relacional se cuantifica, su uso pasa a ser calificativo: Sus críticas suelen ser muy literarias.
Modificación salarial = Modificación del salario. *Salarial modificación. *Modificación muy salarial
adjunto → Complemento que, contrariamente al argumento, no está seleccionado por el significado de la palabra a la que modifica. Los adjetivos y los complementos circunstanciales tienden a serlo, por su naturaleza; pero siempre cabe comprobar la exigencia o no de ellos por parte del núcleo:
Escribió el libro en esta mesa ≠ Puso el libro en esta mesa
La llegada de Juan ≠ La libreta de Juan
adverbio → Clase de palabra invariable, dotada de significado léxico y, generalmente, tónica. Modifica al adjetivo, al verbo, a otros adverbios e incluso a una oración; pero no es un complemento natural del nombre: lejos, sí, tampoco, fuertemente...
adverbio adjetival → ¡Ojo! No confundir con adjetivo adverbial. El que presenta la forma de un adjetivo masculino singular, pero carece de flexión:
No hables tan alto // *No hables tan alta ✪ Par mínimo ✪
Las golondrinas volaban alto (Adv) // Las golondrinas volaban altas (Adj) ✪ Par mínimo ✪
adverbio de afirmación → El que denota afirmación, aceptación o asentimiento: sí, claro, seguro... También existen locuciones adverbiales de afirmación: sin duda, desde luego, en verdad, por supuesto...
adverbio de cantidad → El que denota nociones relacionadas con la cantidad: grado, frecuencia, duración, intensidad... muy, mucho, bastante, poco, demasiado...
adverbio de duda → Adverbio de naturaleza modal que denota duda: quizá, posiblemente, igual... También existen locuciones adverbiales de duda: lo mismo, tal vez, puede que, capaz que...
adverbio de foco → Adverbios como apenas, casi, concretamente, exclusivamente, hasta, incluso, no, precisamente, sí, solo, también o tampoco se caracterizan por resaltar o enfatizar segmentos de cualquier categoría, sea de forma adyacente (El local abre también los domingos) o a distancia (El local también abre los domingos). Así, en la oración Solo ha leído un libro en toda su vida, el SN subrayado es el foco del adverbio resaltado en negrita, en cuyo alcance cae. Es precisamente la versatilidad del alcance la que en ocasiones da lugar a ambigüedades. Por ejemplo, en la oración Los científicos también visitaron las instalaciones del palacio de congresos, los tres elementos subrayados pueden entrar en el alcance del adverbio de foco, generando así diversas interpretaciones. El resultado de la focalización es que el elemento de la oración (foco) con que se asocia este tipo de adverbios se interpreta como información nueva (rema) y suele dar lugar a lecturas contrastivas: No he visto a Juana, sino a María,
adverbio de grado → El que expresa el grado en que se da la propiedad denotada por el adjetivo calificativo o el adverbio al que modifica. Es una subclase del adverbio de cantidad. casi, apenas, muy, extremadamente, más, menos, un tanto, cuanto... Cuando un adjetivo relacional es modificado por un adverbio de grado, se convierte en calificativo (a menudo en función de estereotipos culturales):
La paella es un plato muy valenciano
Se trata de unas circunstancias un tanto kafkianas
He comprado unos artilugios bastante económicos
adverbio de lugar → El que denota lugar. Atendiendo a sus propiedades gramaticales, pueden ser, además, adverbios demostrativos (acá, aquí, allá) o adverbios interrogativos, exclamativos y relativos (dónde, adonde, dondequiera): abajo, afuera, cerca, delante, encima, fuera, lejos...
adverbio de manera → También se denomina adverbio de modo. Es todo adverbio que expresa la forma en que tienen lugar la situación o el suceso denotado por el predicado al que modifica. Muchos de los adverbios terminados en -mente son adverbios de manera: alegremente, así, como, comoquiera, lentamente...
adverbio de negación → El que expresa un significado negativo: apenas, jamás, nada, no, nunca, tampoco... Pueden incidir sobre el predicado verbal (nunca llamas), pero también sobre otros muchos sintagmas (nunca en verano, tampoco ella...). Desde otros puntos de vista, estos adverbios también pertenecen a otros paradigmas: jamás y nunca son, además, adverbios de tiempo; nada lo es de grado, etc.
adverbio de tiempo → El que denota tiempo. Desde otros puntos de vista, estos adverbios también pertenecen a otros paradigmas: adverbios demostrativos o deícticos (ayer, hoy, mañana, entonces), de cantidad (nunca, siempre), relativos (cuando, cuandoquiera), interrogativos (cuándo), exclamativos (cuándo).
adverbio demostrativo → Adverbio pronominal que, como los determinantes y pronombres demostrativos, posee capacidad deíctica para señalar un lugar, un tiempo, un modo o una cantidad del contexto extralingüístico: allá, ahora, así, entonces, hoy, mañana, tanto... Pueden referir anafórica o catafóricamente:
Vivió en el Perú y allí conoció a su marido
El orden debe ser así: primero, ella; luego, tú, y, finalmente, el resto de los asistentes
adverbio exclamativo → El que da lugar a expresiones exclamativas: ¡Cómo vive!
adverbio interrogativo → El que da lugar a expresiones interrogativas: ¿Cuándo lo termina?
adverbio pronominal → El que carece de connotación y su referencia ha de interpretarse según las personas, el espacio y el tiempo de la enunciación o según el resto del texto. ¡Ojo! La mayoría se corresponden con los adverbios demostrativos, es decir, con los que tienen capacidad deíctica:
De lugar: aquí, allí, ahí...
De modo: así.
De tiempo: hoy, ayer, mañana...
De cantidad: Tanto, cuanto...
Relativos, cuyo significado depende del antecedente: como, cuando, donde.
afijo → Morfema ligado que añade significado gramatical o léxico a la base a la que se adjunta. Son afijos los morfemas que quedan una vez aislada la raíz:
simplificaciones = simpl (raíz) -ific- (afijo) -a (VT) -ción (afijo) -es (afijo)
afijo derivativo → Afijo que expresa significado léxico y se añade a una base de derivación para formar una nueva palabra derivada: art + ista = artista. Se clasifican en prefijos, infijos y sufijos. Cuando se nombran, es frecuente incluir el segmento flexivo que corresponde a la forma no marcada. Por ejemplo, el sufijo -oso es segmentable internamente, pues contiene el afijo flexivo -o; los sufijos -ear e -ificar contienen el afijo flexivo de la vocal temática -a y el morfema de infinitivo -r.
afijo flexivo → Afijo que expresa propiedades gramaticales y da lugar a variantes morfológicas de las palabras. Aparecen siempre al final de la palabra en un orden determinado: género y número en nombres y adjetivos y TMA y PN en los verbos.
agente → Expresión gramatical que designa la persona, el animal o la cosa que realiza la acción del verbo. En la voz activa suele corresponderse con el sujeto; en la pasiva perifrástica, con el complemento agente. ¡Ojo! No hay que confundir el agente (papel temático o función semántica) con el complemento agente (función sintáctica).
María despertó a los niños.
Los niños fueron despertados por María.
agramaticalidad → Irregularidad de una expresión cuya estructura infringe algún principio gramatical:
*Se ocurrió una gran idea // Se le ocurrió una gran idea
alomorfo → Variante formal de un morfema., sea raíz (calur-oso, pus-imos), o afijo (leal-tad, cont-a-bil-idad, sol-es).
ambigüedad → Propiedad de las expresiones que admiten más de una interpretación. Existen de dos tipos:
Léxica, creada por homonimia o polisemia: Está en el banco.
Gramatical: Ese es mi retrato; Pintó la ventana verde...
anáfora → Relación de identidad que se establece entre un pronombre y un antecedente correferentes: Los niños que jugaban a la pelota en la calle eran felices.
antecedente → Elemento del que un pronombre o un adverbio anafórico toma su referencia. El antecedente puede ser de tres tipos:
SN: Se compró una pluma y firmó con ella.
Pro.: Se protegen entre sí.
Oración: Dijo que no asistiría, lo que nos sorprendió a todos.:
antonimia → Relación existente entre palabras que expresan una idea opuesta o contraria. Existen tres tipos de antónimos:
Antónimos complementarios. Son términos cuyos significados opuestos se excluyen : virtud / vicio.
Antónimos graduales. Son términos cuyos significados opuestos se hallan en un paradigma de gradación: claro / oscuro.
Antónimos recíprocos. Son términos opuestos que se implican mutuamente: dar / recibir.
aposición → Relación que establece un SN cuando incide sobre otro al que complementa dentro de la misma unidad sintáctica. Es decir se trata de un SN que funciona de CN. Pueden ser de dos tipos:
Explicativas (separadas por coma): Madrid, capital de España, Los Stones, la mejor banda de rock de la historia…
Especificativas: La reina madre, Mi amigo el tendero, El río Tordera…
argumento → Complemento que, contrariamente al adjunto, está seleccionado por el significado de la palabra a la que modifica. El número de argumentos de un predicado se denomina valencia:
Valencia 3: Regalar (alguien regala algo a alguien).
Valencia 2: Pintar (alguien pinta algo).
Valencia 1: Sonreír (alguien sonríe).
artículo → Determinante que indica si el SN que introduce expresa información consabida o nueva. Existen dos tipos:
Artículo determinado (introduce un SN con información consabida): El, la, los, las, lo. La forma de masc. sg. es parte de las formas amalgamadas al y del. La forma neutra no acompaña a nombres, sino a adjetivos, SP u oraciones de relativo.
Artículo indeterminado (introduce un SN con información nueva): Un, una, unos, unas.
aspecto (gramatical) → Categoría gramatical que expresa el desarrollo interno de la acción verbal, según se conciba esta como perfecta o imperfecta, en los tiempos verbales o como reiterativa, puntual, durativa, terminada, etc., en las perífrasis verbales aspectuales.
aspecto (léxico) → Modalidad de aspecto provocada por el significado y la combinación de las expresiones que concurren. La clasificación tradicional de los predicados en estados, acciones y procesos, hoy tiende a sustituirse por esta otra:
Actividades: Llover, Ganar dinero, Llorar, Manejar un auto, Trabajar, Correr por el parque...
Realizaciones o efectuaciones: Construir un puente, Comer un platillo, Leer el periódico, Recitar un poema...
Logros o consecuciones: Caerse, Ganar la carrera, Llegar, Alcanzar la cima, Perder las llaves...
Estados: Saber algo, Residir en un lugar, Estar enfermo, Caber, Peligrar, Ser alto, Merecer un premio, Tener dinero...
Los predicados verbales de estas clases se distinguen por la presencia o ausencia de algunos rasgos, como `durativo', `limitado' o `dinámico'. Los procesos durativos se extienden en el tiempo y son compatibles con CC introducidos por la preposición durante (Estudiaba durante la noche). Los procesos delimitados poseen un término o fin y son compatibles con CC de tiempo introducidos por la preposición en (Construyeron el puente en un año). Los predicados dinámicos expresan progresión de una situación en curso y son compatibles con adverbios como lentamente, cuidadosamente... Estos tres rasgos caracterizan los predicados verbales de la siguiente forma:
Actividades. Son durativos (Llovió durante dos horas), no delimitados, aunque pueden interrumpirse (*Llovió en dos horas) y dinámicos (Estuvo lloviendo).
Realizaciones o efectuaciones. Son durativos (Escribió un artículo durante dos horas), delimitados (Escribió un artículo en dos horas) y dinámicos (Estuvo escribiendo un artículo).
Logros o consecuciones. No son durativos (*Llega a casa durante una hora), pero se presentan como procesos limitados (Llega a casa en una hora) y dinámicos (Está llegando a casa).
Estados. Son durativos (Estuvo enfermo durante dos horas), no delimitados (*Estuvo enfermo en dos horas) y no dinámicos (*Estuvo estando enfermo / *Estuvo enfermo lentamente).
atributo → Función sintáctica que se predica de un sujeto. a través de un V copulativo o semicopulativo. Si se construye con los verbos ser, estar o parecer, es conmutable por el pronombre átono lo y, cuando posee rasgos morfológicos, concuerda con el sujeto en género y número. Pueden desempeñar esta función las siguientes estructuras:
SAdj.: El pronóstico parece bueno.
SP.: El mérito es de todos.
SAdv.: No me parece mal el nuevo acuerdo.
O. subordinada de infinitivo: Ocultar algo es mentir.
O. de relativo sin antecedente expreso: Juan fue quien lo solucionó todo.
Construcciones consecutivas que modifican a un constituyente cuantificativo omitido: El niño está [tan llorón] que no hay quien lo aguante.
base (de derivación) → Segmento morfológico al que se aplica un proceso igualmente morfológico de formación de palabras. Las bases pueden ser de varios tipos:
Base simple: cas-ero...
Base compleja: nacional-idad...
Base supletiva: lact-osa, fluvi-al...
Base compositiva culta: fisio-terapia, mercado-tecnia...
Base de parasíntesis compositiva: quinceañ-ero, barriobaj-ero...
caso (marca de función sintáctica) → Categoría gramatical que expresa relaciones sintácticas a través de marcas flexivas. Paradigmáticamente, en castellano, se manifiesta solo en los pronombres personales y es posible diferenciar cuatro distintos:
Caso nominativo o recto: Lo constituyen las formas tónicas de sujeto (también aparece como atributo): yo, tú ~ vos, él, ella, ello, nosotros, nosotras, vosotros, vosotras, ellos, ellas.
Caso acusativo: Lo constituyen las formas átonas de CD: me, te, lo, la, se, nos, os, los, las, se.
Caso dativo: Lo constituyen las formas átonas de CI: me, te, le, se, nos, os, les, se.
Caso preposicional u oblicuo: Lo constituyen las formas tónicas precedidas de preposición: mí, conmigo, ti ~ vos, contigo, él, ella, ello, nosotros, nosotras, vosotros, vosotras, ellos, ellas.
