copla → Por antonomasia, se trata de una estrofa de cuatro versos octosílabos con rima asonante en los pares.
¡Oh, casa de Alvargonzález
qué malos días te esperan,
casa de los asesinos,
que nadie llame a tu puerta!
(Antonio Machado)
No obstante, con el término copla, suele hacerse referencia genéricamente a un tipo de composición lírica, usada preferentemente en la poesía popular, que admite diversos esquemas estróficos (copla castellana, caudata, de arte mayor, manriqueña, de pie quebrado, real...).
endecha → Composición de carácter luctuoso (próximo a la elegía, cuando se refiere a la muerte). No posee una estructura métrica prefijada, pero tradicionalmente aparece con la rima propia del romance, de la redondilla o con versos sueltos.
Divino dueño mío
si al tiempo de apartarme,
tiene mi amante pecho
alientos de quejarse,
oye mis penas, mira mis males. [...]
(sor Juana Inés de la Cruz)
Existe cierta tradición en los manuales al uso de llamar endecha al romancillo de versos heptasílabos.
romance → Poema anestrófico de versos octosílabos con rima única asonante en los pares y sueltos los impares.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña. [...]
(Federico García Lorca)
No obstante, también se han cultivado romances de distinto metro: hexasílabos y hetpasílabos (ambos denominados romancillos), eneasílabos, endecasílabos (estos, llamados heroicos)...
serventesio→ Estrofa de cuatro versos de arte mayor (habitualmente endecasílabos) con rima consonante cruzada.
Yo soy aquel que ayer mo más decía
el verso azul y la canción profana,
en cuya noche un ruiseñor había
que era alondra de luz por la mañana.
(Rubén Darío)
sextina → Ingenioso poema compuesto por seis estrofas de seis endecasílabos sueltos cada una, en las que se repiten como terminación de los versos las mismas seis palabras bajo seis combinaciones distintas. Se remate con un terceto en el que cada verso presenta al medio y al final dos de esas palabras hasta repetir las seis.
Al bello resplandor de vuestros ojos
mi pecho abrasó Amor en dulce llama
y desató el rigor de fría nieve,
que entorpecía el juego de mi alma,
y en los estrechos lazos de oro y hebras
sentí preso y sujeto al yugo el cuello.
Cayó mi altiva presunción del cuello,
y en vos vieron su pérdida mis ojos,
luego que me rindieron vuestras hebras,
luego que ardí, señora, en tierna llama;
pero alegre en su mal vive mi alma,
y no teme la fuerza de la nieve.
Yo en fuego ardo, vos heláis en nieve,
y, libre del Amor, alzáis el cuello,
ingrata a los tormentos de mi alma;
que aun blandos a su mal no dais los ojos.
Mas siempre la abrasáis en viva llama
y sus alas pendéis en vuestras hebras.
Viese yo las doradas ricas hebras
bañadas de mi llanto, si la nieve
vuestra diese lugar a esta mi llama;
que la dureza de este yerto cuello
la pluvia ablandaría de mis ojos
y en dos cuerpos habría sola un alma.
La celestial belleza de vuestra alma
mi alma enlaza en sus eternas hebras,
y penetra la luz de ardientes ojos,
con divino valor, la helada nieve,
y lleva al alto cielo alegre el cuello
que enciende el limpio ardor inmortal llama.
Amor, que me sustentas en tu llama,
da fuerza al vuelo presto de mi alma,
y, del terreno peso alzando el cuello,
inflamarás la luz de sacras hebras;
que ya, sin recelar la dura nieve,
miro tu claridad con puros ojos.
Por, vos viven mis ojos en su llama,
¡oh luz del alma!, y las doradas hebras
la nieve rompen y dan gloria al cuello.
(Fernando de Herrera)
silva → Poema anestrófico de versos endecasílabos y heptasílabos, combinados libremente por el poeta en rimas consonantes. En ocasiones, algunos versos quedan sueltos. También existe la posibilidad de versificar solo endecasílabos. Si la secuencia métrica de la silva se va repitiendo a lo largo de una composición mayor, se convierte en una estrofa y se denomina estancia. Si la silva es breve y de tema amoroso, se denomina madrigal.
