El Proyecto Más Inclusión (+Inclusión) fue diseñado e implementado por UNICEF Perú con apoyo del Comité Alemán de UNICEF y la Fundación BASF.
Durante los años 2019 y 2020, el proyecto trabajó en 15 escuelas primarias pertenecientes a tres distritos: Callería y Masisea, en la provincia de Coronel Portillo, región Ucayali, y el distrito de Carabayllo, en Lima Metropolitana, beneficiando a un total 350 docentes y 9,900 niñas y niños y sus familias.
En el 2021, se realizó una extensión del proyecto para consolidar los avances en 7 de las 15 escuelas iniciales. En esta etapa, los equipos directivos fortalecieron su gestión escolar inclusiva y los docentes con buenas prácticas tuvieron la oportunidad de conformar una comunidad de aprendizaje para compartir su experiencia en la implementación de metodologías como el Diseño Universal para el Aprendizaje, el trabajo por proyectos, entre otras estrategias para la inclusión.
El proyecto contribuyó a generar mejores condiciones para la educación inclusiva, para lo cual articuló acciones tanto en las escuelas, a través del fortalecimiento de capacidades de los directivos, docentes, así como en las instancias de gestión pública a cargo de la educación, y en las propias comunidades y familias.
El proyecto +Inclusión se adaptó a las nuevas circunstancias de la educación generadas por la pandemia Covid-19, y redobló sus esfuerzos para acompañar a los docentes y a las familias, con la finalidad de mejorar las oportunidades de acceso y aprendizaje de los niños y niñas, y así, disminuir el riesgo de exclusión educativa y deserción escolar, en especial para quienes experimentan dificultades de aprendizaje o una condición de discapacidad.
La inequidad es una de las características de la educación peruana. Sea por razones de género, lugar de residencia, niveles de ingreso, características étnicas y culturales o condición de discapacidad, existen niñas y niños que tienen menores oportunidades para acceder, participar y aprender en las escuelas.
Uno de los colectivos más excluidos es la población con discapacidad, la cual, sigue enfrentando graves dificultades para acceder al sistema educativo; pero incluso para quienes logran ir a la escuela, la calidad de la educación que reciben es limitada.
Es por ello que es urgente incrementar la capacidad del sistema educativo para responder a la diversidad de demandas educativas que pueden presentar los niños, niñas y adolescentes, para la conformación de comunidades escolares que reconozcan y valoren la diversidad humana como medio y fin para generar aprendizajes de calidad para todos.
Margot Gonzalez, UGEL 04
María Pinedo, UGEL 04