Para la segunda persona se utiliza también la forma tónica de respeto usted, que concuerda en tercera persona con el verbo. Las formas conmigo y contigo hoy se suelen considerar más bien conglomerados de preposición y pronombre, es decir, grupos preposicionales integrados en una sola palabra. Aparte del paradigma pronominal, se considera marca de caso la preposición a del CD animado.
catáfora → Relación de identidad que se establece entre un pronombre y un consecuente correferentes: Un amigo que la conoce asegura que Marta no es así normalmente. Las catáforas no son tan habituales como las anáforas y pertenecen más a la lengua escrita que a la oral. Los contextos más adecuados para que se den son las oraciones subordinadas de relativo y las subordinadas condicionales y concesivas.
categoría gramatical → Clase de palabra; pero también propiedad gramatical que se expresa a través de los morfemas flexivos: género, número, persona, tiempo, modo, aspecto y caso.
categoría léxica → Aquella correspondiente a las clases de palabras con contenido referencial y semántico (N, V, Adj, Adv).
clítico → Voz átona que se pronuncia integrada en el grupo acentual de la palabra tónica que la precede o la sigue. Además de los pronombres átonos personales y reflexivos, son clíticos los artículos determinados, los posesivos apocopados, las preposiciones (excepto según) y las conjunciones. Los clíticos que forman grupo acentual con la palabra tónica que los precede se denominan enclíticos (llévalos); los que lo forman con la palabra que los sigue, proclíticos (los lleva).
complemento agente → Función sintáctica desempeñada por un SP, encabezado por la preposición por y menos frecuentemente por la preposición de, que representa el papel temático de agente. Se asocia a los participios (murió olvidado de todos) y, en especial, a los de las pasivas perifrásticas (fue olvidado por todos).
complemento circunstancial → Complemento adjunto, es decir, no exigido por el verbo, que ofrece información accidental (no esencial) para acotar el predicado. Su condición de adjunto facilita muy a menudo su omisión, así como su variable ubicación oracional: Nos fotografiamos junto a la estatua ecuestre.
complemento locativo argumental → Función sintáctica correspondiente a los complementos que expresan ubicación o localización y están exigidos semánticamente por el verbo (siempre veranea en Lloret de Mar), característica esta que los diferencia de los CCL. Por otro lado, los locativos se diferencian de los CRég en que pueden ser sustituidos por un adverbio y en que no exigen una determinada preposición, sino que son compatibles con numerosas preposiciones y locuciones preposicionales capaces de transmitir distintos significados (vive en ~ bajo ~ sobre ~ al lado de...).
complemento de medida argumental → Variedad del CD que corresponde a los argumentos que denotan precio, extensión, capacidad u otras magnitudes mensurables similares que caracterizan a las personas o las cosas. Inciden sobre una serie de verbos de medida, tales como costar, medir, valer, durar, pesar o tardar: La bolsa de fruta pesa dos kilos.
complemento de régimen (preposicional) → Complemento argumental desempeñado por un SP exigido semánticamente por el verbo (Se olvidó de todos aquellos lamentables contratiempos). Contrariamente al CD o el CI, no pronominaliza con átonos perdiendo la preposición, sino con tónicos manteniéndola (Se olvidó de ellos ~ todos).
complemento del adjetivo → Sintagma que restringe y complementa a un Adj: Preparado para el cargo. ¡Ojo! No son CAdj sino modificadores los cuantificadores de grado que suelen anteponerse al adjetivo.
complemento del adverbio → Sintagma que restringe y complementa a un Adv: Después de las vacaciones. ¡Ojo! No son CAdv sino modificadores los cuantificadores de grado que suelen anteponerse al adverbio.
complemento del nombre → Sintagma que restringe, complementa o modifica a un N: La visita del presidente. ¡Ojo! No son CN sino modificadores los determinantes que se anteponen al nombre.
complemento directo → Es la función sintáctica que corresponde al argumento de los verbos transitivos que pronominalizan con los tónicos lo, la, los, las: Compró varios ejemplares de la revista ~ los compró.
complemento indirecto → Función sintáctica que se reconoce por su pronominalización con los átonos le y les: Compró una revista a su padre ~ le compró una revista. Cuando se anteponen a los átonos de CD, los pronombres de CI adoptan la variante contextual se: Se la compró.
complemento predicativo → Es la función sintáctica del constituyente que se predica de otro sintagma en una oración con V predicativo: Su amiga sonrió contenta.
composición → Proceso morfológico de creación léxica en el que se combinan palabras (aguamarina, ciudad dormitorio...), elementos compositivos cultos (fotografía, rinoplastia...) o ambos tipos de constituyentes (geoestacionario, musicólogo...).
compuesto → Palabra formada por composición: abrelatas, cajón de sastre...
concordancia → Relación que se establece entre dos elementos que expresan la misma información flexiva como consecuencia de la relación gramatical que se establece entre ellas en algún contexto sintáctico restrictivo. En castellano las concordancias se dan en los siguientes casos:
Concordancia de género y número entre el N y los Det, Adj y participios que inciden sobre él: Un gato extraviado, La caja fue encontrada...
Concordancia de género y número entre el sujeto y numerosos ATR y Pvo (estos últimos también pueden concordar con el CD): Ella es maga, Ella viaja feliz...
Concordancia de número y persona entre el sujeto y el V: Me gusta este documental.
Concordancia de número y persona entre el pronombre clítico afuncional y el sujeto y el V pronominal: Ella no se queja nunca.
Existe un caso especial de concordancia, denominada ad sensum 'por el sentido', en la que prima el significado sobre la estructura sintáctica: Un pequeño grupo de personas protestaron ante el Ministerio, Los estudiantes convocaremos una huelga, Su santidad se encuentra hoy indispuesto...
condicional compuesto → Tiempo verbal relativo del modo indicativo, de aspecto perfectivo, que hace referencia a situaciones anteriores (1) a un tiempo futuro (2), pero referidas desde cierto punto del pasado (3) que se mide desde el momento de habla: Dijo (3) que, cuando llegáramos (2), ya habría finalizado (1) la película.
condicional simple → Tiempo verbal relativo del modo indicativo que ubica la situación expresada por el verbo en un punto temporal posterior a otro del pasado, o bien en un marco hipotético: Dijo que abandonaría el proyecto. Existen tres usos especiales de este tiempo:
Condicional de atenuación, con el que se expresa una orden de manera menos cruda: Convendría hacerle una visita.
Condicional de modestia, que se da con verbos modales: Querría hablar con el responsable.
Condicional de rumor, con el que se hace referencia a las informaciones no contrastadas que no pueden darse como noticia: En estos momentos, podría estar llegándose a un acuerdo bilateral en materia de financiación social.
conector discursivo → El que establece relaciones textuales entre distintas partes del discurso. A menudo son adverbios o locuciones adverbiales: por consiguiente, a continuación, es decir, por ejemplo...
conjugación → Paradigma flexivo de un verbo. En castellano, se distinguen tres conjugaciones:
1.ª conjugación, a la que pertenecen los verbos que contienen una -a- como vocal temática en infinitivo (amar, cantar...).
2.ª conjugación, a la que pertenecen los verbos que contienen una -e- como vocal temática en infinitivo (beber, temer...).
3.ª conjugación, a la que pertenecen los verbos que contienen una -i- como vocal temática en infinitivo (partir, vivir...).
conjunción → Palabra invariable, generalmente átona, que manifiesta relaciones de coordinación o subordinación entre palabras, grupos sintácticos u oraciones: y, pero, aunque...
conjunción adversativa → Conjunción coordinante que enlaza unidades sintácticas cuyos significados se oponen discursivamente. Son adversativas las conjunciones pero, mas, sino (que). Las dos primeras se usan en oraciones afirmativas y negativas; la tercera, solo en negativas: No veranea en el mar, sino en la montaña.
conjunción causal → Conjunción subordinante que expresa causa. Son causales las preposiciones como, pues: Como no fueron invitados, no vendrán. El nexo porque suele comportarse siempre, no como una conjunción sino como un conglomerado formado por la preposición por y la conjunción completiva que. El resto de nexos causales son locuciones conjuntivas: dado que, ya que, puesto que, toda vez que...
conjunción comparativa → Conjunción (que, como) que introduce el segundo término de una comparación. Esta conjunción requiere la presencia de un cuantificador comparativo (determinante o adverbio) en un entorno sintáctico cercano: Los aviones son más seguros que los automóviles. ¡Ojo! Tradicionalmente, las oraciones comparativas se han considerado subordinadas y su adscripción a las coordinadas resulta aún polémica.
conjunción completiva → Conjunción subordinante que introduce oraciones (subordinadas) sustantivas declarativas: que, como (solo en determinados contextos). Ejemplo: Ya verás como todo se arregla, Dile que venga. También suele considerarse completiva la conjunción si, que introduce subordinadas sustantivas interrogativas totales.
conjunción concesiva → Conjunción subordinante que señala la presencia de cierto obstáculo, potencial pero inefectivo, para el cumplimiento de lo expresado en la oración principal. La única existente es aunque. El resto de nexos son locuciones conjuntivas: por más que, aun cuando, si bien. Ejemplo: Aunque nieve, saldremos a pasear. ¡Ojo! La conjunción aunque es coordinante de tipo adversativo cuando es intercambiable con la conjunción pero.
conjunción condicional → Conjunción subordinante que introduce la prótasis de una oración condicional: si, como, cuando. El resto de nexos son locuciones conjuntivas: siempre que, siempre y cuando, a no ser que... Ejemplo: Si te gusta, te lo regalo. ¡Ojo! No debe confundirse la conjunción cuando, de valor condicional, con el adverbio relativo cuando, de sentido temporal.
conjunción consecutiva → Conjunción subordinante que introduce una oración en la que se expresa la consecuencia natural de alguna magnitud elevada. Se trata de la conjunción que, la cual requiere la presencia de un modificador cuantitativo (tan, tanto) o cualitativo (tal, tales) en la oración principal. Ejemplo: Se le agolpaban tantas ideas que no era capaz de ordenarlas.
conjunción coordinante → Conjunción que une elementos sintácticos (palabras, sintagmas u oraciones) equiparándolos jerárquicamente. Los elementos coordinados pueden no compartir categoría, sino función sintáctica (Sencillo pero con posibilidades). Las conjunciones coordinantes se clasifican en copulativas, disyuntivas, adversativas y comparativas. ¡Ojo! Tradicionalmente, las oraciones comparativas se han considerado subordinadas y su adscripción a las coordinadas resulta aún polémica.
conjunción copulativa → Conjunción coordinante que une elementos interpretados como equivalentes. Estas conjunciones son y (e), ni, que, tanto... como... Se les suma más en expresiones como dos más dos.
conjunción disyuntiva → Conjunción coordinante que une elementos interpretados como alternativos, entre los que se puede o se debe elegir. Estas conjunciones son o (u). El resto de nexos son conjunciones dobles o distributivas: ya... ya..., ora... ora..., bien... bien... Ejemplo: ¿Vienes o te quedas?
conjunción final → Conjunción subordinante que introduce una oración con sentido de finalidad. La única conjunción existente es que. Ejemplo: Habla más alto, que te oigan todos. ¡Ojo! Tradicionalmente, se consideraban finales las oraciones introducidas con ciertasas preposiciones (a, para) o locuciones prepositivas (con vistas a, a fin de, con miras a) seguidas de la conjunción que. Hoy se interpretan como SP cuyo término es una subordinada sustantiva completiva.
conjunción ilativa → Conjunción subordinante que introduce una oración en la que se expresa la consecuencia lógica de lo enunciado en la oración principal. Las dos conjunciones existentes son conque y luego. También existen locuciones conjuntivas: así que, de forma que, de manera que, de modo que. Ejemplo: Es muy tarde, conque apresúrate. ¡Ojo! También puede expresarse consecuencia con los adverbios así y pues y con las locuciones adverbiales así pues, en consecuencia, por consiguiente y por tanto.
conjunción modal → Conjunción subordinante que introduce una oración en la que se expresa la manera en que se realiza una tarea. Las dos conjunciones existentes son según y conforme. Ejemplo: Lo hice según tus indicaciones. ¡Ojo! el nexo como se considera adverbio relativo, por lo que introduce subordinadas de relativo.
conjunción subordinante → Conjunción que une elementos sintácticos entre los que se establecen relaciones de subordinación. Así pues, la conjunción hace que el elemento oracional que encabeza dependa de otro, normalmente verbal. Suelen diferenciarse dos tipos de conjunción subordinante: las completivas que, como, si y las que introducen las llamadas tradicionalmente oraciones (subordinadas) adverbiales.
conjunción temporal → Conjunción subordinante que introduce oraciones que expresan tiempo. Las tres conjunciones existentes son mientras, según y apenas. Ejemplo: Lo hice mientras recibía instrucciones. También existen locuciones conjuntivas: luego que, ni bien, siempre que... ¡Ojo! el nexo cuando se considera adverbio relativo, por lo que introduce subordinadas de relativo.
connotación → Significado de tipo expresivo o apelativo que conlleva una expresión, además del suyo propio o específico. Por ejemplo, la palabra mar adquiere connotaciones distintas para un veraneante, para un pescador, para un surfista...
construcción comparativa → La que establece alguna relación de igualdad o desigualdad entre magnitudes de números, cantidades o grados.
contracción → Fenómeno morfofonológico que consiste en unir dos palabras en una sola: al por a el, del por de el, esotro por ese otro (hoy de uso arcaico).
coordinación → Relación gramatical entre palabras o grupos sintácticos del mismo nivel jerárquico, de forma que ninguno de ellos esté subordinado al otro.
cuantificador → Elemento gramatical que expresa cantidad, número o grado en diversas formas: Dos películas que no gustaron nada a algunos.
cultismo → Vocablo procedente de una lengua clásica que se toma en préstamo en una lengua moderna y no pasa por las transformaciones fonéticas propias de las voces populares o patrimoniales: húmero, delicado, desiderata...
deixis → Señalamiento a una persona, un lugar o un tiempo, o a una expresión lingüística mediante ciertos elementos gramaticales: Tus amigos vinieron ayer.
demostrativo → Clase de palabras transversal cuyos componentes indican situación espacial o temporal de alguien o algo en relación con la del hablante o el oyente, así como en función del lugar que ocupan en el discurso las entidades a que se alude (mediante anáfora y catáfora). Así pues, los demostrativos son deícticos y se clasifican en determinantes (este, esa, aquellos...), pronombres (esto, eso, aquello) y adverbios (allí, ahora, entonces, así...). La mayoría de ellos pueden subclasificarse según indiquen cercanía, distancia media o lejanía.
dequeísmo → Uso, normativamente censurado, de la secuencia de que para introducir una oración subordinada que no admite ese régimen verbal: Le dije de que viniera.
derivación → Proceso de formación de palabras por medio de afijos derivativos. Este proceso puede ser de prefijación, sufijación o parasíntesis y, según el resultado del proceso, se divide en derivación nominal, adjetival, adverbial y verbal.
derivado → Palabra compleja que se forma por la adjunción de algún afijo derivativo, es decir palabra prefijada, sufijada o parasintética. Según la categoría de la que proceden, se clasifican en denominales (encarcelar < cárcel), deadjetivales (naturalidad < natural), deverbales (identificable < identificar) y deadverbiales (atrasar < atrás).
desinencia → Afijo o conjunto de afijos flexivos del verbo. Se puede analizar de forma unitaria (corr-erán) o bien desdoblada en tres segmentos, correspondientes a la vocal temática; el segmento que informa del tiempo, aspecto y modo; y el segmento que indica persona y número (corr-e-rá-n).
determinante → Clase de palabras variables y funcionales cuyos elementos contienen información gramatical ligada a la referencia y la cuantificación dentro del SN. Suelen considerarse determinantes todos los modificadores prenominales que hacen posible la presencia de un N como sujeto preverbal. Se clasifican en artículos, demostrativos, posesivos, cuantificadores (indefinidos y numerales), interrogativos, exclamativos y relativos (cuyo, cuanto). ¡Ojo! Hoy tiende a no considerarse determinantes los que aparecen pospuestos al N y los que, apareciendo antepuestos, se hallan precedidos de otro determinante. En estos casos, su comportamiento sintáctico se asimila al de los adjetivos.
determinante definido → El que señala personas o elementos concretos que el receptor puede identificar. Son definidos los artículos determinados y los demostrativos y posesivos antepuestos.
determinante demostrativo → El que señala de forma deíctica distancia en el tiempo o en el espacio respecto al hablante o al oyente. Se clasifican en tres tipos:
De cercanía: este, esta, estos, estas.