Ojos claros, serenos,
si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué, si me miráis, miráis airados?
Si cuanto más piadosos,
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
ya que así me miráis, miradme al menos.
(Gutierre de Cetina)
soneto → Poema de versos endecasílabos consonantes dispuestos en dos cuartetos de idéntica rima abrazada (aunque existen ejemplos de rima cruzada) y dos tercetos de dos o de tres rimas distribuidas de forma variable, aunque las más frecuentes han sido las de tipo CDC-DCD y CDE-CDE.
Un soneto me manda hacer Violante,
que en mi vida me he visto en tal aprieto;
catorce versos dicen que es soneto:
burla burlando van los tres delante.
Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto
no hay cosa en los cuartetos que me espante.
Por el primer terceto voy entrando
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.
Ya estoy en el segundo, y aún sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.
(Lope de Vega)
rima asonante → Identidad acústica entre los fonemas vocálicos situados a partir de la última vocal tónica de varios versos:
¡Campo de Baeza,
soñaré contigo
cuando no te vea!
(Antonio Machado)
Dado que la identidad acústica se da solo en las vocales, cabe tener presente que, en las palabras que presentan diptongo, solo la vocal fuerte resulta pertinente, pues las debiles son o bien semiconsonantes o bien semivocales. Por otro lado, si la última palabra del verso es esdrújula, la coincidencia vocálica puede limitarse solo a la vocal tónica y a la de final de sílaba. Por último, hay que tener en cuenta que las vocales “u” e “i” situadas en final de palabra llana o esdrújula pueden equipararse a las vocales “o” y “e” respectivamente.
Recibo tu ímpetu Sutil cendal al aire
y me siento vivo. traza su vuelo fácil.
(Anónino) (Anónino)
rima consonante → Identidad acústica entre todos los fonemas situados a partir de la última vocal tónica de varios versos:
La primavera primavera ha venido.
Nadie sabe cómo ha sido.
(Antonio Machado)
verso libre → También denominado versículo, es aquel que no se halla sujeto a rima ni a la regular distribución de acentos y pausas, ni a las exigencias del cómputo silábico:
El universo tiene sus bordes dentados
y es todo él de un color nuevo rarísimo
de un ignorado nombre filatélico
El universo
quiso besar a Dios
y al cruzarse un vuelo de ángeles
se quedó pegado en la mejilla
del más lento
el de las alas en cresta de fuego [...]
(Gerardo Diego)
Este tipo de verso responde al deseo de dar rienda suelta a la inspiración poética, al margen de las normas métricas que pudieran aprisionarla.
verso suelto → También denominado verso blanco, es aquel que no está sujeto a rima, pero sí a cómputo silábico y ritmo acentual. Si estos versos se hallan combinados junto a otros rimados (como en el caso del romance) suelen denominarse sueltos, mientras que, si componen enteramente un poema, hay mayor inclinación a llamarlos blancos:
Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo,
quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente
que regando encerrada bellos miembros extremos
siente así los hermosos límites de la vida.
(Vicente Aleixandre)
alejandrino → Verso de arte mayor tetradecasílabo compuesto por dos hemistiquios isosilábicos separados por una cesura que impide la sinalefa:
La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
(Rubén Darío)
endecasílabo → Verso simple de arte mayor formado por once sílabas:
Así pues, el octosílabo se adapta perfectamente a la forma de hablar en el idioma castellano.
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar [...]
(Gustavo Adolfo Bécquer)
octosílabo → Verso de arte menor formado por ocho sílabas:
¿No es verdad, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?[...]
(José de Zorrilla)
El octosílabo es el verso más abundante en la poesía española y puede que una de las razones para que así sea esté en que las ocho sílabas representan el grupo de entonación básico en la construcción fonológica de nuestro idioma, por lo que el octosílabo se adapta perfectamente a la forma de hablar en castellano.
versículo → También denominado verso libre (v. supra).
verso de arte mayor → El que consta de nueve o más sílabas. Es más propio de la poesía culta que de la popular.
verso de arte menor → El que consta de dos a ocho sílabas. Es consustancial a la poesía popular (en especial el octosílabo), a pesar de que la poesía culta también lo ha utilizado frecuentemente.