Se denomina subordinación a la relación gramatical de inclusión en la cual un constituyente depende de otro al que complementa o modifica. La relación de subordinación se opone a la de coordinación, que constituye una relación de igualdad jerárquica.
El término subordinación suele reservarse para hablar de dependencias oracionales, mientras que para hablar de las que se establecen entre núcleos y complementos suele utilizarse el término complementación. En ese sentido, se entiende por oración subordinada toda oración que dependa de un núcleo (sea verbal o no verbal), o de algún otro segmento mayor, a los que complementa o modifica. Ello quiere decir que se establece una relación jerárquica, de manera que la oración subordinada queda incluida en un constituyente más extenso: la oración principal.
[Juan [dijo [que venía]]]
En el ejemplo, puede verse cómo la oración subordinada que venía es un complemento del verbo dijo y está incluida en el SV, por tanto en la oración principal. Es importante señalar que el segmento Juan dijo no constituye por sí solo la oración principal (de hecho, no es tampoco un segmento o un constituyente oracional, como se ve en la segmentación con corchetes).
En algunas subordinaciones adverbiales de las llamadas tradicionalmente impropias (condicionales y concesivas, sobre todo), la relación jerárquica no es propiamente de inclusión, sino de concatenación:
[[Si llueve] [no vamos al cine]]
Como muestra la segmentación con corchetes, la oración subordinada si llueve no está incluida en la principal no vamos al cine, sino que constituye un modificador oracional y se integra con ella en un segmento mayor que se denomina período.
Así, pues, se entiende por oración principal aquella no dependiente con la que las subordinadas mantienen una relación de dependencia.
Las oraciones subordinadas presentan numerosas particularidades que llevan a agruparlas en múltiples clases sintácticas pertenecientes a tres tipos básicos de subordinación:
Subordinación sustantiva. Pueden reconocerse sustituyéndolas por un pronombre (eso es el pronombre más générico) o un SN.
Le sugirió eso ← Le sugirió que viajase en tren → Le sugirió un viaje en tren
Subordinación de relativo. Pueden reconocerse sustituyendo el relativo por su antecedente, sea explícito o tácito.
Le otorgó el permiso [que necesitaba] → (que = permiso) → [necesitaba el permiso]
Le otorgó el Ø [que necesitaba] → (que = permiso...) → [necesitaba el permiso...]
Subordinación adverbial. Pueden reconocerse por exclusión de las anteriores y sus distintas clases, mediante los conceptos que expresan (condición, causa...) o mediante nexos genéricos (si, porque, aunque, conque...).
No obstante, atendiendo a su estructura, las oraciones subordinadas se pueden clasificar desde otros puntos de vista:
Según la flexión del verbo subordinado:
Oraciones con el verbo en forma personal: Dijo que vendría.
Oraciones con el verbo en forma no personal:
Oraciones de infinitivo: Le sugirió viajar en tren.
Oraciones de gerundio: Entró cantando un tango.
Oraciones de participio: Compramos la edición publicada por esa misma editorial.
Según la función semántica desempeñada por la oración:
Argumento (desempeñado por las oraciones sustantivas): Dijo que vendría.
Adjunto (desempeñado por las oraciones de relativo y las oraciones adverbiales): Háblame del libro que leíste, Saldré aunque llueva.
Según el elemento subordinante:
Sin elemento subordinante expreso al inicio de la oración:
Suele entenderse que los afijos de las formas no personales del verbo (-r, ndo, do) suplen al elemento subordinante.
Supieron guardar las formas // *Supieron que guardar las formas ✪ Par mínimo ✪
Con unos pocos verbos, el modo subjuntivo hace las veces de elemento subordinante, lo que permite la ausencia de la conjunción en los registros formales: Rogamos se abrochen los cinturones, Espero sepan disculparnos...
Con un pronombre, determinante o adverbio inicial que ejerce, además de la función sintáctica que le corresponde, el papel de subordinante. Estos elementos pueden ser de tres tipos:
Interrogativo: No sé quién PRO llamó, No sé qué DET cliente llamó, No sé cuándo AV llamó.
Exclamativo: ¡Mira quién PRO (Suj) ha venido!, ¡Mira qué DET cuadro ha pintado!, ¡Hay que ver cómo AV (CCM) se puso!
Relativo: Él es de quien PRO (CRég) te hablé, Ese es el circuito cuya DET recta es tan larga, Está donde AV (CCL) lo dejé ayer.
Con una conjunción o una locución conjuntiva: Me dijo que vendría, No quedaban billetes, de manera que no pudo viajar.