De distancia media: ese, esa, esos, esas.
De lejanía: aquel, aquella, aquellos, aquellas.
¡Ojo! No son determinantes, sino pronombres los demostrativos neutros esto, eso, aquello. Por otro lado, hoy tiende a no considerarse determinantes los que aparecen pospuestos al N y los que, apareciendo antepuestos, se hallan precedidos de otro determinante. En estos casos, su comportamiento sintáctico se asimila al de los adjetivos.
determinante exclamativo → El que permite construir sintagmas exclamativos que, a su vez, pueden encabezar oraciones exclamativas: ¡Qué sorpresa!, ¡Cuánto dinero!
determinante indefinido → El que se usa para introducir por primera vez referentes en una conversación o un texto, a no ser que el referente pueda identificarse de manera unívoca, como por ejemplo: El presidente del Gobierno. Son indefinidos los artículos indeterminados y los cuantificadores. Hay contextos en que solo pueden aparecer SN indefinidos, por ejemplo, en combinación con el verbo haber: *Había esos niños. También, en muchos contextos con el verbo tener: *Tengo los problemas.
determinante interrogativo → El que permite construir sintagmas y oraciones interrogativas: ¿Cuántos bártulos acumula?, ¿En cuál cajón he de mirar?, ¿Qué habitación prefieres?
determinante numeral cardinal → El que indica número y solo se combina con nombres contables: Dos mesas, Cien euros...
determinante posesivo → El que indica una relación de pertenencia entre la persona o cosa designada por el SN que encabeza y aquella que él mismo designa. Son posesivos los determinantes mi, tu, su, nuestro, vuestro, sus y sus variantes de género y número. ¡Ojo! Hoy tiende a no considerarse determinantes los que aparecen pospuestos al N y los que, apareciendo antepuestos, se hallan precedidos de otro determinante. En estos casos, su comportamiento sintáctico se asimila al de los adjetivos.
discurso directo → También conocido como estilo directo. Es la forma de reproducir, a través de la voz de un narrador, palabras o pensamientos de forma pretendidamente literal. Suele ir introducido por verbos de lengua o de pensamiento (decir, explicar, contestar, opinar, pensar...), así como por algunos de percepción (oír, escuchar...). Este verbo introductor puede preceder al discurso directo, sucederlo o hallarse interpolado en él. ¡Ojo! En el llamado discurso (o estilo) directo libre, habitual en textos literarios, se prescinde de estos verbos introductorios que distinguen la voz del narrador de la de algún personaje: Y de repente apareció: —¿No me esperabais?
discurso indirecto → También conocido como estilo indirecto. Es la forma de reproducir un narrador palabras o pensamientos de otro discurso, adaptándolos a su sistema de referencias deícticas. La información reproducida por el narrador constituye una oración (subordinada) sustantiva en función de CD, introducida por un verbo de lengua, de pensamiento o de percepción. Los principales cambios producidos por la adaptación al sistema de referencias deícticas del narrador afectan a los siguientes elementos:
Pronombres personales: Dijo: «Yo lo haré». > Dijo que él lo haría.
Posesivos: Dijo: «Los invito a mi casa». > Dijo que los invitaría a su casa.
Demostrativos: Dijo: «No me gusta esta situación». > Dijo que no le gustaba esa / aquella situación.
Formas verbales: Dijo: «No me gusta esta situación». > Dijo que no le gustaba esa situación.
Otros elementos deícticos: Dijo: «Me iré dentro de unos días». > Dijo que se iría al cabo de unos días.
¡Ojo! En el llamado discurso (o estilo) indirecto libre, habitual en textos literarios, se combinan rasgos del discurso directo y del indirecto para lograr mezclar la voz del narrador con la del personaje: Enseguida cambió de idea: iría a verla.
elipsis → Omisión de un segmento sintáctico cuyo contenido se puede recuperar a partir del contexto: Han aceptado tu solicitud de admisión, pero no la [Ø] de Ana.
especificativo → Dicho de un modificador del N, que restringe una propiedad del referente del SN en que se inserta. Al hacerlo, limita la extensión y aumenta la intensión del N y, en consecuencia, reduce el conjunto de entidades designadas. Así, el adjetivo blanca en las tazas blancas hace que el número de tazas posibles referenciadas sea menor que en su asusencia. Pueden ser especificativos los adjetivos (sobre todo, en posición posnominal), las oraciones de relativo y las aposiciones.
estructura argumental → Conjunto ordenado de los argumentos que un predicado exige en función de su significado. Por ejemplo, el verbo trivalente donar posee una estructura con tres argumentos correspondientes a los papeles temáticos de agente, paciente y destinatario (alguien dona algo a alguien). Hay que considerar que un mismo predicado puede admitir más de una estructura argumental, por ejemplo, el verbo monovalente reír (alguien ríe) aparece como trivalente en Él siempre le ríe las gracias.
explicativo → Dicho de un modificador del N, que agrega una propiedad no restrictiva. Al hacerlo, aumenta su intensión sin restringir su extensión. Así, si eliminamos el adjetivo amplias del SN Las amplias habitaciones de aquel hotel, el número de habitaciones referenciadas no disminuye. Pueden ser explicativos los adjetivos (sobre todo, en posición prenominal), las oraciones de relativo y las aposiciones.
familia léxica → Conjunto de palabras que comparten la misma raíz: corcho, corchar, descorchar, sacacorchos...
flexión → Propiedad morfológica que permite manifestar informaciones gramaticales diversas a las palabras variables. Se distinguen dos tipos de flexión:
Flexión nominal de género y número que presentan los nombres, los adjetivos, los determinantes y los pronombres (estos además añaden persona y caso).
Flexión verbal de tiempo, modo, aspecto, persona y número que presentan los verbos en sus desinencias.
forma no personal → Forma de la flexión verbal que no expresa nociones gramaticales, salvo la de aspecto. Existen tres: infinitivo, participio y gerundio.
forma personal → Forma verbal conjugada.
función sintáctica → Papel gramatical desempeñado por un sintagma respecto de un núcleo sintáctico u otro sintagma: Sujeto, CD, CI, CN, término de preposición...
futuro compuesto → Tiempo verbal relativo de aspecto perfectivo que se construye con el futuro simple del verbo auxiliar haber mas el participio del verbo que se conjuga. Se da en dos modos distintos:
Futuro compuesto de indicativo, que hace referencia a acciones, procesos o estados venideros y a su vez anteriores a otras situaciones localizadas igualmente en el futuro: Cuando volvamos de vacaciones ya habrán terminado las obras en la calle.
Futuro compuesto de subjuntivo, que equivale semánticamente al pluscuamperfecto de subjuntivo. Se trata de una forma verbal que ha caído en desuso y solo pervive en cierta documentación jurídica o administrativa: hubiere caído, hubieres caído, hubiere caído, hubiéremos caído, hubiereis caído, hubieren caído.
futuro simple → Tiempo verbal que hace referencia a situaciones posteriores al momento de la enunciación. Se da en dos modos distintos:
Futuro simple de indicativo: cocinaré, cocinarás, cocinará, cocinaremos, cocinaréis, cocinarán.
Futuro simple de subjuntivo, reservado hoy día a un uso arcaizante del lenguaje jurídico y administrativo: cocinare, cocinares, cocinare, cocináremos, cocinareis, cocinaren.
género → Categoría gramatical, inherente en nombres y pronombres, y adquirido por concordancia en adjetivos y determinantes. En castellano, existen tres géneros: masculino, femenino y neutro (solo se da en determinantes y pronombres). Según si presentan o no variación de género, los sustantivos se dividen en dos grupos:
Nombres sin variación de género, en los que la categoría es una propiedad léxica predeterminada que no se asocia a ningún significado. Los sustantivos de este tipo designan seres inanimados (coche, libro, mapa...) o, en el caso de los nombres epicenos, seres animados (gente, mosquito, persona...). Aunque existen ciertas tendencias generales, en este grupo, el género no está determinado por la terminación, la cual no es un afijo flexivo, sino una marca de palabra: diente (masc.) vs. fuente (fem.); caso (masc.) vs. mano (fem.); mapa (masc.) vs. casa (fem.)...
Nombres con variación de género, el cual se vincula con la diferencia de sexo de los seres animados. La mayoría de casos se produce por variación morfológica (niño ~ niña), pero también existe la variación léxica, denominada heteronimia (caballo ~ yegua). No se suelen considerar formas del mismo paradigma flexivo las que ocasionan diferencias semánticas como la que se etablece entre el árbol y su fruto (cerezo ~ cereza), o el tamaño (huerto ~ huerta) y la forma de lo designado (jarro ~ jarra). Es por ello que estas formas sí poseen entradas diferenciadas al diccionario. Los nombres con variación de género se subclasifican en dos clases en función del modo en que manifiestan el género:
Nombres con afijos flexivos de género en los que se suele asociar las terminaciones -o y -a con el masculino y el femenino, respectivamente (niño ~ niña). Aun así, también son posibles otras realizaciones: -Ø para el masculino y -a para el femenino (doctor ~ doctora), -e para el masculino y -a para el femenino (monje ~ monja). También es posible que el femenino se forme mediante afijos tónicos: -esa (alcaldesa), -isa (sacerdotisa), -ina (gallina).
Nombres comunes (en cuanto al género). Presentan la misma forma para los dos géneros gramaticales, los cuales solo pueden observarse a través de la concordancia con determinantes y adjetivos: el oficinista laborioso ~ la oficinista laboriosa.
Existe un escaso número de nombres ambiguos (en cuanto al género) que presentan alternancia de género sin morfema flexivo y no asociada a cambios de significado: color, COVID, mar, maratón...
género femenino → Género que en pronombres y nombres que designan seres animados suele hacer referencia al sexo femenino. En la oposición masculino-femenino, el femenino es el género marcado.
género masculino → Género que en pronombres y nombres que designan seres animados suele hacer referencia al sexo masculino. En la oposición masculino-femenino, el masculino es el género no marcado.
género neutro → Género que no es ni masculino ni femenino. En castellano, pueden ser neutros los demostrativos (esto, eso, aquello), los cuantificadores (tanto, cuanto, cuánto, mucho, poco...), el artículo (lo) y los pronombres personales (lo, ello).
gerundio → Forma no personal del verbo que se caracteriza morfológicamente por presentar el afijo flexivo -ndo. Puede ser simple (cantando) o compuesto (habiendo cantado).
grado comparativo → Grado del adjetivo o del adverbio en que se atribuye lo expresado en una comparación de entidades (él es tan bromista como tú) o propiedades (tú eres más astuto que inteligente). Sintácticamente se manifiesta a través de construcciones comparativas formadas por los adverbios comparativos más, menos, tan, igual, mismo..., seguidos del adjetivo o adverbio núcleo de la comparación y de un complemento encabezado por que, de o como: menos triste que ayer. Los llamados comparativos sincréticos incorporan semánticamente el adverbio comparativo más. Estas formas sincréticas pertenecen a las dos clases de palabras susceptibles de grado comparativo:
Adjetivos: mayor, comparativo de grande; menor, comparativo de pequeño; peor, comparativo de malo; mejor, comparativo de bueno.
Adverbios: peor, comparativo de mal; mejor, comparativo de bien; después, comparativo de tarde; antes, comparativo de pronto o temprano.
grado positivo → Valor no marcado del grado del adjetivo o del adverbio.
grado superlativo → Grado del adjetivo o del adverbio en que se atribuye intensidad máxima a la cualidad denotada por estos. Existen dos tipos:
Superlativo relativo. Restringe la propiedad graduada a un conjunto delimitado de seres: Juan es el más activo de la oficina.
Superlativo absoluto. No restringe la propiedad graduada a un conjunto de seres. Pueden expresarse de dos maneras:
Morfológicamente, con los sufijos -ísimo o -érrimo (pobrísimo, paupérrimo) o con prefijos como re-, requete-, super-, mega-, hiper-... (requetelejos, superlejos...).
Sintácticamente, a través de los modificadores adverbiales muy, harto (muy decepcionante, harto decepcionante), de ciertos adverbios en -mente (profundamente decepcionante, sumamente decepcionante...) y de algunos modificadores pospuestos (decepcionante en extremo).
En el superlativo absoluto existen formas que se corresponden a las de los comparativos sincréticos (máximo, mínimo, pésimo, óptimo).
gramática → Parte de la lingüística que estudia la estructura de las palabras y las combinaciones que estas generan. Se divide en dos subdisciplinas: morfología y sintaxis, aunque en un sentido más amplio puede incluir además la fonética y la morfología. La semántica, por contra, no es una disciplina paralela a las anteriores, sino que se incrusta en ellas.
gramaticalidad → Propiedad de ajustarse una construcción morfológica o sintáctica a las pautas propias del sistema gramatical de una lengua en un período o en un área determinados. La gramaticalidad se opone a la agramaticalidad en función de los dictados de la gramática normativa (No lo vio ~ *Lo no vio). No obstante, hay que distinguir la gramaticalidad de una expresión de su corrección: las expresiones agramaticales no están atestiguadas, mientras que las incorrectas lo están ampliamente; es decir, son gramaticales, pero sujetas a valoración negativa desde la perspectiva de la norma (Recuerdo que comí fruta ~ *Recuerdo de que comí fruta).
gramaticalización → Proceso mediante el cual una palabra pierde su contenido significativo originario y se convierte en un elemento gramatical. Por ejemplo, el verbo haber, con significado de ‘tener’, desemantizado en el castellano moderno. La gramaticalización es el proceso que sufren también los verbos semicopulativos.
heterónimo → El que se opone a otro de distinta raíz en algún rasgo morfológico, normalmente el género: caballo/yegua, yerno/nuera, toro/vaca...
hiperonimia → Relación que establece un término con otros cuyos significados están incluidos en el propio. Al término de significado más genérico se le denomina hiperónimo; al de significado más restringido, hipónimo: calzado → zapato, bota, sandalia.
hiponimia → Relación que establece un término con otro cuyo significado incluye el propio. Al término de significado más genérico se le denomina hiperónimo; al de significado más restringido, hipónimo: jilguero → pájaro. Los hipónimos que establecen relación con un mismo hiperónimo se denominan cohipónimos: gorrión, ruiseñor...
homofonía → Tipo de homonimia que se da entre términos de significantes orales, pero no escritos, coincidentes: ojear ~ hojear.
homografía → Tipo de homonimia que se da entre términos de significantes escritos coincidentes: llama (V) ~ llama (N).
homonimia → Relación que se establece entre términos con origen distinto, pero significante coincidente. Se distinguen dos tipos: homografía y homofonía.
infijo → Afijo derivativo tónico que se inserta en la raíz: azuqu-it-ar, Carl-it-os, paragü-it-as, arrib-ot-a, lej-ísim-os... ¡Ojo! No hay que confundirlo con el interfijo que se añade entre la base y el sufijo: bail-ot-ear, brab-uc-ón...
infinitivo → Forma no personal del verbo que presenta el afijo flexivo -r tras la vocal temática. Puede ser simple (cantar) o compuesto (haber cantado). Tradicionalmente, suelen establecerse dos tipos de infinitivo:
Infinitivos verbales. Se caracterizan por mantener los complementos típicos del verbo: CD, CI, CRég, CC: Lamento decepcionarlas así.
Infinitivos nominales. Aparecen en contextos propios de los nombres y son de dos tipos:
Sintácticos. Aparecen como núcleos del SN, pero no han sufrido un proceso de recategorización: El continuo transitar de los peatones.
Léxicos (o falsos infinitivos). Han sufrido un proceso de recategorización y se comportan como nombres plenos (poseen flexión de número, tienen entrada en el diccionario...): andar, amanecer, cantar, deber, poder...
El infinitivo es la forma verbal menos marcada morfológicamente, lo cual lo hace más flexible semánticamente, más proclive a interpretaciones modalizadas: ¡A trabajar!; En primer lugar, darle la enhorabuena por su éxito; ¿Arrepentirme yo?; No tengo con quien jugar, etc.
interjección → Clase de palabras invariables muy vinculadas a la modalidad exclamativa que constituyen actos de habla: saludar (hola), despedirse (adiós), manifestar impresiones (caramba) o sentimientos (oh) y apelar al interlocutor (ánimo, aúpa, fuego, cuidado...).
laísmo → Fenómeno sintáctico, muy desprestigiado en la norma culta, que consiste en la utilización de los pronombres de acusativo la, las en función de CI: *La dio dos besos.
leísmo → Fenómeno sintáctico que consiste en la utilización de los pronombres de dativo le, les en función de CD. El leísmo de persona masculino (Le vieron paseando por la calle) no se halla desprestigiado en la norma culta; sí, en cambio, el leísmo de persona femenino (*Juana se sentó donde nadie le veía) y el de cosa (*Los zapatos les guarda en el armario).
lexicalización → Proceso por el que un elemento lingüístico pasa a formar parte del sistema léxico de la lengua (ventanilla, que procede del diminutivo de ventana; ovni, que procede del acrónimo OVNI...
léxico → Conjunto de unidades léxicas de una lengua: morfemas y palabras, tanto univerbales como pluriverbales.
locución → Unidad léxica compleja de significado lexicalizado o no composicional. Por ejemplo, el significado de la locución nominal media naranja 'pareja amorosa' no es el resultado de la suma de significados de las palabras que la componen. Las locuciones se clasifican según su equivalencia funcional:
Locuciones nominales: dimes y diretes = 'répiclas', dimes y diretes = 'répiclas'.Funcionan gramaticalmente como un nombre y están formadas con frecuencia por un SN pluriverbal.
Locuciones adjetivas: de cuidado = 'peligroso', del montón = 'vulgar', en falso = 'fallido', de armas tomar = 'brioso', hasta la coronilla = 'harto', sano y salvo = 'ileso', de película = 'extraordinario', de fiar = 'fiable', de aúpa = 'extraordinario', en persona = 'presencial'... Funcionan gramaticalmente como un adjetivo, por lo que suelen aparecer como modificadores nominales o como atributos y predicativos.
Locuciones adverbiales: a rajatabla = 'estrictamente', sin ton ni son = 'caóticamente', en persona = 'presencialmente'... Funcionan gramaticalmente como un adverbio (mayoritariamente, de manera), por lo que suelen aparecer como circunstanciales de modo. No obstante, también pueden expresar otras circunstancias, como frecuencia (a veces), lugar (en el quinto pino), afirmación (por supuesto) o negación (ni en broma), entre otras. Ciertas locuciones adverbiales inciden sobre un número muy restringido de predicados. Así, a pierna suelta se combina preferentemente con el verbo dormir; a quemarropa, con disparar; a rajatabla, con obedecer o hacer; de refilón, con dar o tocar; contra reembolso, con pagar o abonar.
Locuciones verbales: arrimar el hombro= 'contribuir'. El verbo que constituye el núcleo de la locución suele admitir adverbios y otros adjuntos, incluso interpolados: arrimar mucho el hombre, meter continuamente la pata... Las locuciones verbales funcionan siempre como un SV, pero de dos formas distintas:
Como un SV pleno. En este caso, la locución no exige ningún complemento para adquirir significado completo: hacer las paces, meter la pata, sentar (la) cabeza...
Como una parte de un SV. En este caso, la locución exige algún complemento adicional: tomar el pelo [a alguien] CI.
Locuciones preposicionales: junto a = 'cabe', a causa de = 'por', a falta de = 'sin', con vistas a = 'para', por encima de = 'sobre', en compañía de = 'con', a través de = 'por', Funcionan gramaticalmente como una preposición. Como se aprecia en los ejemplos, su estructura más habitual finaliza con una preposición. ¡Ojo! Construcciones del tipo delante de 'ante', detrás de 'tras', encima de 'sobre', debajo de 'bajo'... hoy día tienden a no considerarse locuciones preposicionales, sino adverbios complementados por un SP introducido por la preposición de.
Locuciones conjuntivas: si bien = 'aunque', puesto que = 'porque', ya que = 'porque'... Funcionan gramaticalmente como una conjunción y suelen establecer relaciones de subordinación. Su estructura más habitual finaliza con la conjunción que:, ahora que, luego que, de manera que...
Locuciones interjectivas: menos mal = 'uf' ... Se asimilan a las interjecciónes. Algunas de ellas tienen una estructura oracional lexicalizada: Válgame Dios, No faltaba más, Chúpate esa...
Locuciones pronominales: quien más quien menos = 'cualquiera'. Son muy escasas y funcionan gramaticalmente como un pronombre.
Una misma locución puede ser considerada como perteneciente a tipos distintos. Por ejemplo, de gala es locución adverbial en vestir de gala y locución adjetiva en traje de gala. Son pocas las locuciones que admiten interpolaciones entre sus formantes: Gracias en parte a, En riguroso secreto... Sí, en cambio, las hay en mayor número que dejan libre alguno de sus complementos: A mi ~ tu ~ su... juicio...
marca de palabra → Segmento átono que se elide sistemáticamente en los procesos derivativos. Algunas marcas de palabra coinciden con los morfemas de género, como la -a de mona, pero otras muchas no lo hacen, como la -e de viaje. En ocasiones, la marca no es vocálica, sino una secuencia de vocal átona + s / z, como en Borges (borg-iano) o Suárez (suar-ista).
modalidad → Manifestación lingüística de la actitud o la intención del hablante en relación con el contenido de lo que enuncia. La modalidad se puede manifestar a través de distintos procedimientos lingüísticos: modo verbal (Leéis / Leáis / Leed), entonación (Vas / ¿Vas?), ciertos adverbios oracionales (Posiblemente, nos está esperando) y perífrasis verbales modales (Deben esperarnos / Pueden esperarnos). Tradicionalmente, se han distinguido dos tipos fundamentales de modalidad:
Modalidad de la enunciación. Es aquella que sirve para ubicar al hablante en relación con el oyente o destinatario. Desde esta perspectiva, las oraciones se clasifican como declarativas, interrogativas, exclamativas, exhortativas, desiderativas y dubitativas.
Modalidad del enunciado. Es aquella que nos permite ver cómo se posiciona el hablante frente a lo que dice.
modificador → Es la función propia del segmento que incide sobre el núcleo y sus complementos si los hubiera: cuatro libros de lengua. Los modificadores que existen son los siguientes:
Modificadores del N. Son los determinantes: Aquella cartera de piel.
Modificadores del Adj y del Adv. Son los cuantificadores de grado: Bastante olvidadizo, demasiado cerca...
Modificadores del V. Suelen ser adverbios de distintos tipos: Solo / No / También trabaja por las tardes.
Modificadores oracionales. Aparecen frecuentemente separados de la oración principal por una pausa: Económicamente, / Quizá tu idea no es viable.
modo → Categoría gramatical que codifica en el verbo la actitud del hablante hacia el contenido de su mensaje. Se distinguen tres modos: indicativo, subjuntivo e imperativo. No obstante, un mismo modo puede transmitir distintas modalidades oracionales. Por ejemplo, el subjuntivo puede marcar un enunciado como desiderativo (Que te vaya bien) o como exhortativo (Espérenme, no me dejen atrás). La flexión modal puede también establecer oposiciones de significado entre las subordinadas que complementan a un mismo verbo:
(causa) ← Como llueve, no saldré // Como llueva, no saldré → (condición) ✪ Par mínimo ✪
(sentido declarativo) ← Te digo que lo haces bien // Te digo que lo hagas bien → (sentido exhortativo) ✪ Par mínimo ✪
El modo también puede marcar la (in)especificidad del SN:
(específico) ← Se elegirá delegado entre los alumnos que se presentan // Se elegirá delegado entre los alumnos que se presenten → (inespecífico) ✪ Par mínimo ✪
(modo) imperativo → Modo característico de las oraciones de modalidad exhortativa. Posee información flexiva de persona y número, pero no de tiempo. Suele asociarse con situaciones prospectivas, es decir, orientadas al futuro. Existen formas exclusivas (canta, cantá, cantad) y formas compartidas, que, propiamente, pertenecen a la flexión del modo subjuntivo (cante usted, canten ustedes, cantemos). El valor de verdad no puede aplicarse a los enunciados construidos con imperativo, pues no hablan del estado de las cosas, sino que son actos de habla que suponen órdenes.
(modo) indicativo → Modo característico de las oraciones de modalidad declarativa, en las que el hablante presenta como real lo mencionado, por lo que se puede atribuir a los enunciados independientes el valor de verdad, es decir, se puede decir de ellos si son verdaderos o falsos. Este modo es también el propio de las interrogativas directas:
¿Vais al cine? // *¿Vayáis al cine? ✪ Par mínimo ✪
(modo) subjuntivo → Modo característico de las oraciones subordinadas, según diversos valores semánticos como la duda (Dudo que lo logres), el deseo (Deseo que lo logres), la necesidad (Necesito que lo logres) y otros juicios subjetivos (Odio que lo logres). Por su frecuencia de uso en contextos no reales, suele considerarse la manifestación gramatical de lo no presentado como real. El valor de verdad no puede aplicarse a los enunciados independientes construidos con subjuntivo yusivo, pues no hablan del estado de las cosas, sino que son actos de habla que suponen deseos.
morfema → Unidad mínima aislable en el análisis morfológico. Con frecuencia, cada morfema se corresponde con un significado: -s 'plural', -a 'femenino', -ción 'acción o efecto', -ito 'diminutivo', pan- 'alimento hecho con harina y horneado'...
morfología → Parte de la gramática que estudia las variantes que presentan las palabras, los elementos que las constituyen y las relaciones que se establecen entre ellos. Existen dos grandes ramas:
Morfología flexiva: se ocupa de las variaciones que implican cambios de naturaleza gramatical, es decir, de las distintas formas que presenta una misma palabra según sus afijos flexivos.
Morfología léxica o derivativa: estudia los procesos de derivación, composición y parasíntesis, es decir, la formación de nuevas palabras.
negación → Expresión lingüístic de la falsedad de un estado de cosas, así como de la inexistencia de algo. Puede expresarse mediante unidades morfológicas, en particular prefijos (in-deseable, des-obedecer, a-típico, anti-héroe...) o mediante unidades léxicas: adverbios de negación (no, tampoco...), conjunciones (ni) y pronombres y determinantes indefinidos (nadie, ningún...). Atendiendo al ámbito de incidencia de un adverbio de negación, esta puede ser de dos tipos:
Negación externa u oracional. Afecta al contenido oracional en su conjunto. Por ejemplo, la interpretación de Juana no ha venido hoy a trabajar es 'no es cierto que María haya venido hoy a trabajar.
Negación interna o de constituyente. La palabra negativa toma como foco un segmento menor que la oración, el cual se contrapone con otros, sean expresos o tácitos, que se afirman. Por ejemplo, si en Juana no ha venido hoy a trabajar, el foco de la negación es el CCT, la interpretación es '... aunque lo haga los otros días'; pero si el foco es la subordinada de infinitivo , la interpretación podría ser, por ejemplo, '... sino a hacernos perder el tiempo'.
Al margen de esta clasificación, existe también la negación expletiva, la cual se añade enfáticamente y no se interpreta semánticamente: No me voy hasta que (no) me lo devuelvan.
neologismo → Vocablo, acepción o giro nuevo en una lengua: ciberataque, bot, petricor, ludificación...
nombre → Categoría de palabra variable en género y número, núcleo de un SN y combinable con determinantes y adjetivos en concordancia: Un olor agradable.
nombre abstracto → Nombre común, opuesto al concreto, que designa una realidad no perceptible por los sentidos, sino aprehensible por la mente. En la actualidad, se considera que la oposición concreto-abstracto, procedente de la filosofía, no tienen vinculación con el comportamiento gramatical de los nombres. Aunque algunos sufijos son característicos de los nombres abstractos (-ción, -dura, -ez...), los nombres formados con ellos pueden admitir usos como concretos (La estupidez es consustancial al ser humano / Ha cometido dos estupideces). Con ciertas excepciones (muchos miedos, varias hambrunas...), los nombres abstractos tienden a ser no contables:
Cinco valientes // *Cinco valentías ✪ Par mínimo ✪
nombre ambiguo (en cuanto al género) → El común inanimado que se emplea como masculino o como femenino sin que haya cambio de significado: mar, azúcar, calor, maratón, agravante, interrogante...
nombre animado → Nombre común, opuesto al inanimado, que designa seres vivientes capaces de desplazamiento. Son los únicos que suelen llevar la prep. a cuando desempeñan la función de CD.
*Vi mi padre // Vi a mi padre ✪ Par mínimo ✪
nombre colectivo → Nombre común contable, opuesto al individual, que, en singular, designa un conjunto formado por entidades análogas, así piara designa un conjunto de cerdos; dentadura, de dientes; ejército, de soldados... Salvo excepciones, existen dos pruebas formales de reconocimiento para este tipo de nombres:
Admiten la combinación con el adjetivo numeroso en singular: numerosa clientela.
Pueden ser término de la preposición entre, en ausencia de coordinación (coinciden en ello con los nombres no contables): avanzó entre el gentío.
Pueden ser argumentos en singular de predicados colectivos: reunieron a toda la tropa.
nombre común → En oposición al nombre propio, designa las personas animales, lugares o cosas de una misma especie. También en oposición al nombre propio, el común ofrece las siguientes características:
No es capaz de otorgar referencia al SN si no es con ayuda del determinante: *Viene de ciudad / Viene de Barcelona ✪ Par mínimo ✪
Sí es capaz de expresar significados y, por tanto, establecer relaciones léxicas como la hiperonimia, la sinonimia...
No hay que confundir el nombre común con el nombre común en cuanto al género: el/la periodista ~ testigo ~ cónyuge indignado-a.
nombre concreto → Nombre común, opuesto al abstracto, que designa realidades materiales perceptibles por los sentidos. Pueden ser nombres contables (satélite, hoja...) o no contables (aire, arena...). En la actualidad, se considera que la oposición concreto-abstracto, procedente de la filosofía, no tienen vinculación con el comportamiento gramatical de los nombres.
nombre contable → Nombre común, opuesto al no contable, que puede combinarse con determinantes numerales cardinales (siete tablones) y con cuantificadores evaluativos en plural (muchos~bastantes~pocos tablones).
nombre inanimado → Nombre común, opuesto al animado, que designa seres carentes de vida o incapaces de desplazamiento. No incorporan la prep. a cuando desempeñan la función de CD.
Recogimos margaritas // *Recogimos a margaritas ✪ Par mínimo ✪
nombre individual → Nombre común contable, opuesto al colectivo, que designa en singular a un solo elemento de una clase: león, cliente, tecla...
nombre no contable → Nombre común, opuesto al contable, que se puede cuantificar o medir, pero no contar. Pueden combinarse con el adjetivo abundante y con cuantificadores evaluativos en singular (abundante/mucho~bastante~poco arroz) y con el cuantificador mitad, pero no con medio:
Transportaron la mitad de la arena // *Transportaron media arena ✪ Par mínimo ✪
nombre propio → Nombre, opuesto al común, que identifica un ser entre los demás sin aportar información sobre la entidad designada. Posee función denominativa, pero carecen de significado, por lo que no se incluyen en los diccionarios y difícilmente se combinan con modificadores y complementos, como en Todos los Juanes que conozco, La Barcelona que conocieron mis padres... Los llamados nombres de referente único no se consideran propios (lunes, euro, latín...), como se colige de los pares luna/Luna o tierra/Tierra.
núcleo → Segmento que vertebra una unidad fonológica, morfológica o sintáctica y aporta sus propiedades gramaticales fundamentales.
número → Categoría gramatical que en español adquiere dos valores: singular y plural. El primero es el término no marcado, por lo que no precisa de segmentos morfológicos que lo manifiesten: cráter-Ø / cráter-es.
onomatopeya → Palabra que representa un sonido imitándolo verbalmente: bzzz, riiiiiing, tictac, ding dong, guau...
oración → Estructura de predicación en la que se pone en relación un sujeto con un predicado.
oración (de modalidad) declarativa → La que expresa un juicio afirmando o negando algún estado de cosas: Los amigos del pueblo no vendrán hasta el viernes.
oración (de modalidad) desiderativa → La que, construida en modo subjuntivo, manifiesta un deseo del hablante sin la necesidad de verbos que expresen léxicamente ese significado (desear, querer, anhelar...). Se forman a partir de tres estructuras sintácticas:
Con subjuntivo yusivo (Vaya usted con Dios).
Con el pronombre quién y un verbo en imperfecto o pluscuamperfecto de subjuntivo (¡Quién lo hubiera dicho!).
Con conjunciones o adverbios iniciales (¡Que te mejores!, [Que] el cielo nos asista!, ¡Si yo fuera rico...!, ¡Ojalá lo consigamos todos!).
oración (de modalidad) dubitativa → La que es introducida por adverbios locuciones adverbiales que expresan duda (quizá, acaso, a lo mejor, tal vez, posiblemente, puede que).
oración (de modalidad) exclamativa → La que expresa una reacción emotiva del hablante. En la escritura se distinguen por los signos de exclamación de apertura y cierre, mientras que en la lengua oral lo hacen mediante una inflexión final descendente en la entonación más marcada que la de la modalidad declarativa.
oración (de modalidad) imperativa → La que usa el hablante para pedir algo o alentar a su realización. Prototípicamente, se construyen con verbos en modo imperativo que no son compatibles ni con la negación (*¡No estate quieto!) ni con los pronombres proclíticos (*¡Lo haz!). El modo subjuntivo, contrariamente, se combina con la negación (¡No estés quieto!) y con proclíticos (¡No lo hagas!), pero no con enclíticos (*¡No hágaslo!).
oración (de modalidad) interrogativa → La que implica una posible respuesta a una pregunta formulada (interrogativas directas: ¿Quién es ese?) o a una incógnita introducida en el discurso (interrogativas indirectas: No sé quién es ese). Tanto las interrogativas directas como las indirectas pueden ser parciales (como en los ejemplos anteriores) o totales: ¿Es ese?, No sé si es ese.
oración (en voz) activa → La que se construye con un sujeto agentivo: La madre despertó a su hijo muy temprano.
oración (en voz) media → La que se construye con un verbo intransitivo pronominal (Se ha despertado muy temprano) o un verbo transitivo en uso intransitivo (Los precios siguen subiendo), que expresan cambio de estado. El sujeto no es agente, sino experimentante y no recibe la acción de otro participante, sino que es, en sí, origen y fin del proceso. Así una oración como Se manchó puede ser entendida en voz media (si el sujeto tácito se ensució involuntariamente), como activa reflexiva (si el sujeto tácito se ensució deliberadamente) o como pasiva refleja (si el sujeto tácito fue ensuciado deliberadamente por un agente inespecífico).
oración (en voz) pasiva → La que se construye con un sujeto paciente. La estructura puede construirse o bien con la perífrasis ser + participio concordado (Los libros fueron vendidos) o bien a través de la marca de pasiva refleja se (Allí se venden libros).
oración (subordinada) adverbial → La que va encabezada por una conjunción o locución conjuntiva subordinante (no un relativo) y que forma un constituyente adjunto con un significado que la tradición gramatical considera adverbial. Cabe recordar que, dada su condición de adjunto, no funcionan como términos de preposición, contrariamente a lo que sucede con las sustantivas.
oración (subordinada) causal → La de tipo adverbial que expresa la causa de lo expresado por el predicado al que modifica: Puesto que ~ ya que ~ como ~ dado que insistes, lo haré. ¡Ojo! No son causales, sino sustantivas en función de término de preposición, las introducidas por el compuesto porque (prep. + conj.).
oración (subordinada) concesiva → La de tipo adverbial que expresa un impedimento insuficiente para que se cumpla lo expresado por el predicado al que modifica: Si bien ~ aunque no es un candidato óptimo, lo contrataré. ¡Ojo! No son subordinadas concesivas, sino coordinadas adversativas, las introducidas por la conjunción aunque, cuando es sustituible por la conjunción pero.
oración (subordinada) condicional → La de tipo adverbial que expresa un requisito indispensable para que se cumpla lo expresado por el predicado al que modifica: Si me lo dejas, te lo devolveré arreglado; Como apruebe el examen, te invito a merendar.
oración (subordinada) consecutiva → La de tipo adverbial que, como la ilativa, expresa una consecuencia, aunque no de lo expresado por el predicado al que modifica, sino de la intensidad con que ello se produce, de modo que siempre se encuentran dentro de una construcción consecutiva que se compone de un cuantificador (como, tanto, tan o tal) y la propia oración consecutiva, siempre encabezada por la conjunción que: Sudó tanto, que hubo de mudarse la ropa. ¡Ojo! No hay que confundir una construcción consecutiva con una comparativa: Consume tanto arroz como yo pasta. Tampoco hay que confundir la subordinada consecutiva con la ilativa.
oración (subordinada) de relativo → La que está introducida por un relativo: pronombre (que, quien, cual, cuanto), adverbio (donde, como, cuando, cuanto) o determinante (cuyo, cuanto). Depende siempre de un antecedente al que modifica, el cual puede estar explícito o ser tácito, según la siguiente casuística:
Oración de relativo con antecedente expreso: El operario que lo consiga será premiado.
Oración de relativo semilibre: El Ø que lo consiga será premiado.
Oración de relativo libre: Ø Quien lo consiga será premiado.
oración (subordinada) de relativo especificativa → La de relativo que code ennstituye un modificador restrictivo de su antecedente, es decir, que reduce el conjunto posible de entidades designadas por el SN: Los lotes del producto que están caducados serán retirados (los no caducados, no serán retirados).
oración (subordinada) de relativo explicativa → La de relativo que agrega información suplementaria a un conjunto cuya referencia ya ha sido fijada y no se reduce. Se separa mediante pausas (comas, en la escritura): Los lotes del producto. que están caducados, serán retirados (todos están caducados y serán retirados).
oración (subordinada) final → La de tipo adverbial que expresa un propósito para lo expresado por el predicado al que modifica: No voy a ir, que lo sepas. ¡Ojo! solo las introducidas por la conjunción que con el significado de 'para que' son consideradas finales por algunos gramáticos. El resto de las expresiones oracionales de finalidad son sustantivas que se enmarcan como término de preposición en un SP: Iremos para ~ a ~ con vistas a ~ a fin de [que se sienta arropado].
oración (subordinada) ilativa → La de tipo adverbial que expresa la consecuencia de lo expresado por el predicado al que modifica: No queda apenas tiempo de juego, de modo que ~ conque ~ así que la victoria es casi segura. ¡Ojo! No han de confundirse las ilativas con las consecutivas.
oración (subordinada) sustantiva → La que denota situaciones o hechos (no entidades: personas, animales, lugares...) y puede ser sustituida por un SN. Desempeñan siempre una función argumental: sujeto, CD o término de preposición. Existen tres tipos formales:
O. sustantiva declarativa: Odio que llueva.
O. sustantiva interrogativa indirecta: Le preguntó si prefería la crep con Nocilla o con Nutella.
O. sustantiva exclamativa indirecta: No nos podíamos creer cuánto había llegado a amarla.
oración (subordinada) temporal → La de tipo adverbial que, encabezada por una conjunción o una locución conjuntiva expresa una circunstancia de tiempo: Esperamos sentados mientras abrían la puerta. ¡Ojo! No son subordinadas temporales, sino de relativo, las introducidas por el adverbio cuando. La subordinada temporal no se incluye en la LTG, pero cabe suponer que se trata de un error, pues sí se incluye la conjunción temporal.
oración adversativa → La que se forma por coordinación de dos oraciones, la segunda de las cuales marca un contraste con la primera: Es temprano, pero me voy ya.
oración compuesta → La que está formada por dos o más oraciones. Existen tres tipos de composición oracional:
Por coordinación: Ella juega y yo la observo.
Por yuxtaposición: Ella juega; yo la observo.
Por subordinación: Ella juega mientras yo la observo.
oración coordinada → La que se forma por, al menos, dos oraciones entre las que no se establece una relación de jerarquía o dependencia sintáctica. Existen tres tipos, delimitados por las conjunciones que las unen:
Copulativas: Ella juega y yo la observo.
Adversativas: Ella juega, pero yo me quedo al margen.
Disyuntivas: Ella juega o se queda al margen.
oración copulativa → La que se forma por coordinación de al menos dos oraciones que suman sus significados: Me lo pidió amablemente y se lo dejé.
oración disyuntiva → La que se forma por coordinación de al menos dos oraciones que suponen alternativas y entre las que se debe o se puede elegir: Anticípate a lo que pretenden o tendrás muchos problemas.
oración impersonal → La que carece de sujeto expreso y, en la mayor parte de los contextos, también de sujeto elidido. Existen dos tipos:
Impersonales de sujeto tácito no argumental o expletivo. Se dan con verbos unipersonales de sentido meteorológico (Ø llueve) y los casos de impersonalidad gramaticalizada con los verbos haber (Ø hay mucha gente), hacer (Ø hace un siglo), ser (Ø es pronto) y estar (Ø está oscuro).
Impersonales de sujeto tácito de interpretación inespecífica. Se dan con los casos tradicionales de impersonales eventuales que tienen verbos conjugados en tercera persona de plural (Ø aquí atienden bien a los turistas) o en segunda persona del singular (Conduciendo, Ø te despistas un momento y te juegas la vida) y con los casos de impersonales reflejas (Ø aquí se atiende bien a los turistas).
oración intransitiva → La que se construye a partir de un verbo que carece de CD, sea o bien porque se trata de verbos intransitivos (Se ocupa de todo) o bien porque se trata de verbos transitivos en uso absoluto: (Siempre canta en la ducha).
oración principal → La que incluye en sí una oración subordinada y no depende a su vez jerárquicamente de ninguna otra.
oración simple → La que no incluye en sí otra oración.
oración subordinada → La que depende de un núcleo o de algún otro segmento mayor, a los que complementa o modifica. Puede ser de tres tipos: sustantiva, de relativo o adverbial.
oración transitiva → La que se construye a partir de un verbo que tiene como argumento interno un CD: Ocupamos nuestros asientos.
oración yuxtapuesta → Cada una de las que forman parte de una oración compuesta por yuxtaposición, es decir, de un período asindético: Tú vas; yo vuelvo.
paciente (papel temático) → Designa la entidad que recibe un cambio de estado o sufre los efectos de la acción o del proceso denotados por el predicado. Este papel suele estar asociado a la función sintáctica de sujeto en las oraciones en voz pasiva (La joya fue robada ayer).
palabra → Unidad léxica con independencia sintáctica a la que se asocia un significado, sea léxico o gramatical, y cuyos constituyentes, si los tiene, aparecen en un orden fijo. Paralela a esta definición existe otra de orden ortográfico, poco fecunda en los estudios lingüísticos, según la cual la palabra es toda secuencia separada por blancos en la escritura. La palabra constituye la unidad máxima de la morfología y la mínima de la sintaxis.
palabra compleja → La que contiene más de una raíz (logopeda, portalápices...) o una raíz y al menos un afijo derivativo (librería, comedor, preadolescente...). Es decir, son palabras complejas los compuestos y los derivados.
palabra invariable → La que carece de flexión. Son invariables los adverbios (después, tontamente...), las preposiciones (a, entre, vía...), las conjunciones (y, si, que...) y las interjecciones (eureka, adiós...).
palabra patrimonial → La que, a diferencia de los cultismos, ha seguido en su evolución las leyes fonéticas propias del idioma: delgado (vs. delicado), noche (cf. nocturno)...
palabra simple → La que está formada solo por una raíz, seguida o no de afijos flexivos: cocodrilo, después, largas, luz, venimos...
palabra variable → La que posee flexión. Son variables los nombres, los adjetivos, los determinantes, los pronombres y los verbos.
papel temático → Los papeles temáticos son aquellos que se asignan a los participantes de un predicado según sus propiedades semánticas. Se superponen, por tanto, a las funciones sintácticas. Los dos básicos son los siguientes:
Agente: Designa la persona, el animal o la cosa que realiza la acción del verbo: ciertos sujetos de la voz activa y CAg de la voz pasiva.
Paciente (o tema). Designa el elemento que recibe la acción del verbo: sujetos de la voz pasiva y CD de la voz activa.
paradigma → Relación de elementos que comparten un mismo contexto fonológico, morfológico o sintáctico en función de sus propiedades lingüísticas. Por ejemplo, constituyen paradigmas tanto el conjunto de preposiciones como el conjunto posible de adjetivos que denotan dimensiones físicas (alto, bajo, largo, corto...).
paradigma flexivo → Esquema formal en el que se organizan las palabras que admiten modificaciones flexivas. Así, puede hablarse del paradigma flexivo del sustantivo niño (niño, niña, niños, niñas).
parasíntesis → Proceso de formación de palabras mediante el cual un sufijo y un prefijo se adjuntan simultáneamente a una base. En español, da lugar a verbos (aclarar, anochecer, enjaular, ensombrecer...) y a unos pocos adjetivos (adinerado, afrutado, anaranjado...). Algunos autores consideran también parasintético el proceso simultáneo de derivación y composición (barriobajero, centrocampista, mileurista, pordiosero, quinceañero...).
parasintético → Palabra compleja que se forma por parasíntesis.
participio → Forma no personal del verbo que se caracteriza semánticamente por presentar las situaciones como concluidas. Pueden ser regulares o irregulares, según su terminación. Si un verbo desarrolla ambos tipos, el regular suele usarse para las formas verbales compuestas y el irregular como modificador nominal.
Regular: Presenta el afijo flexivo -do tras la vocal temática -a-, en la primera conjugación, o -i-, en la segunda y tercera.
Irregular: Presentan las terminaciones -cho (dicho, hecho...), -so (confeso, impreso...) y -to (roto, supuesto...).
partícula → Case de palabras invariables que expresan contenidos propiamente gramaticales. Así pues, se consideran partículas las conjunciones, las preposiciones,las interjecciones y determinados adverbios, como los relativos, el adverbio encima cuando posee el valor concesivo de 'a pesar de todo' (Le perdono la mitad de toda la deuda contraída y encima se queja). Así, puede hablarse de que la partícula mientras puede ser adverbio o conjunción, o de que la partícula que puede ser conjunción o pronombre relativo.
pasiva perifrástica → Oración pasiva construida con la perífrasis V aux ser + participio concertado de V transitivo. A menudo incorpora un CAg que se corresponde con el sujeto de la oración activa: La banda de delincuentes fue detenida por una brigada móvil de la policía.
pasiva refleja → Oración pasiva construida con la forma pronominal se, un verbo transitivo y un sujeto paciente que se corresponde con el CD de la oración activa: No se fabrican ya juguetes tan buenos como aquellos.
perífrasis (verbal) aspectual → Perífrasis verbal que aporta información relativa al aspecto (inicio, término, desarrollo, interrupción o reiteración de la acción verbal): va a llover, acaba de llover, está lloviendo, deja de llover, vuelve a llover...
perífrasis (verbal) modal → Perífrasis verbal que expresa información referida a la actitud del hablante sobre lo enunciado. Se clasifican en dos tipos:
Perífrasis modal de posibilidad: Debe de ~ puede ser ingeniero.
Perífrasis modal de obligación: Debe ~ ha de ~ tiene que ser ingeniero.
perífrasis verbal → Combinación, directa o a través de enlace, de un verbo auxiliar que aporta información gramatical y un verbo auxiliado en forma no personal que actúa como predicado principal, en el sentido de que determina la selección de todos los argumentos y de la mayoría de adjuntos. Dicha combinación da lugar a un único predicado complejo. Pueden clasificarse según dos criterios fundamentales:
La aportación semántica del verbo auxiliar (v. supra: perífrasis aspectual y perífrasis modal).
La forma no personal del verbo auxiliado:
Perífrasis de infinitivo: Acaban de llegar.
Perífrasis de participio: Se lo tenía dicho.
Perífrasis de gerundio: Lleva intentándolo un año entero.
persona → Categoría gramatical que informa sobre los participantes del discurso y que se manifiesta como propiedad flexiva de los posesivos, los pronombres personales y los verbos. Existen tres personas:
1.ª persona. Identifica al emisor o los emisores.
2.ª persona. Designa al destinatario o los destinatarios.
3.ª persona. Corresponde a la entidad de la que se habla, salvo, por razones etimológicas, en el caso de los pronombres personales usted y ustedes, que designan al destinatario o los destinatarios.
plural → Uno de los dos números que posee la flexión. En nombres y pronombres denota más de un elemento. En las demás categorías variables, constituye una manifestación morfológica de la concordancia.
pluralia tantum → Nombre que se construye solamente en plural: afueras, agujetas, alrededores, arras, celos, cosquillas, enseres, fauces, gárgaras, nupcias, víveres...
polisemia → Pluralidad de significados de una expresión lingüística. Las palabras polisémicas poseen más de una acepción en el diccionario. Así, mano puede entenderse como 'parte anatómica del ser humano', 'pie delantero de los cuadrúpedos', 'capa de pintura, barniz, yeso, etc.', 'lance entero de algunos juegos'...
posesivo → Clase de palabras transversal que expresa posesión o pertenencia. Se puede clasificar según distintos criterios:
Persona: Existen posesivos de 1.ª persona (mi, mío...), de 2.ª persona (tu, tuyo...) y de 3.ª persona (su, suyo...).
Posición: Existen posesivos prenominales átonos y posnominales tónicos. Estos últimos pueden aparecer también como atributos (El libro es suyo) y complementos predicativos (Hago míos tus deseos), rasgo que hace que se consideren adjetivos, frente a los prenominales, considerados determinantes. Cuando siguen inmediatamente al determinante (la suya), se interpreta un sustantivo tácito (la Ø suya).
Número de poseedores: Existen posesivos que indican un solo poseedor (mi, tuyo...) y posesivos que indican varios poseedores (nuestro, vuestro...).
predicado → Segmento sintáctico que aporta la información atribuida al sujeto en una relación de carácter bimembre. Habitualmente, está constituido por un SV (Ella vive bien aquí); pero, en estructuras carentes de verbo, puede ser otro tipo de sintagma (Muy bonito, ese dibujo tuyo). Los predicados oracionales son de dos clases:
Predicado nominal: Es el de las oraciones copulativas y se contituye a partir de un verbo copulativo y un atributo.
Predicado verbal: Es el de las oraciones predicativas y se constituye a partir de un verbo predicativo.
prefijación → Proceso derivativo de formación de palabras que consiste en la adición de un prefijo a una base, sin que haya cambio categorial: deshacer, inmóvil... Ciertas unidades de etimología clásica como auto-, hiper-, seudo-, etc. son definidos por algunos autores como elementos compositivos, aunque su comportamiento parece ser más el de los prefijos, pues poseen posición fija anterior a la base y no pueden combinarse entre ellos para formar palabras: *hiperseudo, *autohíper...
prefijo → Afijo derivativo que se antepone a la base de derivación. Los prefijos pueden recategorizarse como nombres: extras, pros, contras..
preposición → Clase de palabras invariables y generalmente átonas que introducen un complemento denominado término con el cual forman un SP. El paradigma es el siguiente: a, ante, bajo, cabe (hoy, en desuso), con, contra, de , desde, durante, en , entre, hacia, hasta, mediante, para, por, según, sin, so (hoy, de uso muy restringido), sobre, tras, versus, vía.
presente → Tiempo que sitúa la acción, el proceso o el estado expresados por el verbo en un lapso que incluye el momento de la enunciación. Se da en el modo indicativo (canto, temo, parto...) y en el subjuntivo (cante, tema, parta...).
pretérito anterior → Tiempo que hace referencia a acciones, procesos o estados del pasado separados por un lapso de otras situaciones posteriores, acaecidas igualmente en un tiempo anterior al momento de la enunciación. Se da en el modo indicativo (hube cantado, hube temido, hube partido...).
pretérito imperfecto → Tiempo que en el modo indicativo (cantaba, temía, partía...) hace referencia a acciones, procesos o estados situando su desarrollo en un tramo temporal simultáneo a otras situaciones pasadas; pero que en el subjuntivo (cantara o cantase, temiera o temiese, partiera o partiese...) su localización temporal puede ser anterior, simultánea o posterior al momento de la enunciación: Le dije que me escribiese ayer ~ hoy ~ mañana.
pretérito perfecto compuesto → Tiempo que en el modo indicativo (he cantado, he temido, he partido...) hace referencia a acciones, procesos o estados situándolos en un intervalo temporal que se inicia en el pasado y se prolonga hasta el presente. Cabe recordar que las referencias a situaciones recientes, incluso inmediatas, se forman mayoritariamente con este tiempo en el español europeo, pero con el perfecto simple en la mayor parte del dominio hispanoamericano. En el modo subjuntivo (haya cantado, haya temido, haya partido...), este tiempo puede localizar lo expresado por el predicado tanto en un momento del pasado como del futuro: No creo que la obra se haya estrenado aún ~ antes del próximo otoño.
pretérito perfecto simple → Tiempo que hace referencia a acciones, procesos o estados del pasado situándolos en un punto o en un tramo temporal anterior al momento de elocución. Se da en el modo indicativo (canté, temí, partí...). Cabe recordar que las referencias a situaciones recientes, incluso inmediatas, se forman mayoritariamente con este tiempo en la mayor parte del dominio hispanoamericano, pero con el perfecto compuesto en el español europeo.
pretérito pluscuamperfecto → Tiempo que en el modo indicativo (había cantado, había temido, había partido...) hace referencia a acciones, procesos o estados concluidos situándolos en un momento anterior a otro punto del pasado, que a su vez puede aparecer expreso o quedar tácito. En el modo subjuntivo (hubiera o hubiese cantado, hubiera o hubiese temido, hubiera o hubiese partido...), este tiempo también hace referencia a una situación localizada en el pasado, pero que es supuesta o que es sentida como irreal.
pronombre → Clase de palabras usadas para referirse a personas, animales o cosas sin nombrarlos. Los pronombres no poseen contenido léxico, aunque cuentan con ciertos rasgos semánticos: 'persona' (quien, alguien), 'negación' (nada, nadie)... Tienen referencia y, por tanto, se relacionan o bien con constituyentes textuales que les sirven de antecedentes (Juan solo piensa en él mismo) o bien con referentes, es decir, con las personas del discurso (Él [señalando a alguien] es el único responsable). Los referentes de 1.ª y 2.ª persona son identificables siempre a través de la deixis. Los pronombres desempeñan las mismas funciones que los SN, por lo que no se combinan con los nombres: *alguien hijo.
pronombre átono → El que carece de acento prosódico y necesita apoyarse en otra palabra, con la que forma grupo acentual. Son los siguientes: me, te, se, nos , os, lo, la, los, las, le, les. A estos cabe sumarles los relativos que, quien, quienes. Se denominan proclíticos los que forman grupo acentual con la palabra que les sigue (Les va a preguntar) y enclíticos, los que lo forman con la palabra que les precede (Va a preguntarles). En el español moderno, la enclisis solo se produce tras una forma no personal del verbo o tras imperativo, mientras que la proclisis sucede con cualquier otra forma flexionada del verbo.
pronombre demostrativo → El que expresa situación espacial o temporal en relación con la que corresponde al hablante o al oyente. Se clasifican en tres tipos:
De cercanía: esto.
De distancia media: eso.
De lejanía: aquello.
¡Ojo! Las formas masculinas y femeninas de los demostrativos que no preceden a un nombre no tienden a considerarse hoy día pronombres, sino determinantes que modifican a un sustantivo tácito, cuyo contenido se recupera discursivamente: Trajo aquel ejemplar además de este Ø. Más discutibles son los casos en los que el demostrativo de lejanía se usa con sentido genérico: Aquellos que se consideren capaces pueden presentarse voluntarios.
pronombre exclamativo → El que caracteriza los enunciados exclamativos: qué, quién, cuánto (= cuantas cosas). ¡Ojo! No son pronombres, sino cuantificadores adverbiales cuanto modifican a un adjetivo o a un adverbio: ¡Qué interesante resulta esto!, ¡Cuán lejos se halla ahora!
pronombre indefinido → El que es de naturaleza cuantificadora y alude a entidades no precisas o no consabidas: algo, alguien, nada, quienquiera...
pronombre interrogativo → El que construye oraciones interrogativas: qué, quién, cuál .
pronombre numeral cardinal → Hoy día tiende a considerarse que solo el numeral uno, homófono del pronombre indefinido uno, y sus derivados (veintiuno, treinta y uno, ciento uno...) son pronombres numerales cardinales, puesto que, a diferencia de las formas apocopadas, no se combinan con los nombres: *veintiuno libros. ¡Ojo! En general, las formas masculinas y femeninas de los numerales que no preceden a un nombre no tienden a considerarse hoy día pronombres, sino determinantes que modifican a un sustantivo tácito, cuyo contenido se recupera discursivamente: Yo compré una caja de bombones y mi amigo dos Ø. Por otro lado, hay que saber diferenciar los determinantes y los pronombres de los sustantivos numerales: Mi número favorito es el siete.
pronombre personal → El que posee flexión de persona, número y caso y designa a los participantes en el discurso: hablante, oyente y aquello de lo que se habla. El paradigma completo de estos pronombres se halla detallado en la entrada caso de esta lista de términos.
pronombre posesivo → El que expresa posesión o pertenencia. Como los pronombres personales, los posesivos poseen rasgos de persona, lo que explica su naturaleza referencial. ¡Ojo! Actualmente, está en entredicho la existencia de estos pronombres, ya que, cuando siguen inmediatamente al determinante (el suyo), generalmente se interpreta un sustantivo tácito (la Ø suya).
pronombre recíproco → Pronombre personal que concuerda en plural con un antecedente que es también argumento del mismo predicado en una situación en la que se expresan relaciones mutuas: Juan y yo nos abrazamos. Las construcciones en que aparecen los pronombres recíprocos admiten incrementos como el uno al otro, mutuamente o entre sí. Los pronombres recíprocos son tres: nos, os, se. Su función es la de CD, si no hay otro elemento que la realice; de ser así, la función es CI. ¡Ojo! No se consideran pronombres recíprocos los morfemas de los verbos pronominales que adquieren contextualmente sentido recíproco: pelearse, casarse, juntarse, enfadarse...
pronombre reflexivo → Pronombre personal que tiene como antecedente otro argumento del mismo predicado. Los pronombres reflexivos son me, te, se, nos, os. Su función es la de CD, si no hay otro elemento que la realice (Juan se lava); de ser así, la función es CI (Juan se lava las manos). Las construcciones en que aparecen los pronombres reflexivos admiten el incremento a mí ~ ti ~ sí... mismo, combinaciones estas denominadas reflexivos complejos.
pronombre relativo → El que encabeza una oración de relativo y posee un antecedente que puede ser externo o, como a menudo sucede con el pronombre quien, interno (en el sentido de incorporado léxicamente a él). Existen dos tipos de relativos:
Relativos simples: que, quien, cuanto.
Relativos complejos en forma de locuciones pronominales: el que, el cual. ¡Ojo! la secuencia artículo + que solo es un relativo complejo cuando que alterna con cual. Ello sucede cuando que encabeza una oración de relativo sin antecedente expreso. Compárese En cuanto a novelas, no hablaré de la que (≠ la cual) leímos ayer frente a La fiesta a la que (= la cual) te invitaron.
pronombre tónico → El que tiene acento prosódico: pronombres personales de la serie tónica (yo, tú...), interrogativos (qué, quién, cuál), exclamativos (qué, quién,cuánto), demostrativos (esto, eso, aquello), indefinidos (uno, alguno, nadie...) y el pronombre relativo el cual.
pronominalización → Sustitución de un SN (O tienes suerte o no la tienes) o una oración (Pensé que no era cierto, pero no lo dije) por un pronombre personal.
queísmo → Fenómeno sintáctico consistente en la omisión de preposición (especialmente de) ante las subordinadas sustantivas que la requieren: *Me alegro que te guste. El queísmo, como el dequeísmo, es un fenómeno rechazado por la norma, aunque está menos desprestigiado.
raíz → Morfema que aporta el contenido léxico fundamental de la palabra y que es compartido generalmente por todas las voces de la familia léxica correspondiente: simpl- es la raíz que se encuentra en la familia léxica simple, simplificar, simplificación, simplicidad, simplemente, simpleza... ¡Ojo! No ha de confundirse la raíz con la base léxica (voz de la que se parte en el proceso de formación de palabras: en este caso, el adjetivo simple). Tampoco ha de confundirse, aunque pueden ser coincidentes, con la base de derivación (segmento al que se aplica el proceso de formación de palabras: en este caso, simpl-; pero simplific(a)- en el caso de simplificación).
recategorización → Proceso por el que una palabra pasa a manifestar propiedades propias de una categoría distinta. Así, cabe hablar de la adverbialización de adjetivos (La avioneta volaba bajo), de la sustantivación de adjetivos (Se puso el impermeable) o de la adjetivación de sustantivos (Es muy niño). En ocasiones, la recategorización sucede entre subcategorías, como en el caso de los adjetivos relacionales que pasan a usarse como calificativos (Conducto visceral → odio visceral) o en el de nombres no contables que pasan a usarse como contables (Póngame dos aguas) y viceversa (Es mucho viaje para un solo fin de semana).
rema (o información nueva) → Parte de un enunciado que contiene la información que el emisor presenta como nueva o relevante en relación con el tema. Suele ubicarse al final de la oración y la entonación puede ayudar a identificarlo: El jefe ha dado la tarde libre a los trabajadores. La información remática no se puede elidir ni sustituir por un pronombre átono. Así, ante la pregunta ¿A quién le interesa esto?, posibles respuestas son A mí, A mí me interesa o Me interesa a mí; pero no *Me interesa (adviértase además que la información remática no puede ser átona).
se dativo aspectual→ Pronombre átono de carácter enfático, y por tanto suprimible, que concuerda con el sujeto e indica su implicación afectiva en la acción: Me leí toda la revista, Se comió un buen filete... Aparece solo con ciertos verbos transitivos cuyo CD no es un SN escueto, es decir, que no carece de determinante. ¡Ojo! No confundir con el se dativo ético, que señala al individuo afectado indirectamente por la acción verbal, por lo que no concuerda con el sujeto: No te me enfades.
se impersonal → Morfema pronominal que aporta un significado de expresión indefinida en las oraciones impersonales reflejas: Se avisó enseguida al médico.
se pasivo reflejo → Morfema pronominal que impide la presencia de un agente en las oraciones en voz pasiva refleja: Se alquilan habitaciones.
se pronominal → Pronombre clítico afuncional con que se conjugan los llamados verbos pronominales: arrepentirse, ocuparse...
se recíproco → Pronombre clítico plural (nos, os, se) en función de CD o CI que se dobla mediante los incrementos el uno al otro, mutuamente...: Nos abrazamos, Se escribían cartas.
se reflexivo → Pronombre clítico (me, te, se, nos, os, se) en función de CD o CI que se dobla mediante el incremento a mí ~ ti ~ sí mismo...: Nos lavamos, Nos lavamos las manos.
selección → Relación de dependencia que se establece entre dos términos. Así, algunos verbos exigen, rigen o seleccionan determinadas preposiciones en sus complementos (depender de) o un determinado modo en sus complementos oracionales (depender de que + subjuntivo).
singular → Número que denota unidad en nombres y pronombres. En las demás categorías variables, constituye una manifestación morfológica de la concordancia Morfológicamente, no se asocia con un afijo flexivo, aunque muchos autores suponen un morfema cero (Ø): niño-Ø, singular, frente a niño-s, plural.
singularia tantum → Nombre que, salvo en contextos especiales, se construye solamente en singular: cariz, cenit, grima, oeste, relax, salud, sed, tino, zodíaco...
sinonimia → Relación existente entre palabras que tienen el mismo significado o muy parecido. Existen dos tipos:
Sinónimia total o conceptual: Se da en cualquier contexto, aunque, en ocasiones, se producen matices diferenciales de registro: alubia = habichuela = judía
comenzar = iniciar oculista = oftalmólogo
Parcial o contextual: Se da solo en determinado contexto: pesado = pelma / indigesto dar =producir / entregar fin = propósito / término
sintagma adjetival → El que se forma en torno a un adjetivo que puede aparecer solo o acompañado de modificadores de tipo adverbial (muy lleno) y complementos en forma de SP (lleno de agua). Los SAdj que poseen complementos no admiten la anteposición al N complementado.
sintagma adverbial → El que se forma en torno a un adverbio que puede aparecer solo o acompañado de modificadores, cuantificadores y de foco, (mucho antes) y complementos en forma de SP (paralelamente a ese proyecto).
sintagma nominal → El que se forma en torno a un nombre que puede aparecer solo o acompañado de varios modificadores (determinantes) y complementos (SAdj, o. de relativo, SN en aposición y SP).
sintagma preposicional → El formado por una preposición y su término, el cual a menudo está constituido por un SN, una oración de relativo sin antecedente expreso o una oración sustantiva. Menos frecuentemente el término de la preposición es un SAdj, un SAdv o incluso otro SP.
sintagma verbal → El que se forma en torno a un verbo que puede aparecer solo o acompañado de varios modificadores (adverbios de negación o de foco) y complementos (CD, CI, CRég...).
subordinación → Relación gramatical de inclusión en la cual un constituyente depende de otro al que complementa o modifica. Esta relación se establece entre un verbo y su complemento (sea SN u oración) o entre una preposición y su término. No obstante, suele reservarse el apelativo subordinación para las dependencias oracionales (Celebraron que hubieses vencido) y usar el de complementación para las nominales (Celebraron tu victoria).
sufijación → Proceso derivativo de formación de palabras que consiste en la adición de un sufijo a una base de derivación. Además de por la posición del afijo, la sufijación se diferencia de la prefijación en que puede modificar la categoría gramatical de la base léxica de la que se parte (oscuro [Adj] > oscurecer [V]). o, como mínimo, aportar diferencias semánticas notables (tenis > tenista).
sufijo → Afijo derivativo que se pospone a una base de derivación: -ble, -ecer, -ero, -oso,
sufijo apreciativo → Sufijo, muy a menudo sujeto a variación geográfica, que expresa valoración apreciativa o tamaño y se adjunta tras los demás sufijos (si los hubiese) y antes de los afijos flexivos. Se clasifican en tres tipos: aumentativos, diminutivos y despectivos. Los despectivos tienen únicamente carácter valorativo; los aumentativos y diminutivos, por contra, agregan su sentido valorativo a la noción de tamaño. Los sufijos apreciativos se unen principalmente a sustantivos (chiquilla, ladronzuelo, librote, pajarraco...) y a adjetivos (delicadito, grandote, negruzco...), aunque también pueden combinarse con bases pertenecientes a otras categorías, como adverbios (abajote, arribota...) o determinantes (poquillas, todito...). Contrariamente a la mayoría de sufijos, los apreciativos no modifican la categoría de la base.
sufijo aumentativo → Sufijo apreciativo que expresa incremento o exceso de lo denotado por la base a la que se une: novelaza, grandón, fuertote... Frecuentemente, el sufijo -ón acarrea un cambio de género: novela [fem.] > novelón [masc.], noticia [fem.] > notición [masc.]. Por otro lado, en las ocasiones en que este sufijo implica un cambio categorial en la base, tiende a no considerarse apreciativo: mirar [V] > mirón [N], fisgar [V] > fisgón [N]...
sufijo despectivo → Sufijo apreciativo que expresa menosprecio en relación con lo expresado por la base a la que se une: pueblucho, libraco, villorrio, politicastro...
sufijo diminutivo → Sufijo apreciativo que expresa disminución del tamaño o atenuación de lo denotado por la base a la que se une. A menudo suele añadirse a la vez cierto sentido valorativo: semanita, llamadita...
sujeto → Función sintáctica que corresponde al argumento del verbo que concuerda con él cuando este aparece flexionado en número y persona: Ella vive bien aquí.
sujeto tácito → Sujeto carente de realización fonológica. Corresponde a los clásicos sujetos elípticos (Ø Vive bien aquí) y a los de las oraciones impersonales (Ø Se vive bien aquí).
tema (o información conocida) → Parte de un enunciado que expresa la información que presenta el emisor y que es conocida por el destinatario. Es la base sobre la que se apoya la información novedosa, el rema. El tema puede no haber salido anteriormente en la conversación, pero sí debe estar al alcance del conocimiento del receptor. Suele ubicarse al principio de la oración: El jefe ha dado la tarde libre a los trabajadores. La información temática puede estar elidida si se retoma en otra parte de la oración: Juan estaba preocupado porque Ø no sabía si aprobaría. O también puede aparecer con pronombres átonos: ¿Dónde estaba mi agenda? La estaba tapando el mantel.
término de la preposición → Es el complemento necesario de la preposición, pues esta no puede aparecer en posición última de enunciado. Pueden ser términos de una preposición una gran variedad de elementos, incluido un SP: Salió de entre los matorrales. Existe un debate acerca de si los SAj pueden ser o no términos de preposición o si siempre cabe suponer, en los pocos casos que se dan, una elipsis del verbo ser: Tener por cierto, Dar por seguro, Pasar por listo, Pecar de ingenuo, Tachar de orgulloso...
verbo auxiliado → Verbo en forma no personal que aporta significado léxico en los tiempos compuestos (Ha escrito) y en las perífrasis verbales (No podía subir la cuesta).
verbo auxiliar → Verbo que se emplea en la formación de los tiempos compuestos (haber), de la voz pasiva (ser) y de las perífrasis verbales (ir, estar, tener...), y que aporta generalmente información temporal, modal o aspectual.
verbo copulativo → Verbo de escaso contenido léxico que une un sujeto con un atributo.
Ser (Su hijo es encantador)
Estar (Su hijo está contento)
Parecer (Su hijo parece feliz)
verbo impersonal → Verbo de uso defectivo en tercera persona del singular que no se predica de un sujeto, sea explícito o tácito. Son impersonales el verbo haber, excepto en sus usos como auxiliar, y los verbos que designan fenómenos atmosféricos o climáticos (atardecer, llover, tronar…), aunque en algunos usos puedan admitir sujetos (El día amaneció soleado, Nos llovían los problemas). Otros verbos se emplean como impersonales en las acepciones en las que se refieren al tiempo cronológico o meteorológico (Hace frío, Es de noche, Está nublado…). Por último, existen ciertos verbos (doler, oler, picar, decir, rezar, poner) que también se usan como impersonales cuando el concepto que habría de funcionar como sujeto aparece como complemento locativo (Me duele en la pierna, Me pica en la nariz, En el cuarto huele a humedad, Aquí pone algo que no consigo entender).
verbo inacusativo → Aquel intransitivo que denota procesos (cambios de estado o de lugar) en que participa un sujeto paciente. Como los transitivos, admite participios pasivos con posibilidad de ser modificadores nominales. Estos participios admiten formas de género femenino.
[3]Abrirse (La puerta abierta)
[3]Asomarse (El niño asomado al balcón)
[1]Aparecer (La joya aparecida)
[1]Brotar (Los vástagos brotados)
[2]Caer (La lluvia caída)
[2]Entrar (El mensaje entrado)
[1]Florecer (La campiña florecida)
[2]Huir (Los reos huidos)
[2]Llegar (Los invitados llegados de todas partes)
[1]Morir (El animal muerto)
[1]Nacer (El hijo nacido)
[3]Romperse (El pacto roto)
Acaecer, crecer, emerger, ocurrir, salir, surgir...
También como los transitivos, suelen poder combinarse con SSNN partitivos (Allí apareció de todo). Como intransitivos que son, no pueden pasivizar (*El hijo fue nacido por la madre). No son agentivos, pues escogen sujetos que suelen designar entidades afectadas por el evento. Como los transitivos, los inacusativos suelen poder combinarse con el adverbio recién. Generalmente expresan presencia, (des)aparición o acaecimiento, así como dirección o término del movimiento. Hay verbos transitivos a los que el pronombre se transforma en pronominales intransitivos de tipo inacusativo. Los verbos inacusativos no pueden aceptar un adjunto que implique un agente, como voluntariamente, a propósito, intencionadamente, etc. (*El bebé ha nacido a propósito). Los verbos de movimiento inacusativos implican cambio de lugar (salir, llegar, entrar, asomarse...), mientras que los que no lo implican son inergativos (caminar, correr, nadar...).
verbo inergativo → Todo aquel intransitivo que denota acciones en que participa un sujeto agente. No admite participios pasivos ni puede crear cláusulas absolutas.
Bostezar (*Una vez bostezado, el niño...)
Brillar (*Una vez brillada, la luz...)
Funcionar (*Una vez funcionado, el aparato...)
Gritar (*Una vez gritado, el niño...)
Llorar (*Una vez llorado, el niño...)
Sonreír (*Una vez sonreído, el niño...)
Caminar, correr, esquiar, hablar, jugar, ladrar, reír, roncar, trabajar, vivir...
Son monovalentes de sujeto agentivo, por lo que no pueden pasivizar. Contrariamente a lo que sucede con los inacusativos, los participios de los inergativos no admiten formas de género femenino ni pueden combinarse con el adverbio recién. También contrariamente a los inacusativos, pueden transitivarse con ciertos CD de carácter interno (Vivir la vida, Reír los chistes…). Los verbos inergativos pueden aceptar un adjunto que implique un agente, como voluntariamente, a propósito, intencionadamente, etc. (El bebé ha llorado a propósito). En la PAU se considerarán también inergativos los verbos transitivos en uso absoluto: Siempre canta en la ducha. Los verbos de movimiento inergativos no implican cambio de lugar (caminar, correr, nadar...), mientras que los que sí lo implican son inacusativos (salir, llegar, entrar, asomarse...).
verbo intransitivo → El que carece de CD. Un gran número de verbos pronominales intransitivos poseen correlatos transitivos sin el morfema se (alargar-alargarse, levantar-levantarse, ocupar-ocuparse...). Unos pocos verbos (cambiar, enfermar, engordar, mejorar…) pueden funcionar como transitivos e intransitivos indistintamente (El servicio mejoró - Mejoro el servicio). Ciertos verbos intransitivos admiten CD cuyo significado está estrechamente relacionado con ellos, sean o no nombres cognados (caminar, vivir…).
verbo irregular → El que no sigue en su conjugación las formas fijadas como modelo del paradigma regular: acertar, caber...
verbo modal → El que es auxiliar en una perífrasis modal de posibilidad u obligación: poder, deber, tener (que), haber (de / que)…
verbo predicativo → El que no es copulativo.
verbo principal → En sentido restrictivo, el que toma como sujeto o complemento una oración subordinada sustantiva. Por extensión; cualquier verbo de una oración que, por oposición a una subordinada, se considera principal.
verbo pronominal → El que se construye en todas sus formas con pronombres reflexivos átonos que no desempeñan ninguna función sintáctica y que concuerdan con el sujeto: arrepentirse, levantarse, quejarse...
verbo regular → El que se ajusta en su conjugación a las formas fijadas como modelo del paradigma: cantar, temer, partir...
verbo semicopulativo → El que, como consecuencia de un proceso de gramaticalización, modifica su contenido léxico al vincular un sujeto con un atributo.
Seguir (La economía sigue bien)
Quedar[se] ([Se] quedó sorprendido)
Terminar (Terminó loco)
verbo transitivo → El que se construye con complemento directo: tener, cantar, dar...
vocal temática → La que que diferencia las conjugaciones del verbo y se mantiene en algunos de sus derivados: -a, -e, -i, respectivamente.
vocativo → Expresión nominal que se inserta en el discurso para dirigirse a una persona, animal o cosa personificada: Tengo una pregunta, profe.
yuxtaposición → Unión sintáctica de dos o más elementos sin ningún tipo de relación de dependencia o jerarquía, en la cual se omite la marca formal, en lugar de la cual aparecen signos de puntuación (principalmente, comas). Puede darse entre palabras, sintagmas u oraciones: Estaban agotados; no pudieron continuar la marcha.
aceptabilidad → La aceptabilidad de un enunciado se relaciona con la actuación lingüística. Un enunciado puede ser gramatical, pero inaceptable en el contexto de una determinada situación comunicativa, en un determinado grupo social o en un determinado dialecto geográfico:
He visto al hombre que adoptó al gato que se comió al ratón que había robado el queso que había comprado.
En agosto, yo y tú nos iremos de vacaciones.
Inversamente, un enunciado también puede ser aceptable en una determinada situación comunicativa y ser, a la vez, agramatical:
*Yo, a mí, me parece que va a llover.
*Niños, salir a jugar afuera.
*La mayoría votaron en contra.
*¿Cuándo es Valencia?
adjetivo especificativo → Delimitan un subconjunto en lo denotado por el nombre al que complementan. Aparecen pospuestos:
Los excursionistas cansados se retiraron [los que no estaban cansados continuaron].
adjetivo explicativo → ¡Ojo! En ocasiones el epíteto se usa como sinónimo de adjetivo explicativo, aunque, en rigor, es una subclase de dichos adjetivos. No introducen restricciones en lo designado por el nombre y suelen aportar una explicación o destacar una propiedad inherente. La tradición los consideraba una clase de adjetivos, pero no se trata de una clase, sino de un uso sintáctico singular. Aparecen antepuestos o pospuestos y separados por comas:
Los cansados excursionistas se retiraron [todos los excursionistas de los que se habla estaban cansados y todos se retiraron].
Los excursionistas, cansados, se retiraron [todos los excursionistas de los que se habla estaban cansados y todos se retiraron].
adjetivo valorativo → El que implica una valoración subjetiva en la calificación:
Una camisa preciosa // una preciosa camisa.
adverbio en -mente → El que se forma añadiendo el segmento -mente a bases adjetivas en femenino: lenta + mente = lentamente.
afijación → Proceso de adjunción de un afijo: des+ hacer= deshacer.
anglicismo → Vocablo o giro de la lengua inglesa empleado en otra: casting, outlet, feedback, parking, show, top model...
apódosis → Oración principal de los períodos condicionales y concesivos:
Si me lo dices, sabré guardarte el secreto.
Aunque no pida nada, le daré cuanto necesite.
arabismo → Vocablo o giro de la lengua árabe empleado en otra: albahaca, aceituna, arroba, zanahoria…
arcaísmo → Elemento lingüístico cuya forma o significado resultan anticuados en relación con un momento determinado: facera (acera), maguer (aunque), socarro (socarrón), yantar (comer)…
asindético → Que carece de una conjunción que sirva de enlace. Tres son los casos posibles:
Casos de yuxtaposición oracional: Nosotros fuimos al teatro; ellos, al cine.
Casos de subordinación sustantiva: Rogamos se abrochen los cinturones.
Casos de coordinación múltiple: Se lo dijimos a Juan, Ana, María y Ricardo.
aumentativo → Derivado que contiene un sufijo aumentativo. Habitualmente son N (barrigón), aunque también pueden ser Adj. (grandote) o,raramente, Adv. (lejote).
campo semántico → Conjunto de unidades léxicas de una lengua que comparten un núcleo común de rasgos de significado (semas). ¡Ojo! No confundir con la relación de hiperonimia, pues, aunque todo conjunto de cohipónimos establecen en sí un campo semántico, no todos los campos semánticos pueden verbalizarse a través de un hiperónimo.
Campo semántico a partir del hiperónimo vehículos: coche, moto, furgoneta, camión...
Campo semántico de los vehículos terrestres de dos ruedas: bici, tándem, patinete, moto...
clase de palabras →
conglomerado → Formas amalgamadas compuestas de varias categorías: prep. + art. (al, del); prep. + pro. (conmigo, contigo, consigo), prep. + conj. (porque).
denotación →
diacrítico → más, cómo, él...
enunciado → Secuencia con valor comunicativo, sentido completo y entonación propia.
epíteto → ¡Ojo! En ocasiones el epíteto se usa como sinónimo de adjetivo explicativo, aunque, en rigor, es una subclase de dichos adjetivos. Además de los adjetivos calificativos explicativos que destacan una propiedad inherente de lo designado por el nombre, son epítetos también aquellos adjetivos que expresan cualidades prototípicas, en lugar de estrictamente inherentes. Estos pueden anteponerse o posponerse indistintamente, salvo en raras excepciones (resulta forzada, por ejemplo, la anteposición del adjetivo azul al nombre cielo):
Cristalinas aguas // aguas cristalinas
Desbordante imaginación // imaginación desbordante
Fría nieve // nieve fría
función del lenguaje →
función informativa →
galicismo →
genérico → Que denota o es relativo al conjunto de los miembros de una clase o especie.
Uso genérico del masculino.
Interpretación genérica.
Uso genérico de un artículo.
germanismo →
grado →
indoamericanismo → No se halla en el GTL ni en el DLE. https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/6076/1/ELUA_20_05.pdf
italianismo →
locución adjetival → De tomo y lomo, de rechupete...
locución adverbial → De antemano, de repente...
locución conjuntiva → Si bien, ya que...
locución interjectiva → ¡Santo cielo!...
locución nominal → El más allá, el qué dirán...
locución preposicional → A través de...
locución verbal → Echar en cara, caer en la cuenta...
lusismo →
numeral →
predicado nominal → El de las oraciones copulativas, formado por un verbo copulativo y un atributo: Ella parece muy preocupada.
predicado verbal → El de las oraciones transitivas, cuyo núcleo es un verbo predicativo: Ella acudió muy preocupada a la fiesta.
prótasis → Oración subordinada de los períodos condicionales y concesivos:
Si me lo dices, sabré guardarte el secreto
Aunque no pida nada, le daré cuanto necesite
relativo →
se dativo ético → Pronombre átono de carácter enfático, y por tanto suprimible, que no concuerda con el sujeto y señala al individuo afectado indirectamente por la acción verbal: No te nos pongas nervioso, No me corras tanto, que te vas a caer... ¡Ojo! No confundir con el se dativo concordado o aspectual, que sí concuerda con el sujeto.
semántica →
sigla →
sintagma →
sintaxis →
sujeto paciente → Sujeto de una oración pasiva perifrástica (Los zapatos fueron hechos a medida) o pasiva refleja (Los zapatos se hicieron a medida).
sustrato lingüístico → Lenguas que ejercen una influencia en otra instalada posteriormente en el mismo territorio.
tiempo →
verbo → Clase de palabras cuyos elementos pueden tener variación de persona, número, tiempo, modo y aspecto.
voz → Información gramatical que relaciona las funciones sintácticas y semánticas de los argumentos verbales. Existen dos tipos de voz:
Voz activa, en la que la función sintáctica de sujeto se corresponde con la función semántica de agente: Los bomberos apagaron el fuego.
Voz pasiva, en la que la función sintáctica de sujeto se corresponde con la función semántica de tema o paciente. A su vez, se divide en otros dos tipos:
Voz pasiva perifrástica: El fuego fue apagado por los bomberos.
Voz pasiva refleja: Se apagó el fuego [por la intervención de los bomberos, se entiende].